Millenium 3: La reina en el palacio de las corrientes de aire (2009)

Cine

Millenium 3: La reina en el palacio de las corrientes de aire (Luftslottet som sprängdes, 2009), 22 de marzo de 2010.

Ya en su momento hice un comentario sobre el título, ya que es el mismo que el del libro, así que os remito a aquella entrada y correremos un tupido velo al respecto. Lo realmente sustancioso es que durante dos semanas nos hemos estado debatiendo sobre si completar la trilogía de las aventuras de Lisbeth Salander. Porque el filme dedicado a la primera parte me pareció entretenido. El segundo, me pareció flojo. Y dada la tendencia, para este nos esperábamos lo peor.

Atención, pueden aparecer informaciones que desvelen parte de la trama de las película previas de la trilogía.

Así como el primer largometraje de la trilogía quedaba relativamente cerrado, y el seguir la historia o no era algo optativo, el segundo quedaba abierto en un aparatoso y relativamente inverosimil cliffhanger, en el que nuestra heroína era capaz de sobrevivir a varios balazos, uno de ellos en el cráneo, y era capaz de salir de debajo de la tierra por sus propios medios. En esta tercera parte, dirigida por Daniel Alfredson, conocemos cómo fue un grupúsculo de los servicios secretos suecos los que montaron el infierno en el que le ha tocado vivir a Lisbeth, la cual se pega la película entre el hospital y la cárcel, con unas cuantas de escenas hacia el final en un juicio. Por lo tanto, la acción recae sobre el periodista y sobre unos amigos suyos que se echa en los servicios secretos, esta vez de los buenos.

La trama, a quien haya leído el libro, le parecerá un esquema razonable del mismo, a quien no, se le escaparán algunos detalles, ya que tienen que condensar un libro muy gordo en unos ya excesivos 144 minutos. Lo cierto es que la historia está muy deslavazada, y corres el riesgo de desengancharte de ella constantemente, especialmente si ya la conoces por la lectura previa de la novela. Además, hay parte que están floja, flojas, flojas. Las escenas del juicio resultan especialmente poco convincentes, sabes perfectamente qué va a pasar aun si haberlo leído previamente, y queda estirado innecesariamente. Un tostón. Algunos enfrentamientos finales con alguno de los personajes, te preguntas que para que están ahí. Y las escenas finales, aún te dejan con la sensación más vacía todavía.

Porque uno de los lastres de este filme, aparte de su factura general, es que da la impresión de que los actores están desganados y que no se lo creen mucho. La chica protagonista, Noomi Rapace, no ofrece nada en especial más allá de la caracterización de su personaje en distintos momentos. El resto de los actores no consiguen que te preocupes de lo que hacen o de lo que les va a pasar a sus personajes en absoluto. Los malos parecen tontos, y los buenos, más. Pincha mucho en este aspecto. Es especialmente lamentable la interpretación de los personajes que intervienen en el juicio a Lisbeth.

Resumiendo, nuestros peores presagios se han cumplido y estamos ante la película más floja de la trilogía, y ante una película mala en general, que no se puede recomendar ni a los fanáticos del personaje, que de todas formas irán a verla, y si son muy fanáticos hasta la defienden. Pero vamos. Que se la podían haber ahorrado. La puntuación:

Dirección: **
Interpretación: *
Valoración subjetiva:
*

Vamp

Olvidémonos de Lisbeth Salander y su look punky, y soñemos con las maravillosas femmes fatales que en el mundo del cine han sido, las cuales nos son evocadas por esta vamp de la Calle Huertas de Madrid - Panasonic Lumix GF1, G 20/1,7 ASPH.

Millenium 2: La chica que soñaba con una cerilla y un bidón de gasolina (2009)

Cine

Millenium 2: La chica que soñaba con una cerilla y un bidón de gasolina (Flickan som lecte med elden, 2009), 26 de octubre de 2009.

Nos encontramos con la adaptación del segundo libro de la trilogía Millenium de la que ya hablé en su momento. Por supuesto, en la película también han mantenido el título absurdamente largo y rebuscado del libro, ya que el título original significa simplemente la chica que jugaba con fuego. Título mucho más interesante. Por los diversos significados que puede tener la frase.

En esta ocasión, nos encontramos con que la protagonista, Lisbeth Salander nuevamente interpretada por Noomi Rapace, sin comerlo ni beberlo se ve como sospechosa de un triple crimen que obviamente y desde el principio se ve que ella no ha cometido. A partir de ahí, pasan un sinnúmero de peripecias hasta llegar a un final, que es un cliffhanger de tomo y lomo que se deberá resolver en la tercera entrega. En realidad, para quien haya leído la novela original, la película no supondrá ningún misterio ya que es muy fiel a la misma. La única libertad que se permite es que la novela narra primero lo que pasa desde el punto de vista del periodista (interpretado por Michael Nyqvist) y la policía, y después desde el punto de vista de Lisbeth. En la película todo se va entremezclando, lo cual no es malo para la mayor claridad del relato. También es destacable que el papel de la policía es mucho más secundario en la película que en el libro, lo mismo que sucede con el papel del periodista, coprotagonista en la primera entrega cinematográfica, y aquí convertido en secundario.

Desde mi punto de vista, la realización de este filme, que firma Daniel Alfredson, es más banal, menos cuidada que en la primera entrega. En realidad, me parecía estar viendo un capítulo muy largo de un serial televisivo al uso. De hecho, con posterioridad me he enterado que planean convertir las tres películas, con la adición de material rodado extra en una teleserie. Claro que todo ello creo que no le hace un especial favor a un filme que se hace largo y resulta un poco anodino. Sobre todo porque se centra en los hechos, e ignora de alguna forma lo que podría haberle dado interés a una historia de las que muchos conocerán el resultado, que es la evolución de los personajes, los sentimientos que manifiestan, la angustia de ser perseguido, etc.

Desde el punto de vista interpretativo, aparte de los dos mencionados, aparecen unos cuantos actores y actrices más, todos ellos suecos y por lo tanto desconocidos por estos lares. La protagonista cumple más o menos con lo que se esperaba. Que no era mucho, simplemente una caracterización y una pose suficiente para hacer creible el personaje. Esta menos intensa e interesante que en la primera entrega. El resto, también cumplen con su papel, pero son perfectamente olvidables.

Un entretenimiento más apto para la televisión, poco trascendente, al que como película cinematográfica no le pongo más que un cinco, con la misma nota en la dirección y un seis en la interpretación.

Paso de buscar fotos de Suecia y esas cosas, sigo con lo mío de mi recuperación de fotos parisinas.

Frente a la Maison Européenne de la Photographie

Acceso a la Maison Européenne de la Photographie en París, Francia - Panasonic Lumix LX3

Libro: La reina en el palacio de las corrientes de aire

Literatura

Era inevitable. Después del tremendo cliffhanger con el que terminaba el segundo libro de la trilogía Millenium, La chica que soñaba con una cerilla y un bidón de gasolina, el impulso por leer cuanto antes el tercer libro de la saga era tremendo. Y esto habla de lo adictiva que me ha resultado la lectura de estos libros. Por lo que algo bueno deben tener. Así que voy a comentar el tercero y definitivo, por defunción del autor, libro de la saga. Aunque probablemente resulte un comentario sobre la saga en su conjunto.

La reina en el palacio de las corrientes de aire.
Barcelona: Destino, 2009.
ISBN 978-84-233-4161-0

En primer lugar, cuestionaré las traducciones de los títulos de las novelas al castellano. Entre el título en sueco del primer libro y el título en castellano había una “pequeña” diferencia. Pongo las comillas porque a mí no me parece que sean los mismos los hombres que “no aman” a las mujeres que los hombres que “odian” a las mujeres. Creo que conceptualmente hay una diferencia, pero pase.

En el segundo libro, frente a la chica que soñaba con una cerilla y un bidón de gasolina, y que tiene bastante que ver con la trama actual del libro, el original sueco nos habla de la niña que jugaba con fuego… que tiene bastante que ver con el trasfondo histórico del personaje principal. Dos títulos que parece que tienen que ver, pero que no, que son distintos. Buff… no sé muy bien…

Pero es que en el tercero, el título en castellano no tiene que ver casi nada con el título original ni con lo que pasa realmente en el libro, salvo que uno le quiera ver contenidos filosófico-metafóricos raros. Lo de la reina en no se qué palacio con corrientes de aire… pues no sé; a ver si se nos va a resfriar la susodicha reina por estar en medio de las corrientes. Sin embargo, en sueco, el título original significa el castillo de aire que explotó. Y esta sí que es una metáfora sobre lo que pasa en el libro. Este sí que es un título adecuado. Vaya por delante que si muchas veces he opinado que habría que aplicar la máxima pena posible a esos delincuentes que ponen los títulos en castellano a las películas extranjeras, empiezo a pensar que con lo que ponen los títulos a los libros extranjeros habría que hacer lo mismo. Encima en este caso ni siquiera son originales, porque parece que se limitan a traducir los títulos con los que aparecieron en su versión francesa. Otros que también bailan, los gabachos,…

Pero vamos al contenido. Desde que estaba terminando el tercer libro de la trilogía, no pure dejar de pensar en La Guerra de las Galaxias. Me refiero a la trilogía de los años 70 y 80, no a la tontada más reciente. Veamos a ver cómo se me puede ocurrir a mí tan peregrina idea…

Aviso: En los siguientes párrafos puede haber indicaciones que desentrañen algunas fases de la trama. No mucho, pero algo.

  1. En el primer libro, nos encontramos un tipo relativamente mayor y una tipa relativamente joven que se ven involucrados en una aventura en la que colaboran y adquieren una confianza. La aventura se resuelve, pero queda abierta a nuevas peripecias, especialmente con el pasado familiar de la joven. Pensemos en Lisbeth Salander como una peculiar reelaboración de Luke Skywalker y en Mikael Blomqvist como su particular Obi Wan.
  2. En el segundo libro, comienza de lleno la lucha contra el lado oscuro. Además de nuestros héroes, se suman nueva gente al bando rebelde, mientras nuestra heroína comienza un recorrido para conocer la verdad sobre su pasado y sobre sí misma. De alguna forma, tenemos un paralelismo entre las aventuras de los rebeldes en el Halcon Milenario contra el Imperio, mientras Skywalker trata de encontrarse a sí mismo en Dagobah… para al final acabar saliendo al encuentro del malo,… que es su padre. Y todo termina en un tremendo cliffhanger, con las cosas que se han puesto muy negras, pero sin una resolución definitiva al conflicto. El papel de Yoda en la trilogía sueca probablemente haya que adjudicárselo al primer tutor de Salander, el abogado bueno.
  3. En el tercer libro, van confluyendo las acciones de todos, malos y buenos, para un enfrentamiento final en el que la “fuerza” alcanza su equilibro, y de alguna forma se hace justicia.

Definitivamente, encuentro sus paralelismos. Qué se le va a hacer. Estoy marcado por George Lucas de por vida. No sé si sentirme aterrorizado o celebrarlo.

Hasta aquí los posibles “destripes” del argumento.

Por supuesto, en estos libros hay mucho más. Así, tenemos el contenido de crítica social y política hacia la sociedad sueca, que por otra parte puede ser extrapolada a cualquier país con una democracia parlamentaria basada en uno o varios textos constitucionales. La falta de ética en las empresas, la decadencia de los medios de comunicación impresos tradicionales, la utilización de herramientas del estado para usos fraudulentos o para amenazar incluso el propio sistema de libertades de los ciudadanos,… Son diversas las aportaciones que realiza para la reflexión el autor de estos libros, un tipo evidentemente comprometido con las libertades ciudadanas, y que ha terminado por caerme muy bien. Lástima que esté criando malvas. Si realmente está representado en la historia por Blomqvist, además supongo que debe ser motivo de envidia por su éxito con las mujeres. Claro que a mí el personaje de Monica Figuerola creo que me produciría más miedo que deseo,… 1,86 de estatura, musculosa, policía… ufff. Pero honrada, la chica, eso sí.

Al igual que los anteriores volúmenes, y a pesar de su extensión, el libro se lee bien. Te induce a mantener la lectura. Te engancha. Es menos trepidante que el segundo volumen, la acción es más contenida. Es menos detectivesco que el primer volumen. Pero tiene mayor contenido político y social. Y globalmente está bien equilibrado.

Uno de los miedos que supongo que tendría la gente que leyó el segundo volumen es que, conociéndose la intención del autor de seguir escribiendo libros sobre estos personajes, podría terminar en un nuevo cliffhanger cuyo desenlace nunca podríamos conocer. Pues no. La historia se cierra. El ciclo iniciado en el primer volumen ha terminado. Sí es cierto que hay alguna trama secundaria y muy poco desarrollada que podría ser el inicio de nuevas historias. Por seguir con el ejemplo de Star Wars, en aquella historia de fantasía espacial, sabíamos perfectamente que fue de la hermana gemela del protagonista. Pero en la historia que ocupa, no sabemos que ha sido de ella (sí, también en esto hay paralelismos). Y en el último tramo del libro conocemos algún nuevo personaje, cierto abogado, que podría ser aprovechado en el futuro. Pero las tramas quedan cerradas.

La histora ha terminado; quizá nos gustaría haber sabido más de las aventuras futuras de Lisbeth, pero no va a ser posible. Por lo menos no nos quedaremos con las ganas de saber cómo termina. En su conjunto, una lectura muy entretenida. Muy recomendable.

Las andanzas de Lisbeth la llevan a visitar en París a su amiga Miriam Wu, un personaje secundario que tengo ganas de conocer en la gran pantalla. A ver si la sacan como me la imagino. Así que una foto de París.

Rue de New York

¿Me habré cruzado con Miriam Wu en mi último viaje a París? - Panasonic Lumix LX3