Fotos realizadas con Hasselblad 500CM y objetivo Carl Zeiss Sonnar 150 mm f4 C sobre película Instax Square Color. El comentario técnico de las fotografías lo encontraréis en Carlos en plata.
La última vez que os traje unas fotografías realizadas con película instantánea, vinieron con problemas. El respaldo que permite usar este tipo de película sobre la cámara de formato medio estaba desajustado y las fotografías corrían el riesgo de velarse, o de presentar filtraciones de luz.
Creía que tenía claro el problema… pero la verdad es que no era lo que yo creía. Y con las pruebas que hice sin película, el problema persistía. El respaldo se soltaba; con el riesgo de velar la película.
Finalmente di con el problema, que resultó tener una fácil y rápida solución, por lo que me fui un domingo por la mañana a comprobar que todo iba bien entre los tulipanes del Parque Grande de Zaragoza.
El momento estupendo de la mañana fue cuando, realizando una de las últimas fotos, una señora ya mayor, probablemente de más de 80 años, aunque aparentemente en buen estado de salud, afortunadamente, de espaldas a mí, oyo el disparo y se volvió exclamando “¡Eso es una Hassel!”.
Fotógrafa profesional cuando estaba en activo, tiene un equipo amplio y completo Hasselblad, que no usa porque pesa mucho, me dijo. Se contenta con la cámara del móvil. Le regalé una de las fotos. Y lo agradeció mucho. Fue un buen momento que me puso de muy buen humor.
Como ya habréis podido conocer si habéis seguido las publicaciones de este mes de marzo que está a punto de terminar, en los primeros días del mes estuve con unos amigos en Salamanca. Allí coincidí con el hermano de una de las amigas del grupo. No nos conocíamos. A lo que yo conocí a su hermana, él llevaba viviendo tiempo fuera de Zaragoza. Pero le llamó la atención mi afición a la fotografía, que viajase por el mundo con varias cámaras, dos de ellas para película tradicional, y que una de ellas fuera de marca Pentax.
Todavía le sorprendió más que le dijese que Pentax fue la primera cámara réflex que compré, y que desde hace más de 35 años siempre he tenido y usado alguna cámara de esta marca, siendo algunas de ellas de las que más he apreciado y cariño he tenido. Entonces me comentó que el heredó una cámara Pentax, que creía que no tenía mucho valor, a la que no estaba atado afectivamente en especial, y que me la iba a mandar por si la podía aprovechar. A lo que contesté… “Pues bien”.
Días más tarde me encontré con que la cámara Pentax que, según él, tenía poco valor, era una cámara profesional, de gama alta dentro de las de enfoque manual, que Pentax fabricó entre 1981 y 2001, durante 20 años. Y que se encontraba en buen estado. Y con un valor de mercado no despreciable, de varios cientos de euros. Como soy asquerosamente mirado para estas cosas, me puse en contacto con él para contarle todo esto y que éticamente no podía admitir el obsequio sin más.
Pero tras una serie de conversaciones con una serie de considerandos, en los que no puedo ni debo entrar, acepté el obsequio. Lo cual me ha hecho muy feliz a mí, y a la persona que me la ha cedido. Esperemos que siga funcionando así de bien durante mucho tiempo. Tengo la experiencia de que las cámaras que han estado mucho tiempo sin usar, y puede llevar 25 años en un cajón, cuando se las empieza a accionar tienen alguna avería. Los materiales se desgastan aunque no se usen. El tiempo lo dirá. Pensaba llevármela a las vacaciones de Semana Santa… pero no me voy a fiar todavía. He hecho un segundo rollo con película en color, pero todavía no la he revelado. Ya os contaré.
Fotos realizadas en Aliaga, que aparece en uno de los trabajos de Santi Palacios, «Laponia española», sobre las comarcas de baja densidad de población del Sistema Ibérico.
Recientemente terminé el librito Leer las imágenes de los fotógrafos Laia Abril(Instagram) y Santi Palacios (Instagram). El libro está editado por Revista 5W, dentro de su colección Voces 5W. Conocí del libro a través de Clavoardiendo, una revista en línea que sigo para estar al tanto de la actualidad en fotografía contemporánea.
5W es una revista en línea que gestionan los ocho periodistas que la llevan. Va sobre periodismo, y su nombre procede de las 5 preguntas que ha de hacerse todo periodista a la hora de contar algo: Who, what, where, when, why (Quién, qué, donde, cuándo, por qué).
Laia Abril estudió periodismo, pero no se dedicó al periodismo. Decidió hablar de los temas que quiere hablar a través de la fotografía, pero a través de trabajos conceptuales, en las salas de exposiciones, a través de fotolibros, y tras documentarse abundantemente. En sus trabajos ha hablado sobre temas que afectan especialmente a las mujeres. Uno de sus primeros trabajos en este sentido, Thinspiration, hablaba de trastornos alimentarios. Pero su conjunto de obra más famoso es su trilogía Una historia de la misoginia, con sus tres capítulos, Sobre el aborto, Sobre la violación y Sobre la histeria de masas. En 2023 recibió el Premio Nacional de Fotografía, y es una de las fotógrafas con mayor proyección internacional de nuestro país.
Santi Palacios, sin embargo, no estudió periodismo, estudió sociología, pero se dedica al fotoperiodismo. Su trabajo ha sido fundamentalmente para los medios de comunicación, no siempre para los más comerciales y conocidos, también para aquellos, mucho más independientes, que autogestionados por los propios periodistas buscan mantener su voz propia, alejada de intereses corporativos. Ha trabajado los problemas de mujeres presas, las migraciones y los refugiados, la pandemia de covid-19, y temas medioambientales. En la actualidad es editor jefe de Sonda Internacional, uno de esos medios independientes y autogestionados por los propios periodistas, especializada en la crisis climática en curso.
El libro tiene el formato de libro de conversaciones entre ambos fotógrafos, repartidas en las 5 W, en las cinco preguntas que antes hemos visto que han de hacerse los fotógrafos que quieren contar lo que pasa o que quiere plantear un tema o un problema. Y en ellas debaten muchos de las cuestiones que ya se han ido colando en los párrafos anteriores. Cómo decidir el enfoque personal de la práctica fotográfica, hacia lo artístico o hacia lo documental. Cómo elegir los temas. Trabajar de forma independiente o para un medio. Los problemas derivados de la forma en que los medios usan las fotografías, no respetando siempre la visión del fotógrafo. Las cuestiones relacionadas con el modo en que se consumen las fotografías en los tiempos de internet y las redes sociales. Cuándo realizar una fotografía y cuándo no, quién decide lo que el público está dispuesto o preparado para ver, y cómo va a leer o interpretar la fotografía. Entre otros.
El punto de partida es ese. Una fotografía no es algo que simplemente se mira, se contempla. Es un canal de comunicación que hay que leer. Lo cual implica el conocimiento mutuo de los códigos presentes en la imagen tanto por el fotógrafo como por los consumidores. Y, a partir de ahí, a discutir. Son sólo 14 euros. Y son 140 páginas que se leen bien. Eso sí… no hay ni una sola fotografía. Pero, en ocasiones, para entender mejor las fotografías, es preciso dejar de mirarlas un tiempo y leer sobre ellas.
Fotos realizadas con Hasselblad 500CM y película OptiColour 200. Fotos realizadas en Casetas (Zaragoza). El comentario técnico de las fotos lo encontraréis en Carlos en plata.
Recientemente hablaba de un cierto resurgir de mi interés por la fotografía ferroviaria. Y también por los suburbios industriales de la ciudad. Es un tema que va y viene en mis intereses fotográficos. Y que está íntimamente relacionado con mi interés por el tema general del paisaje alterado o afectado por la acción del ser humano.
Por ello, en este principio de año, he visitado varias veces los entornos ferroviarios e industriales que hay en Zaragoza en el Polígono Cogullada y sus alrededores. Hay una estación de clasificación para trenes de mercancías que sirven industrias próximas, que también forman parte del paisaje Y lo exploro con distintos tipos de materiales sensibles. En esta ocasión, con película negativo en color, con un rendimiento particular de los tonos de color. Os dejo unas muestras.
Hasselblad 500CM con respaldo NONS Instant Back y película Instax Square Color. Fotos realizadas en Casetas (Zaragoza). Comentario técnico en Carlos en Plata.
En los últimos tiempos vuelvo a sentirme atraído por la fotografía ferroviaria. Justo ahora que el ferrocarril español experimenta un bajón considerable de efectividad y prestigio tras el desgraciado accidente en la línea de alta velocidad a Andalucía.
Durante un tiempo, entre 1995 y 2004, más o menos, la fotografía ferroviaria me interesó mucho. Tanto de trenes normales como de circulaciones históricas con material preservado. Pero poco a poco llegaron otros intereses y lo dejé. Pero siempre he encontrado atractivo y fotogénico el paisaje ferroviario.
Recientemente lo he tanteado en varios lugares en las proximidades de Zaragoza, con mayor o menor éxito. En cualquier caso, me encuentro con un par de problemas; el material rodante para viajeros es poco diverso y aburrido, y en la actualidad es complicado encontrar cerca de casa lugares donde disfrutar del paso de los trenes. En fin… ya veremos en qué queda.
Esta serie de fotografías que ilustran esta entrada de este Cuaderno de ruta puede verse, comentada desde un punto de vista de la técnica fotográfica, en Carlos en plata. Fotografías de paisaje industrial con Fujifilm GS645S Wide 60 y Kentmere Pan 200.
Supongo que a pocos se les escapa en este país de la Península Ibérica que el invierno ha sido lluvioso, con una sucesión notable de borrascas, o como se les llame ahora, con nombre de persona. Desde luego, en Zaragoza, lugar de clima árido, escasamente lluvioso, hacía mucho que no teníamos un tiempo así de lluvioso. En cualquier caso, cuando se ha podido, hemos seguido saliendo a hacer fotos. Y quizá este tiempo ha permitido hacer cosas distintas a las habituales, o con luces distintas a las que estamos acostumbrados. No hay mal que por bien no venga. Y además, hacía tiempo que no salía a fotografiar por Cogullada y por la playa de vías para clasificación de trenes mercantes que por allí se encuentra.
Esta serie de fotografías que ilustran esta entrada de este Cuaderno de ruta puede verse, comentada desde un punto de vista de la técnica fotográfica, en Carlos en plata. Fotografías de paisaje urbano con Pentax MX, SMC-M 200 mm y película 4Hundred Film.
Unas semanas después de la experiencia que os relaté hace unos días con el fin de año, volví a salir a caminar por distintas zonas de la ciudad, en general dentro del cinturón verde de Zaragoza y espacios análogos, con la misma cámara, la que tradicionalmente ha sido uno de mis cámaras favoritas. Pero en esta ocasión… no iba de cámaras. Iba de ópticas. Porque iba a hacer mis caminatas fotográficas con un teleobjetivo de focal muy respetable. Os dejo algunas fotos.
Ayer estuvimos visitando la exposición de fotografías de naturaleza de Antonio Gracia en la FNAC Plaza de España. Hace tiempo que coincido de vez en cuando con Antonio en actividades fotográficas. Un excelente compañero. Y una de las influencias que me han llevado a practicar de vez en cuando la fotografía de aves. Lo cual está muy bien. Recientemente he empezado a hacerme cargo de la página web de la Asociación de Fotógrafos de Zaragoza AFZ. Y la primer publicación que he subido ha sido sobre esta visita. En el encabezado encontraréis el enlace, así como la réplica que he hecho en mi Substack sobre fotografía. Aquí os dejo algunas fotos de la visita. Si estáis por Zaragoza en las próximas semanas, pasaros a verla. Es muy maja.
Esta serie de fotografías que ilustran esta entrada de este Cuaderno de ruta puede verse, comentada desde un punto de vista de la técnica fotográfica, en Carlos en plata. Fotografías de paisaje urbano con Pentax MX y película 4Hundred Film.
Este es el último rollo de película que expuse durante el año 2025. En los últimos días del año, estando de vacaciones. Las últimas fotos del rollo las expuse en el jardín botánico de Zaragoza la misma tarde del 31 de diciembre, que fue muy agradable. Fresca pero soleada. Pero tras revelar el rollo me encontré con algunos problemas, como ya he indicado en el título. Pero la discusión de esos problemas los dejo para el artículo que he enlazado en el encabezado. Aquí simplemente os dejo algunas de las fotos de esos últimos días del año pasado.
Las series de fotografías que ilustran esta entradas de este Cuaderno de ruta pueden verse, comentadas, en Carlos en plata. Paseo por Zaragoza con Fujifilm GFX 50R y un objetivo Canon EF adaptado.
Como ando muy liado con una diversidad de cuestiones, no tengo mucho margen ni tiempo para recoger posibles recomendaciones fotográficas en los últimos tiempos. Pero esta semana me han surgido por ahí un par de ellas tan evidentes que no he podido dejar de marcarlas y, ya puestos, traerlas a estas páginas, aunque sea brevemente.
No hace mucho que mencionaba en estas páginas el obituario del británico Martin Parr, un fotógrafo que lanzó su crítica mirada sobre el ser humano corriente, pero sin deshumanizar nunca a las personas. Crítica sí, destruir no. Una de sus series más antiguas, y para muchos un trabajo seminal, que ha sido reeditado varias veces, son The Non-Conformists. O, en castellano, Los inconformistas. Traigo la recomendación a partir de un artículo en PhotoBook Journal. Como digo, es uno de sus trabajos tempranos. Si estamos acostumbrados al vibrante color y a las ampliaciones de un tamaño respetable de las fotografías de Parr, en esta serie, al contrario, trabajó con blanco y negro, y con pequeñas copias de tamaño postal, para reflejar la vida de los habitantes de una pequeña población inglesa, donde Parr y su esposa vivieron durante unos años, al norte de Inglaterra. En Yorkshire. El nombre bien de alguna de las denominaciones religiosas del lugar, los metodistas inconformistas, protestantes que no estaban conformes con las reglas de uniformidad establecidas para el anglicanismo oficial del país. Las fotografías recogen la vida cotidiana del lugar, con costumbres y hábitos que se encontraban en retroceso o desapareciendo allá por mediados de la década de los años 70 del siglo XX. Un trabajo que ya conocía, pero que cada vez me parece más interesante.
En Another Magazine han echado un vistazo a la obra de Don McCullin. McCullin, reportero que practicó fundamentalmente la fotografía documental, es recordado especialmente por haber cubierto unos cuantos conflictos bélicos del siglo XX, con una mirada muy humana hacia quienes se vieron involucrados en ellos. Algunas de sus fotografías son de ellas que se llama habitualmente como «icónicas», de las que muchos reconocen y han visto, pero no saben quien las hizo. Pero también dedicó tiempo y esfuerzo a otras disciplinas como la naturaleza muerta, el paisaje o la fotografía de viaje. Y en lo que he podido ir viendo, son fotografías excelentes que merecen la consideración del aficionado a la fotografía. Incluso se me ha pasado por la cabeza la posibilidad de adquirir un libro dedicado a esta vertiente de la obra de McCullin. Don McCullin todavía nos acompaña sobre la faz del planeta, aunque ya es nonagenario. Una anécdota curiosa es que, aunque luego ha sido un fotógrafo reconocido y respetado, cuando sirvió en la fuerza aérea británica no ejerció de fotógrafo porque no pasó un examen teórico escrito. Y se conformó con trabajar en ese periodo en un laboratorio de revelado de esa rama de las fuerzas armadas británicas. A saber que «tontás» preguntaban. Ups… acabo de ver que lo de comprar el libro va a ser que no. Viene en un cofre de tres libros distintos, y el cofre cuesta 1250 libras esterlinas. Un pastón. Quizá encuentre otras alternativas.
Esta serie de fotografías que ilustran esta entrada de este Cuaderno de ruta puede verse, comentada desde un punto de vista de la técnica fotográfica, en Carlos en plata. Fotografías de paisaje urbano con Hasselblad 500CM y película Kodak Portra 800.
En la misma tónica que unas fotografías en blanco y negro con película de alta sensibilidad que os mostré hace un par de semanas, traigo ahora otras en similares circunstancias, pero con película fotográfica para negativos en color. También con el mismo respaldo para cámara de formato medio, que permite obtener 16 fotografías en lugar de las 12 tradicionales. Cuadraditas, también dentro de ciertas tradiciones. Aunque en esta ocasión con algún problema, porque algunas me quedaron ligeramente trepidadas, y algunos fotogramas se montaron sobre los vecinos al no avanzar correctamente el rollo de película.
Esta serie de fotografías que ilustran esta entrada de este Cuaderno de ruta puede verse, comentada desde un punto de vista de la técnica fotográfica, en Carlos en plata. Fotografías de paisaje urbano con Leica M6, Brightin Star 28 mm y Kodak UltraMax 400.
Ya mencioné en varias ocasiones que tres fueron las ópticas fotográficas que me llegaron a casa a lo largo del mes de diciembre. Dos de ellas pensadas para ser usadas con cámaras digitales; algunas fotografías ya he ido poniendo por aquí. Y aquí. Y otra óptica, aunque se puede usar en digital, realmente la quería para usar con cámaras para película tradicional. Ya os puse fotos del primer rollo que hice con ella, en blanco y negro. Pero realmente, el primer rollo que hice con ella fue en color, el día anterior, y aquí os traigo algunas fotos, una vez reveladas y procesadas..