[Libro] Au prochaine arrêt – Hiro Arikawa

Literatura

Ya he decidido no desesperar. En mayo me empecé a bloquear en la lectura de forma muy intensa, como hace mucho tiempo. No consigo concentrarme. He leído alguna historieta… y he empezado cuatro libros, a priori muy interesantes, de los que no he conseguido pasar del primero o segundo capítulo. Yo, que he sido un lector constante, no intenso,… no de merendarme libros en un día o dos… más bien reposado, de dejar que se asimile lo que leo,… me he sentido, en cierto modo, desesperado. Pero bueno… me lo tomaré con calma y ya volverá mi capacidad de concentrarme en la lectura.

La estación principal de los ferrocarriles Hankyū se encuentra en el distrito de Umeda de Osaka, donde está también la estación “Osaka” de los JR (no la alta velocidad, que está en “Shin-Osaka”, ‘nueva Osaka’). No cogimos ningún tren de esta línea en nuestro último viaje a Japón. Aunque, por error, sí cogimos uno en 2014, en Kioto, cuando nos equivocamos de línea en la estación de Kyoto-Kawaramachi. Error que corregimos sin graves consecuencias.

Pero el año pasado, que ya me empezó a suceder este fenómeno, que achaqué a la epidemia, aunque ya no lo tengo claro, me desatasque en varias ocasiones gracias a novelitas no muy largas de autores japoneses. Especialmente en viajes. Así que para el reciente viaje que he hecho a Dinamarca, un viaje corto, pero que me ha sentado muy bien, pillé una recomendación que vi hace unas semanas en Pen ぺン Magazine. El libro, de la escritora Hiro Arikawa, se titula originalmente Hankyū Densa 阪急電車, haciendo referencia a los trenes de una de las líneas de la red de ferrocarriles privados Hankyū, que presta servicios en la connurbación Osaka-Kioto-Kobe, no ha sido traducida al castellano todavía, y la he leído en francés, donde recibe un título que se traduce como En la próxima parada.

La escritora parece ser conocida por escribir novelas ligeras, ranobe ラノベ, que sería una evolución del pulp propia del País del Sol Naciente. Pero no calificaría yo dentro de este género esta novela. Bajo el esquema de historia de vidas cruzadas, en las que distintos personajes se cruzan de forman más o menos casual en el espacio y en el tiempo, el relato sigue el viaje de un tren de la línea Imazu de los ferrocarriles Hankyū. Es una línea secundaria de la red, que une las estaciones de Imazu y Takarazuka. Pero está formada por dos tramos sin continuidad entre sí, uno entre Imazu y Nishinomiya-Kitaguchi, con sólo tres estaciones. Y en esta estación hay que cambiar al tramo entre Nishinomiya-Kitaguchi y Takarazuka. Si alguien ha leído la estupenda novela de Tanizaki, Las hermanas Makioka, totalmente recomendable, el hogar donde viven tres de las hermanas está en Ashiya, muy cerca de Nishinomiya y de esta línea ferroviaria, entre Osaka y Kobe.

Mejor dicho, no es la historia del viaje de un tren, sino de dos trenes. En la primer parte del libro, asistimos al trayecto del tramo norte entre Takarazuka y Nishinomiya-Kitaguchi (Nishi-Nord la llaman en el libro, arruinando parte de la gracia, porque tanto nishi 西 [oeste] como kita 北 [norte] son dos puntos cardinales), en época de buen tiempo; en la segunda parte, asistimos al trayecto inverso, unos seis meses después, tras el año nuevo. Y cada capítulo se titula con el nombre de la estación a la que llega el tren. Ocho estaciones. Y los personajes son los mismos, o muy similares, alguno nuevo hay en el trayecto de descenso, que no aparece en el de ascenso al principio del libro. Las historias individuales tienen un tono romántico. Parejas que se forman, parejas que se deshacen, adolescentes conformando su futuro, amas de casa que no tienen claro cómo y con quien relacionarse a sus cuarentaytantos. Una abuela, algo excéntrica, yendo y viniendo con su nieta, y repartiendo sabiduría práctica a los más jóvenes.

El libro lo leí en los dos trayectos de avión entre Madrid y Copenhague y regreso. Un poco mimetizando el espíritu del libro. Son tres horas cada trayecto de avión, para contar lo que pasa en los 7,7 km de recorrido del tren. El libro tiene buen rollo, es optimista y te pone de buen humor. Pero tras su apariencia ligera, no deja de tener suficiente profundidad como para estar lejos de esas “novelas ligeras” de las que hablaba antes; bastante más profundidad, expresando una cierta filosofía personal a la hora de afrontar la vida y sus problemas. Y el mismo tiempo, un libro de viajes que, por mucho que sea el de un tren de cercanías, tiene un calado que no envidia a los libros sobre el Transiberiano, el Orient-Express, u otros trenes míticos que en la literatura han sido. A mí me gustó muchos y me parece muy recomendable. Lo único… que hay que saber francés o japonés para leerlo. En castellano no está. En inglés, creo que tampoco. He visto que hay una película del año 2011 que adapta el libro al cine. Igual la busco.

Viajes – de Hualein a Tainan, por el este y el sur de Taiwán

Sin categorizar

Dos lecturas para el día de hoy. 1) Seis horas de tren intentando protegerme del aire acondicionado que me hace toser. 2) Un estupendo recorrido ferroviario por una diversidad de paisajes que definen la isla Formosa, en un cómodo tren, por 17 euros.

Voto 2) a pesar de 1).

[Cine] Snowpiercer (2013)

Cine

Snowpiercer (2013), 14 de mayo de 2014.

Nuevamente una película que cuando se estrena en pantalla grande no llega a Zaragoza, a pesar de que se lleva los mejores comentarios de la crítica para los estrenos de la semana, incluso del mes, pero que simultáneamente es programada como estreno en un canal de televisión por satélite. Así que, como ya he comentado en alguna ocasión, nos tendremos que ir acostumbrando a los estrenos en pantalla pequeña. Al final, tendré que hacerme a la idea de comprar un televisor más grande para hacerme la ilusión de estar “en el cine”.

Veo esta película en versión original, fundamentalmente en inglés, con algún diálogo en coreano. Al fin y al cabo se trata de la primera producción internacional dirigida por el surcoreano Joon-ho Bong. Donde haya llegado a la cartelera española en versión doblada, creo que la podéis encontrar bajo el título RompenievesSnowpiercer (Rompenieves), o algo así. Es adaptación de una historieta francesa, Le Transperceneige.

Macizo de la Jungfrau

Un verdadero “transperceneige” es el ferrocarril que sube al macizo de la Jungfrau en Suiza, y que atraviesa el macizo montañoso por su interior.

Película de tema postapocalíptico. Como consecuencia de un experimento para parar el cambio climático y el calentamiento global, el planeta ha entrado en un periodo bola de nieve, y todo esta helado. Los pocos supervivientes lo hacen a bordo de un fenomenal tren, construido por un empresario megalomaniaco que recorre el mundo, tardando un año en hacer el circuito completo. Lleva casi 18 años circulando sin parar con los restos de la especie humana. Especie humana que se encuentra dividida en un férreo sistema de castas diferenciado entre los que viajan en cabeza de tren, que subieron por invitación o pagando su derecho a viajar, y los que viajan en cola de tren, que fueron recogidos por caridad, y viven hacinados y con los recursos justos. De vez en cuando se produce algún conato de rebelión. Y Curtis (Chris Evans), harto ya, va a iniciar una, incitado por el viejo Gilliam (John Hurt). Pero tendrán que llegar hasta la locomotora si quieren derribar el poder omnímodo de Wilford (Ed Harris).

Con un reparto internacional y una ambientación claustrofóbica sólo “aireada” de vez en cuando por los paisajes helados del mundo que recorre el tren, nos encontramos con una producción muy interesante que, en su temática postapocalíptica nos ofrece una visión distópica de las desigualdades de las sociedades humanas, al mismo tiempo que nos ofrece una película de acción mucho más interesante que la mayor parte de las adaptaciones procedentes del cómic que se ven habitualmente, y con ventaja, desde mi punto de vista. Bien es cierto que la visión de la película en pantalla grande hubiera hecho que ganase notablemente. O que hubiera servido para poner de manifiesto las limitaciones de sus gráficos generados por ordenador. No sé.

Seracs en las laderas de la Jungfrau

Eventualmente podemos contemplar los grandes seracs que se desprenden en las laderas de los glaciares que flanquean estas grandes montañas alpinas.

Reparto casi coral, aunque con unos protagonistas claros, que interpretan unos caracteres más complejos y desarrollados de lo que es habitual en el mundo de la adaptación del cómic. Cumplen con suficiente solvencia.

No voy a decir que esta película haya despertado mis entusiasmos, porque no es mi estilo de película. Pero reconozco que me parece un entretenimiento bastante interesante, y con más sustancia y menos banalidad que la que nos ofrece Hollywood habitualmente con sus habituales adaptaciones de superhéroes vestidos con pijamas de colores y argumentos absurdos. Bastante más interesante el torturado Curtis que el memo del Capitán América, paradójicamente interpretados por el mismo actor. Lo único que me chirría es el falsamente esperanzador final. Falsamente esperanzador desde mi racional punto de vista.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ***
  • Valoración subjetiva: ***

Gran Glaciar Aletsch

Y desde Jungfraujoch podemos apreciar la gran plaza central del Glaciar Gran Aletsche, unos de los mayores glaciares alpinos.

[Fotos] Rodén, viaducto y pueblo viejo

Fotografía

Desde que abrieron la línea ferroviaria de alta velocidad con Barcelona, al poco de salir de Zaragoza camino de la capital catalana empecé a fijarme en el paisaje que se abría en un momento dado, cuando el tren atraviesa un largo viaducto sobre un valle que rompe la aridez del paisaje de yesos y alabastros, y donde las ruinas de un pequeño pueblo dominan un cerro sobre el valle. Llevaba tiempo pensando que me tenía que interesar, fotográficamente hablando, por ese lugar.

Ese lugar es Rodén, un núcleo de población a pocos kilómetros de Fuentes de Ebro, a cuyo municipio pertenece. El pueblo viejo fue abandonado tras la Guerra Civil Española, construyéndose uno nuevo a los pies del cerro donde estaba el anterior. Y en el grupo de Flickr Fotógrafos en Zaragoza, en el que participo, se organizó para ayer domingo una salida con el fin de conocer y fotografiar el lugar. Hay varios puntos de interés. Todos nos centramos en el viaducto del tren de alta velocidad. Luego algunos nos centramos en las ruinas del pueblo viejo y otros se acercaron a un cabezo cercano donde hay un poblado íbero y más vistas sobre el viaducto ferroviario. Fue una tarde muy entretenida y agradable. Pero os lo cuento con fotos.

Nada más llegar al primer punto de interés fotográfico nos sorprende un AVE en doble composición de los apodados "patos" procedente de Barcelona.

Nada más llegar al primer punto de interés fotográfico nos sorprende un AVE en doble composición de los apodados “patos” procedente de Barcelona.

El tráfico de trenes es frecuente, y tenemos ocasión de fotografiar varios de ellos, con el valle y el pueblo de fondo.

El tráfico de trenes es frecuente, y tenemos ocasión de fotografiar varios de ellos, con el valle y el pueblo de fondo.

Fuera del valle fértil, los montes que nos rodean son áridos, con abundancia de piedra caliza y yesos.

Fuera del valle fértil, los montes que nos rodean son áridos, con abundancia de piedra caliza y yesos.

Y la vegetación acompañante es resistente a la carencia de humedad de la zona a pesar de que tampoco nos separan tantos kilómetros del río Ebro.

Y la vegetación acompañante es resistente a la carencia de humedad de la zona a pesar de que tampoco nos separan tantos kilómetros del río Ebro.

Situados ya en las cercanías del pueblo viejo de Rodén, se puede apreciar con más claridad las dimensiones del viaducto ferroviario que cruza el valle.

Situados ya en las cercanías del pueblo viejo de Rodén, se puede apreciar con más claridad las dimensiones del viaducto ferroviario que cruza el valle.

Nos acercamos al pueblo viejo desde la parte de atrás del cerro en el que se sitúa, por una senda que nos llevará hasta la iglesia en ruinas.

Nos acercamos al pueblo viejo desde la parte de atrás del cerro en el que se sitúa, por una senda que nos llevará hasta la iglesia en ruinas.

El sol del atardecer se encuentra velado por la bruma, lo que nos impide disfrutar de un luz que dote de más contraste al paisaje.

El sol del atardecer se encuentra velado por la bruma, lo que nos impide disfrutar de un luz que dote de más contraste al paisaje, dominado por los yesos alabastros de sus rocas.

El grupo se ha dividido, unos pocos nos dirigimos al pueblo viejo de Rodén.

El grupo se ha dividido, unos pocos nos dirigimos al pueblo viejo de Rodén.

La iglesia perdió su techo hace tiempo pero podemos apreciar cual era su planta y su forma general.

La iglesia perdió su techo hace tiempo pero podemos apreciar cual era su planta y su forma general.

No tenemos un ocaso propiamente dicho. El sol se oculta entre las nubes antes de llegar al horizonte.

No tenemos un ocaso propiamente dicho. El sol se oculta entre las nubes antes de llegar al horizonte.

En un cabezo vecino se encuentra el yacimiento arqueológico de un poblado íbero, y parte del grupo se acerca hasta allí, sobre todo para obtener una buena vista del viaducto ferroviario.

En un cabezo vecino se encuentra el yacimiento arqueológico de un poblado íbero, y parte del grupo se acerca hasta allí, sobre todo para obtener una buena vista del viaducto ferroviario.

La tarde se termina y, aunque algunos se plantean quedarse para realizar fotografías nocturnas, nos vamos a Fuentes de Ebro a tomar  algo y comentar la experiencia. Que ha sido muy agradable como ya he dicho.

La tarde se termina y, aunque algunos se plantean quedarse para realizar fotografías nocturnas, nos vamos a Fuentes de Ebro a tomar algo y comentar la experiencia. Que ha sido muy agradable como ya he dicho.

Actualización en CineTren; El andén (1957)

Cine, Trenes

Actualización de CineTren a propósito de una peliculita de la posguerra española, cuando el Talgo II era la maravilla tecnológica, orgullo nacional del régimen y de los españoles en general, aunque viajar en el mismo estaba al alcance de muy pocos. No tiene mucho más que rascar puesto que es un filme al uso para complacencia del régimen fascista de la época. Mucha bondad pueblerina, con dramas que se resuelven por la vía del buenismo y el buen rollismo propugnado por la sociedad vertical franquista. Pero bueno. Para los aficionados al ferrocarril patrio, tendrá un cierto interés. La podéis encontrar en el correspondiente enlace, El andén, o entrando en la página de CineTren.

Talgo II

Talgo II del Museo del Ferrocarril de Delicias, Madrid, similar al que aparece en la película; una foto que ya tiene más de 20 años también - Pentax P30N, Sigma 28-70/3,5-4,5

El tren de las 3:10 (2007)

Cine

El tren de las 3:10 (3:10 to Yuma, 2007), 16 de septiembre de 2008.

Una cuestión que debe quedar clara desde el principio. No soy aficionado al western. Son muy pocas las películas del Oeste que me gustan realmente. Algún clásico como The Searchers (Centauros del desierto), o Sergeant Rutledge (El sargento negro), casualmente ambas de John Ford, High Noon (Sólo ante el peligro) y alguno otra cosica. Pero hay muchas del Oeste que me aburren un poquito. O mucho. Además esta película que hemos visto ayer, es una nueva versión de otro clásico del género. Un remake que dicen. 50 años las separan. Sé que he visto la primera versión, pero no me acuerdo de ella. Lo siento.

El caso es que este western me ha encantado. Vaya por delante que al personaje que protagoniza Russell Crowe no me lo creo. No me creo el final. Durante toda la película nos lo presentan como un malo, y al final queda como un pícaro. Y no es del todo coherente. Pero me parece que lo hace estupendamente. El mejor Crowe en la línea de ciertos capitanes marineros y demás. Pero es que además tenemos a un excelente Christian Bale en un papel que nos lo creemos más. Un padre y esposo desesperado que se lanza a una aventura con pocas esperanzas por sacar adelante a su familia contra todo pronóstico…

Y luego, las aventuras. Porque es una película de aventuras con personajes interesantes. Y con guion impecable, en su ritmo y en sus pausas. En su diálogos y en su acción. Nada cansa.

Y finalmente, porque el final es un tren. Por el detonante, es el ferrocarril. Porque estamos ante un pedacito de una historia impresionante, la de la colonización del lejano oeste norteamericano. Y al final, se va el viejo tren, lleno de color, con su 220 de gran chimenea y puntiagudo apartavacas.

Y todo ello muy bien dirigida por James Mangold, un director que hasta ahora no me había interesado en absoluto. Qué cosas.

Esta es una película para recomendar a todo el mundo. Porque es divertida. Porque está muy bien hecha. Porque te gustan los personajes. Un ocho, con la misma nota a la interpretación y a la dirección. Por cierto, la película ha tardado muchísimo en llegar a España. Vaya usted a saber por qué.

En la imagen de hoy… bueno, pues el Far West americano no estaba representado en la Expo 2008. Así que las siluetas de danzantes del oeste africano.

Siluetas

(Canon EOS 40D; EF 24-105/4L IS USM)