[Libro] El cielo desnudo

Literatura

Para los aspectos generales sobre este tercer libro de la Trilogía de Tora de Herbjørg Wassmo vale todo los comentado en las entradas dedicadas a La casa del mirador ciego y La habitación muda. El tono es similar. Esta tercera parte de la trilogía es una continuación directa e inmediata de lo acontecido en La habitación muda. De hecho, así como el primer volumen de la trilogía se me antoja como una historia que puede funcionar muy bien sola en sí misma, los otros dos volumenes me parecen una única historia, relacionada con la anterior, dividida en dos volúmenes. Por lo tanto, el comentario que realizaré en esta ocasión tendrá más que ver con la trilogía en su conjunto. Y para ello, necesariamente desvelaré detalles importantes de la trama. Por si alguien lo quiere evitar, para que no siga leyendo.

La habitación muda
Herbjørg Wassmo; Cristina Gómez Baggethun
Nórdica Libros, 2012
Edición de árboles muertos

Nuevamente nos vamos a Noruega, sea la fortaleza de Akershus en la "calida" y cómoda Oslo.

Nuevamente nos vamos a Noruega, sea la fortaleza de Akershus en la “calida” y cómoda Oslo.

El primer volumen de la trilogía nos define perfectamente el lugar, el tiempo y los personajes principales. Una comunidad pesquera del norte de Noruega, en el borde del Círculo Polar Ártico en los años 50 del siglo XX. Frente al país desarrollado y moderno que conocemos hoy en día, nos encontramos una comunidad que apenas está saliendo de unos modos y una economía más propia del siglo XIX. Hay una cierta característica de atemporalidad en esa primera novela. Y por supuesto, se plantean los temas principales. El desarrollo de Tora, que está pasando de niña a adolescente, la familia desestructurada a la que pertenece, y los problemas de violencia doméstica y de género, así como de abusos sexuales por parte del padrastro de la muchacha.

Tras el climático incendio que parece dejar atrás una época de la vida de Tora y abrirla a nuevas posibilidades, coincidiendo con su entrada de lleno en la adolescencia. La reaparición del padrastro va a producir el suceso que supondrá la inflexión definitiva en la vida de la muchacha; la violación desencadenada por la rabia en el hombre que ve su vida arruinada mientras ve que a la muchacha se le abre el mundo, con la promesa de sus tíos de pagarle el bachillerato en la ciudad. Y con ella, su paso definitivo al mundo del siglo XX, un mundo donde los adolescentes se relacionan, visten vaqueros, bailan a Elvis Presley y se enamoran entre sí. También entra en juego con fuerza el personaje de Rakel, la tía de Tora, cuya fuerza vital impulsa a la joven lo mismo que impulsó a su marido, y que conforme va adquiriendo más presencia en la vida de Tora, más disminuye la presencia del madre, Ingrid.

O el puerto de Bergen, de donde parte el expreso litoral que recorre la costa noruega, y que aparece mencionado varias veces en las novelas.

O el puerto de Bergen, de donde parte el expreso litoral que recorre la costa noruega, y que aparece mencionado varias veces en las novelas.

No obstante, la segunda mitad del libro está presidida por el angustioso embarazo no deseado de la joven, sin recursos aparentes para lidiar con la situación que afrontará en soledad, y que culminará con un parto que nos producirá las escenas más sobrecogedoras de la historia de Tora. Si la violación de Tora había significado un punto de inflexión, hacia un infierno personal, pareciera que la relación con su tía Rakel puede suponer el salvavidas que la joven precisa para recuperarse. Pero Rakel está enferma. Y sabe que no tiene cura. El trágico final de la tía, cuyo parecido y solidaridad con la joven produce una identificación de esta con su protectora, supone el empuje final de la joven por la pendiente de la desintegración personal. Ni siquiera la aparición de su familia alemana perdida podrá devolverle una razón de vivir, cuando todo lo que la rodea se deshaga ante sus ojos. Porque la pérdida de identidad ante los dramas que ha vivido, junto con la identificación posterior con su tía, la predisponen a un derrumbe personal cuando todos los demás encuentran un camino para vivir su vida

La historia es dura. Los temas son duros. Las escenas son duras. La vida es dura. No son libros fáciles de leer. No me refiero a su estilo literario. Al menos las traducciones al castellano, siendo de calidad, no presentan dificultades al lector, sin ser banales. Pero la historia te obliga a interrumpir la lectura de vez en cuando. A darte un descanso. A permitirte una reflexión.

No obstante, considero que el esfuerzo ha merecido la pena. Y si bien considera que es el primer volumen de la trilogía el que está más conseguido, funcionando muy bien individualmente, el conjunto de la obra es notable y recomendable.

Y cómo no, recorrer los fiordos, que durante siglos han sido la vía de comunicación principal, acuática, entre las localidades noruegas.

Y cómo no, recorrer los fiordos, que durante siglos han sido la vía de comunicación principal, acuática, entre las localidades noruegas.

[Libro] La habitación muda

Literatura

Hace algo más de un año leí un libro de una escritora noruega, Herbjørg Wassmo, que me impresionó notablemente. Publicado aquél por Nórdica Libros, me enteré que era parte de una trilogía dedicada a Tora, la protagonista del libro, una niña que está entrando en la adolescencia, que vive en una isla de pescadores al norte de Noruega en los años 50, hija de una mujer local y de un soldado alemán con quien mantuvo relaciones durante la ocupación que sufrió el país en la guerra mundial. La vida no es fácil para Tora, ni para casi nadie en la isla. De inmediato me entraron ganas de leer los dos siguientes libros de la trilogía, pero decidí esperar a que la editorial los publicase en edición electrónica. Viendo el tiempo que pasó entre el primer libro en papel y su edición electrónica, estaba convencido de que iba en poco. Pero no fue así. Cual fue mi sorpresa cuando hace unas semanas, una amistad me dijo que le habían regalado la trilogía en papel y que si me la prestaba. Y dije sí.  Y aquí va el segundo volumen.

La habitación muda
Herbjør Wassmo; Cristina Gómez Baggethun
Nórdica Libros, 2011
Edición de árboles muertos

Nos iremos a Noruega, claro, aunque yo no he visitado latitudes tan al norte del país.

Nos iremos a Noruega, claro, aunque yo no he visitado latitudes tan al norte del país.

Hemos dejado a Tora en su isla con su madre, Ingrid. Pero su padrastro Heinrik no está. Y sin él, también ha desaparecido la “peligrosidad”. Siguen siendo pobres. Pero Tora está contenta. Va creciendo y llegando al final de su etapa escolar primaria. Su buena relación con sus tíos Simon y Rakel, que también tienen sus problemas, le va a permitir que le financien el bachillerato en la ciudad, donde vivirá sola en una habitación. También contemplamos como va evolucionando muy lentamente el pueblo en la isla. Mientras las jóvenes en la ciudad visten vaqueros y escuchan a Elvis, en el pueblo el único destino de una joven es trabajar por un sueldo escaso y envejecer prematuramente. Sol, su amiga más mayor, ha ido a la escuela de comercio y sueña con irse de la isla. Pero tampoco lo tiene fácil. Y cuando Tora parece que va a escapar, volverá Heinrik y un incidente vuelve a amenazar su futuro.

Las condiciones actuales del país son mucho mejores, para algunos casi idílicas. Aunque yo supongo que vivir en las zonas rurales tampoco será fácil.

Las condiciones actuales del país son mucho mejores, para algunos casi idílicas. Aunque yo supongo que vivir en las zonas rurales tampoco será fácil.

Muchos de los comentarios que hice para La casa del mirador ciego siguen siendo válidos para este segundo libro. Pero Wassmo juega con el lector de una forma cruel. Magistralmente cruel. Pues tiene esta “habitación muda” una primera mitad en la que seguimos asistiendo a la dura vida de la isla en la proximidad del ártico, con un capítulo dedicado a una tormenta que te pone los pelos de punta, también vemos como la joven Tora, sin que ni ella se de cuenta, reservada y prudente, va creciendo y va prosperando. Pero Wassmo nos enfrenta a una segunda mitad, más o menos, especialmente en la recta final del libro, con una situación imposible para un chica a la que suponemos unos catorce años. Desde luego no me imagino lidiar con ella a las adolescentes de mi entorno. Todo ello conduce a unos últimos capítulos que nos pondrán los pelos de punto, que nos horrorizaran sin necesidad de lo sobrenatural. Simplemente cuando alguien que es poco más que una niña tenga que tomar decisiones muy por encima de lo que se le puede exigir, se encuentre en la más absoluta soledad, y acabe pasando por una de las experiencias más traumáticas que se pueden pasar.

No quiero contar mucho más. Que el potencial lector descubra la dura historia de Tora. Yo la recomiendo. Al mismo tiempo que Wassmo se permite reivindicar a unas mujeres, de un tiempo, de una sociedad, que esperemos que no vuelvan, y que allí donde todavía existen sobre la faz de la Tierra, desaparezcan pronto.

Creía que iba a empezar a continuación el tercer libro. Pero he decidido desentenderme un poquito del drama, a pesar de que muero de ganas por saber qué pasa a continuación con Tora, y leer otra cosa más ligera antes de afrontarlo.

Especialmente en los pueblos de pescadores en los fríos inviernos y cuando azoten los temporales. Pero en verano está muy bien navegar por los bellos fiordos...

Especialmente en los pueblos de pescadores en los fríos inviernos y cuando azoten los temporales. Pero en verano está muy bien navegar por los bellos fiordos…

[Sociedad] Violencia doméstica en Afganistán; a propósito de la presentación de un libro

sociedad

Hoy iba a comentar un libro. Pero lo haré otro día. Porque me llegó el domingo un boletín de actividades de Librería Cálamo, entre las cuales se anunciaba la presentación del libro Mujeres.Women. Afganistán de Mònica Bernabé (textos) y Gervasio Sánchez (fotografías).

Pero no voy a hablar del libro. De hecho, ni siquiera tuve la oportunidad de hojear el libro. Llegué con el tiempo justo, y salí sin tiempo para ello. Los dos autores del mismo, durante la presentación, hablaron más del tema que traigo aquí ahora que del libro en sí mismo. Ni siquiera nos proyectaron unas diapositivas con algunas fotografías como muestra de lo que nos podíamos encontrar en el mismo. Da lo mismo. Eso no es lo importante. Si al final decido comprar el libro, ya hablaré de él.

Lo importante fue que ambos autores vinieron acompañados de una mujer afgana. No es una mujer afgana típica. Es una mujer culta. Es una mujer que ha ocupado u ocupa puestos de responsabilidad pública o política. Fue parlamentaria durante una legislatura, por ejemplo. Pero a pesar de estas circunstancias, es una mujer que ha sufrido u sufre todavía algo que es común a casi todos los hogares afganos; la violencia doméstica contra las mujeres. La consideración de la mujer, dentro de una sociedad muy conservadora de fuerte inspiración religiosa, como un ser inferior, como una inversión en la producción de hijos, varones, claro, sino no se considera una inversión productiva, en ocasiones poco más que un animal en determinados entornos. Y por lo tanto, las mujeres afganas son sufridoras de un nivel de violencia que en nuestro medio, a pesar de la sensibilización sobre el tema que ha crecido en los últimos años, no podemos casi ni imaginar. El testimonio de esta mujer, de nombre Azita Rafaat, produjo incredulidad, sorpresa, indignación, miedo,… odio, quizá,… Yo no me considero capacitado para narrar aquí con justicia lo que nos fue contado. Pero si puedo transmitir una serie de ideas:

Estamos en una sociedad con problemas, sí, pero aun así hay otras sociedades donde los problemas son mucho más importante, mucho más esenciales, y afectan mucho más a la dignidad humana, en este caso a la de las mujeres. Y debemos hacer un esfuerzo por asomarnos de vez en cuando a esas realidades.

Los medios de comunicación apenas nos transmiten en su actividad cotidiana estas realidades. De vez en cuando, surgen casos llamativos, que nos impresionan, pero que tienen el defecto de parecer casos puntuales. Aislados. No dan la imagen de que un 87% de las mujeres vayan a sufrir un tipo u otro de violencia en sus domicilios por el mero hecho de ser mujeres.

Los gobiernos electos occidentales, que al menos teóricamente representan la voluntad de los pueblos que los eligen, no quieren saber nada de estos problemas. Cuando intervienen en estos países e inician procesos democratizadores, lo hacen más en cuestiones de apariencia que de cambio profundo de las sociedades. Nada cambia de puertas para adentro de los hogares afganos.

Como decía hace poco, no voy ni quiero meterme en discusiones políticas. No es ese el interés de esta entrada. El interés es intentar transmitir la necesidad de reflexionar y no permanecer voluntariamente ignorantes antes los problemas de las gentes del mundo. Esa es una responsabilidad individual que tenemos cada uno de nosotros. Y eso es algo que nos recordó la presentación del libro a la que asistí ayer. Y como lo viví y lo sentí, os lo transmito.

Mesa con los intervinientes en la presentación del libro, en el Centro de Historias de Zaragoza, que abrió las puertas de su salón de actos en lunes a pesar de que suele ser el día festivo de esta institución.

Mesa con los intervinientes en la presentación del libro, en el Centro de Historias de Zaragoza, que abrió las puertas de su salón de actos en lunes a pesar de que suele ser el día festivo de esta institución.

[Cine] Short Term 12

Cine

Short Term 12 (2013), 27 de julio de 2013.

Ya lo advertí el sábado. Si una película me interesa, y deciden no traerla a la cartelera de Zaragoza,  o en condiciones menos que adecuadas, la veré igual, por el camino que sea. Si a la industria no le intereso ni me respeta como cliente, yo tampoco sufriré por las penurias de la industria. El caso es que pude acceder a una copia en versión original de esta película de 2013, que eventualmente se podrá encontrar, no en Zaragoza de momento, en la cartelera española en versión doblada bajo el título banal de Las vidas de Grace. El largometraje dirigido por Destin Daniel Cretton, es una segunda versión de esta historia que previamente había esbozado en forma de cortometra.

Y Grace (Brie Larson) es una joven de veintipocos que trabaja en un centro de acogida para adolescentes con problemas, derivados de los que les causa su entorno. No son delincuentes, ni cosas por el estilo. Sólo adolescentes con problemas en su entorno. Y aunque el centro está pensado para estancias cortas, lo necesario para resolver las situaciones, no es raro que permanezcan hasta que cumplan la mayoría de edad. Con Grace trabaja Mason (John Gallagher Jr.), con quien mantiene una relación sentimental. Y ella misma necesitó de este tipo de ayuda y de centros en su adolescencia. Es un grupo de gente dedicada a su trabajo, aunque con problemas propios. La llegada de Jayden (Kaitlyn Dever) una adolescente de quince años de la que se sospecha que pueda sufrir maltratos paternos, pero que no denuncia, y el conocimiento de que ha quedado embarazada de su relación con Mason, van a provocar en Grace una crisis sobre qué ha de ser de su vida.

Vendiendo sirenitas en Copenhague

Frente a la adolescencia con problemas, por el mundo se ven generaciones activas en su entorno… sea vendiendo sirenitas en Copenhague.

Largometraje no demasiado largo que nos cuenta una historia pequeña, muy concreta, pero con un excelente desarrollo de caracteres, una relalización sencilla, que no simple, ni mucho menos, y que se apoya en el excelente trabajo de sus intérpretes, en especial de una Brie Larson en estado de gracia. Apoyándose en un físico que transmite simpatía y buen royo, esta joven actriz que ya había apuntado maneras en alguna serie televisiva, save dotar a su personaje de un carácter y de unos matices impropios de actrices tan jóvenes. La historia en sí misma resulta razonablmente previsible, y el buen rollo que destila muchos momentos de la película te hace suponer que el resultado muy probablemente sea feliz. Lo cual no quita para que no haya un buen desarrollo de situaciones y de la historia. Y sobretodo, nos presenta unos caracteres que dan sensación de credibilidad.

Otro mérito de la película es que a pesar de tener una protagonista clara y de su duración de poco más de hora y media, casi todos los personajes secundarios que rodean y forman el universo del centro de acogida tienen su momento, y que está lo suficientemente aprovechado para que resulten caracteres con personalidad propia, no meros estereotipos. Y también que, en un mundo donde el drama es la normal, y la tragedia una amenaza permanente, hay momentos para el humor. Un humor contenido y bien llevado que endulza lo suficiente el producto final.

De marcheta por Nyhavn

O preparadas para pasar el sábado por la tarde en la capital danesa.

Como resumen, estamos ante una muy buena película que sin embargo no ha encontrado sitio en la cartelera de una ciudad de 700.000 habitantes, mientras que si lo hacen estúpidas películas de vampiros adolescentes y otros subproductos similares. Lo cual habla mal del interés por la cultura que alegan con frecuencia las gentes de la industria del cine. Una película que a unos descubrirá y a otros confirmará una actriz muy sólida y muy interesante, que espero que vaya consiguiendo buenos papeles en un futuro. Una película de buen cine independiente que nos desintoxica de los productos prefabricados del Hollywood más comercial.

Valoración

  • Dirección: ****
  • Interpretación: ****
  • Valoración subjetiva: ****
Esperando al tren en Ystad

O a lo suyo, es decir con el móvil, mientras esperas el tren en Ystad.