[Cine] I’m thinking of ending things (2020)

Cine

I’m thinking of ending things (2020; 48/20201004)

Aunque ya están abiertas las salas de cine, la oferta actual llega de forma irregular y con calidad irregular. Los estrenos más atractivos (a priori, que luego…) se están retrasando un año. Y aunque se recuperan cosas interesantes que no encontraron distribución en su momento, también llega mucha furrufalla. Mientras, las plaformas de contenidos audiovisuales van a la suya y siguen promoviendo estrenos. Netflix se ha confirmado como una plataforma que busca fundamentalmente entretenimiento puro, de las que cada vez paso más, como pasaría de ellas si se estrenasen en la gran pantalla. Pero de vez en cuando impulsa y estrena alguna película con más ambición artística o conceptual. La cuota de prestigio. En esta ocasión, de la mano de Charlie Kaufman, más valorado por su carrera como guionista, pero que ya ha dirigido alguna película interesante en el campo de la animación.

Más adelante hablaré del equipo con el que están hechas las fotos de hoy… pero como no sabía muy bien cómo ilustrar esta entrada cinematográfica,… pues me limito a poner fotos de mi último amplio paseo de sábado por la mañana, en gran medida por la ribera del Ebro a su paso por Zaragoza.

Veo la película con cierta prevención, pues no pocas críticas o reseñas han advertido de su naturaleza críptica, en incluso de marcianada. Protagonizada por la actriz irlandesa Jessie Buckley, un valor en aumento, y con razón, nos encontramos con una joven, cuyo nombre extrañamente varía durante la película que acompaña a su novio Jake (Jesse Plemons) a visitar a los padres de este, tras una relación no muy larga de ¿seis… siete semanas,… meses? Y eso a pesar de que está pensando en cortar la relación. La visita a los padres del novio, Toni Collette y David Thewlis, ya nos muestra que la película no es convencional ni con una trama espacio temporal al uso. Y hasta aquí puedo contar. Solo diré que quizá el personaje protagonista no sea la chica de nombre indeterminado que protagoniza Buckley, sino el anodino Jake.

Formalmente, la dirección de Kaufman es de gran nivel, casi diría excelente. Cuidada puesta en escena. Cuidados encuadres y selección de focales. Gran labor de iluminación y fotografía de la mano de Lukasz Zal, cuyo excelente oficio ya habíamos apreciado aquí y aquí. Y qué decir de la interpretación. De gran nivel por parte de todos, más vistosa la de Buckley que la de Plemons, pero no por ello a distinto nivel, y los recitales que ofrecen Collette y Thewlis. Y luego está el misterioso personaje que aparece de vez en cuando, el conserje de un instituto interpretado por Guy Boyd.

La película no tiene un argumento convencional. Y conforme avanza va entrando en un terreno que muchos calificarían, quizá con razón, de surrealista. Lleno de símbolos. Y al igual que el surrealismo, buscando bucear en el subconsciente del personaje principal de la película. Esto puede descabalgar a muchos espectadores. Pero si no sucede, si te dejas llevar y entrar ese simbolismo y ver más allá de la realidad aparente, la película se entiende. Y cuando la entiendes… te das cuenta que, quizá no llegue a nivel de obra maestra, pero es una propuesta muy interesante y atractiva. Aunque probablemente con esta afirmación no consiga convencer a mucha gente.

La película, en mi caso, crece en el recuerdo, conforme va dando paso en mi pensamiento de la extrañeza y la sorpresa a la comprensión y a la humanidad con la que Kaufman se acerca a un protagonista… que nunca es el protagonista de las películas. Cuando profundiza en el fenómeno de la soledad, del deseo de afecto insatisfecho, de la angustia que produce no ser nadie y ser olvidado con facilidad. Mucho más notable de la que esperaba.

Valoración

  • Dirección: ****
  • Interpretación: ****
  • Valoración subjetiva: ****

[Cine] Anomalisa (2015), ser distinto debe ser realmente “anómalo”

Cine

Anomalisa (2015; 132016-0219)

Esta semana ando con poco tiempo para dedicarlo a este Cuaderno de Ruta, por lo que haré un comentario breve de esta película de animación dirigida a dos manos por Duke Johnson y Charlie Kaufman

Película de animación de la que afortunadamente disfrutamos en versión original. Desconozco cómo será el doblaje al castellano, pero el juego de voces es fundamental para la comprensión, o incomprensión, de la película. Película que por lo que he visto por ahí ha recibido en bastantes ocasiones el calificativo de surrealista. Y por una vez puede que esté bien aplicado este adjetivo, que con frecuencia se usa para obras absurdas o esperpénticas, que pueden a su vez ser surrealista o no.

No he estado nunca en Cincinnati, pero la película es muy nocturna... nos iremos a la noche neoyorquina para compensar.

No he estado nunca en Cincinnati, pero la película es muy nocturna… nos iremos a la noche neoyorquina para compensar.

Aunque estamos ante una película de animación, que nadie se apresure en llevar a los niños al cine. Esto es animación para adultos… muy adultos. Utiliza la técnica del “stop motion” con muñecos más o menos articulados. No son por lo tanto “dibujos animados” sino animación de muñecos, cuyos movimientos son fotografiados fotograma a fotograma en lugar de la filmación continua de unos títeres o marionetas en movimiento. Y nos habla de Michael Stone (David Thewlis, voz), un escritor especializado en servicios de atención al cliente que acude a un hotel en Cincinnati desde Los Ángels para dar una conferencia en un congreso. Y en un mundo donde todo el mundo parece tener la misma cara y la misma voz (Tom Noonan), donde la monotonía absoluta reina, donde nadie es indeferenciable, encuentra por unas horas las compañía de Lisa (Jennifer Jason Leigh, voz), una mujer que atiende al congreso y que le hará pensar en las cosas…

La película es por lo tanto una profunda reflexión sobre la soledad, sobre la identidad de uno mismo y sobre la alteridad, la capacidad de ser uno mismo y diferente a los otros. Y también sobre la monotonía de la existencia cotidiana y las relaciones con nuestros semejantes que afecta incluso a aquellos que amamos o hemos amado.

Aunque un romance extraño, también hay su dosis de romance en la película... nada cursi como la moda de los candaditos que aparecen hasta en el puente de Brooklyn, eso sí.

Aunque un romance extraño, también hay su dosis de romance en la película… nada cursi como la moda de los candaditos que aparecen hasta en el puente de Brooklyn, eso sí.

Los conceptos se apoyan no sólo en esta impecable técnica de animación que además cuenta con unos decorados y una iluminación absolutamente impecable, sino en un guion milimétrico procedente de la obra de teatro original de Kaufman, uno de los directores que firman el filme. Y por supuesto, por las interpretaciones de los actores que ponen su voz, que por el hecho de que no aparezcan visualmente no quiere decir que tengan menos mérito, ni mucho menos. Por ejemplo… antes habría otorgado a Leigh la candidatura a mejor actriz de reparto por esta película que su personaje en la última de Tarantino… aunque eso no es del gusto de la academia. Dar candidaturas a intérpretes que sólo ponen la voz.

Kaufman ya nos había ofrecido algunos guiones notables… alguno de los cuales también había flirteado con el surrealismo. En esta ocasión, incluso se supera. Durante unos días he estado dudando sobre mi impresión final, pero definitivamente es una película que cuando la piensas, es realmente buena. No apta para devoradores de palomitas sin cerebro.

Valoración

  • Dirección: ****
  • Interpretación: ****
  • Valoración subjetiva: ****

En cualquier caso,... son muchos los puentes destruidos y necesitados de reconstruir los que necesita el protagonista de la historia... puentes humanos, claro.

En cualquier caso,… son muchos los puentes destruidos y necesitados de reconstruir los que necesita el protagonista de la historia… puentes humanos, claro.