[Cine] Star Wars: The Force Awakens (2015)

Cine

Star Wars: The Force Awakens (2015); vista el 18 de diciembre de 2015.

Después del “rollo” que escribí ayer sobre porqué merece la pena seguir viendo las entregas de la saga Star Wars, toca hablar de la película. Y el comentario lo referencio a la primera de las dos sesiones que le he dedicado, con algunos amigos, en versión original. De ahí que conserve el título original en inglés como tengo por costumbre. Pero ya conté que dos días más tarde la volví a ver en sesión familiar matinal, en versión doblada, con el título de “Star Wars: El despertar de la fuerza”.

Parece que hay “pena de muerte” para quien desvele los “secretos” del filme a quienes no lo han visto todavía… Pase… Aunque escuchamos a alguien quejarse de que le habían destripado la película original del año 1977… Hombre… Que la mitad de la humanidad se la sabe de memoria… Pero lo que sí sucederá con este comentario es que la gente sabrá qué puede esperar.

Para empezar, dejar una cosa clara. Yo me lo pasé muy bien con esta película. Me divertí mucho. Es claramente mejor y más interesante que cualquiera de la segunda y maldita trilogía de la saga, no me cabe la menor duda de que es mejor que el Episodio VI, los malditos ositos de peluche y un biquini de hojalata lastran mucho, y no es tan estupenda como el Episodio V. Porque cuando el imperio contraataca… esa película es mucha película. Tiene un guion que supera a todo lo que se ha venido haciendo en el género de acción y fantasía en mucho tiempo, género de superhéroes incluido.

La gran pregunta de la película... también de los aficionados que han analizado los avances estos meses pasados es ¿pero donde está Luke Skywalker?

La gran pregunta de la película… también de los aficionados que han analizado los avances estos meses pasados es ¿pero donde está Luke Skywalker?

Oye ¿y respecto a la original? Pues ahí le han dado… Tal vez hayáis podido leer en algunos sitios que acusan a este Episodio VII de ser un “remake” encubierto de la película original, el Episodio IV, de 1977. Yo no voy a decir tanto. Tiene suficientes elementos diferenciadores para considerar la nueva película como el inicio de una nueva historia. Pero tienen una estructura casi clavada.Tienen un “mcguffin” tremendamente similar, aunque lo perdonemos porque en eso nos permitió conocer a R2D2 en la primera película y a BB-8 en la actual. Y ambos son dos de los personajes más simpáticos de la saga. Abusan hasta el exceso de los famosos paralelismos entre películas de la saga que se han comentado desde hace años hasta la saciedad. Ante esta situación, sólo me queda decir una cosa… Para mí, empatan. El Episodio IV es más original, fue más sorprendente, más innovador, más rompedor. El Episodio VII tiene un guion mejor armado y coherente, está mejor dirigida y, atención, mejor interpretada en líneas generales. Que cada uno se quede a la hora de decantarse con lo que más valore.

Respecto a la realización, recordamos que se debe a J. J. Abrams (definitivamente J. J. no son las iniciales de Jar Jar), estoy de acuerdo con los que opinan que se agradece que vuelva a dominar el mundo real sobre los gráficos generados por ordenador. Aunque de esto hay lo suyo, inevitablemente, no tiene ni de lejos el aspecto de película de dibujos animados de la trilogía nefanda. Está rodada con ritmo, las dos horas y quince minutos se te pasan en un suspiro. Y la historia, se considere más o menos original, más o menos trillada, está bien contada.

Finalmente, la gran cuestión se desvela... y yo voy a contar aquí dónde estaba Luke... No tengáis miedo, que no es un "spoiler"...

Finalmente, la gran cuestión se desvela… y yo voy a contar aquí dónde estaba Luke… No tengáis miedo, que no es un “spoiler”…

Como he dicho, el guion está mejor armado, es globalmente más coherente. Aunque Lawrence Kasdan parece tener los mismos problemas con las unidades de espacio y tiempo que George Lucas en su momento. No. Los pársecs, sean 12 o 14, siguen sin ser una medida de tiempo. Un pársec es una unidad de longitud utilizada en astronomía que equivale a aproximadamente a casi 31 billones de kilómetros. Y además, la versión doblada de 1977 tenía la “virtud” de que tradujeron pársecs incorrectamente como “parasegundos”, lo que convertía el doble error en un aparente acierto… En esta ocasión, han decidido que los pársecs sean un error universal… Lo deben haber hecho intencionalmente… no creo que sean tan zoquetes. Pero es que además, al igual que en la película de 1977 el paso del tiempo es absurdamente rápido. Especialmente en la parte final, donde los minutos dan para recorrer edificios o estructuras del tamaño de Manhattan. Pero lo dejaremos en que esto forma parte de la idiosincrasia de la saga y, abusando de nuestra suspensión temporal de la incredulidad, asumiremos que un minuto en Star Wars no son los 60 segundos a los que estamos acostumbrados sino más bien algo parecido a media hora.

Pero nada de lo anterior es lo que condiciona en gran medida la aceptación o el rechazo hacia esta nueva entrega galáctica. Uno de los grandes fallos de la trilogía fallida es que los personajes nos importaban un rábano. Actores en estado de acartonamiento casi permanente, incapaces de producir la menor empatía en el espectador, y a los que habían robado toda la parte de humor que acompañaba a la acción y al drama en la trilogía original. En los Episodios I a III, la saga se tomó demasiado en serio a sí misma hasta tal punto de que nos dejó la impresión de que procedía de un universo totalmente distinto, y mucho más aburrido. En esta ocasión no es así… De los protagonistas de la primera trilogía… Bueno, salen los tres, más Chewbacca (Peter Mayhew) y los dos androides, aparte de algún otro personaje menor o anecdótico. Pero de todos ellos, los únicos que adquieren real protagonismo son Chewie y Han Solo (Harrison Ford). Y reconozcámoslo,… la película ya merece la pena simplemente porque nos ha devuelto al mejor Harrison Ford, un actor que creíamos ya muerto, independientemente de que un ente autómata con su aspecto se pasee por el mundo e incluso las carteleras de cine.

Luke está en la verde Irlanda... oye. Como os lo cuento.

Luke está en la verde Irlanda… oye. Como os lo cuento.

En cuanto a los nuevos protagonistas… Pues el piloto simpático y chulito, Poe Dameron (Oscar Isaac), tiene sus momentos, pero está en realidad en una posición secundaria. Ya veremos como crece el personaje, o no, en entregas futuras. El joven despistado que se encuentra sin comerlo ni beberlo en medio del follón, Finn (John Boyega), se hace querer. Le cogemos mucha simpatía. Majo de verdad. Corre el peligro de acabar siendo un “pagafantas”, pero allá él. El malo… ah, el malo. Difícil la tarea de sustituir a Darth Vader… He leído bastante que Kylo Ren (Adam Driver) no es un malo de la talla de Vader. Bueno… vamos a ver. Que he visto la primera trilogía lo suficiente como para valorar con racionalidad. Darth Vader (David Prowse) en el Episodio IV es un mascarón. Es casi una parodia de la maldad. El auténtico malo de aquella película, el que tomaba las decisiones más bordes era el Gran Moff Tarkin (excelente Peter Cushing). Darth Vader se hizo grande en el Episodio V. Con esta perspectiva, Kylo Ren no está nada mal y tiene mucho potencial por delante. Especialmente, gracias al enfrentamiento final que tiene con la auténtica protagonista del cotarro, que no es otra que Rey (Daisy Ridley). Es el gran hallazgo del filme, lo que hace que definitivamente yo no lo considere una nueva versión del Episodio IV. Porque aunque ambas historias avancen en paralelo y Rey ocupe el lugar de Luke (Mark Hamill), en realidad Rey es un personaje que nace mucho más complejo, con más capas, mucho mejor interpretado por ese gran acierto de “casting” que es Daisy Ridley. Si, Leia (Carrie Fisher) también sale por ahí. Y no molesta. Y también un montón de amigos de Abrams haciendo cameos. O la hija de Carrie Fisher, una chica desconocida que creo que tiene una o ninguna línea de diálogo, pero que reconoceréis por el peinado muy propio de las Skywalker y derivadas (aunque a mí me recuerda más a la tía Beru de joven que las ensaimadas de Leia).

Retomemos el personaje de Rey. El desarrollo de esta chica, de este personaje, y su antagonismo con Kylo Ren, es evidentemente el hilo conductor de las próximas entregas. Ya hay una variación con respecto a la primera trilogía. En aquella el antagonismo estaba entre una generación y la siguiente. Aquí los dos antagonistas son de la misma generación. Esto sólo ya debe ser el punto de partida para algo… una vez realizado el homenaje a la trilogía original, tienen que ser capaces de contarnos historias nuevas. Porque el gran problema del cine de acción de hoy en día es que nos cuenta una y otra vez la misma historia… y eso, cansa.

Quedan dos años para la siguiente entrega. El director y guionista cambian, y se concentran en Rian Johnson, que nos sorprendió agradablemente con una excelente película de viajes en el tiempo, con un muy buen y exigente guion. Terreno para la esperanza. Mientras tanto, en manos de Disney, la saga se expande, y al año que viene tendremos un “spin off”, situado en la cronología interna de la serie inmediatamente antes del Episodio IV. Que con el antecedente de la película que hemos visto hoy, casi seguro que le damos una oportunidad. Uiiggg, que impaciencia.

Valoración

  • Dirección: ****
  • Interpretación: ****
  • Valoración subjetiva: ****
Disfrutando de los bellos paisajes del condado de Kerry que hoy os he traído aquí para vosotros.

Disfrutando de los bellos paisajes del condado de Kerry que hoy os he traído aquí para vosotros.

[Cine] Star Trek: Into Darkness (2013)

Cine

Star Trek: Into Darkness (2013), 11 de julio de 2013.

Esta película ha sido vista en versión original subtitulada y por ello conservo su título original en inglés. En la cartelera española es posible encontrarla en versión doblada con el título Star Trek: En la Oscuridad.

Así como con la película que comenté hace pocos días sobre cierto superhérore carecía por completo de expectativas positivas, en esta había cierta esperanza de que las cosas fueran distintas. Las space operas siempre me han entretenido, el aspecto de la nueva versión de Star Trek es considerablemente menos casposo que la anterior, y existe todavía alguna esperanza de que J.J. Abrams nos muestre destellos de que realmente puede ser un director interesante algún día. Hasta ahora no ha sido así. Aunque su labor en el campo de las series televisivas sí que tiene cosas muy interesantes, desde mi punto de vista nada hay en su cinematografía en pantalla grande que lo haga especial respecto a tantos otros directores especializados en películas de acción con muchos efectos especiales. Pero la esperanza es lo último que se pierde. Sobre todo ahora que está amenazando (de momento lo siento más como una amenaza que como una esperanza) con el séptimo episodio de Star Wars.

La historia es como sigue. Tras un episodio en un planeta con una especie inteligente en el paleolítico, el capitán Kirk (Chris Pine) incumple una directiva de no intromisión para salvar a Spock (Zachary Quinto) de morir abrasado entre las lavas de un volcán. Esto hace que pierda el mando de la Enterprise, para convertirse en su primer oficial. Pero en estas estamos cuando un misterioso desconocido que resultará ser un tal Khan (Benedict Cumberbatch) perpretre una serie de atentados contra instalaciones y personas de la flota estelar. La misión para detener a este tipo, con Kirk de nuevo al mando de la Enterprise conllevará el riesgo de iniciar una guerra contra el Imperio Klingon.

Pues bien. Expectativas defraudadas, diga lo que diga la “crítica especializada”. Desde mi modesto punto de vista estamos de nuevo ante un espectáculo pirotécnico, lleno de primeros planos de los cabezones de los protagonistas, con una historia que sufre incoherencias considerables, descontadas las elevadas dosis de la natural suspensión de la incredulidad con la que uno acude a estos filmes, lo que vemos es absolutamente inverosímil incluso dentro de los parámetros del universo de ficción. O a ratos una tontería suprema que se burla de la inteligencia del espectador. Entrar en detalles sería sumamente largo, pero la obviedad de las trampas argumentales, más algún deus ex machina absolutamente gratuito, me hace pensar que los responsables del producto no tienen ningún respeto por mi inteligencia. Que los críticos empiecen a considerar como razonables estos productos, me hace pensar que o están “muy bien pagados” o empieza a llegar gente a la crítica profesional cinematográfica que no se ha enterado de lo que es el cine. De hecho, por no ser borde, la película pasa por entretenida a pesar de sus defectos argumentales, que te los tomas con desenfado y buen humor, hasta que ves que prolongan de forma absolutamente innecesaria la película con el único fin de que puede mostrar todavía más pirotecnia absurda y espectacular en pantalla durante todos los minutos que haga falta.

En el campo de la interpretación, obran la mayor parte de los personajes y sus intérpretes con sus interpretaciones que aparecen en pantalla por intrascendentes, superfluos, y alguno de ellos por nefastos o por floreros (todavía me preguntó que pinta la chica que hace de hija del almirante, Alice Eve, salvo para poner cachondos a los trekkies con su aparición durante unas décimas de segundos en bragas y sujetador). La película arrastra el problema, para mí, de que el personaje principal, Kirk, me parece un chulo inaguantable de tomo y lomo que cada vez me cae peor. Y quizá por eso, tampoco valoro mucho la interpretación de Pine. Hay alguno por ahí que cumple con su papel/papelón como Quinto, y el único que muestra dentro de este chandrío que tiene una capacidad interpretativa de cierto nivel es Cumberbatch haciendo de malo, un malo que constantemente esperas que se haga con la victoria y acabe con toda esta panda de destalentados que conformamos la especie humana.

Este era la segunda oportunidad que le daba a la franquicia trekkie, y creo que se ha acabado. También he dejado de confiar en Abrams como director de cine. Este tipo de productos depende del dinero que tienes para rodarlo y los podría firmar todos Alan Smithee. De cara al futuro, después de lo dicho, del fiasco de la segunda trilogía Star Wars, que ya se anunciaban cuando apareció por primera vez un ewok en pantalla, y de que esté en manos de Disney, nada nos hace confiar que el séptimo episodio de esta otra saga no sea otra cosa que una nueva monumental decepción. ¡Ay de mi! ¡Con lo que disfrutaba con las space operas! Eso sí, el público votante en IMDb le pone 8,2/10. Como dice una amiga mía, la cantidad de inteligencia sobre la faz de la Tierra es una constante, y cada día somos más.

Valoración

  • Dirección: **
  • Interpretación: **
  • Valoración subjetiva: **
Una TARDIS en Buchanan Street

Que queréis que os diga. Puestos a viajar por el espacio-tiempo, prefiero una buena TARDIS a cualquier Enterprise. Lleva menos armas. La aparcas en cualquier parte, por ejemplo en Buchanan Street, Glasgow. Y por dentro te cabe todo… como es infinita.

[Cine] Super 8 (2011)

Cine

Super 8 (2011), 21 de agosto de 2011

No se puede decir que uno vaya a ver una película de estas características sin preocupación. Si uno ha visto el avance y ha escuchado comentarios sobre lo que se viene encima, es difícil acudir a la sala de cine con el ánimo neutral. Nos dicen que la película esta dirigida por J.J. Abrams y producida por Steven Spielberg. Esto también condiciona mucho. Vamos. Que no me va a salir la reseña habitual de las películas que veo. No seguiré mi esquema habitual. Que salga lo que quiera. Libertad ante todo.

Estación entre Gotemburgo y Estocolmo

El lío en la película comienza con el "rodaje" de una "película" con un tomavistas de super 8 por un grupo de preadolescentes en una estación rural en el medio oeste americano; en la foto, algo parecido, pero en la vía entre Estocolmo y Gotemburgo, Suecia (Leica D-Lux 5).

Vamos con estos dos personajes del cine y la televisión. Spielberg ha sido uno de los magos de la gran pantalla del último cuarto del siglo XX, con películas de todo tipo. Pero obviamente ha sido el gran revitalizador del cine de aventuras. Y poner aquí todos los ejemplos que lo demuestran sería excesivamente prolijo. Pero dentro de sus “obsesiones” cinematográficas, las visitas a nuestro planetas de amables alienígenas ha sido una constante. Y así, títulos como Close encounters of the third kind (Encuentros en la tercera fase), y sobretodo E.T. The Extra-terrestrial (E.T. El extraterrestre) marcaron una época de la historia del cine, y han dejado huella en el cine posterior. Hasta tiempos tan recientes como 2002, encontramos a Spielberg relacionándose con los extraterrestres en la prescindible nueva versión de The War of the Worlds (La guerra de los mundos), o como productor ejecutivo en un serie de muy buena factura aunque de escaso impacto en nuestro país como fue Taken (Abducidos).

Pero Spielberg también estuvo detrás de una película que marcó un hito generacional en las aventuras de adolescentes, aunque su dirección fuera confiada a otro. Se trató de The Goonies (Los Goonies), filme que mezclaba de forma casi perfecta el crecimiento de jóvenes adolescentes con sus inseguridades y sus difíciles relaciones con el mundo y entre sí y el cine de aventuras con elementos clásicos e imperecederos. Quizá no fuera una película perfecta, pero es recordada unanimemente por mi generación y la de nuestros hermanos pequeños, a las que se ajustaba mejor por edad y condición.

Estación

Un gran accidente ferroviario desencadenará la intensa aventura que vivirán nuestros protagonistas; en la foto, un intercity y un tren regional suecos, esperan pacientemente en la estación de Gotemburgo (Leica D-Lux 5).

Luego tenemos a J.J. Abrams. Este es un personaje que a mí me tiene un poco despistado. Creador de series televisivas que se han desarrollado con éxito, a mí sólo me han llamado la atención dos. Lost (Perdidos), que llamó la atención de todo el mundo, pero que a mí, tras unas primeras temporadas muy entretenidas acabo cansándome, y Fringe, una serie que al contrario, en mi opinión empezó flojita y arrastrando lastres de la anterior, para tomar carácter propio y ser en estos momentos una apasionante serie de ciencia ficción. Su carrera como director de cine, escasa, me habla de un competente artesano en el campo del cine de acción y pirotecnias básicas, pero que me interesa más bien poco. Sin embargo, por ahí es un individuo que levanta pasiones, y no faltan quienes lo comparan con Spielberg. Mmmmmmm… exageran. Sin duda.

Pues si cogemos los ladrillos básicos que he mencionado en los tres párrafos anteriores, tenemos las película que nos ocupa hoy.

  • Extraterrestres: Uno. Atascado en nuestro planeta. Como E.T. Pero con “peor humor”.
  • Preadolescentes: Despistados. Sobretodo los dos protagonistas. El chico, Joe (Joel Courtney), que perdió recientemente a su madre en un accidente de trabajo, y que vive sólo con su padre, Jack (Kyle Chandler), un austero policía que todavía no sabe como reconducir su vida ni la de su chaval. La chica, Alice (Elle Fanning), un guapa compañera de la middle school (el equivalente a la antigua segunda etapa de la EGB en nuestro país), que vive también en un entorno familiar problemático con su padre, Louis (Ron Eldard). Los problemas de ambas familias estarán interrelacionados. Ambos, junto con el grupo de amigos del chaval, iniciarán un camino de descubrimiento y de crecimiento personal.
  • Aventura: Mucha aventura. Espectaculares accidentes ferroviarios. Un misterio sobre la naturaleza del monstruo. Los “malos tontos” militares, también un clásico de este tipo de películas. Lo suyo de pirotecnia pero con moderación. Y correrías motivadas por los afectos de los unos hacia los otros. Desinterés por lo propio, altruismo por lo de los demás.
  • Un artesano en la dirección. Que lleve a cabo la empresa con destreza. Si además se ha creado un nombre, justificadamente o no, en el medio pues mejor.
X2000 - Estación

Esta importante presencia ferroviaria en el filme hará que probablemente en los próximos días engrose mi colección de películas sobre el ferrocarril en la historia del cine (Leica D-Lux 5).

Resumiendo, para no alargarnos mucho más. Todo el conjunto de la película suena a homenaje/autohomenaje a las películas de aventuras que de la factoría Spielberg salieron entre los años 70 y 80. Los guiños no sólo se dirigen a las mencionadas sino a otras varias que salieron de la misma mente pensante. Han buscado centrar la acción en dos puntos fundamentales. El sentido de aventura y el crecimiento personal de los chavales. Y en gran medida lo consiguen con dos planteamientos básicos. Un retorno a una forma de rodar aventuras que ya es clásica, y un grupo de intérpretes poco conocidos y que por lo tanto no distraen, pero que ejercen su papel con gran eficacia.

La película, digan lo que digan los más sesudos, es muy entretenida. Te lo pasas básicamente muy bien. Nada es original, nada te asombra, todo esta visto. Pero todo está bien ensamblado, sientes empatía por los personajes, y te involucras en una acción que sólo tiene un problema mayor. Es previsible. En cuanto llegas a cierto punto en el que poco a poco te han introducido los elementos claves de lo que está pasando, sabes cómo va a terminar. Porque conoces los antecedetentes. Pero salvo este defectillo, es un producto absolutamente recomendable. Desde luego para los chavales, que se lo pasarán bien. Pero también para los adultos, que la verán sin problemas, y les recordará a las películas de aventuras de tiempos pasados.

Valoración

Dirección: ***
Interpretación: ****
Valoración subjetiva: 
***

Estación

Con esta vista de gente joven pelando la pava en la estación de Gotemburgo, lo dejo hasta la siguiente (Leica D-Lux 5).

Star Trek (2009)

Cine

Star Trek (2009), 11 de mayo de 2009.

Sí, me gusta la ciencia-ficción… siempre y cuando sea buena; como cualquier otro género. Y particularmente,  me gustan las space operas. No, nunca me ha gustado especialmente el mundillo Star Trek. Aunque a esta negación habría que ponerle algunos matices. Cuando era niño, recuerdo haber visto embobado la serie en la televisión. En blanco y negro. Entonces no había forma de saber que el que se moría era el del “pijama” rojo. En la nueva película, también la palma el de rojo. Eso no ha cambiado. En aquellos tiempos, recuerdo que la serie se llamó La conquista del espacio. Aunque también la recuerdo como Viaje a las estrellas, traducción más precisa del título original. Según la Wikipedia, el primer título es el que se dio a la serie en España, y el segundo en los países hispanohablantes de América. Supongo que en algún momento, algunos de los capítulos destinados al público americano llegaron tal cual a España. No sé. Seguro que hay algún “trekkie” que se conoce todas estas singularidades.

El caso es que frente a otras space opera, y dejando aparte los recuerdos infantiles de la serie original, desde el momento en que comienzan a realizarse los largometrajes de la franquicia,… pues no me atrae demasiado. No me gusta mucho.  Los alienígenas no pueden competir, dijeramos por ejemplo, contra Alien. Los robots androides son meras marionetas frente, dijeramos por ejemplo, los replicantes de Blade Runner. La capacidad de dejar volar la imaginación y la fantasía se queda coja ante, pongamos por ejemplo, la primera trilogía de Star Wars. Puestos a tener un tono kitsch, se me queda corto ante filmes como Planeta prohibido. Puestos a reflexionar sobre la posición del hombre en el Universo y ante su exploración, me parece pobre frente a 2001, una odisea del espacio o la versión original, soviética, de Solaris. Es una franquicia que toca todos los palos, pero desde mi punto de vista de forma mediocre.

Y no digamos ya la calidad de sus guiones, generalmente mediocres, o el tratamiento de sus personajes, generalmente estereotipados y planos. Comparar el conjunto de la franquicia con algo similar a la versión reimaginada de Battlestar Galactica, sería duro. Muy duro. Seguro que con estos comentarios me gano la enemistad de mucho trekkies,… pero es lo que pienso.

J.J. Abrams, un tipo más conocido por sus productos televisivos que por los cinematográficos, va y decide retomar el tema. Y se crea una espectativa. Va a ser mejor. Se respetará la esencia, pero se hará mejor, menos kitsch, más profunda. Quizá más adulta. Más actual. Recogiendo muchos de los avances en materia de realización de cine de ciencia-ficción que se han producido en los últimos 30 ó 40 años… Y lo que sale es…

En primer lugar, mientras ves la película te entretienes bastante. El esquema es típico. De hecho, no es muy diferente de la primera película de Star Wars. Hay un malo que amenaza el mundo, un grupo de chavalotes, jóvenes confluyen para estar todos en el mismo sitio y al mismo tiempo, tienen un primer encuentro contra el malo de resultado entre trágico e incierto, para después de un intervalo, volver a enfrentar al malo, saliendo victoriosos, y con entrega de medallas al final. Hasta aquí poca innovación. Pero puede ser efectivo. Por qué no.

Pero claro. Donde en la primer de Star Wars había sutileza, una presentación de información progresiva, integrada en la historia, unos encuentros entre los héroes entre sí y con los villanos bien engarzados y bien integrados en la historia, y todo dentro de cierta parsimonia, contrastada con los momentos de acción… pues aquí encontramos apresuramiento, contar mucho en poco rato, querer dar explicaciones de todo y por todo, tratando un poco al espectador como si fuera tonto, como si necesitase saber todo… No. Me sobra mucha de la información que me dan. Es absolutamente irrelevante. Es irrelevante la única relación amorosa entre los protagonistas que aparece. No aporta nada. Es forzada la incorporación de distintos personajes. El guion es muy forzado. Carece de la simplicidad inteligente que tanto conviene a las películas de acción. Sí, los efectos especiales son estupendos, como siempre desde hace años, pero la historia es endeble. Es casi como un telefilme un poco largo.

Las interpretaciones no son tampoco cosa del otro mundo. Sobretodo porque la definición de personajes es mala de nuevo en este intento. Sólo se salva, hasta cierto punto, el personaje de Spock, interpretado por Zachary Quinto. Del resto, ni me molestaré en hablar, salvo de Chris Pine interpretando a James T. Kirk, ya que tanto la interpretación como el personaje me parecen un poco chirriantes. Y es un problema porque es el personaje principal.

Resumiendo,… dado que ha recibido relativas buenas críticas de algunos medios, sólo puedo pensar que este filme no es para todos los públicos, para todos los aficionados a la ciencia-ficción. Sólo puedo pensar que está pensado para disfrute palomitero de adolescentes y gente muy joven. Y para eso… pues vale. Como he dicho antes, te entretiene. Durante la proyección es razonablemente divertido… pero cuando sales del cine, te quedas con la sensación de que al fin y al cabo no era nada. Una aventura banal. Fácilmente olvidable. En la medida en que cumple ciertos objetivos, le pongo un seis, con la misma nota en la dirección y un cinco en la interpretación. Pero vamos, no es necesario que os peléeis por verla. Ya la echarán por la tele, o la alquilaréis en DVD, o lo que sea…

Últimamente no se da bien la ci-fi en pantalla grande. Habrá que esperar el estreno de Moon, proximamente… parece que puede ser algo distinto y mejor. Por soñar, que no quede. Y hablando de luna…

Luna

Cuarto creciente sobre el monasterio nuevo de San Juan de la Peña - Canon EOS 40D, EF 24-105/4L IS USM