[Cine] A Most Violent Year (2014)

Cine

A Most Violent Year (2014); visto el jueves 26 de marzo de 2015.

Película vista en versión original subtitulada en castellano, motivo por el cual conservo su título también original en inglés. En la cartelera española se puede encontrar en versión doblada con el título de “El año más violento”.

Nos llega acompañada de buenas críticas y un atractivo reparto esta película de J.C. Chandor, que hace unos años nos sorprendió con un interesante primer largometraje, una película que nos ayudaba a entender como puñetas llegó esta maldita crisis que nos está dando por el saco desde hace ya siete años. En esta ocasión, ya veréis que nos muestra un híbrido entre el mundo de la empresas y el de las mafias. O a lo peor es que no son cosas distintas.

Abel Morales (Oscar Isaac) es un empresario en el negocio de la distribución de combustibles derivados del petróleo en la ciudad de Nueva York que está a punto de cerrar un negocio de compra de una terminal que le permitirá ser uno de los grandes de la ciudad. Casado con Anna (Jessica Chastain), la hija de un mafioso, presume de llevar su negocio bajo una estricta ética profesional con sus clientes y con sus empleados. Pero todo esto se pondrá en cuestión cuando una ola de robos con violencia de sus camiones de distribución, simultáneamente con una inoportuna investigación de un fiscal con ambiciones políticas pueden poner en jaque toda la operación y llevarlo a la ruina.

Aunque aparezca menos en las fotografías que habitualmente vemos de Nueva York, la inmensa ciudad también nos ofrece paisajes industriales, especialmente en las riberas de los cursos de agua que rodean las islas que conforman la ciudad.

Aunque aparezca menos en las fotografías que habitualmente vemos de Nueva York, la inmensa ciudad también nos ofrece paisajes industriales, especialmente en las riberas de los cursos de agua que rodean las islas que conforman la ciudad.

Chandor sitúa la acción de su película en el año 1981, del cual dicen las estadísticas que fue el año más violento por el crimen en la ciudad de Nueva York. Y es en ese ambiente, en el que todavía florecen las actividades de las mafias, y en el que los propios empresarios tienen comportamientos mafiosos, en el que se nos ofrece esta interesante reflexión sobre el hombre de negocios íntegro en un mundo en el que tal concepto parece una utopía. Estamos ante una variante del cine de negro al estilo del que se hacía en los años 70 y parte de los 80, con ambientes opresivos, con una ciudad que percibimos como caótica e invivible, lejos de la imagen de atractiva capital del mundo que hoy en día ofrece la Gran Manzana. El protagonista es propuesto como un nuevo y moderno Job que, sin renunciar a sus principios, tampoco quiere resignarse a perder todo lo que ha conseguido como el mítico santo varón del antiguo testamento judeocristiano.

Y siempre sorprende esa tolerancia, peligrosa desde mi punto de vista, al mundo de las armas de fuego. O de cualquier otro tipo.

Y siempre sorprende esa tolerancia, peligrosa desde mi punto de vista, al mundo de las armas de fuego. O de cualquier otro tipo.

Si la película está bien hecha, que lo está con ese aire un poquito “camp” pero bien resuelto que recuerda al mundo setentero, definitivamente cumple con sus objetivos gracias a las excelentes interpretaciones de su pareja protagonista. Tanto Isaac, que recientemente me pareció irregular y poco convincente en otra película, como la siempre solvente Chastain, aparentemente en perpetuo estado de gracia, construyen con sus trabajos el esqueleto del edificio fílmico que de por sí tiene unos buenos cimientos, tanto por sus planteamientos como por su realización. Acompañados por un plantel de secundarios que constantemente dan una réplica más que adecuada a los protagonistas.

Esta ha sido una agradable sorpresa, que aun ha mejorado las expectativas de partida y que además crece en el recuerdo, en el que percibes cuantos matices hay, cuantas cosas se dicen, como se juega con las terribles ironías. Y que peligrosas pueden ser algunas mujeres si no te quieren. Y a lo peor más aún si te quieren. Grande, Chastain.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ****
  • Valoración subjetiva: ****
En cualquier caso, incluso en sus paisaje más industriales e industriosos, la ciudad ofrece oportunidades fotográficas por doquier.

En cualquier caso, incluso en sus paisaje más industriales e industriosos, la ciudad ofrece oportunidades fotográficas por doquier.

[Cine] Margin Call (2011)

Cine

Margin Call (2011), 24 de octubre de 2011.

El término inglés margin call está relacionado con las operaciones financieras de los banco y otras entidades similares. No voy a explicarlo. Ni siquiera voy a pretender que lo entiendo del todo. En cualquier caso, este es el título del primer largometraje del director J.C. Chandor, tanto en su versión original, que es la que hemos visto, como en la doblada al castellano.

Y es que esta película no retrotrae a algún momento del año 2007 o 2008, cuando se vino abajo la burbuja inmobiliaria en los Estados Unidos, y los bancos se encontraron con una gran cantidad de activos que estaban perdiendo valor a gran velocidad, debido a los enormes riesgos que se estaban corriendo con la política crediticia e hipotecaria de estas entidades durante los años anteriores. Esto produjo una crisis financiera de carácter global, una recesión de las mismas dimensiones, y una serie de problemas políticos que todavía hoy en día estamos sufriendo.

Aunque no se menciona expresamente, las 24 horas en la historia de un banco de inversiones que se nos cuentan en la película estaría inspirado en alguno de los bancos que se vinieron abajo en algún momento de 2007, como el Bear Stearns, y que desencadenaron todo el sarao.

En la película, vemos como en medio de una drástica reducción de plantillas que nos habla de que las cosas ya no van bien para la entidad, uno de los directivos despedidos, Eric Dale (Stanley Tucci), confía en uno de sus más avispados subordinados, Peter Sullivan (Zachary Quinto), unos datos en una llave USB. Este último analiza los datos y se da cuenta de que una grave crisis se cierne sobre la empresa. Por lo tanto lo pone en conocimiento de su inmediato superior, Will Emerson (Paul Bettany). A partir de aquí, poco a poco irán entrando en juego otros altos directivos de la empresa, de forma progresiva. Sam Rogers (Kevin Spacey) y Sarah Robertson (Demi Moore), que darán cuenta al dandy Jared Cohen (Simon Baker), el cual a su vez tendrá que dar cuenta al consejo de gobierno de la entidad y especialmente al gran jefazo, John Tuld (Jeremy Irons). Entre todos tendrán que encontrar la salida a la grave situación que se ha producido. Pero las salidas son diversas, y alguien saldrá perjudicado. Quizá muchos que ni siquiera son conscientes que sus vidas se van a venir abajo en los próximos meses por culpa de la crisis financiera que se puede provocar.

Uno puede intentar entender cual es el problema financiero que provoca la grave crisis. Entiendo que hay un par de diálogos que están ahí para explicarlo. Pero yo no sé si he acabado de entenderlo. En cualquier caso, da igual. Eso es, como si dijéramos poniendo una analogía con el cine de suspense, el macguffin de la película. Lo que mueve a los personajes a ponerse en marcha. Porque de lo que realmente va la película es de reflexionar cómo actuaríamos cada uno de nosotros, siendo capaces y teniendo la suficiente preparación, ante una crisis de semejantes circunstancias. Actuar éticamente y tratar de proteger a los numerosos inversores inocentes, o los firmantes de las hipotecas,… o intentar salvar el culo, el empleo, la propia hipoteca, la educación de tus hijos, tu prestigio, tu capacidad de influir, tu poder,… Aunque encontramos algunos personajes francamente “perversos” a ojos del espectador (Tuld, Cohen,… ), prácticamente ninguno de los demás es totalmente bueno o totalmente malo. Todos tienen dudas éticas y todos tienen intereses que salvar. Y sobre esto es sobre lo que reflexiona el filme.

Siendo una producción independiente (Zachary Quinto ejerce tanto de actor como de productor), tiene hechuras de gran producción. Filmada en Nueva York, con un gran trabajo de fotografía e iluminación, aprovechando los colores y las perspectivas de la noche sobre Manhattan. Y está realmente bien hecha. Con un planteamiento que nos recuerda a las adaptaciones de obras de teatro al cine, con unos escenarios limitados, pudiéndose dividir en varios actos, el guion nos va acompañando en estas 24 horas entre momentos climáticos y momentos reflexivos. Los bien dosificados 105 minutos del largometraje, una duración muy adecuada, se me pasaron en un santiamén.

Pero la película evidentemente descansa sobre el trabajo de su extenso y prestigiosos elenco. El cual es a su vez el principal atractivo del filme. Una mezcla de ilustres del cine y de caras conocidas de la televisión, lo fundamental es la adecuación de los intérpretes a los personajes, que me parece muy adecuado. A estas alturas a nadie se le escapa la excelencia de ilustres como Spacey, Irons o Tucci. Todos ellos veteranos actores que dan solidez a casi cualquier producción mínimamente seria. También he de resaltar el trabajo de Bettany que nos produce desde cierto cinismo algunas de las más importantes reflexiones del filme. Los procedentes de la televisión como Quinto y Baker no desentonan en absoluto. E incluso una actriz de la que me cuesta horrores encontrar algún papel o película en su carrera que salvar como es Demi Moore, está sobria y adecuada, totalmente creible.

No teníamos unas expectativas especialmente altas cuando decidimos ver esta película, pero ha sido una sorpresa muy agradable. Una película muy recomendable, ya que aúna en un mismo producto la capacidad de inducir a la reflexión del espectador, con un guion dinámico y ágil que no aburrirá a nadie. Supongo. Y por supuesto, si podéis, como nosotros, en versión original.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ****
  • Valoración subjetiva: ****
El dinero

Con la que está cayendo, expresión popular favorita de los últimos tiempos, las entidades financieras se han convertido en foco de la desconfianza de los ciudadanos; no son muchas las luces que arrojan con sus grandes sedes en el centro de las grandes ciudades (Panasonic Lumix GF1, G 20/1,7 ASPH).