[Cine] Under the Silver Lake (2018)

Cine

Under the Silver Lake (2018; 01/20190103)

Primer película del año en la gran pantalla. Cuando llegó a las carteleras españolas esta película dirigida por el norteamericano David Robert Mitchell, nos quedamos sorprendidos por la tremenda diversidad en las opiniones. Entre quienes la consideraban una obra maestra y quienes pensaban que era una película confusa y absurda que no llevaba a ninguna parte. Estas divergencias se reflejaban en diversos sitios que agregan la opinión de distintos críticos, o entre el público votante en IMDb, por ejemplo. Aunque estos últimos no son muy fiables que digamos. Una transmisión de opinión menos “autorizada”, pero probablemente más fiable, es decir unos buenos amigos, nos recomendaron verla vivamente y fuimos.

Recorrer la ciudad de un lado a otro,… en definitiva, eso es lo que hace el protagonista de la película de hoy. Como yo en ocasiones, con mi cámara de fotos, buscando la luz adecuada.

Lo primero que me sorprende es que algunos digan que no la entienden. La película se explica perfectamente a sí mismo. Un “nini“, Sam (Andrew Garfield), un apático con la vida, pero más salido que un conejo, se lanza en una búsqueda detectivesca, remedo del género negro con detectives privados como protagonistas, para localizar a su guapa vecina desaparecida, Sarah (Riley Keough). A partir de ahí, recorreremos con él Los Ángeles, Hollywood más bien, moviéndonos entre una peculiar fauna, que si hemos leído y visto el suficiente cine en esta vida, nos resultará extrañamente familiar.

Porque la película de Mitchell se mueve en dos planos simultáneamente. Por un lado, lo que mueve a Sam, lo que hace que se lance en una búsqueda de no sabemos muy bien qué. Lo que sea que represente Sarah para él, algo que quedará desvelado, claro y diáfano en su debido momento. Por otro lado, la película es un constante diálogo con la mitología moderna que rodea Hollywood y la ciudad de Los Ángeles, que ya en La La Land se planteaba como la ciudad de los sueños, donde todo es posible. Y en esa mitología, generada en torno al cine y la literatura del siglo XX, pero también a la crónica de sucesos, encontraremos referencias a un sin número de situaciones. Asesinatos, desapariciones, sectas, gente guapa, hippies, drogas, música, más gente guapa,… y un “detective”, improvisado, que ha de navegar entre ellos, para resolver sus misterios.

En su conjunto, no deja de ser un proceso de superación de un duelo, de la pérdida del ser querido, y no quiero entrar en estos momentos en destripar las circunstancias y la naturaleza del ser querido. Pero todo ello está bien llevado por el buen hacer de su protagonista, rodeado de un reparto tremendamente variado y coral, cuya labor de conjunto es eficaz, aunque sea difícil evaluar las intervenciones individuales. Aunque sale mucha gente guapa; todas las chicas y las señoras salen muy guapas. Lo cual no deja de ser otro guiño a la mitología del lugar. Lolitas, mujeres fatales, hippies destalentadas, aspirantes a actriz que acaban en una agencia de chicas de compañía, cantantes,…

Rodada con un buen oficio lleno de referencias a otros maestros, la puesta en escena es un disfrute para el aficionado al cine. Y la continua referencia a otras obras, tanto cinematográficas como musicales o literarias, hace que incluso uno se pueda plantear un segundo visionado para identificarlas. Quizá cuando salga en vídeo. Incluso cuando la trama bordea con el absurdo, yo la he encontrado muy recomendable. E incluso el paso del tiempo, ha mejorado el recuerdo que me dejó al salir de la sala de cine. Así que ya veis; de la polarización que produce esta película entre quienes la ven, yo soy de los entusiastas. Y seguimos pasando olímpicamente de las película que compiten en la temporada de premios. De verdad, que no me voy a tragar hagiografía alguna de Queen y Mercury, por muchos premios que les den. Que los histriones nunca fueron santo de mi devoción.

Valoración

  • Dirección: ****
  • Interpretación: ****
  • Valoración subjetiva: ****

[Libros de fotografía] China según Magnum y los “ismos” de la fotografía

Fotografía

Tengo pendiente de reclamar un par de libros de fotografía que me deberían haber llegado y no lo han hecho. Los servicios de correos son una lástima y una catástrofe en el mes de diciembre. Pero mientras tanto, vamos con un par de libros que he adquirido esta semana para regalarme por reyes. Empezaré por el más pequeñito.

A todos los efectos, para el libro de Magnum sobre China, Taiwán forma parte de la historia china del siglo XX. Así que nos daremos una vuelta por la capital de la isla Formosa, Taipéi, y sus alrededores.

… ismos para entender la fotografía

Publicado por Turner Libros y con la autoría de Emma Lewis, una de las conservadoras de la Tate Modern en Londres, este librito pretende ser un resumen organizado de las distintas tendencias que han surgido en la historia de la fotografía. Los “ismos” es un término que apareció en la historia del arte con las vanguardias de los siglos XIX y XX; véase impresionismo, expresionismo, cubismo, conceptualismo, surrealismo,… Y si bien nos hemos acostumbrado a su uso en otras disciplinas artísticas, no siempre han estado claros o correctamente usados en el mundo de la fotografía, especialmente por los diferentes usos de la misma, desde la llamada fotografía vernácula por los anglosajones, la de todos los días, la cotidiana, hasta la fotografía considerada como una de las bellas artes, pasando por su uso documental o testimonial. Usos no presentes en otras disciplinas artísticas y que han motivado el eterno debate sobre si la fotografía es o no una de las bellas artes.

Disponiendo como dispongo de una amplia biblioteca de libros sobre fotografía, no me aporta realmente conocimientos nuevos este libro. Pero sí me permite tener un librito de consulta rápida, que me puede venir bien para la redacción de textos u preparación de otras cuestiones. Y sí que será de gran utilidad para quien quiera iniciarse en la historia de la fotografía y quiera tener un texto por el que navegar por la misma con cierta facilidad.

Magnum China

Editorial Blume publica en castellano el nuevo tocho, porque es grandote y pesadote, que la agencia Magnum Photos ha comercializado sobre el trabajo de sus fotógrafos en China, a lo largo de toda la historia de la agencia e incluso antes, pues como indica el subtítulo Nueve décadas de su historia, las fotografías abarcan toda la época republicana del gigante asiático, que se remonta a 1912, aunque empieza con fotografías relacionadas con la Segunda Guerra Sinojaponesa, a partir de 1937 o 1938. Lo cierto es que eso son más bien ocho décadas… tendré que revisar bien el libro para ver si hay fotografías anteriores.

Los editores del libros son el fotógrafo británico Colin Pantall (instagram) y el editor chino Zheng Ziyu. Y el enfoque es cronológico. La nómina de fotógrafos cuyas imágenes forman parte del libro, demasiado extensa para relatarla aquí, aunque hay muchos ilustres de la agencia.

El libro da para muchas horas de contemplación y lectura, tanto de los textos como de las fotografías, por lo que apenas he empezado a escarbar. Indudablemente será una amplia fuente de conocimientos sobre fotografía y sobre la historia reciente de China, ayudándonos a comprender tan complejo país. Y sobretodo, levantará curiosidad e inquietudes para aprender en otros sitios las carencias que un libro orientado a la fotografía tenga.

Es muy recomendable, aunque es fácil comprender el principal debe de un libro de estas características. La visión será fundamentalmente occidental. Los fotógrafos chinos no han sido frecuentes en la agencia hasta recientemente. Y hubo fotógrafos que hicieron un trabajo importante hasta en los tiempos más difíciles de la Revolución Cultural. Siempre recordaré lo que me impresión allá por el 2005 la exposición que vimos en Zaragoza, en la Casa de los Morlanes, del fotógrafo Li Zhensheng. Y que pude volver a ver en Londres en 2012.

Es muy recomendable, aunque es fácil comprender el principal debe de un libro de estas características. La visión será fundamentalmente occidental. Los fotógrafos chinos no han sido frecuentes en la agencia hasta recientemente. Y hubo fotógrafos que hicieron un trabajo importante hasta en los tiempos más difíciles de la Revolución Cultural. Siempre recordaré lo que me impresión allá por el 2005 la exposición que vimos en Zaragoza, en la Casa de los Morlanes, del fotógrafo Li Zhensheng. Y que pude volver a ver en Londres en 2012.

[Libros] De niños y adolescentes en una Europa en guerra

Literatura

Hoy voy en modo comparativo. En las últimas semanas he leído dos libros, una novela y una novela gráfica, que nos han llevado por las vivencias de dos niñas/adolescentes durante la Segunda Guerra Mundial. Su tono y consecuencias son muy diferentes, pero está bien comprobar las distintas visiones que se pueden plantear ante un mismo fenómeno. Tan diferentes como las vivencias de las personas que las sufren.

La ladrona de libros

Libro del australiano Markus Zusak, publicado originalmente en 2005 y que se convirtió en un éxito de ventas, que impulsó el estreno en 2013 de una película basada en él mismo. Que no he visto.

Múnich, culta, cosmopolita, católica, las esencias de Baviera, los Biergärten,… pero también la cuna del nazismo, o la de los parques en las colinas formadas por los escombros de los bombardeos durante la Segunda Guerra Mundial. Lo ideal para ilustrar la entrada de hoy, una de cuyas historias transcurre a sus puertas.

Inspirada por las vivencias de sus padres durante el conflicto mundial, aunque entiendo que en modo alguno es biográfica, el libro nos cuenta los años de guerra de la joven Liesel Memminger, hija de un matrimonio de represaliados por motivos políticos en la Alemania nazi, y que es acogida por un matrimonio ya mayor en la población ficticia de Molching (hay un Olching en la zona, que cuadraría geográficamente con la ciudad ficticia), en las afueras de Múnich y cerca del infame campo de concentración de Dachau. No sólo es la historia de Liesel, sino también de todos aquellos que conviven con ella en el barrio pobre de la población. De sus padres adoptivos, de un refugiado judío, de sus mejores amigos,…

Uno de los aspectos más notables del libro es que está narrado por la Muerte. Un ente que hace su trabajo, que nos cuenta la historia como si la hubiera leído escrita por la propia Liesel, pero que no carece de sentimientos hacia las almas que se lleva. Por lo tanto, la Muerte no aparece como un ser deshumanizador. Este papel se lo llevan los fanáticos que llevan a su país y a Europa a la catástrofe. Y que están ahí presentes continuamente.

Los temas que trata el libro son diversos. Las consecuencias de los fascismo, por supuesto, tan importante ahora que se ve un repunte preocupante de estas ideologías. Aunque muchos de sus votantes crean, puede que sinceramente, que son otra cosa distinta. Grave error que pueden sufrir algún día. Pero también habla del poder de las palabras, especialmente las escritas. De los pequeños (o grandes) actos de solidaridad. Y de la tremenda realidad de que las guerras nunca son justas y que en muchas veces castigan con más dureza a los inocentes, a quienes no las quisieron, ni las buscaron, a quienes se supone hay que liberar de la tiranía. No hay ejércitos buenos y malos. Perversos son los alemanes nazis. Pero perversos son los bombarderos aliados que matan a decenas de miles de personas en un ataque aéreo, la cuarta parte de ellas niños, como sucedió en Hamburgo, o que sueltan sus bombas indiscriminadamente sobre los hogares de quienes más sufren.

Clasificado habitualmente como literatura juvenil, por la edad de su protagonista probablemente y algún otro factor. No es una historia complaciente, y es perfectamente válida sin reparos para la lectura por adultos de cualquier edad. Aunque tiene ciertas miras en sus formas de los típicos productos prefabricados anglosajones, lo cierto es que consigue trascender a esto y configurarse con personalidad propia, siendo bastante recomendable.

La guerra de Catherine

Catherine se llama Rachel. Y es una niña/adolescente judía que es recogida tras la caída de Francia en 1940 en la Maison d’enfants de Sèvres al perder a sus padres, cuyo paradero se desconoce. Vemos paralelismos con el libro anterior. Allí se integrará en el ambiente abierto y cordial de la casa, y aprenderá ha realizar y procesar fotografías. Pero las políticas antisemitas obligarán a la joven a ser desplazada por toda Francia, de un hogar-refugio a otro, bajo una identidad encubierta. Acompañada eventualmente por otros refugiados y, siempre, por la Rolleiflex, la cámara que “Pingüino”, uno de sus profesores en Sèvres le regala antes de irse.

Escrita por Julia Billet, basada en las vivencias de su madre, sin ser tampoco biográfica, es ficción, otra cosa en común con el libro anterior, e ilustrada por Claire Fauvel. Al contrario que en la anterior, aquí la propia protagonista es la narradora de la historia, y el enemigo aparece siempre como una amenaza que está cerca, pero pocas veces presente. Incluso cuando se materializa es para dar la visión optimista de que incluso entre los alemanes hay tipos decentes. El tono es en general más optimista, aunque no dejan de suceder pequeñas (o grandes) tragedias a lo largo de los años en los que se extiende el conflicto y la historia de Rachel/Catherine.

El tono es en general optimista, puesto que la historia resalta más la solidaridad de las gentes que van acogiendo y ayudando a Rachel/Catherine que las amenazas. Como ya he dicho, estas existen, sea bajo la forma de los propios alemanes, pero frecuentemente bajo la identidad de los propios colaboracionistas y fascistas antisemitas franceses, que delatan a los refugiados. Es tradición en la historiografía y en la ficción francesa el “vender” más su condición de resistentes, que la amplia colaboración de sectores de la población con el ocupante. Este es un debe de la cultura y la sociedad francesa, que se paga con el auge que también tienen en ese país las ideologías de extrema derecha xenófoba. Deberían hacer un poquito más de reflexión, reconocimiento de culpas y catarsis nacional, sobre el papel real de Francia a la hora de desencadenar las dos guerras mundiales y el papel dentro de las mismas.

En cualquier caso estamos ante una entretenida historieta, que se puede recomendar sin problemas. Especialmente a los que además sean amantes de la fotografía. Porque, ¿a quién no le gustaría tener la sensibilidad de Rachel/Catherine para encuadrar los importante con una Rolleiflex e época? ¿saber evaluar la luz sin necesidad de ayudas externas? ¿saber cuándo hacer la fotografía y cuando no? ¿saber cuáles son los motivo importantes cuáles los banales? Y la importancia de los reflejos y la luz reflejada.

[TV] Cosas de series; una diversidad de series que viene de oriente

Televisión

Tengo un cierto acúmulo de series para comentar. Por diversas circunstancias, no he ido sacando adelante determinadas reseñas… y ahora no sé muy bien como organizarlas. Así que voy a ir con una de cosas diversas que vienen de extremos oriente.

De Japón nos llegó la quinta parte de Terrace House: Opening New Doors. En esta iteración del programa de telerrealidad tan resultón que emite Netflix, poco se puede añadir a lo que he comentado en otras ocasiones. Cotidianeidad, sin gritos, sin desplantes, con mucha educación, conflictos que se manifiestan a través de actitudes pasivo-agresivas que pueden resultar muy divertidas, y unos comentaristas que suelen ser muy divertidos. La serie tiene altibajos, dependiendo del juego que den la media docena de participantes de turno. Estos últimos ocho episodios han estado un poquito más bajos que otros ciclos. Parece que se despedirán definitivamente de las montañas del centro de Japón en el siguiente ciclo.

Ya que tenemos un ambiente postapocalíptico en una de las series, volaremos a Japón, y pasearemos por el parque de la Paz de Hiroshima, para recordar las cosas que nos pueden pasar si no tenemos cuidado…

La segunda temporada completa de la animación nipona de Nanatsu no taizai [七つの大罪 ] (Los Siete Pecados Capitales) pone de manifiesto una serie de cuestiones que ya veíamos en la primera parte; la peculiar y folclórica visión que tienen los japoneses de los mitos y las religiones orientales, su afición a los monstruos y a los combates épicos, y lo que les gusta el fan service, es decir, incluir momentos o escenas de carácter eróticofestivo para alegría de la audiencia masculina particularmente. Si a eso unes las habitualmente desproporcionadas glándulas mamarias de los personajes femeninos… Quizá este sea el puntito oscuro, por el sexismo implícito, incluso si luego los personajes femeninos pueden tener un desarrollo propio aceptable e incluso bueno. Pero bueno,… es lo que hay. Es una serie de aventuras entretenida. Sin más.

Se nos viene para dentro de poco una adaptación de la historieta GUNNM, popularmente conocida en occidente como Alita, ángel de combate, o sus variantes en otros idiomas. En su momento, se intentó una adaptación a animación en Japón, pero sólo se hicieron dos episodios de unos 25 minutos, orientados al consumo doméstico en vídeo, lo que llaman OVA. Pues me los he visto, por si me da por ver la película, que vendrá firmada por Robert Rodriguez. Hecho todavía no decidido. En los países occidentales destrozaron en la traducción el original japonés. El nombre original de la ciberchica es Gally [ガリィ; dado que para los japones la “r” y la “l” es el mismo fonema, la transcripción del nombre también puede ser “garyi”], y no Alita. Y hay más cambios… la mala costumbre de ser irrespetuoso con las obras originales, que parece que continuará con la película anunciada. Bueno… estos dos episodios cortos saben a poco, pero están bien.

La serie coreana de intriga policia, política y judicial, Bimilui Sup [비밀의숲], que aparentemente quiere decir bosque secreto, pero que internacionalmente han “traducido” como Stranger. Cosas que pasan. Me interesó en su momento por la presencia en papel coprotagonista de la actriz coreana Bae Doona (se puede ver escrita de distintas forma, pero su nombre suena algo así como ‘pe duna’). Esta chica ha trascendido a occidente por su participación en distintas producciones, varias vinculadas a las Wachoski. A mí me parece que trabaja bien y, siendo mona, no es ya ninguna jovencita, se sale del estereotipo de actriz mona coreana. La cosa va de como esta, haciendo de inspectora de policía, y aliada con un extraño fiscal, carente por completo de empatía hacia el resto del mundo, que el auténtico protagonista de la serie (Cho Seung-woo), se dedican a luchar contra una trama de corrupción judicial, económica y política, a partir de unos asesinatos e intentos de asesinato. No está mal. Pero no acaba de ser un producto redondo. Por lo habitual de las series coreanas; excesiva duración de episodios y de la serie en general, buenas actuaciones limitadas a pocos personajes, y argumentos complejos pero mal pulidos. Pero se ve que le han puesto ganas en la producción y en hacerlo lo mejor posible.

Me queda en el tintero otra serie japonesa… pero la dejaré para otro día, emparejada con una británica…

[Recomendación fotográfica] Colores de moda, proyectos fotográficos, fotoensayos y depresiones

Fotografía

Llevo unos cuantos días, demasiados, sin hacer recomendaciones fotográficas. Pero también es cierto que durante las fechas próximas al fin de años, los sitios dedicados a la fotografía, o a casi cualquier cosa, se dedican a hacer balance del año, y pocas novedades aportan. Pero algunas cosita he recogido, y voy a hacer un completo dedicado a los nuevos propósitos de año nuevo, que en fotografía suponen dos cosas; o aprendemos nuevas cosas, nuevas técnicas, o nos planteamos nuevos proyectos. O el más simple de practicar más a menudo la afición.

Años llevo documentando los límites entre la ciudad y el campo en el entorno de las huertas de Miraflores y Las Fuentes, en Zaragoza. Quizá algún día debería ordenar ese material, darle forma y exponerlo de alguna forma de un modo coherente. Transformación y paisaje alterado por el ser humano.

En primer lugar, podemos centrarnos en un proyecto sobre un color. Todos los años, Pantone nos habla de su propuesta como color del año, que para el 2019 es el llamado “living coral”, coral viviente. A mí me gusta. No es extraño que en mis presentaciones profesionales, o en los álbumes de fotografías de los viajes, escoja para el texto resaltado un color similar, en lugar de usar negritas o cursivas. En Magnum Photos se han dedicado a buscar en su catálogo fotografías en las que este color o similar esté presente de forma significativa. Podéis hacer el mismo ejercicio con vuestros catálogos fotográficos. O plantearos como proyecto uno en el que este color sea predominante. U otro color de vuestro gusto. Que para gustos, los colores.

Pero si de proyectos nuevo estamos, los propios de Magnum han rescatado un texto de uno de sus más destacados y divertidos fotógrafos, Philippe Halsman, en el que nos propone una serie de claves para desarrollar nuevos proyectos fotográficos creativos. No estará de más echarle un vistazo. Y además las fotos de Halsman, que aparecen en el artículo, suelen poner de buen humor al contemplarlas.

Pero también viene bien el plantearse proyectos concretos. En varios sitios, por ejemplo en la NPR, ha aparecido estos días atrás el uso terapéutico de la fotografía. Y en particular nos han hablado del proyecto de la fotógrafa Tara Wray, que sufre episodios periódicos de depresión endógena, grave enfermedad mental que puede tenes consecuencias fatales. Su Too Tired Project, (“Proyecto Demasiado Cansada”; el cansancio o sensación de fatiga permanente es uno de los síntomas de la depresión), es la consecuencia de este uso terapéutico de la fotografía para combatir la depresión. Que también se ha convertido en un libro.

Y si no queremos convertirnos en el objeto principal de nuestro propio trabajo, nos queremos fijar en un aspecto externo de la realidad, siempre podremos plantearnos realizar un ensayo fotográfico, un fotoensayo. Un ensayo, tradicionalmente una forma literaria diferente de la literatura de ficción, conlleva un análisis, una interpretación y una evaluación de los hallazgos realizados sobre un determinado tema. Cuando este análisis, esta presentación de hechos y esta interpretación y evaluación se realiza mediante fotografías, acompañadas o no de textos, estamos ante un fotoensayo. Y dicen en Magnum Photos que el maestro del fotoensayo por excelencia fue W. Eugene Smith. Y puede que no les falte algo de razón. Desde su visión de la realidad de la España rural de la dictadura en la posguerra, concretada en su visión de la población de Deleitosa en 1951, hasta las consecuencias del envenenamiento por mercuriales y otros metales pesados en la bahía de Minamata en 1971, pasando por otros ensayos célebres como Country Doctor, es desde luego una fuente de inspiración importante. Aunque no podemos olvidar que también se metió en algún proyecto que le sobrepasó… como el dedicado a su ciudad, Pitsburgh. Un proyecto de tres semanas al que al final dedicó un año, y consideró inacabado.

[Cine] El cine que he visto en 2018

Cine

Comienzo la entrada con una introducción totalmente similar a la de años anteriores en la que intento explicar mi proceso para comentar y puntuar mis películas.

Como todos los años llega el momento de hacer un repaso del cine que he visto durante el año anterior. Esta entrada trata de las películas vistas en salas de cine, independientemente de si han sido estreno durante el año o no. Este año se incluyen películas de estreno que no han pasado por las salas de cine, sino que se estrenan directamente en las plataformas de vídeo bajo demanda. Este tipo de películas van a ir tomando fuerza con los años, como iremos viendo. Aunque su inclusión o exclusión de estas listas es compleja. Se mezclan las películas que tradicionalmente se han considerado pensadas y realizadas con miras a una difusión televisiva, con las que no se diferencian de las que se estrenan en la gran pantalla en su planteamiento, pero que no se estrenan en gran pantalla. Lo que no incluiré es una película pensada y estrenada en la gran pantalla, que luego con el tiempo vea en televisión. Todas las películas están recogidas en mi base de datos cinematográfica que inicie el 28 de diciembre de 1997 . Para todas ellas incluyo cuatro valoraciones: dirección, interpretación, subjetiva y global. Para conocer los criterios por los que valoro las tres primeras, visitad la explicación correspondiente.

En los últimos días del año no he podido hacer muchas fotos por culpa de una infección viral. Mis últimas fotos fueron hechas con película tradicional y está sin revelar. Pero hice unas cuantas del sábado 29, todavía convaleciente, aprovechando que salió el sol y calentó un rato, lo suficiente para dar un paseo.

La valoración global es el resultado de aplicar una fórmula matemática de mi invención:

Global = (Subjetiva*3 + Dirección*2 + Interpretación)/6

Por supuesto, el dar más peso a unos elementos que a otros es algo totalmente personal. Pero es que si incluyo algo que se llama “valoración subjetiva” en la fórmula, pues tampoco podéis esperar más que eso. Una valoración subjetiva, pero motivada, de lo que más me gusta. Que no necesariamente tiene que ser lo que le guste a otros.

Hay otra cuestión. Si se contrasta la lista que ofrezco en la entrada de hoy con las valoraciones de cada una de las películas en el momento en que las vi y las comenté, pueden no ser iguales. La valoración personal de una película cambia con el tiempo, y también puede suceder que visionados posteriores, por ejemplo en vídeo o televisión, hagan cambiar también esa valoración. Aunque este año no ha afectado mucho a las películas que ocupan los primeros puestos.

Durante 2018 he visto un total de 67 largometrajes, entre las salas de cine y los estrenos directos en las plataformas de vídeo bajo demanda. Es un repunte de algo menos del 12 % sobre el año 2017. Pero que me parece que no tiene especial significación. Depende un poquito de las circunstancias.

La valoración media ha sido de 3,27 puntos; esta es la puntuación media más alta en 21 años de seguimiento. Y también he repetido el mínimo en variabilidad en las puntuaciones de la misma serie. Como digo habitualmente, podríamos decir que no selecciono mal las películas que voy a ver, aunque me he tragado algún pestiño que otro. Como he mencionado en otras ocasiones, el rechazo a ir por sistema a ver determinados blockbusters, me ahorra películas malas. Por ejemplo, evito en líneas generales el cine de superhéroes. Que sistemáticamente… no me gustan.

A continuación, las “diez” películas que más he valorado. Entrecomillo lo de “diez” porque debido a empates en puntuación casi siempre es una lista de más de diez. Diecisiete este año.

12001, A Space Odyssey
Roma
4,83
3 Three Billboards Outside Ebbing, Missouri 4,67
4Lazzaro felice4,50
5Disobedience
Museo
Manbiki kazoku [Un asunto de familia]
4,17
8The Party
Lucky
Isla de perros (Isle of Dogs)
Der Hauptmann [El capitán]
Cold War
Burning
El ángel
The Ballad of Buster Scruggs
Viudas (Widows)
Kursk
4,00

De las diecisiente, todas han conservado la puntuación que les otorgué cuando las vi. Hay que considerar que una de ellas, compartiendo el primer puesto, es un reestreno. El 50º aniversario de una obra maestra del cine. Que si no alcanza el pleno al 5 es porque la interpretación actoral es algo secundaria y meramente funcional. Las virtudes de la película hay que buscarlas en otro lado. Por lo tanot, hay una vencedora absoluta del cine que he visto este año, Roma de Alfonso Cuarón. Para los que se líen con los paréntesis y los corchetes en los títulos. Solemos ver las películas en versión original, y respeto los títulos originales. Cuando vemos la versión doblada, pongo el título en castellano, con el título original entre paréntesis. Y cuando el título original pertenece a idiomas demasiado poco familiares, entonces pongo entre corchetes el título que se le aplicó a la película en castellano, como aclaración.

Y como en años anteriores, este listado de más valoradas no es un feudo norteamericano. En esta ocasión, de las 17 películas sólo hay seis de Estados Unidos. He de decir que cada vez es más difícil asignar una nacionalidad a una película por los cruces de productoras que se producen. El resto de nacionalidades está muy repartido, destacando lo altas que se han situado un par de películas mejicanas.

Y lamentablemente, tampoco este año entra ninguna película española en el “top ten” de diecisiete películas. Me cuesta encontrar atractivo en el cine nacional. Simplemente pensar que algo como Campeones fue lo elegido para representar a nuestro país en los Oscar, me desazona notablemente. Y algunas propuestas que esperaba esperanzado me dejaron un poco frío. Esperaba más de la mejor clasificada, en el puesto 22, con 3,5 puntos de valoración global, empatada con otras dos, la última propuesta de Carlos Vermut, de la que me acabo de dar cuenta que no existe reseña en el Cuaderno de ruta. Algo que tendré que remediar. La buena labor de realización y producción y de interpretación no fue acompañada de una historia que me acabase de enganchar.

Veamos cómo ha ido la cosa por meses, para hacernos una idea de cómo ha ido el año estacionalmente.

Enero Three Bilboards… es la clara vencedora de este mes, en plena temporada de premios. Una temporada que nos resultó agotadora, para lo que luego resultó en calidad. Este año estamos ignorando deliberadamente la carrera hacia los oscar a la hora de elegir las películas a ver. Lo que veamos se verá, y lo que no mala suerte.

Febrero – La sorpresa la dio The Party, una película con pocas pretensiones aparentes, pero que nos hizo pasar un rato excelente, con no menos excelentes interpretaciones. Nos defraudó mucho Phantom Thread, muy preciosista pero con unos personajes que nos resultaron pesados y con los que nunca empatizamos.

Marzo – Aquí entramos en la habitual travesía en el desierto, con sólo dos películas que destacaron fundamentalmente por su interpretación, siendo normalitas en otros aspectos, I, Tonya y The Death of Stalin. Se ha dado con frecuencia este año,… excelentes interpretaciones que aúpan sobre la media a películas normalitas en otras de sus dimensiones.

Abril – Dos películas que nos gustaron mucho, Lucky e Isla de perros (Isle of Dogs). Esta última, una “falsa” película de anime japonés, no es de esa nacionalidad, mientras que se estrenaba una auténtica animación japonesa, en estos momentos llega con más facilidad a las carteleras gracias al fenómeno Kimi no na wa…, pero que no alcanzaba los logros de otras producciones de animación niponas a pesar de algún punto positivo.

Mayo – Se mezcló en este mes la profunda decepción sobre la película de la juventud de uno de los héroes galácticos más representativos, con el disfrute de la británica Disobedience, una de las destacadas del año.

Junio – Siendo un mes donde disfruté de vacaciones, lo único destacable de las dos películas fue el reestreno por su 50º aniversario de 2001,… La otra película fue tan decepcionante que ni la menciono.

Julio – Ninguna película de este mes ha entrado en el cuadro de honor, pero hubo tres que nos resultaron bastante majetas, desde el Reino Unido, On Chesil Beach, desde Francia, Au revoir là-haut, y la simpática película coreana La caméra de Claire, que confirma que estoy “enamorado”, cinematográficamente hablando, de Kim Min-hee. Hay que tener en cuenta que las dos primeras son adaptaciones de obras literarias muy potentes, que no llegan a captar todo lo que estas se incluye, y por lo tanto sufren por las expectativas depositadas.

Agosto – Mes anodino. No vimos nada destacable, ni nada catastrófico. Como estábamos cabreados con las películas de precios de los exhibidores, sólo fuimos dos veces a las salas de cine. Las otras dos películas que aparecen en la lista son de vídeo bajo demanda. Muy decepcionante la nueva entrega de ciertos superhéroes de animación.

Septiembre – Potente película alemana, Der Hauptmann, muy notable. Por lo demás, intentando comprobar si el cine español va mejorando, con resultados excesivamente moderados.

Octubre – A pesar de las vacaciones, hubo ocasión de ver películas con altas expetativas. Relativamente defraudadas en los productos nortemericanos o españoles, sorpresas de muy buen nivel en lo que viene de Polonia, Cold War, y Corea del Sur, Burning, entrando ambas en el cuadro de honor.

Noviembre – Animado mes en el que disfrutamos del mejor promedio del año, con cuatro películas que han entrado en el cuadro de honor, El ángel, Lazzaro felice, The Ballad of Buster Scruggs (vídeo bajo demanda) y Museo.

Diciembre – Mucho cine en este mes, en el que destaca el estreno de Roma. Se esperaba un estreno limitado en salas de cine, pero no ha llegado a Zaragoza. Una pena. Porque es película que mejoraría más todavía en pantalla grande. Pero lo mejor del año. Me sorprendió mucho la japonesa Manbiki kazoku [Un asunto de familia] de Kore-eda. Especialmente por la excelente interpretación.

Ha habido películas muy interesantes este año. Y se confirma que, pese a la potencia de la industria cinematográfica de los Estados Unidos, no es el país que proporcionalmente haga propuestas más interesantes. Méjico, Argentina, Corea del Sur, Japón, Polonia,… y el siempre buen papel del Reino Unido, son países en los que hay que fijarse en estos momentos. Y así lo haremos, si los distribuidores y exhibidores nos dejan. Y si no, cada vez nos quedaremos más en casa para disfrutar del cine. Creo que la política actual de distribución y exhibición en España, no sé si es positiva para la cuenta de resultados de los empresarios, pero sí que sé que es mala para el cine de calidad.

[Cine] Tiempo después (2018)

Cine

Tiempo después (2018; 65/20181231)

José Luis Cuerda nos hace un guiño con el título de esta película a una de sus obras más recordadas y celebradas, objeto de culto por los amantes del cine donde los haya, aquel Amanece que no es poco, que sirvió para despertar no pocas inquietudes y algunas conciencias. Nos hace creer que funciona como una segunda parte, y así la han publicitado en algunos sitios o la han comentado en otros, de aquella película célebre. A al menos, que es una historia del mismo universo. Pero situada en 9177, en un mundo que ha quedado circunscrito a un enorme edificio de carácter brutalista, donde existe el “buen orden” capitalista, y un poblado chabolista a poca distancia. Todo ello rodeado de un paisaje sospechosamente parecido a alguno de los más famosos de las películas del far west rodadas en el estado de Arizona.

Bueeeno,… no es Monument Valley, pero la sierra de Armantes tiene su encanto.

A mí no me funciona como tal. Tampoco es el primer intento tras el “Amanece…” que hace Cuerda de trasladar la crítica social a un entorno de absurdo donde las cosas están o parecen fuera de lugar. Ya nos ofreció en los años noventa su visión particular del Cielo católico, en un evidente intento de continuar con la fórmula que le dio el éxito unos años antes, aunque el resultado, simpático, no dejase de resultar relativamente fallido. Y por otra parte, si el “Amanece…” no dejaba de ser una extrapolación al absurdo de la sociedad española más tradicional, la nueva película es una clara crítica política en la que se defienden los conceptos de la izquierda, sin ahorrar en varios momentos la crítica a la propia “izquierda” organizada, aparte de la tradicional puesta en solfa de los conceptos tradicionales de la derecha ultramontana española; Dios (el clero), Patria (los militares), y Rey (las oligarquías). Sin embargo, esos conceptos de izquierda que defienden, no dejan de resultar también periclitados, por lo que la conclusión de la trama de la película es prácticamente inevitable tal y como es.

La película es coral, aunque creo que merece la pena que se destaque el trabajo de Roberto Álamo, que es lo más parecido que tenemos a un protagonista en esta película, y de un absolutamente entrañable César Sarachu, que cada vez que lo veo no puedo evitar evocar aquellos divertidísmos Yapecoyoportí de Los Güebones, y que aquí nos toca profundamente la fibra cardiaca, entendiendo el “corazón” como es lugar imaginario donde residen los sentimientos y lo más íntimo de la persona. Luego hay una larga de retahíla de caras conocidas, muchas de las cuales no pasan de cameos, con interpretaciones unas veces más y otras menos afortunadas. Como curiosidad, es la primera ver que veo a Blanca Suárez que, además de estar guapa, no lo hace mal. Tampoco es para matarse… por ello.

No me puedo sustraer a dejaros por aquí a César Sarachu en sus mejores tiempos de los Güebones… Riamos un ratito.

La película también abunda en referencias a la cultura popular, y menos popular. Que no voy a desgranar pero que van desde algún que otro rey pasmado (¿dónde se metió Laura del Sol?) hasta el monólogo de Roy Batty bajo la lluvia. Y globalmente resulta una película… simpática. Con chascarrillos quizá demasiado previsibles, más tendente a la sonrisa que a la risa, aunque no faltaron espectadores en la sala, profundos nostálgicos de un mundo que no es, y que probablemente nunca fue, que se animaron ha soltar alguna carcajada al principio ante cualquier tontorrona alusión, hasta que entendieron que el rollo no era esa. No creo que alcance nunca, ni de lejos, el nivel de apreciación colectiva que la película de hace treinta años. Pero en cualquier caso, como suena a despedida, lo único que se me ocurre decir para terminar es ¡Gracias José Luis! ¡Sinceramente, muchas gracias!

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ***
  • Valoración subjetiva: ***

[Fotos] El 2018 en fotos; doce meses + 12 fotos… y una más

Fotografía

12º día de Nochevieja en el que presento mis 12 fotos para los 12 meses del año que se nos escapa para no volver. Y una más… suele haber siempre, por algún motivo, una más. En este caso, igual que algún año anterior, me presento a mí mismo en el encabezado, para desearos el mejor de los años para este que viene.

Este año no he buscado fotos representativas de acontecimientos de ningún tipo. Ni que fuesen las “mejores” fotos de cada mes, signifique lo que signifique eso. Este año he querido marcar, de una forma directa o indirecta, el ciclo del tiempo, el ciclo de las estaciones, el ciclo de los años…

Debe ser la edad, pero cada vez soy más consciente de los cambios en el tiempo. Incluso si metidos en una ciudad de cierto tamaño es difícil apreciar algunos de estos cambios.

Enero
Febrero
Marzo
Abril
Mayo
Junio
Julio
Agosto
Septiembre
Octubre
Noviembre
Diciembre

[Fotos] El 2018 en fotos: De película

Fotografía

Como viene ocurriendo en los últimos años, la fotografía con película tradicional ha ocupado una buena parte de la práctica de mi afición fotográfica. También es cierto que ha sido un año irregular, con un principio muy fuerte, donde probé cosas interesantes, y algunos fracasos que enfriaron un poco mi actividad. Unido a que hice alguna adquisición en la parte del equipo digital, que me llevó tiempo de afición, porque había que probarlo y familiarizarse con él. No obstante, aquí os dejo los doce meses representados.

Debo decir antes de empezar, que uno de los hechos más trascendentes de mi afición a la fotografía con película tradicional es que la he usado, en mayor o menor medida, en cuatro de mis viajes. Por ejemplo, el encabezado es un templo de la ciudad de Hualien en Taiwán, tomado con la Olympus mju-II y película Ilford XP2 Super 400.

Enero – Me dispuse a probar emociones fuertes. Una película de muy baja sensibilidad, la Rollei Ortho 25, pero de grano muy fino y gran nitidez… siempre que tengas el pulso muy firme o un buen trípode. Porque las velocidades de obturación pueden ser muy bajas. La probé con la Fujifilm GS645S Wide 60.
Febrero – Paseo fotográfico con un grupo de gente, un día de frío, pero en el que lo pasé bien. Creí que se repetiría en más ocasiones,… pero no. Una pena. Para mí fue una ocasión para ponerle un carrete de Ilford FP4 Plus a la Agfa Synchro Box, colocarla sobre un trípode y disparar a través de un filtro rojo para mejorar el contraste. Los resultados fueron muy interesantes.
Marzo – En el museo Pablo Serrano, probando las películas en color de alta sensibilidad; en este caso la Fujifilm Venus 800 en la Canon EOS 100. Los resultados fueron muy buenos, pero la película no es fácil de encontrar y es muy cara.
Abril – Ha sido un año importante para la fotografía estenopeica, ya que andamos una exposición con la Asociación de Fotógrafos de Zaragoza AFZ en una de las salas más interesantes del Ayuntamiento de Zaragoza. Esas fotos no las puedo mostrar, pero sí esta que hice con la ONDU Pinhole Multiformat y un rollo de Ilford Delta 100, y que no pertenece al proyecto.
Mayo – Me hice por esta época, por un precio absolutamente ridículo, con una Agfa Isolette, cámara de objetivo retráctil con fuelle, con este en buen estado, y que probé haciendo fotografía callejera con un rollo de Ilford FP4 Plus.
Junio – Me llevé por Francia y Suiza dos cámaras de un solo uso Ilford con película Ilford XP2 Super 400. Dejando de lado las limitaciones del objetivo de plástico de estas cámaras, los resultados fueron muy buenos.
Julio – El verano marcó la continuación de mi proyecto de fotografía en el espectro del infrarrojo. La suelo hacer con la Fujifilm GS645S Wide 60. Y la película elegida, por la finura de su grano y su nitidez, fue la Rollei Retro 80S. Como esta fotografía del Parque del Agua de Zaragoza que os presento. Pero no quedaron bien, presentando artefactos debido al papel protector de la película. Esto hizo que avanzara poco. Me quedé probando como alternativa la Ilford SFX 200, pero ya no avancé más.
Agosto – La Pentax MX con el pequeño SMC-M 28/3,5 es un arma “temible” para la fotografía callejera; en este caso con un carrete de Kodak Portra 400. Para amenizar las largas y cálidas tardes del verano zaragozano.
Septiembre – Una parte del grupo de fotografía estenopeica de AFZ, del proyecto que ya he mencionado antes. La foto fue realizada con una cuca Zenit 3M, modelo 50 aniversario de la Revolución de Octubre (que fue en noviembre), y su objetivo MIR-1 37/2,8 y película Fujicolor Superia X-TRA 400. La cámara me costó tirada de precio. El objetivo un poco más, pero razonable.
Octubre – El otoño es un buen momento para fotografiar la naturaleza, incluso si es dentro de la propia ciudad. El paseo del Canal Imperial de Aragón a su paso por Zaragoza es un lugar ideal para pasear con la Hasselblad 500CM, el Planar 80/2,8 CF T* y un rollo de Kodak Ektar 100.
Noviembre – Este fue el mes en que volví a la diapositiva, aunque sólo fuera por probar la nueva versión de la Ektachrome E100 que Kodak ha sacado al mercado. Lo que pasa es que también probé la Fujichrome Provia 100F, versión actual de la película que una vez fue mi favorita, y usándola en la Fujifilm GS645S Wide 60, formato medio, fue la que más me divirtió y me gustó.
Diciembre – Los carretes realizados durante este mes se han visto lastrados por un error de revelado que todavía no entiendo muy bien cómo se produjo. No obstante, algunas fotos se han podido salvar, como esta de los dólmenes de Antequera realizada con la Leica M2 y su fiel y competente Summicron 35/2 ASPH.

[Foto] El 2018 en fotos: De viaje con la cámara al hombro

Fotografía, Viajes

Como todos los años desde hace unos cuantos, cuando llega el 29 de diciembre comienzo con el resumen del año que se acaba… con fotos. Hoy será en la segunda entrada del día en el Cuaderno de Ruta, porque no quería dejar sin comentar la película de Kore-eda antes de terminar el año. Alguna película que veremos en este 2018 se quedará para ser comentada en los primeros días del 2019, incluso después de mi resumen anual cinematográfico, pero esa no.

Y comencemos pues el resumen, con los viajes. Marcados este año, fotográficamente hablando, con el relevo que le di a mi Olympus micro cuatro tercios después de seis años de buenos y duros servicios. Como podéis ver en el encabezado, foto realizada en la ciudad taiwanesa de Tainan, ahora es una Panasonic, también perteneciente al sistema cuatro tercios. Aunque no son las únicas fotos que he usado. No me extenderé en ello.

En primer lugar, las excursiones y paseos por Aragón y limítrofes… este años sin limítrofes. Sólo o acompañado por alguno o algunos amigos.

El día de mi cumpleaños, en enero, lo pasamos en el valle de Tena, como el año anterior, con una visita al balneario de Panticosa. No fue la única vez que subimos por allí.
Que un amigo me dejara su nueva cámara de fotos para ver qué me parecía fue una excusa perfecta para volver a visitar el castillo de Peracense, después de doce o trece años.
Quisimos ir a visitar los cerezos en flor de Bolea, pero el día estaba ideal para visitar otro magnífico castillo aragonés, el de Loarre, en una tarde fría pero muy bella de primavera.
Tuvimos interés en conocer los mallos de Agüero, pero nos recibieron con un tiempo lluvioso y ventoso infernal. De regreso, presenciamos una estupenda puesta de sol en el pantano de la Sotonera, en Tormos.
Ya en otoño, me escapé con un amigo a disfrutar de lo que quedaba de colores otoñales al paraje de Taxeras, donde siempre impresionan las crestas de los Alanos.

Ningún año faltan las actividades colectivas, en las que salgo con otros fotógrafos a compartir experiencias y a visitar nuevos sitios. Todas las de este año han sido con la Asociación de Fotógrafos de Zaragoza AFZ, y podrían haber sido más, si no fuese por algunas cancelaciones debidas al mal tiempo o desplazamientos de la actividad a fechas imposibles para mí.

Un divertido taller de grabado en Fuendetodos, además de visitar el pueblo natal de Francisco de Goya, fue la inauguración de las actividades del año.
El verano es tiempo de festivales; en el mes de junio nos desplazamos a Barbastro. En el “barranqué” se celebraba la edición anual de BFOTO.
Y una docena de socios nos dimos cita en julio para visitar unas cuantas exposiciones de PhotoEspaña en Madrid.
Muy divertida fue la jornada que dedicamos a fotografiar el Campeonato de España de Motocross en el circuito de Motorland Aragón en Alcañiz.

Este año he realizado un viaje por trabajo. No me entusiasman, si os he decir la verdad; pero si toca hacerlos y se puede aprovechar para airear la cámara, estoy encantado. Este año tuve que ir a Granada a una reunión de la Red Escuelas de Salud para la Ciudadanía en la Escuela Andaluza de Salud Pública. Y aproveché para recorrer la ciudad y escaparme a Antequera ese mismo fin de semana.

Disfrutando del atardecer en el Mirador de San Nicolas en Granada.
Disfruté mucho visitando los monumentos megalíticos del Conjunto Prehistórico de los Dolmenes de Antequera, calificados como Patrimonio Cultural de la Humanidad por la UNESCO.

Y vamos con un pequeño resumen de los viajes por vacaciones que me he permitido este año. Que han sido variados e interesantes.

Escapada de Semana Santa a Roma:

Mucho callejeo por las calles de la capital italiana.
Una visita a Ostia Antica, que yo no conocía.
Y también visitas a algunos museos que no conocíamos, como la Gallería Nazionale d’Arte Moderna.

Vacaciones de dos semanas en Francia y Suiza:

Difícil resumir en tres fotos un viaje de quince días, pero digamos que estuvimos en la Provenza, alojados en Aviñón.
Que nos pasamos por los Alpes, visitando, entre otros lugares, Chamonix-Montblanc.
Y que acabamos el recorrido en Suiza a orillas del lago Lemán, visitando sus riberas, disfrutando mucho del buen tiempo en Vevey.

Escapada de verano al lago Constanza:

Alojado en la ciudad de Constanza, pudimos visitar los humedales cerca de Friedrichshafen.
Nos dimos un amplio paseo por el Rin, y en concreto por la isla de Reichenau, con su conjunto de monasterios, también Patrimonio Cultural de la Humanidad según la UNESCO.
Y nos acercamos a la coqueta y animada ciudad de Winterthur en Suiza.

Vacaciones de dos semanas en Taiwán:

Un acierto la visita al país no reconocido como tal de Taiwán. Interesante, económico, divertido,… La tarde que pasamos en Tamsui es una de las candidatas a mi tarde más feliz de 2018.
Aunque tampoco estuvo nada mal la visita a la garganta de Taroko, en el parque nacional del mismo nombre.
Y muy divertida también la tarde que pasamos en Kaohsiung, a orillas del estanque del Loto.

En fin… esperemos que el 2019 nos depare unas oportunidades viajeras parecidas a las del 2018 que se nos va.

[Cine] Manbiki kazoku [万引き家族] (2018)

Cine

Manbiki kazoku [万引き家族] (2018; 64/20181224)

Los críticos de cine tienen una función muy clara. Guiar a los espectadores a la hora de elegir entre las diversas opciones que les ofrece la cartelera. En función de sus gustos, de su disponibilidad de tiempo, de su capacidad de gasto,… todos ellos elementos limitados, por lo que es necesario realizar un ejercicio de gestión de bienes finitos. Pero realmente, al menos en España en estos momentos, es difícil, al menos para mí encontrar un crítico de cabecera que te guíe. Porque no te vale cualquier crítico; tienes comprobar que manejas unos valores similares. Por ejemplo, ahora hay mucha gente escribiendo de cine en internet. Y son útiles para decidir sobre las películas de superhérores; pero si no te interesa el género, como a mí, lo que escribe toda esta gente es… ruido. Yo confiaba en la crítica de un determinado sitio… pero últimamente… Por ejemplo, para la película que comento hoy, del japonés Kore-eda Hirokazu (voy a respetar la convención nipona de poner el apellido en primer lugar), ofreció una crítica más bien tibia. Que contrasta con el hecho de haber ganado la Palma de Oro en Cannes, y que en los sitios agregadores de opiniones de críticos hay bastante unanimidad en sus bondades. En Rotten Tomatoes tiene un 99 % de aprobación sobre un total de 155 críticas… por ejemplo. Y además… siendo un director japonés, de los pocos, que llega habitualmente a nuestras pantallas, hasta sus películas más sencillitas, eso que se llaman “obras menores” me han gustado. Así que vamos con ella.

Escenas tokiotas para ilustrar esta película; que tengo la sensación de que no corresponde a la época actual, sino que puede ser más bien de hace un par de décadas, cuando la crisis de los mercados asiáticos en 1997, que golpeó duramente la economía japonesa.

En España se ha llamado a esta película con el anodino Un asunto de familia. En inglés es más explícito, Shoplifters. Parece que la traducción del título sería algo así como “Robando en familia“. Y es que nos encontramos con una peculiar familia japonesa, que malvive de empleos precarios, pobre como ratas, y que para “complementar” sus ingresos se dedica a afanar en las tiendas lo que puede, transmitiendo el “saber” de “padres” a “hijos”. En un momento dado, se encuentran con una niña de cinco o seis años (Sasaki Miyu), con trazas de maltrato, en la calle, con frío, y la acogen como propia. Pero poco a poco, irán apareciendo datos y pistas que nos dicen que esta familia formada por abuela (Kiki Kirin), “padre” (Lily Franky), “madre” (Andō Sakura), “hijo” (Kairi Jyo) y nieta (Matsuoka Mayu), no es lo que parece.

Kore-eda vuelve al tema de la familia. Hay quienes afirman que se apartó de él en su última película, aunque yo no estoy de acuerdo. Una película que no encuentro entre mis reseñas, aunque estoy convencido de haberla visto en el cine… Misterio. El caso es que en esta ocasión tira por una familia extremadamente poco convencional, donde constantemente estamos ante la duda de lo que es real y lo que no lo es. Y por supuesto, hasta que punto es importante que dos personas sean realmente familia, si se crean los lazos apropiados entre ellas. Se ha acusado a Kore-eda de buenismo, pero no creo que sea así en esta ocasión. De hecho, conforme se desvelan los secretos de esta peculiar familia de rateros, nos queda una cierta sensación de tristeza por los destinos de estas personas con las que hemos simpatizado, y mucho durante el metraje. Un metraje procedente de un rodaje complejo, metidos en una pequeña casa sin apenas espacio para evolucionar, donde conviven todos ellos. Y con escenas que van a caballo entre lo duro y lo esperanzador. El personaje de Aki, la nieta, quizá es el menos desarrollado, pero se podría hacer toda una película en torno a su historia. Por ejemplo.

Y lo que sobresale en la película son las magníficas interpretaciones. Conocía de películas anteriores, entre otras cosas por ser acompañantes habituales del director a Lily Franky y Kiki Kirin. Esta última veterana actriz rodó con esta su última película, ya que murió hace tres meses. Intérpretes sólidos, que no fallan. Pero la que da un recital de interpretación es Andō, una joven actriz de poco más de 30 años, que da muestras de una madurez tremenda, componiendo uno de los caracteres maternales más enternecedores y a la vez duros que yo haya podido apreciar. Merece la pena ver la película sólo por disfrutar de la interpretación de esta actriz.

Creo que mi opinión está clara. Es una película altamente recomendable. Que no creo que dure mucho tiempo en cartelera, y menos en versión original. Creo que es una de las que más me han gustado del director. Y el recuerdo de ella me lleva acompañando toda la semana. Desde el lunes que la vimos.

Valoración

  • Dirección: ****
  • Interpretación: *****
  • Valoración subjetiva: ****

[TV] Cosas de series; ¿la mejor comedia de la actualidad?, y algo más

Televisión

Escribo esta entrada estando todavía un tanto perjudicado de un trancazo que comenzó ayer de madrugado, que me dejó la mayor parte del día de ayer hecho una piltrafa, salvo un par de momentos de lucidez gracias a la medicación sintomática, y que hoy ha mejorado mucho, pero me ha dejado muy cansado.

Sip. Hoy voy a hablar de la que considero la mejor comedia de la televisión actual. Aunque también haré un comentario sobre un especial navideño sobre una serie de moda. Empiezo por este.

Ha habido un especial “navideño”, o del “solsticio de invierno” si nos ponemos paganos, de Chilling Adventures of Sabrina. He de reconocer una cosa. Antes de ver este especial, consideraba como “bastante probable” que me animase con la segunda temporada de la serie. Ahora esa consideración ha bajado a “algo probable”. No es que sea malo o algo así… es,… como el resto de la serie. Y la verdad sea dicha, mi interés sobre las aventuras satánicas de la por otro lado simpática Kiernan Shipka es muy limitado. No me va demasiado el género. Por lo que me voy a pensar muy mucho si sigo con ella. En estos momentos creo que la probabilidad está por debajo del 50%. O sea, más bien no. Pero ya veremos. Por lo demás, a los aficionados al género seguro que les gusta.

Si vamos a pasar un tiempo con Mrs. Maisel, necesariamente tendremos que viajar a Nueva York. Por ejemplo, a los alrededores de Washington Square. Que está bien.

Esto contrasta con el hecho de que me han sabido a poco poquísimo los 10 episodios de los que ha constado la segunda temporada de The Marvelous Mrs. Maisel. Tras una primera temporada que estuvo bastante bien, pero que parece que sólo fue un calentamiento, hemos entrado de lleno en los diálogos vertiginosos que Amy Sherman-Palladino y su equipo de guionistas nos han deparado para esta segunda temporada. Somos muchos los que apreciamos esta capacidad para el diálogo rápido, agudo, lleno de referencias populares, y de referencias cruzadas. De segundas y terceras intenciones. Unos diálogos que te obligan a estar atento, a no perderte ni una coma. Los conocimos con Gilmore Girls.

Pero hay un salto cualitativo importante entre aquella serie, cuyo primer episodio data de hace casi 20 años, y la actual. De la típica realización televisiva de secuencias basadas en diálogos montados a base de planos y contraplanos, a una televisión moderna, mucho más dinámica, con una cámara que se mueve y que integra el maravilloso mundo creado por el equipo de diseño artístico de la serie. Si a eso añades un entorno más adulto, menos familiar, menos “tolerado para todos los públicos”,… pues mucho mejor. Unos cuantos palos a la hipocresía de las sociedades acomodadas siempre vienen bien. Y todo ello con la inestimable colaboración de una protagonista, Rachel Brosnahan, en absoluto estado de gracia, acompañada de su inseparable Susie (Alex Borstein), que nos ha ofrecido, en compañía de su desatascador, de algunos momentos inolvidables. Esta serie, que podéis ver en Amazon Prime Video, no es que sea altamente recomendable. Es obligatoria.