[Cine] Dead Man Down (2013)

Cine

Dead Man Down (2013), 31 de mayo de 2013.

Llevábamos una racha curiosa esta primavera. Las películas actuales, de estreno internacional en el 2013, nos están resultando flojas. Sin embargo, los estrenos retardados nos están gustando bastante. Volvemos con esta película a la actualidad, que hemos visto en versión original subtitulada. En la cartelera española se puede encontrar doblada con el título mixto Dead Man Down (La venganza del hombre muerto). No vaya a ser que los espectadores de los cines seamos cortos y no nos enteremos si no nos explican la película en el título español. Y se preguntan porque la gente deja de ir al cine. En fin, veremos lo que ha dado de sí la película de Niels Arden Oplev, que presenta un reparto llamativo, y que aterriza en los EE.UU. después de haber dirigido la primera película sueca de la saga Millenium. Y se ha traído a la chica.

Luces y sombras en torno al Canal Imperial de Aragón

Siendo una película donde los personajes tienen todos sus luces y sus sombras, jugaremos con luces y sombras en las fotografías que acompañan la reseña.

Victor (Colin Farrell) es el sicario de Alphonse (Terrence Howard), líder de un grupo mafioso, al que salva la vida durante una refriega con unos jamaicanos que parecía que andaban amenazando al mafioso. En un momento dado comienza un flirteo con una vecina francesa, Beatrice (Noomi Rapace), que se encuentra con media cara desfigurada por un accidente provocado por un conductor borracho, y que vive con su madre, Valentine (Isabelle Huppert). En una primera cita, Beatrice le descubre a Victor de que le ha visto asesinar a un hombre. Si no quiere que lo denuncie, tendrá que matar al hombre que la desfiguró. Pero también descubriremos que Victor oculta un terrible pasado, y también busca venganza.

No me voy a extender mucho. Con una factura razonable, aunque con la frialdad propia de los realizadores nórdicos, que no siempre viene al caso, se nos cuenta una historia de venganzas que sin ser una nueva versión de nada, tampoco suena a original en ningún momento. Convirtiéndose la película en un mero entretenimiento para quienes gusten de este tipo de dramas criminales. Creo que la historia tiene alguna trampa que otra, y algunas inconsecuencias, pero ahí va que te va. Y las escenas de acción y balaceras son sencillamente no creíbles.

Luces y sombras en torno al Canal Imperial de Aragón

Uno de los problemas de la primavera y el verano en este país es que la luz es muy dura; y hay que madrugar mucho, o dejar avanzar mucho la tarde para encontrar luz del sol civilizadamente matizada.

Las interpretaciones cumplen con lo justo, siendo las más flojas las dos intérpretes femeninas. Con Rapace hay un problema. Aunque ves las cicatrices de su cara, la sigues viendo en su conjunto como una chica claramente atractiva, y no acaba de conseguir ese tono de mujer torturada por su desfiguramiento. La personalidad de su carácter se empieza a diluir pasando de una mujer proactiva en la historia hacia el papel de típica damisela en apuros que necesita al héroe para que la salve. Tópico. La culpa no es tanto de la intérprete como del tratamiento que la historia da al personaje. No entiendo para que llevar a una actriz tan prestigiosa como Huppert para un personaje tan insustancial como el que hace, que podría no estar y no pasaría nada. Farrell no es el actor mejor del mundo, pero tiene un pase. Sin más.

Luces y sombras en torno al Canal Imperial de Aragón

Pero bueno, todo es ponerse, y a pesar de la ventolera que nos asola en los últimos tiempos, un paseo por el Canal Imperial de Aragón siempre ofrece alguna oportunidad de disparar el “gatillo” fotográfico.

No voy a decir que me haya entusiasmado este filme. Y fue la sensación generalizada cuando salimos de la sala de cine que estaba bastante vacía. Sirvió para pasar la tarde, y una excusa para luego tomarse unos chismes. Pero no durará mucho en nuestra memoria. Mejorable, manifiestamente mejorable.

Valoración

  • Dirección: **
  • Interpretación: ***
  • Valoración subjetiva: **
Luces y sombras en torno al Canal Imperial de Aragón

Especialmente si aprovechamos contraluces, geometrías y luces y sombras diversas. Aunque sea con una pequeña compacta, que también son útiles para hacer fotos.

[Cine] Prometheus (2012)

Cine

Prometheus (2012), 3 de agosto de 2012.

La película ha sido vista en versión original subtitulada en español. En la cartelera española, se puede ver en versión doblada, aunque han mantenido el título, que es el nombre de la nave interestelar en que viajan los personajes del filme. No obstante, creo que en algunos países americanos de habla española se puede ver bajo el título traducido de Prometeo.

Para mí, esta película era obligada. La tenía en agenda desde que me enteré su fecha de estreno. No es que mis expectativas fueran altas. Pero se daban una serie de circunstancias que me empujaban a ver el filme. Me permitiré el lujo de extenderme un poco.

Antecedentes

Para mí, igual que para muchos, Alien (Alien, el octavo pasajero) fue un hallazgo. En aquellos momentos, siendo yo bastante joven pero no un crío, sólo supe que me gustó a pesar de los sustos. Nunca me han gustado los sustos. Pero evidentemente había algo más que sustos. Algo que fui descubriendo con el tiempo. Era un space opera, género que se convirtió en uno de mis favoritos de la ciencia ficción, a pesar de que el porcentaje de buenas obras en este género, literarias o cinematográficas, es relativamente bajo. Era una de las mejores películas de terror que había visto, y lo sigue siendo. Si consideras el punto de vista de Hitchcock, es una magnífica película de suspense. Entendido el suspense como la capacidad de la película para situar al espectador en la posición de la protagonista, y hacer que sufra como ella. Y el guion era de primer nivel. Y marcó un antes y un después en el diseño de producción de la ciencia ficción. Y nos descubrió a Sigourney Weaver. Y más…

Luego vino la paradoja. De las secuelas que vinieron después, vi el primer tercio de la segunda película, en el cine, en una sesión en la que acabamos saliéndonos de la sala en circunstancias que no vienen al caso. El caso es que no me quedaron ganas de volver a verla. No me parecía lo mismo. Los mismos monstruos, la misma protagonista,… pero para mí, aquello no tenía nada que ver con Alien. La película de Ridley Scott la he vuelto a ver repetidas veces en vídeo. La primera secuela, hace unos meses, intenté verla entera… y cuendo llegué más o menos al mismo punto en que la dejé en mi juventud, apagué el aparato de televisión. Para mí, se confirmó mi primera impresión. Aquello era otra cosa, que no me interesaba. Por supuesto, de las películas que siguieron, no tengo ni idea de lo que iban.

Así pues, al contrario que para la mayor parte de los fans de la franquicia, para mí el universo “alien” constaba, antes del viernes pasado, de una sola película. Magistral. Pieza clave del cine de ciencia ficción junto con Blade Runner, del mismo director. Cuando anunciaron que Prometheus, película con la que han jugado al despiste sobre si es o no es una “precuela” de la anterior, iba a ser dirigida por Scott, cosa que no sucedió con ninguna de las secuelas, lo tuve claro. Esta sí que la vería. Entera. Salvo causa de fuerza mayor. Veamos lo que ha pasado.

Sinopsis

Comienza la película con unas impresionantes vistas de Dettifoss en Islandia. Bueno. Eso no lo dicen. Pero es. Un ser de aspecto parecido a los humanos toma algo, y en el borde del salto de agua se deshace literalmente en pedacitos, y cae y se disuelve en el agua. Viéndose unas cadenas de ADN que se transforman en algo.

Nos trasladamos a algún momento de finales del siglo XXI, y unos arqueólogos, la Dr. Elizabeth Shaw (Noomi Rapace) y el Dr. Charlie Holloway (Logan Marshall-Green), encuentran en la escocesa isla de Skye, esto sí lo dicen, unas pinturas rupestres que se asemejan a otras encontradas por distintos lugares del mundo, en distintas civilizaciones, en distintas épocas. Esto es interpretado como una confirmación de la teoría de que la vida humana fue implantada en el planeta Tierra por una civilización extraterrestre, y como una invitación para ir a su encuentro.

Pasamos al interior de una nave espacial, la Prometheus. Su tripulación, entre quienes se encuentran los dos científicos anteriores, el capitán Janek (Idris Elba), y Meredith Vickers (Charlize Theron), representante de industrias Weyland, propiedad del multimillonario Peter Weyland (Guy Pearce), además de otros tripulantes diversos, está en estado de hibernación. Hipersueño me parece que le llaman en esta película. Se encarga de los mantenimientos de la nave un androide de aspecto humano, David (Michael Fassbender), que se entretiene investigando el pasado y los sueños de la Dr. Shaw y viendo Lawrence de Arabia. Finalmente, llegan a las inmediaciones de un sistema planetario, y allí se procede a despertar al conjunto de la tripulación y realizar la entrada en la atmósfera de un satélite terrestre de un gigante gaseoso.

Con gran rapidez encuentran unas estructuras que no pueden ser naturales, e inmediatamente mandan un grupo expedicionario. Allí encuentran restos de una antigua civilización. Evidentemente, de seres similares al del comienzo de la película. Y también unas extrañas urnas con forma de ánfora con una extraño material viscoso. Se ven obligados a volver a la nave por una tormenta. Salvo dos científicos, más bien estúpidos. Pero el contacto con el material viscoso va a condicionar ya el futuro de la expedición. Y si habéis visto Alien, os podréis imaginar por donde van las cosas, pero no voy a contar más para no destripar el asunto.

Comentario

Primero, lo positivo. La presentación visual es impresionante. Con imágenes de gran belleza, muy efectivas, con la demostración de que desde luego Scott sabe cómo manejar las cámaras, cómo hablar el lenguaje cinematográfico, cómo dejar sentado y fijo en el asiento al espectador, incluso olvidando el maldito 3D que nada aporta de sustancial a este filme. Excelente labor técnica, con un excelente sonido (que no banda sonora), una excelente fotografía, un excelente diseño de producción. Todo esto, muy bien.

Pero luego viene lo negativo. El guion es una cutredad. Es muy previsible. Es como si hubiesen cogido el guion de Alien y, sobre esa base, construyendo una historia similar pero distinto. Todos los personajes que estaban en la primera película tienen más o menos un equivalente en la Prometheus. Y luego están las cosas inverosímiles. Uno se va de expedición a un sitio desconocido sin una investigación previa. Uno toca una sustancia viscosa alienígena sin guantes. Uno ve unos toscos dibujos en la piedra muy esquemáticos con cuatro pelotones que se supone que son planetas o estrellas, y ya sabe cómo encontrarlos en la inmensidad galáctica. Uno tiene una sofisticada mesa quirúrgica que opera automáticamente sin necesidad de cirujano, pero teniendo una tripulación en la que hay tres mujeres, está preparada para operar hombres. Uno lleva escafandra porque la atmósfera es raruna, de repente dice que es menos raruna, y sin más análisis ni consideración te quitas la escafandra y tan contento. Y las que no cuento para no destripar el argumento. Unos tipos hastan han rodado una breve “precuela” de la precuela, en la que se cachondea de todas estas cosas.

Y finalmente, están las interpretaciones. El rey de la fiesta es Fassbender que compone un androide a la altura de lo mejor del género, y mira que hay muchas cosas buenas en lo que se refiere a interpretar “pellejudos”. Si queréis entender la referencia. Muy bien. Muy inquietante. Merecedor de un guion con más profundidad. En el lado del aprobado, Noomi Rapace, que sin embargo en su papel de heroína principal no aguanta la comparación con la sargento Ripley.  Las comparaciones son odiosas. En el lado del suspenso, y esto sí que me cuesta decirlo, una Charlize Theron que parece durante toda la película que la cosa no vaya con ella. Aunque siga estando guapa y maciza hasta decir basta. En el lado del “qué pena que no le hayan dado más juego”, Idris Elba con un personaje injustamente reducido a su mínima expresión. Lo anecdótico, un Guy Pearce bajo una tonelada de horrible maquillaje para hacer que sea muy muy viejo.

Consideraciones finales

De la misma forma que hay películas que crecen en tu memoria conforme pasa el tiempo, y acaban gustándote más que cuando saliste de la sala de cine, las hay en las que pasa todo lo contrario. Y esta es una de ellas. Cuando sales, lo que tienes en la memoria es lo que tienes en la retina. Que es la parte positiva de la película. El espectáculo visual, el buen cine que sabes que tiene un director que desgraciadamente ha sido muy irregular en su carrera. Pero conforme va pasando el rato, conforme vas comentando la película, cuantas más cervezas consumes tras cenar algo con tus acompañantes, más consciente eres de que la pobreza argumental y las tonterías que salpican aquí y allí esta película que tenía todo para ser magnífica. Todo menos un guionista con dos dedos de frente. Ni siquiera brillante. Simplemente que no fuera un simple y tratase a la audiencia como simples. Y esto, en el momento en que escribo esta reseña, lastra considerablemente mi consideración por la película. Que estaría encantado de volver a ver, con el sonido apagado, simplemente para disfrutar de los aspectos visuales de la misma.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ***
  • Valoración subjetiva: **

Lamentablemente, no dispongo de fotografías de los bellos saltos de agua islandeses, como el espectacular Dettifoss del principio de la película. Pero sí puedo subir unos cuantos saltos de agua también de la nórdica Noruega.

Millenium 3: La reina en el palacio de las corrientes de aire (2009)

Cine

Millenium 3: La reina en el palacio de las corrientes de aire (Luftslottet som sprängdes, 2009), 22 de marzo de 2010.

Ya en su momento hice un comentario sobre el título, ya que es el mismo que el del libro, así que os remito a aquella entrada y correremos un tupido velo al respecto. Lo realmente sustancioso es que durante dos semanas nos hemos estado debatiendo sobre si completar la trilogía de las aventuras de Lisbeth Salander. Porque el filme dedicado a la primera parte me pareció entretenido. El segundo, me pareció flojo. Y dada la tendencia, para este nos esperábamos lo peor.

Atención, pueden aparecer informaciones que desvelen parte de la trama de las película previas de la trilogía.

Así como el primer largometraje de la trilogía quedaba relativamente cerrado, y el seguir la historia o no era algo optativo, el segundo quedaba abierto en un aparatoso y relativamente inverosimil cliffhanger, en el que nuestra heroína era capaz de sobrevivir a varios balazos, uno de ellos en el cráneo, y era capaz de salir de debajo de la tierra por sus propios medios. En esta tercera parte, dirigida por Daniel Alfredson, conocemos cómo fue un grupúsculo de los servicios secretos suecos los que montaron el infierno en el que le ha tocado vivir a Lisbeth, la cual se pega la película entre el hospital y la cárcel, con unas cuantas de escenas hacia el final en un juicio. Por lo tanto, la acción recae sobre el periodista y sobre unos amigos suyos que se echa en los servicios secretos, esta vez de los buenos.

La trama, a quien haya leído el libro, le parecerá un esquema razonable del mismo, a quien no, se le escaparán algunos detalles, ya que tienen que condensar un libro muy gordo en unos ya excesivos 144 minutos. Lo cierto es que la historia está muy deslavazada, y corres el riesgo de desengancharte de ella constantemente, especialmente si ya la conoces por la lectura previa de la novela. Además, hay parte que están floja, flojas, flojas. Las escenas del juicio resultan especialmente poco convincentes, sabes perfectamente qué va a pasar aun si haberlo leído previamente, y queda estirado innecesariamente. Un tostón. Algunos enfrentamientos finales con alguno de los personajes, te preguntas que para que están ahí. Y las escenas finales, aún te dejan con la sensación más vacía todavía.

Porque uno de los lastres de este filme, aparte de su factura general, es que da la impresión de que los actores están desganados y que no se lo creen mucho. La chica protagonista, Noomi Rapace, no ofrece nada en especial más allá de la caracterización de su personaje en distintos momentos. El resto de los actores no consiguen que te preocupes de lo que hacen o de lo que les va a pasar a sus personajes en absoluto. Los malos parecen tontos, y los buenos, más. Pincha mucho en este aspecto. Es especialmente lamentable la interpretación de los personajes que intervienen en el juicio a Lisbeth.

Resumiendo, nuestros peores presagios se han cumplido y estamos ante la película más floja de la trilogía, y ante una película mala en general, que no se puede recomendar ni a los fanáticos del personaje, que de todas formas irán a verla, y si son muy fanáticos hasta la defienden. Pero vamos. Que se la podían haber ahorrado. La puntuación:

Dirección: **
Interpretación: *
Valoración subjetiva:
*

Vamp

Olvidémonos de Lisbeth Salander y su look punky, y soñemos con las maravillosas femmes fatales que en el mundo del cine han sido, las cuales nos son evocadas por esta vamp de la Calle Huertas de Madrid - Panasonic Lumix GF1, G 20/1,7 ASPH.

Millenium 2: La chica que soñaba con una cerilla y un bidón de gasolina (2009)

Cine

Millenium 2: La chica que soñaba con una cerilla y un bidón de gasolina (Flickan som lecte med elden, 2009), 26 de octubre de 2009.

Nos encontramos con la adaptación del segundo libro de la trilogía Millenium de la que ya hablé en su momento. Por supuesto, en la película también han mantenido el título absurdamente largo y rebuscado del libro, ya que el título original significa simplemente la chica que jugaba con fuego. Título mucho más interesante. Por los diversos significados que puede tener la frase.

En esta ocasión, nos encontramos con que la protagonista, Lisbeth Salander nuevamente interpretada por Noomi Rapace, sin comerlo ni beberlo se ve como sospechosa de un triple crimen que obviamente y desde el principio se ve que ella no ha cometido. A partir de ahí, pasan un sinnúmero de peripecias hasta llegar a un final, que es un cliffhanger de tomo y lomo que se deberá resolver en la tercera entrega. En realidad, para quien haya leído la novela original, la película no supondrá ningún misterio ya que es muy fiel a la misma. La única libertad que se permite es que la novela narra primero lo que pasa desde el punto de vista del periodista (interpretado por Michael Nyqvist) y la policía, y después desde el punto de vista de Lisbeth. En la película todo se va entremezclando, lo cual no es malo para la mayor claridad del relato. También es destacable que el papel de la policía es mucho más secundario en la película que en el libro, lo mismo que sucede con el papel del periodista, coprotagonista en la primera entrega cinematográfica, y aquí convertido en secundario.

Desde mi punto de vista, la realización de este filme, que firma Daniel Alfredson, es más banal, menos cuidada que en la primera entrega. En realidad, me parecía estar viendo un capítulo muy largo de un serial televisivo al uso. De hecho, con posterioridad me he enterado que planean convertir las tres películas, con la adición de material rodado extra en una teleserie. Claro que todo ello creo que no le hace un especial favor a un filme que se hace largo y resulta un poco anodino. Sobre todo porque se centra en los hechos, e ignora de alguna forma lo que podría haberle dado interés a una historia de las que muchos conocerán el resultado, que es la evolución de los personajes, los sentimientos que manifiestan, la angustia de ser perseguido, etc.

Desde el punto de vista interpretativo, aparte de los dos mencionados, aparecen unos cuantos actores y actrices más, todos ellos suecos y por lo tanto desconocidos por estos lares. La protagonista cumple más o menos con lo que se esperaba. Que no era mucho, simplemente una caracterización y una pose suficiente para hacer creible el personaje. Esta menos intensa e interesante que en la primera entrega. El resto, también cumplen con su papel, pero son perfectamente olvidables.

Un entretenimiento más apto para la televisión, poco trascendente, al que como película cinematográfica no le pongo más que un cinco, con la misma nota en la dirección y un seis en la interpretación.

Paso de buscar fotos de Suecia y esas cosas, sigo con lo mío de mi recuperación de fotos parisinas.

Frente a la Maison Européenne de la Photographie

Acceso a la Maison Européenne de la Photographie en París, Francia - Panasonic Lumix LX3

Los hombres que no amaban a las mujeres (2009)

Cine

Los hombres que no amaban a las mujeres (Män som hatar kvinnor, 2009), 1 de junio de 2009.

Si ayer reseñaba la novela a primera hora de la tarde, pocas horas después veía la película, y hoy estoy en condiciones de comentar esta segunda… Comentar una adaptación de una novela… Que terminé de leer apenas 48 horas antes… Que además es un best-seller, el que está de moda y lidera las listas de ventas desde hace semanas… Jo, qué difícil.

O no. Hay relatos literarios que son fáciles de adaptar con fidelidad al cine; por su extensión, por su historia, por su estructura, por el carácter de sus personajes… Pero con frecuencia, la mejor adaptación al cine de una novela pasa por no ser absolutamente fiel a la misma. En muchas ocasiones, es necesario cambiar la estructura espaciotemporal de la narración. En otras, simplificar los hechos; prestar especial atención a unos con respecto a otros. Algunas veces, se adapta una parte de la narración. Es decir, difícilmente se puede hacer una transcripción tal cual al guion. Y para hacer una buena adaptación hay que tener arte.

En la película que hoy nos ocupa, de nacionalidad sueca y dirigida por Niels Arden Oplev, partimos de una novela extensa, con una cronología temporal relativamente extensa, prácticamente un año, y en la que lo mejor de la misma es el estudio de los caracteres, de los personajes que interactúan, y que tienen no pocos matices y rincones, que el relato literario es capaz de poner al descubierto. Con lo cual, por su interés en ser fiel a la obra literaria, le pasan dos cosas. Dos cosas malas, me refiero. La primera es que constántemente hay una sensación de apresuramiento en la acción. Tienen que pasar muchas cosas en las dos horas y media que dura la película. A veces, el único punto de apoyo que tenemos para saber cuanto tiempo pasa es la cantidad de nieve y frío que aparece en pantalla. La segunda es que los personajes pierden mucha de la profundidad que presentan en el libro. El realizador opta por desarrollar más el personaje de la chica, Lisbeth, interpretado por Noomi Rapace, quedando muy perjudicado el del Blomqvist, encarnado por Michael Nyqvist. Y esto deja muy, muy, muy coja la coherencia del conjunto. Además de que los personajes secundarios, que son muy importantes, quedan todavía más tocados. Pero es que a pesar del intento por respetar el relato original, hay un par o tres de variaciones que no sólo aportan nada, sino que empeoran la cosa

Las únicas soluciones que se me ocurren es que la adaptación hubiese sido menos respetuosa con el relato original, adaptándose al medio, o… por qué no haber realizado una serie televisiva de varios capítulos que permitiera recoger todos los matices, con el ritmo adecuado.

En cuanto a la interpretación, la primera curiosidad es si el personaje de Lisbeth Salander está conseguido. Es lo más difícil. Y parece que Rapace da el tipo, aunque nunca la confundirías con una adolescente. Los rasgos de la actriz son lo suficientemente adultos para evitar la ambigüedad cronológica, que tiene su importancia en el relato escrito. El resto… pues cumple teniendo en cuenta las limitaciones impuestas por la adaptación y que he comentado antes.

En resumen, una película que se deja ver, pero que como he leído en algún sitio, se parece mucho, quizá demasiado a determinados productos televisivos sin muchas pretensiones. Yo le pongo un seis, con otro seis en la dirección y un siete en la interpretación.

En la foto de hoy,… pues no es Suecia, donde sucede la acción, pero lo fue… durante siglos.

Patio del castillo de Turku, Finlandia, conocida como Åbo en sueco, y donde todavía queda un cierto porcentaje de población de habla sueca - Panasonic Lumix LX2