[Cine] Star Trek: Más allá (2016)

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Star Trek: Más allá (Star Trek Beyond, 2016; 442016 – 2108)

Primera declaración pública, que quiero dejar clara. No soy ni he sido nunca “anti” Star Trek. Es más, esta saga de productos televisivos y cinematográficos forma parte inseparable de mis recuerdos agradables de la infancia.

Segunda declaración pública, sobre la que también voy a ser contundente. Los 10 largometrajes rodados entre 1979 y 2002, de los cuales sólo el primero vi en el cine en pantalla grande, los demás los fui viendo en televisión ocasionalemente, me parecen malos. Algunos incluso muy malos. El primero, el que vi en pantalla grande, me pareció un tostón. Y me desligó por completo de la saga. Pensemos que en aquellos momentos Star Wars estaba en todo su esplendor.

Tercera declaración pública, sobre la que también tengo una firme opinión. Los dos largometrajes del relanzamiento de la saga a partir de 2009 supusieron que la franquicia se sacudiera mucha de la caspa acumulada, pero están lastrados por guiones infumables.

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Con la serie original de Star Trek pasa una cosa curiosa; esta rodada en color, pero se emitía en blanco y negro.

Como he comentado, mis recuerdos sobre la serie se remontan a la infancia. Durante la misma, cuando se emitió por primera vez en TVE, fue conocida como “La conquista del espacio”. Era prácticamente única en cuanto a temática, aunque había alguna serie de animación de marionetas británica que también trataba de aventuras más o menos espaciales. Con posterioridad, se volvió a emitir, pero con el título que recibió en Latinoamérica, “Viaje a las estrellas”, traducción más próxima a ese “star trek” original. Varios de aquellos episodios quedaron grabados en mi memoria. Recuerdo en especial el titulado Miri, donde la tripulación llega a un planeta habitado por niños y adolescentes, ya que, infectados por un extraño virus, mueren cuando se acercan a la edad adulta. ¿A alguien le suena de algo reciente? Bueno, aquel episodio causó mucha angustia en mi yo infantil.

Cuando el día 15 de agosto volví de viaje, de Estocolmo, tuvieron la gentileza de venirme a buscar a la estación con coche mi hermana y mi sobrino de 7 años. Y Diego, así se llama me sobrino, me anunció entusiasmado que anunciaban en las marquesinas de las paradas de los autobuses “la última de Star Wars”. Pues no. Era “la última de Star Trek”. Tomamos la decisión de que al peque había que enseñarle la diferencia, y que luego eligiese lo que más le gustase. Star Wars ya lo conoce de sobra… en mi familia siempre hemos sido muy de “star wars” para lo bueno y para lo malo.

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Actualmente, se puede ver en color… DVD, Blu-ray y esas cosas… pero los colores resultan muy extraños, porque estaban pensados en la escala tonal que producirían al convertirse en matices del gris.

Con estos antecedentes nos fuimos este domingo a la matinal de la tercera época de esta nueva época. Que para mi venía precedida de dos antecedentes insatisfactorios. Será por las bajas expectativas o por otros motivos que ahora comentaré, pero ya adelanto que sin ser una experiencia inolvidable pasamos un rato entretenido. Desde mi punto de vista, en esta ocasión sacrifican parte de la espectacularidad de las dos anteriores entregas a cambio de una aventurilla mejor contada y engarzada. Es cierto que un poco más larga de lo necesario… mal común a buena parte del cine de acción actual, cuyo metraje está innecesariamente estirado para lo que hay que contar. Y sufre… cómo no, porque el reparto es el mismo, de un mismo problema que las dos anteriores. Las interpretaciones son más bien flojas. Flojas, flojas. Sin entrar ya en que algunos de los personajes han pasado de tener un papel destacado a ser meros floreros. Masculinos o femeninos. Y que siempre tendremos el lastre de que el nuevo Señor Spok (Zachary Quinto) no le llega al anterior ni a la suela del zapato.

¿Cuál es la conclusión sobre esta película dirigida por Justin Lin? Mi sobrino opina que Star Wars es mejor. Pero que nos lo pasamos bien. Un producto adecuado para pasar una matinal de un domingo de agosto, comiendo patatas fritas y conguitos. Exactamente lo que considero que debería estar prohibido en cualquier película seria.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: **
  • Valoración subjetiva: ***
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Quizá por eso he decidido acompañar esta entrada con estas fotografías que he estado repasando estos días. Son de hace dos años, película Kodak Tri-X 400 expuesta con la Leica CL, en los alrededores de Erla, pequeña población aragonesa.

[Cine] Star Trek: Into Darkness (2013)

Cine

Star Trek: Into Darkness (2013), 11 de julio de 2013.

Esta película ha sido vista en versión original subtitulada y por ello conservo su título original en inglés. En la cartelera española es posible encontrarla en versión doblada con el título Star Trek: En la Oscuridad.

Así como con la película que comenté hace pocos días sobre cierto superhérore carecía por completo de expectativas positivas, en esta había cierta esperanza de que las cosas fueran distintas. Las space operas siempre me han entretenido, el aspecto de la nueva versión de Star Trek es considerablemente menos casposo que la anterior, y existe todavía alguna esperanza de que J.J. Abrams nos muestre destellos de que realmente puede ser un director interesante algún día. Hasta ahora no ha sido así. Aunque su labor en el campo de las series televisivas sí que tiene cosas muy interesantes, desde mi punto de vista nada hay en su cinematografía en pantalla grande que lo haga especial respecto a tantos otros directores especializados en películas de acción con muchos efectos especiales. Pero la esperanza es lo último que se pierde. Sobre todo ahora que está amenazando (de momento lo siento más como una amenaza que como una esperanza) con el séptimo episodio de Star Wars.

La historia es como sigue. Tras un episodio en un planeta con una especie inteligente en el paleolítico, el capitán Kirk (Chris Pine) incumple una directiva de no intromisión para salvar a Spock (Zachary Quinto) de morir abrasado entre las lavas de un volcán. Esto hace que pierda el mando de la Enterprise, para convertirse en su primer oficial. Pero en estas estamos cuando un misterioso desconocido que resultará ser un tal Khan (Benedict Cumberbatch) perpretre una serie de atentados contra instalaciones y personas de la flota estelar. La misión para detener a este tipo, con Kirk de nuevo al mando de la Enterprise conllevará el riesgo de iniciar una guerra contra el Imperio Klingon.

Pues bien. Expectativas defraudadas, diga lo que diga la “crítica especializada”. Desde mi modesto punto de vista estamos de nuevo ante un espectáculo pirotécnico, lleno de primeros planos de los cabezones de los protagonistas, con una historia que sufre incoherencias considerables, descontadas las elevadas dosis de la natural suspensión de la incredulidad con la que uno acude a estos filmes, lo que vemos es absolutamente inverosímil incluso dentro de los parámetros del universo de ficción. O a ratos una tontería suprema que se burla de la inteligencia del espectador. Entrar en detalles sería sumamente largo, pero la obviedad de las trampas argumentales, más algún deus ex machina absolutamente gratuito, me hace pensar que los responsables del producto no tienen ningún respeto por mi inteligencia. Que los críticos empiecen a considerar como razonables estos productos, me hace pensar que o están “muy bien pagados” o empieza a llegar gente a la crítica profesional cinematográfica que no se ha enterado de lo que es el cine. De hecho, por no ser borde, la película pasa por entretenida a pesar de sus defectos argumentales, que te los tomas con desenfado y buen humor, hasta que ves que prolongan de forma absolutamente innecesaria la película con el único fin de que puede mostrar todavía más pirotecnia absurda y espectacular en pantalla durante todos los minutos que haga falta.

En el campo de la interpretación, obran la mayor parte de los personajes y sus intérpretes con sus interpretaciones que aparecen en pantalla por intrascendentes, superfluos, y alguno de ellos por nefastos o por floreros (todavía me preguntó que pinta la chica que hace de hija del almirante, Alice Eve, salvo para poner cachondos a los trekkies con su aparición durante unas décimas de segundos en bragas y sujetador). La película arrastra el problema, para mí, de que el personaje principal, Kirk, me parece un chulo inaguantable de tomo y lomo que cada vez me cae peor. Y quizá por eso, tampoco valoro mucho la interpretación de Pine. Hay alguno por ahí que cumple con su papel/papelón como Quinto, y el único que muestra dentro de este chandrío que tiene una capacidad interpretativa de cierto nivel es Cumberbatch haciendo de malo, un malo que constantemente esperas que se haga con la victoria y acabe con toda esta panda de destalentados que conformamos la especie humana.

Este era la segunda oportunidad que le daba a la franquicia trekkie, y creo que se ha acabado. También he dejado de confiar en Abrams como director de cine. Este tipo de productos depende del dinero que tienes para rodarlo y los podría firmar todos Alan Smithee. De cara al futuro, después de lo dicho, del fiasco de la segunda trilogía Star Wars, que ya se anunciaban cuando apareció por primera vez un ewok en pantalla, y de que esté en manos de Disney, nada nos hace confiar que el séptimo episodio de esta otra saga no sea otra cosa que una nueva monumental decepción. ¡Ay de mi! ¡Con lo que disfrutaba con las space operas! Eso sí, el público votante en IMDb le pone 8,2/10. Como dice una amiga mía, la cantidad de inteligencia sobre la faz de la Tierra es una constante, y cada día somos más.

Valoración

  • Dirección: **
  • Interpretación: **
  • Valoración subjetiva: **
Una TARDIS en Buchanan Street

Que queréis que os diga. Puestos a viajar por el espacio-tiempo, prefiero una buena TARDIS a cualquier Enterprise. Lleva menos armas. La aparcas en cualquier parte, por ejemplo en Buchanan Street, Glasgow. Y por dentro te cabe todo… como es infinita.

[Cine] Margin Call (2011)

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Margin Call (2011), 24 de octubre de 2011.

El término inglés margin call está relacionado con las operaciones financieras de los banco y otras entidades similares. No voy a explicarlo. Ni siquiera voy a pretender que lo entiendo del todo. En cualquier caso, este es el título del primer largometraje del director J.C. Chandor, tanto en su versión original, que es la que hemos visto, como en la doblada al castellano.

Y es que esta película no retrotrae a algún momento del año 2007 o 2008, cuando se vino abajo la burbuja inmobiliaria en los Estados Unidos, y los bancos se encontraron con una gran cantidad de activos que estaban perdiendo valor a gran velocidad, debido a los enormes riesgos que se estaban corriendo con la política crediticia e hipotecaria de estas entidades durante los años anteriores. Esto produjo una crisis financiera de carácter global, una recesión de las mismas dimensiones, y una serie de problemas políticos que todavía hoy en día estamos sufriendo.

Aunque no se menciona expresamente, las 24 horas en la historia de un banco de inversiones que se nos cuentan en la película estaría inspirado en alguno de los bancos que se vinieron abajo en algún momento de 2007, como el Bear Stearns, y que desencadenaron todo el sarao.

En la película, vemos como en medio de una drástica reducción de plantillas que nos habla de que las cosas ya no van bien para la entidad, uno de los directivos despedidos, Eric Dale (Stanley Tucci), confía en uno de sus más avispados subordinados, Peter Sullivan (Zachary Quinto), unos datos en una llave USB. Este último analiza los datos y se da cuenta de que una grave crisis se cierne sobre la empresa. Por lo tanto lo pone en conocimiento de su inmediato superior, Will Emerson (Paul Bettany). A partir de aquí, poco a poco irán entrando en juego otros altos directivos de la empresa, de forma progresiva. Sam Rogers (Kevin Spacey) y Sarah Robertson (Demi Moore), que darán cuenta al dandy Jared Cohen (Simon Baker), el cual a su vez tendrá que dar cuenta al consejo de gobierno de la entidad y especialmente al gran jefazo, John Tuld (Jeremy Irons). Entre todos tendrán que encontrar la salida a la grave situación que se ha producido. Pero las salidas son diversas, y alguien saldrá perjudicado. Quizá muchos que ni siquiera son conscientes que sus vidas se van a venir abajo en los próximos meses por culpa de la crisis financiera que se puede provocar.

Uno puede intentar entender cual es el problema financiero que provoca la grave crisis. Entiendo que hay un par de diálogos que están ahí para explicarlo. Pero yo no sé si he acabado de entenderlo. En cualquier caso, da igual. Eso es, como si dijéramos poniendo una analogía con el cine de suspense, el macguffin de la película. Lo que mueve a los personajes a ponerse en marcha. Porque de lo que realmente va la película es de reflexionar cómo actuaríamos cada uno de nosotros, siendo capaces y teniendo la suficiente preparación, ante una crisis de semejantes circunstancias. Actuar éticamente y tratar de proteger a los numerosos inversores inocentes, o los firmantes de las hipotecas,… o intentar salvar el culo, el empleo, la propia hipoteca, la educación de tus hijos, tu prestigio, tu capacidad de influir, tu poder,… Aunque encontramos algunos personajes francamente “perversos” a ojos del espectador (Tuld, Cohen,… ), prácticamente ninguno de los demás es totalmente bueno o totalmente malo. Todos tienen dudas éticas y todos tienen intereses que salvar. Y sobre esto es sobre lo que reflexiona el filme.

Siendo una producción independiente (Zachary Quinto ejerce tanto de actor como de productor), tiene hechuras de gran producción. Filmada en Nueva York, con un gran trabajo de fotografía e iluminación, aprovechando los colores y las perspectivas de la noche sobre Manhattan. Y está realmente bien hecha. Con un planteamiento que nos recuerda a las adaptaciones de obras de teatro al cine, con unos escenarios limitados, pudiéndose dividir en varios actos, el guion nos va acompañando en estas 24 horas entre momentos climáticos y momentos reflexivos. Los bien dosificados 105 minutos del largometraje, una duración muy adecuada, se me pasaron en un santiamén.

Pero la película evidentemente descansa sobre el trabajo de su extenso y prestigiosos elenco. El cual es a su vez el principal atractivo del filme. Una mezcla de ilustres del cine y de caras conocidas de la televisión, lo fundamental es la adecuación de los intérpretes a los personajes, que me parece muy adecuado. A estas alturas a nadie se le escapa la excelencia de ilustres como Spacey, Irons o Tucci. Todos ellos veteranos actores que dan solidez a casi cualquier producción mínimamente seria. También he de resaltar el trabajo de Bettany que nos produce desde cierto cinismo algunas de las más importantes reflexiones del filme. Los procedentes de la televisión como Quinto y Baker no desentonan en absoluto. E incluso una actriz de la que me cuesta horrores encontrar algún papel o película en su carrera que salvar como es Demi Moore, está sobria y adecuada, totalmente creible.

No teníamos unas expectativas especialmente altas cuando decidimos ver esta película, pero ha sido una sorpresa muy agradable. Una película muy recomendable, ya que aúna en un mismo producto la capacidad de inducir a la reflexión del espectador, con un guion dinámico y ágil que no aburrirá a nadie. Supongo. Y por supuesto, si podéis, como nosotros, en versión original.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ****
  • Valoración subjetiva: ****
El dinero

Con la que está cayendo, expresión popular favorita de los últimos tiempos, las entidades financieras se han convertido en foco de la desconfianza de los ciudadanos; no son muchas las luces que arrojan con sus grandes sedes en el centro de las grandes ciudades (Panasonic Lumix GF1, G 20/1,7 ASPH).