[Cine] The Children Act (2017)

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The Children Act (2017; 55/20181129)

Ya hace más de una semana que vimos esta película. La verdad es que llevo bastante retraso a la hora de comentar cine. Estos días que he tenido fiesta me han permitido ir más a las salas, a horas en las que habitualmente no me es posible. Pero bueno, poco a poco iré encontrando huecos. Pendientes tengo todavía un par más de películas, que tienen cierto interés vistas en esta semana. Igual hago una entrada doble en unos días; porque la semana que viene tengo que viajar por trabajo y aun tendré menos ocasiones para actualizar este Cuaderno de ruta.

En cualquier caso, la película de hoy tiene también su comentario. Tenía ganas de verla. Está basada en una novela reciente del británico Ian McEwan, de 2014, que leí con interés. Por dos motivos; porque me gusta el escritor y porque toca temas con los que convivo en mi trabajo y me gustan. Lo cierto es que ha tardado bastante en venir a España, donde no pudimos asistir a una sesión en versión original. Pero no es difícil encontrar una versión en internet sin doblar, así que “complementé” la visita a la sala del cine con la posibilidad de escuchar los diálogos originales. Los doblajes no sólo me parecen una adulteración de la obra original, sino que últimamente vienen sufriendo además traducciones bastante fatales. En este caso, ya la traducción literaria del libro tenía sus problemas, cosa que detectas mejor cuando conoces los temas bien y manejas con fluidez los conceptos. Así, pues vista en casa también la versión original, es en la que me centraré.

La acción, salvo una “excursión” de la jueza Maye a Newcastle, transcurre en Londres, en la zona de los tribunales, no lejos de Saint-Paul. Bueno… fotos de Londres en general para hoy.

Reconozco que no imaginaba a la jueza Maye encarnada por Emma Thompson, ni al marido con el aspecto de Stanley Tucci. Pero ambos son sólidos intérpretes y se meten perfectamente en la piel de este matrimonio en crisis. Crisis que se acentúa cuando la jueza tiene que decidir sobre un caso de tratamiento con transfusiones en un menor de edad testigo de Jehová, que corre el riesgo de morir en caso de rechazo del tratamiento. Un menor de edad que tiene 17 años y 9 meses… una figura que podría considerarse desde ciertos puntos de vista un “menor maduro”, con capacidades para decidir sobre muchos aspectos de su vida.

La película no obstante carga las tintas más sobre las relaciones personales entre los personajes que sobre los dilemas morales. También es muy precavida, para no pisar sensibilidades religiosas. El caso de entrada, un caso sobre separación de mellizos en una familia muy religiosa pero anglicana, no tiene que ver con el que se presenta en el libro, que trata sobre la discriminación del mujer en su acceso a la educación en las comunidades ortodoxas judías. Y esto es un aspecto que lo diferencia de la obra literaria, que arremete claramente, aunque de modo racional, contra la irracionalidad de los preceptos de las distintas religiones. La película es mucho menos comprometida que la obra literaria.

Por lo demás, la película se sujeta ante todo en la interpretación de Thompson. Con una realización por parte del director Richard Eyre académicamente sólida, pero convencional, la película resulta un tanto fría si no fuera por las ocasiones muestras de emoción que traslucen sus protagonistas. Protagonistas que tienen que tratar con personajes, especialmente el de la jueza, bastante frío en sus emociones, aunque la procesión vaya por dentro. Me parece además irregularmente resuelta la relación con el menor.

Una película que no está mal, que se deja ver. Con el buen nivel interpretativo como principal virtud, agradará a los aficionados al cine británico. Pero que se queda un poco corta en lo que podría haber sido. De todas formas, son pocas las películas de Eyre que me hayan llegado a emocionar a pesar de tratar temas con potencial profundidad.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ****
  • Valoración subjetiva: ***

[Cine] Margin Call (2011)

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Margin Call (2011), 24 de octubre de 2011.

El término inglés margin call está relacionado con las operaciones financieras de los banco y otras entidades similares. No voy a explicarlo. Ni siquiera voy a pretender que lo entiendo del todo. En cualquier caso, este es el título del primer largometraje del director J.C. Chandor, tanto en su versión original, que es la que hemos visto, como en la doblada al castellano.

Y es que esta película no retrotrae a algún momento del año 2007 o 2008, cuando se vino abajo la burbuja inmobiliaria en los Estados Unidos, y los bancos se encontraron con una gran cantidad de activos que estaban perdiendo valor a gran velocidad, debido a los enormes riesgos que se estaban corriendo con la política crediticia e hipotecaria de estas entidades durante los años anteriores. Esto produjo una crisis financiera de carácter global, una recesión de las mismas dimensiones, y una serie de problemas políticos que todavía hoy en día estamos sufriendo.

Aunque no se menciona expresamente, las 24 horas en la historia de un banco de inversiones que se nos cuentan en la película estaría inspirado en alguno de los bancos que se vinieron abajo en algún momento de 2007, como el Bear Stearns, y que desencadenaron todo el sarao.

En la película, vemos como en medio de una drástica reducción de plantillas que nos habla de que las cosas ya no van bien para la entidad, uno de los directivos despedidos, Eric Dale (Stanley Tucci), confía en uno de sus más avispados subordinados, Peter Sullivan (Zachary Quinto), unos datos en una llave USB. Este último analiza los datos y se da cuenta de que una grave crisis se cierne sobre la empresa. Por lo tanto lo pone en conocimiento de su inmediato superior, Will Emerson (Paul Bettany). A partir de aquí, poco a poco irán entrando en juego otros altos directivos de la empresa, de forma progresiva. Sam Rogers (Kevin Spacey) y Sarah Robertson (Demi Moore), que darán cuenta al dandy Jared Cohen (Simon Baker), el cual a su vez tendrá que dar cuenta al consejo de gobierno de la entidad y especialmente al gran jefazo, John Tuld (Jeremy Irons). Entre todos tendrán que encontrar la salida a la grave situación que se ha producido. Pero las salidas son diversas, y alguien saldrá perjudicado. Quizá muchos que ni siquiera son conscientes que sus vidas se van a venir abajo en los próximos meses por culpa de la crisis financiera que se puede provocar.

Uno puede intentar entender cual es el problema financiero que provoca la grave crisis. Entiendo que hay un par de diálogos que están ahí para explicarlo. Pero yo no sé si he acabado de entenderlo. En cualquier caso, da igual. Eso es, como si dijéramos poniendo una analogía con el cine de suspense, el macguffin de la película. Lo que mueve a los personajes a ponerse en marcha. Porque de lo que realmente va la película es de reflexionar cómo actuaríamos cada uno de nosotros, siendo capaces y teniendo la suficiente preparación, ante una crisis de semejantes circunstancias. Actuar éticamente y tratar de proteger a los numerosos inversores inocentes, o los firmantes de las hipotecas,… o intentar salvar el culo, el empleo, la propia hipoteca, la educación de tus hijos, tu prestigio, tu capacidad de influir, tu poder,… Aunque encontramos algunos personajes francamente “perversos” a ojos del espectador (Tuld, Cohen,… ), prácticamente ninguno de los demás es totalmente bueno o totalmente malo. Todos tienen dudas éticas y todos tienen intereses que salvar. Y sobre esto es sobre lo que reflexiona el filme.

Siendo una producción independiente (Zachary Quinto ejerce tanto de actor como de productor), tiene hechuras de gran producción. Filmada en Nueva York, con un gran trabajo de fotografía e iluminación, aprovechando los colores y las perspectivas de la noche sobre Manhattan. Y está realmente bien hecha. Con un planteamiento que nos recuerda a las adaptaciones de obras de teatro al cine, con unos escenarios limitados, pudiéndose dividir en varios actos, el guion nos va acompañando en estas 24 horas entre momentos climáticos y momentos reflexivos. Los bien dosificados 105 minutos del largometraje, una duración muy adecuada, se me pasaron en un santiamén.

Pero la película evidentemente descansa sobre el trabajo de su extenso y prestigiosos elenco. El cual es a su vez el principal atractivo del filme. Una mezcla de ilustres del cine y de caras conocidas de la televisión, lo fundamental es la adecuación de los intérpretes a los personajes, que me parece muy adecuado. A estas alturas a nadie se le escapa la excelencia de ilustres como Spacey, Irons o Tucci. Todos ellos veteranos actores que dan solidez a casi cualquier producción mínimamente seria. También he de resaltar el trabajo de Bettany que nos produce desde cierto cinismo algunas de las más importantes reflexiones del filme. Los procedentes de la televisión como Quinto y Baker no desentonan en absoluto. E incluso una actriz de la que me cuesta horrores encontrar algún papel o película en su carrera que salvar como es Demi Moore, está sobria y adecuada, totalmente creible.

No teníamos unas expectativas especialmente altas cuando decidimos ver esta película, pero ha sido una sorpresa muy agradable. Una película muy recomendable, ya que aúna en un mismo producto la capacidad de inducir a la reflexión del espectador, con un guion dinámico y ágil que no aburrirá a nadie. Supongo. Y por supuesto, si podéis, como nosotros, en versión original.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ****
  • Valoración subjetiva: ****

El dinero

Con la que está cayendo, expresión popular favorita de los últimos tiempos, las entidades financieras se han convertido en foco de la desconfianza de los ciudadanos; no son muchas las luces que arrojan con sus grandes sedes en el centro de las grandes ciudades (Panasonic Lumix GF1, G 20/1,7 ASPH).