[Libros de fotografía] Desde París, Provoke y Leiter provocativo

Fotografía

Cuando visito París, me gusta mucho ir visitando determinados museos, salas de exposiciones y librerías relacionadas con la fotografía. Y siempre me traigo algunos libros para mi biblioteca fotográfica. La variedad de publicaciones, la posibilidad de verlas en directo, es infinitamente superior a lo que nos ofrecen cualquier librería en España, salvo alguna muy especializada en Madrid o Barcelona, y cada vez menos. No digamos ya lo que pueda encontrar yo en Zaragoza. Sin embargo, en esta ocasión, como el viaje a la capital francesa tenía un carácter familiar, no he podido practica estas interesantes actividades culturales, que si desarrollo cuando voy a mi aire.

Como digo en el texto, instantáneas del Museo de Arte Moderno de la Villa de París.

Afortunadamente, hubo un par de excepciones. Mientras mi hermana y mi sobrino se desesperaban con las multitudes que querían acceder a la torre Eiffel, un entorno absolutamente arruinado en estos momentos como experiencia para el viajero, yo me escapaba al Museo de Arte Moderno de la Villa de París. Situado en el Palacio de Tokio de una de las exposiciones internacionales celebradas en la ciudad, debe de estar en reformas porque no se entraba por la puerta habitual, el recorrido por sus salas está reducido, y no accedes a algunas de las obras más representativas. Tampoco accedes a su estupenda tienda, aunque había una pequeña dispuesta en la entrada, donde aproveché para hacer alguna compra. Las fotos de esta entrada proceden de esa visita.

Y donde sí pudimos disfrutar fue cuando entramos a la librería del Centro Pompidou. Pertenece a la cadena de librerías Flammarion. No hay que confundirla con la tienda del centro, que también está muy bien, pero es más de regalos. Me llevaría la mitad de la tienda, todos los géneros artísticos incluidos. Y de la sección de fotografía… pues prácticamente todo. De hecho, a lo que me había dado cuenta, había seleccionado cuatro libros que me apetecía comprar. Pero me eché atrás por dos motivos. Porque necesariamente hay que poner unos límites al gasto, y porque los libros pesan mucho en la maleta, para la vuelta a casa. Al final cogí dos.

El primero, curiosamente, está editado en España, aunque yo no he tenido oportunidad de verlo en ninguna librería. Se titula La mirada de las cosas – The Gaze of Things, y lleva el subtítulo de Fotografía japonesa en torno a Provoke – Japanese Photography in the Context of Provoke. Y está publicado por La Fabrica. Provoke [プロヴォーク] fue una revista de fotografía japonesa de muy corta vida, publicada entre 1967 y 1968. Llevaba como subtítulo Materiales provocativos para el pensamiento [Shisō no tame no chōhatsuteki shiryō 思想のための挑発的資料], y nació en el ambiente de los movimiento de protesta que se extendieron por todo el mundo a finales de los años 60, y también el País del Sol Naciente. Daido Moriyama, Nobuyoshi Araki, Shōmei Tōmatsu… son algunos de los nombre más destacados de aquel movimiento, pero hay otros muy interesantes, y con estilos más variados de lo que nos imaginamos al pensar en las fotografías sucias, hipercontrastadas, callejeras, de motivos transgresores que nos evocan algunos de estos autores. Una ruptura con las formas de la fotografía tradicional japonesa, que era más variada de lo que pensamos antes de este momento, y que todavía influye mucho hoy en día. No hay más que ver muchas de las fotografías de calle que pululan por Instagram hoy en día…

El otro libro que compré está publicado por Steidl, y es In my room de Saul Leiter. Leiter, que falleció recientemente en 2013, fue un fotógrafo que quedó olvidado durante décadas. Un tipo discreto e introvertido, afortunadamente su obra se ha recuperado y actualmente disfruta de un elevado prestigio. Principalmente se le considera uno de las precursores de la fotografía en color más importantes, con su fotos de la ciudad de Nueva York a partir de 1948. Debo reconocer que es uno de mis fotógrafos documentales favoritos, y me parece un maestro de referencia en su dominio del color. Pero este libro que traigo no tiene que ver con esto. Más bien son la antítesis de su trabajo más conocido. Frente a la vorágine de la ciudad en color, nos encontramos en la intimidad del estudio del fotógrafos, en el que durante 20 años y en blanco y negro retrató a un cierto número de amantes y amigas, de forma muy sensual, hay no pocos desnudos, en un trabajo que tiene no poco de introspección al mismo tiempo que es evidente la carga erótica de muchas de sus imágenes. En el ensayo introductorio, Carole Naggar se pregunta si la elección del blanco y negro, por parte de un fotógrafo que trabaja sobretodo, en color se deberá a una decisión de carácter creativo o fue una forma de evitar la exposición de las obras a miradas ajenas, al procesarlas el mismo en la intimidad de su cuarto oscuro. Intimidad, es la palabra clave que describe este trabajo, junto con sensualidad, belleza y homenaje a la mujer, agradecimiento quizás por lo que las mujeres nos ofrecen y a lo que ocasionalmente nos permiten acceder.

[Cine en TV] Liúlàng Dìqiú [流浪地球] 2019

Cine

Liúlàng Dìqiú [流浪地球] (2019; 26/20190501)

El estreno de hoy también viene de Netflix. Recientemente oímos hablar del gran éxito en su país de una de las primeras superproducciones en el ámbito de la aventura de ciencia ficción del cine chino, basado en una novela reciente de Liu Cixin. Novela que tengo pendiente de leer, en inglés porque no ha salido en castellano. En cualquier caso, tenía curiosidad. Liu se caracteriza por escribir ciencia ficción dura, aunque altamente especulativa, y la ciencia ficción dura no siempre es del gusto de las masas cuando se lleva al cine. Así que decidí ver la película antes de leer la novela, que es la siguiente que leeré cuando terminé con la de Murakami que llevo muy avanzada en este momento, siendo consciente que muy probablemente el tono de la obra literaria diferirá de la cinematográfica.

Ya tenemos ganas de ir a China. Recorreremos Shanghái y otras localidades cercanas. Cuatro patrimonios de la humanidad hemos contado. De momento, recordaremos nuestra visita a la isla de Hong Kong, en concreto a la localidad de Stanley, playa al sur de dicha isla.

En esta película dirigida por Frant Gwo (nombre por el que ha optado para presentarse ante las sociedades occidentales) nos encontramos ante una epopeya catastrófica que no deja de recordarnos a productos norteamericanos de hace 20 años. En medio de un frenesí constante, nos encontramos con que la humanidad se las ha apañado para, ante la amenaza de un expansión en gigante roja del sol, cosa que en realidad no sucederá hasta dentro de cuatro mil o cinco mil millones de años, motorizar el planeta para escapar del sistema solar y desplazarse a un sistema estelar más estable a 4,3 años-luz de distancia. O sea, Alfa Centauri, aunque no se nombre en ningún momento. Pero está previsto ayudarse de la gravedad de Júpiter para imprimir mayor aceleración al planeta, en el típico efecto tirachinas gravitatorio que se usa habitualmente con las sondas espaciales. Pero los cálculos han fallado, y la Tierra lleva rumbo de colisión con el gigante gaseoso de nuestro sistema solar.

Ya he dicho que Liu Cixin, hasta la fecha, escribe ciencia ficción dura con unos toques de alta especulación científica, que a mí no me desagrada. Pero esta película pone a prueba constantemente y duramente la suspensión temporal de la incredulidad que se da por descontada cuando te asomas a una obra de ficción. Tanto la gestión de los tiempos internos de la acción, como la inverosimilitud de determinadas maniobras, como determinados planteados, entre los que se encuentra la mayor… la capacidad de acelerar la Tierra fuera del sistema solar y el modo en que plantean separarse de la fatal atracción gravitatoria de Júpiter… me producen cierta vergüenza ajena.

A esto hay que sumar una realización vistosa, pero que realmente recuerda demasiado al cine de hace 20 años, y que detrás de la acción están las teorías sociales y morales de la dictadura china. No hay más que ver que la pareja protagonista de chico y chica, adolescentes, y que das por hecho al principio que van a ser novietes… pues son hermanos. Aunque sea adoptivos. Y viva la familia. No gran diferencia ideológica del cine más comprometidamente franquista. Porque todas las dictaduras, no importa el partido que gobierne, son más parecidas que diferentes

Sin embargo, con cierta benevolencia, le concederé el aprobado, muy justito, en todas las valoraciones. Porque la película entretiene. A pesar de que son más de dos horas de sillón, se te pasan rápido. Hay un esfuerzo notable de producción, aunque no siempre esté acertado, y los intérpretes hacen lo que pueden, con honestidad, con los guiones que les han puesto encima de la mesa. Ale pues… que hoy estoy de buen humor. Además, me llegó a principio de semana el visado para visitar China como turista a partir del 28 de mayo… así que… seamos buenos por una vez con la RPC.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ***
  • Valoración subjetiva: ***

[Fotos] En la Bardena negra con AFZ

Fotografía

El pasado sábado hubo excursión matinal a la Bardena negra en su parte aragonesa con la Asociación de Fotógrafos de Zaragoza AFZ. La excursión contó con la colaboración inestimable de gente de las Cinco Villas que nos sirvieron de guías y anfitriones, y que permitió el mejor aprovechamiento posible de la mañana.

En el siguiente enlace, En la Bardena negra con AFZ – Fujifilm GS645S + Ilford Delta 100, podéis encontrar los detalles técnicos de las fotos. Pero para quienes no estéis interesados, simplemente os dejo unas cuantas fotografías. Fotografáis en blanco y negro realizadas con película tradicional.

También hubo un momentido para unas pequeñas orquídeas con la cámara digital, Ophrys speculum a la izquierda y Ophrys lutea a la derecha.

[TV] Cosas de series; viajes a las estrellas

Televisión

En un par de semanas, y por diversas circunstancias, se me han acumulado un montón de series que he terminado, o he terminado su temporada en curso. Cada vez es más frecuente que sean serie de temporada única. Pero la cuestión es muy variable. Así que tengo mucho trabajo pendiente. Que voy a intentar dosificar de una forma racional. También ha habido noticias tristes. Después de la tercera temporada de Santa Clarita Diet, que para mí, y para muchos, había estado a gran altura, siendo muy divertida y la mejor de las tres… Netflix ha anunciado su cancelación… ¡¡¡¡???? Nuevamente, en el mundo de la televisión priman intereses que no tienen que ver con la calidad de las series.

En cualquier caso, las dos series de hoy no han sido aquellas en las que ha pasado más tiempo desde que terminé de verlas hasta hoy. Pero sí aquellas en las que ha pasado más tiempo desde que empecé hasta hoy. Y las dos tienen muchas cosas en común. Y notables diferencias. Y encima pertenecen a uno de mis géneros preferidos, aunque muchas veces maltratado; la aventura espacial. La space opera.

Qué mejor para ilustrar esta galáctica entrada que un paseo por las salas de espera del espaciopuerto de Disneyland Paris antes de hacer un recorrido por una galaxia muy muy lejan, en la atracción que más me hizo reir en todo el día. Dos veces.

Star Trek: Discovery – 2ª temporada

Cuando llegó su primera temporada, se vio claramente que esta nueva serie de la franquicia Star Trek era un intento de modernizar, actualizar, aumentar el nivel de calidad en la producción de las series de este universo de la ciencia ficción. Y en gran medida se consiguió. Situaciones mucho menos maniqueas, conflictos éticos, una mejor presentación y mayor nivel de efectos visuales, siempre algo cutres en la franquicia, personajes interesantes, conflictuados, menos estereotipados… Lo cual parece que conllevo dos efectos. Algunos que sólo teníamos buen recuerdo de la serie original, pero había abominado de buena parte de lo que se hizo después en la franquicia, nos reconciliamos con ella. Por contrapartida, fanáticos fieles a la franquicia se quejaron de que se había perdido el espíritu de la misma.

En su tercera temporada, en la que ha vuelto a haber un arco argumental que ha envuelto los (¿excesivos?) catorce episodios. Conservando algunos de los elementos de la temporada anterior, se introducían elementos que llevaban a una cierta reconciliación con los tradicionalistas de la franquicia. El capitán Pike (Anson Mount), un joven Spok (Ethan Peck), la eventual aparición de una de las variantes de la Enterprise,… todo ello reunía a la nueva serie con la tradición trekkie. Algunos de los nuevos protagonistas como la principal, Michael Burnham (Sonequa Martin-Green), o esa robaescenas que es la emperatriz/capitana Georgiou (Michelle Yeoh), y algún otro personaje o situación, más la calidad de la producción, la vinculan a los nuevos tiempos.

El resultado final me resulta ambiguo. No me ha parecido que tuviera el mismo nivel que la primera temporada, pero en cualquier caso ha sido bastante disfrutable y entretenida. Uno de los principales problemas que le veo es que es larga para lo que van a contar. Es una historia que se puede contar en nueve o diez episodios, en la que ha habido redundancias, momentos que no han aportado casi nada al avance de la trama. Ha sido morosa por momentos. Pero bueno… bien está.

Parece que habrá tercera temporada. Pero no sé muy bien como, tal y como ha acabado esta temporada. Quizá con una renovación absoluta de protagonistas que haría que dejase de tener tanto sentido el Discovery del título. O tal vez haya habido una preparación a un spin off con la Enterprise del capitán Pike como protagonistas. Con Rebecca Romijn en su papel de Number One… mientras que la tripulación de la Discovery serguirá sus aventuras en… bueno. Es que no quiero destripar el final de la temporada. Ya veremos como sigue la cosa. Según la Wikipedia, la tercera temporada es segura, indica que con la tripulación actual y en la Discovery, y lo que piden los fanáticos de la serie es que se haga el spin off de la Enterprise de Pike y Number One.

The Orville – 3ª temporada

Esta parodia del universo Star Trek fue una de las más agradables sorpresas del año pasado. Su creador y protagonista, Seth MacFarlane, se dedicó a replicar el ambiente de las series más clásicas de la franquicia trekkie como un vehículo para realizar un crítica social y política a la sociedad norteamericana, y de buena parte del mundo, de la actualidad. Si la franquicia original ha presumido siempre de impulsar valores positivos, como el valor de la ciencia, la necesidad de la exploración y el descubrimiento, el buen rollo entre civilizaciones y razas,… la humanidad como valor en sí mismo, también es cierto que visto en retrospectiva, la forma en que se prestan esos valores es, por decirlo de alguna forma, bastante ingenua. Naïf.

La crítica de MacFarlane es más incisiva, repasa los problemas de tolerancia y convivencia que se observan hoy en día en el que los populismos, especialmente de derechas, encuentran su camino a través de los sistemas electorales para impactar en los ciudadanos y obtener cuotas de poder o representación en unos sistemas políticos en los que no creen. E introducen intolerancia, sexismo, racismo,… lo que queráis. La tripulación de The Orville, ella misma repleta de ironías, se enfrentará en sus aventuras a estas cuestiones y nos permite reflexionar un poco. O un mucho en alguna ocasión. Yo me lo pasé bien en su primera temporada.

Y me lo he pasado bien en la segunda. Nuevamente, sin tomarse demasiado en serio a sí misma, manteniendo un estilo de parodia simpática y amable hacia su original trekkie, ha ido repasando nuevos temas o revisando los ya tocados. Pero ha ido más allá, nos ha ofrecido algunos arcos argumentales que han resultado muy entretenidos. Y de paso ha procedido a parodiar/homenajear otras sagas célebres de la ciencia ficción.

Una de las “razas” del universo de The Orville en esta temporada han sido los kaylons, una civilización de seres robóticos, que claramente están inspirados en los cylons de Battlestar Galactica (léase saylons). Y el último episodio de la temporada ha estado claramente inspirado por las luchas de rebeldes contra un imperio, con una banda sonora que mimetiza el estilo de las de John Williams para la saga Star Wars.

Yo me lo sigo pasando muy bien con esta serie. Que dure mucho tiempo con este nivel. Por cierto, la Kelly Grayson alternativa, siendo la misma actriz (Adrianne Palicki), es todavía más atractiva que la original.

[Cine en TV] Unicorn Store (2017)

Cine

Unicorn Store (2017; 25/20190417)

Estamos nuevamente en crisis cinematográfica. Nos cuesta encontrar películas a las que acudir… o los horarios que nos ponen últimamente los exhibidores para las versiones originales son malos para nosotros por diversos motivos. En cualquier caso, hoy voy a traer un estreno que hay directamente a Netflix.

Si comentaba el domingo que me estoy planteando el libro de fotos del reciente viaje a París en blanco y negro, lo cierto es que haré una excepción con el bloque Disneyland Paris, que irá en color. Probablemente. Puedo cambiar de idea.

El 25º estreno que he visto este año corresponde a la primera película de Brie Larson como directora que, en un absoluto “juanpalomo”, ejerce también de productora, es decir en lugar de cobrar un fijo cobrará según beneficios, y de protagonista de la película. Los pronósticos sobre la película eran ominosas. Rodada en 2017, tuvo una fría acogida en los festivales de cine independiente, y no había encontrado todavía distribuidor. Pero bueno, dada la repercursión mediática que ha tenido recientemente la pareja Larson – Samuel L. Jackson, que también tiene un papel en este largometraje cortito, en cierta película superheroica, Netflix la rescató del olvido.

Argumento buenrollista de aspirante a artista (Larson), que se vuelve a su casa con el rabo entre las piernas ante el rechazo de su profesor de arte favorito a su obra. Y aquí tendrá que lidiar con su familia y con la decisión de que hacer en la vida. A lo que le ayudarán un noviete que se acabará echando (Mamoudou Athie ) y un ser fantástico (Samuel L. Jackson ) que vende unicornios.

No os voy a someter a la tortura de un comentario prolongado. La película es bastante mala. No es indigerible, pero carece de ritmo, es totalmente previsible, e interesa más bien poco. Larson, que ha demostrado ser una excelente actriz, se nos presenta como una extremadamente mediocre cineasta, sin la menor idea original, y encima se dirige a sí misma de forma fatal, en el peor papel que le he visto a esta chica como intérprete. No ver.

Valoración

  • Dirección: **
  • Interpretación: **
  • Valoración subjetiva: **

[Fotos] Una Leica clásica en Cantalobos y la huerta de las Fuentes

Fotografía

Típico paseo de sábado por la tarde con buen tiempo, de ocho kilómetros, armado con mi cámara más bonita, la Leica IIIf. Un descuido con el objetivo, retráctil, no extendido correctamente a su posición de trabajo, me hizo perder unas cuantas fotos, mal enfocadas. Pero por lo demás, un equipo muy agradable de usar.

Los detalles técnicos los tenéis en Tribulaciones con el Elmar 50/3,5 en mi Leica IIIf.

[Libro] El hombre inquieto

Literatura

Oferta de Amazon Flash que me llevó a uno de los policías más afamados del llamado nordic noir, Kurt Wallander del sueco Henning Mankell. Tenía la sensación de que no era la primera novela que leía de esta saga detectivesca,… pero no es así. Vi la serie que la BBC dedicó al personaje, encarnado por Kenneth Brannagh, pero no había leído todavía ninguno de los libros. Asumiendo que la serie fuese fiel al espíritu de la obra literaria, estaba ya familiarizado por lo tanto con el personaje y sus características.

Empecemos por Ystad, donde vive Wallander, el protagonista del libro de hoy. Pero recorreremos otras partes de Suecia, como hace en esta historia. Malmö en el encabezado.

Me confieso poco aficionado al género negro al estilo escandinavo. Bueno… soy muy selectivo en lo que se refiere al género detectivesco/policíaco/negro. Es un género que ha producido novelas excelentes, pero también una cantidad inmensa de furrufalla. Perdón por el aragonesismo,… una cantidad inmensa de material literario de poco valor. Que al parecer entusiasma a no pocos lectores, pero no a mí.

Así pues he encarado desde poco antes de mis vacaciones de Pascua hasta el tren de regreso a casa, cuando lo terminé, pensando que era una lectura razonable para un momento de poca concentración y de relajo general. Según he podido comprobar, se le considera el 12º libro y último de la serie sobre el inspector de policía Wallander. Serie que incluye también alguno dedicado a su hija Linda, también policía. En este libro tiene un papel secundario, aunque trascendente, ya que el caso se desarrolla alrededor de los “suegros” de esta.

Un playa junto al Báltico, en Falsterbo.

Es una novela de carácter crepuscular, con el inspector de policía cumpliendo sesenta años, debutando como abuelo, y aquejando diversos problemas de salud, algunos más normales y otros más preocupantes. También cumple con la función de ir cerrando determinados episodios de la vida del inspector, faceta del libro que aprovecharán más, supongo, los fieles a la saga. Pero el caso es que en este libro Mankell aprovecha para hacer una reflexión sobre el mundo de la guerra fría, el espionaje, la posición política de Suecia en el mundo, su pretendida neutralidad, y cosas similares. El principal personaje “invitado” al mundo de Wallander es el “suegro” de Linda, un oficial de la armada sueca de cierto nivel, que durante un tiempo fue comandante de submarinos, y su implicación en el mundo del espionaje durante los años de la guerra fría.

Un ambiente marinero en Estocolmo, crepuscular, como la historia del libro.

Como me ha pasado con otros escritores nórdicos, suecos específicamente, dedicados al género detectivesco, tiene un estilo muy prolijo, con muy poca economía de medios, lo que me da la sensación de que hay muchos párrafos de sobra, que no aportan nada al desarrollo de la historia y que causan una sensación de repetición constante de conceptos. La trama de misterio policíaco que plantea es relativamente previsible, incluso cuando el escritor pone trampas para despistar. Lo que cuenta, se puede contar en menos páginas. Y probablemente, mejor.

¿Qué es lo mejor de este libro? Aparte de que se deje leer, que me lleva de nuevo a las agradables tierras de Escania, el sur de Suecia, dónde he pasado buenos momentos, y alguno de cierta tensión también. Pero no me deja con muchas ganas de seguir profundizando en el personaje. Me contento con la serie británica sobre el mismo, que no estaba nada mal.

Y de vuelta a Malmö, al mercado de pescado.

[Recomendaciones fotográficas] Algún deceso y otras cosas que me vienen a la cabeza en una jornada electoral

Arte, Fotografía

Hoy es día de elecciones generales en España. Nadie tiene ni idea de qué va a pasar, después de una legislatura muy agitada. Nos dicen que a media jornada la participación a aumentado cuatro o cinco puntos la de las últimas elecciones. Eso suele ser una buena noticia para la salud democrática del país. Pero también suele indicar que hay miedo en mucha gente que habitualmente se abstiene. En otras elecciones previas, una participación alta suele verse acompañada de una victoria de lo que llaman izquierda; pero en esta ocasión creo que nadie se atreve a pronósticar nada, dada la excesiva polarización que se está produciendo en la sociedad.

Y ayer mismo, 27 de abril, Magnum Photos nos recordaba el 25 º aniversario de las elecciones en Sudáfrica que acabaron con el absolutamente infame régimen de discriminación racial que allí regía. Más que discriminación racial, puesto que es dudoso que científicamente se pueda hablar de distintas razas en la especie humana, era discriminación por el color de la piel. La ciencia nos dice que hay menos distancia genética entre algunas poblaciones africanas de piel oscura con los rubios suecos que con otras poblaciones africanas, también de piel oscura. Lo dicho. El racismo, desde un punto de vista racional, es un monumental sinsentido propio de gentes que viven todavía en el Pleistoceno. Por cierto, las fotos del artículo son de Ian Berry. Y que sirvan para recordarnos que el sistema democrático está lleno de imperfecciones, pero que cualquier otro es mucho peor.

Trabajando estoy en el libro de fotografías del reciente viaje a París. Tengo pendiente de recibir las fotos reveladas de tres carretes en blanco y negro. Pero estoy considerando revelar en blanco y negro también la mayor parte de las fotografías digitales. Quizá deje en color las de la visita a Disneyland con la familia… no sé, ya veré.

Esta semana hemos tenido que lamentar la muerte de Michael Wolf, un fotógrafo peculiar, pero muy apreciado por su creatividad y por su mirada al mundo. Especialmente a aquellas condiciones que aislan al ser humano cuando está rodeado de millares de sus semejantes. En la ciudad. Como punto de partida, la noticia tal y como la proporcionó The Online Photographer. Pero os voy a dejar un vídeo de Foam (canal de Youtube; instagram), el museo de fotografía de Amsterdam. Habla de un artículo del fotógrafo para el número Peeping de la revista del museo. Un número que tengo, muy interesante, de cuando era posible comprar esta revista en algún quiosco de Zaragoza.

Uno de los temas que más condiciona el debate político en los últimos tiempos son las migraciones. Hay grandes cantidades de desplazamientos de personas por motivos de persecución política, por razones económicas, por las guerras, por la discriminación en la orientación sexual, por todo lo que se os ocurra. Y como triste consecuencia, aparece esa tendencia pleistocénica de la especie humana a rechazar al que no es de la familia o de la tribu. Siendo Canadá uno de los países más abiertos y con más calidad democrática del mundo, me ha llamado la atención el reportaje de NPR The Picture Show sobre los canadienses de origen coreano. Y como sus rasgos los condicionan completamente en su integración en la sociedad a pesar de ser canadienses de segunda o tercera generación. Las fotografías son Hannah Yoon (instagram). Canadiense. O coreana. Ahí está la cuestión. Por supuesto, el fenómeno también se da en sus vecinos estadounidenses. En este caso, tienen el color de piel “suficientemente claro”, pero su pliegue palpebral, la fórma de sus pómulos, el negro color de su pelo y alguna otra tontada más parece que suponen un algo que marca todo tipo de diferencias.

The Art Assignment es cultural dedicado a la difusión del arte en Youtube, impulsado por la PBS, el sistema de la radio pública estadounidense. Esta semana han publicado un vídeo sobre la representación de las migraciones en el mundo del arte. Desde las migraciones de los pueblos austranesios hace miles de años desde la isla de Taiwan por el Índico y el Pacífico hasta las migraciones internas recientes en Estados Unidos, pasando por la migración de los pueblos mexicas que dio lugar a un potente imperio en lo que actualmente son los Estados Unidos Mexicanos. Os dejo el vídeo

Termino con un artículo que apareció recientemente en Lenscratch que nos habla de los esfuerzos del artista audiovisual Tim Matsui para realizar un documental sobre la prostitución y los mecanismos sociales que mantienen esta actividad de la que las principales víctimas son las mujeres que se ven obligadas a practicarla. Y sin embargo, también son muchas veces las primeras perseguidas por las hipócritas sociedades que mantienen esos mecanismos de reproducción social de la prostitución. Impresiona ver como no pocas de las mujeres con las que trabaja Matsui han sido víctimas del tráfico de seres humanos, forzadas a prostituirse y a convertirse en adictas a la heroína, y a pesar de todo el sistema las castiga con frecuencia en lugar de echarles un cable para salir del agujero.

[Libro/exposición] La balada del Mar Salado… y las nuevas aventuras de Corto Maltés

Arte, Literatura

Hace unas semanas visité en el Centro de Historias de Zaragoza una exposición sobre Corto Maltés. El marinero mestizo hijo de un inglés de Cornualles y de una gitana de Sevilla, y nacido en La Valeta, es sin duda la creación más conocida del fumettista italiano Hugo Pratt, ya fallecido hace más de 20 años. Pero recientemente el aventurero personaje ha vuelto a la vida de la mano del guionista Juan Díaz Canales y el ilustrador Rubén Pellejero. De momento no me ha apetecido leer nada de esta nueva época. Soy reacio a según que reinventos. La exposición que pude visitar estaba dedicada a esta nueva etapa. No al Corto Maltés de siempre. Por cierto, ya se cerró. Ya no se puede visitar.

OLYMPUS DIGITAL CAMERA

El caso es que yo quería leer alguna nueva aventura del marino. Tenía rondando por casa tres volúmenes de sus andanzas; Corto Maltés en Siberia, Fábula de Venecia y Las helvéticas. Fue con esta última con la que me estrené en el personaje. Los conocedores del simpático pirata siempre me han dicho que mira que soy raro, que fui a dar con la más atípica de sus aventuras. Sigue siendo una de las que más me gusta de las que he leído junto la que transcurre en la capital véneta. Pero recientemente he revisitado esta y la aventura siberiana, y esta última ha aumentado bastante en mi apreciación.

El día que bajé a la exposición entré en una librería especializada en historietas. No tenían ningún número. Me lo podía pedir. Y me explicaron no sé muy bien qué sobre la política editorial de la casa que los publica. Me fui tal cual. Luego me encontré que en la exposición vendían La balada del mar Salado, que es la primera de las aventuras que se publicaron del personaje original. Y la compré. Lo cierto es que las aventuras de Maltés en los mares del Sur en tiempos de la Gran Guerra me gustaron mucho. Y he decidido que tengo que mostrar más interés en ir completando mi lectura de las obras del gitano. Pero no sé cuando. Un día de estos. De momento, os las recomiendo.

[Cine] The Kindergarten Teacher (2018)

Cine

The Kindergarten Teacher (2018; 24/20190414)

Película que había dejado pendiente de comentar, vista antes de las minivacaciones de Pascua. Es una nueva versión estadounidense de una película israelí que recibió muy buenas críticas y que no he visto. No soy muy partidario de estas nuevas versiones, que en muy contadas ocasiones mejoran el producto original. Pero algunas circunstancias nos hizo acercarnos a ver esta película dirigida por Sara Colangelo, una directora que me resultaba desconocida hasta la fecha.

Unos paisajes de atardecer para relajarnos de una película con un tono ciertamente inquietante, sobre la insatisfacción personal.

Y es que el principal aliciente para ver la película es la presencia en el papel protagonista de Maggie Gyllenhaal, una actriz que se mueve principalmente en el cine independiente y que me parece de lo mejor en el panorama interpretativo mundial actual. En esta ocasión, encarna a la profesora de parvulario del título. Una mujer que parece tener una vida completa, con un trabajo que le gusta, una familia que la quiere, con los problemillas habituales de tener hijos adolescentes y esas cosas, y que la complementa acudiendo a clases de formación de adultos sobre escritura creativa y poesía. Su vida cambiará el día que se dé cuenta que uno de sus jóvenes alumnos, Jimmy (Parker Sevak) de cinco años, es un pequeño genio capaz de componer hermosos y profundos poemas. Y su interés por impulsar el talento del niño, llevará a la profesora a una escalada de acciones de consecuencias poco previsibles.

Con una puesta en escena intimista, sin estridencias, que busca un ambiente próximo, pero al mismo tiempo un poquito agobiante, la directora confía en el buen hacer de sus intérpretes, especialmente de su protagonista para sacar adelante este estudio sobre una mujer que parece tener todo, pero a la que le falta ese punto de creatividad o de originalidad que la saque de lo cotidiano y dé sentido a su vida. Un estudio sobre la insatisfacción que se proyecta sobre el niño que… sólo quiere ser un niño. Y todo el entorno está de acuerdo en ello salvo la profesora.

Interpretación intensa en una escalada de sentimientos y acciones impulsada por Gyllenhaal y que justifica sobradamente la visualización de esta película. Y que confirma, una vez más, que es una de las mejores actrices de su generación, en un papel que es de los mejores de su carrera, y al que sólo le falta una realización más brillante y menos funcional para que hubiese destacado más de lo que lo ha hecho.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ****
  • Valoración subjetiva: ***

[TV] Cosas de series; dramas y comedias, de oriente y de occidente

Televisión

Lo reconozco. Entre unas cosas y otras, se me ha montado un caos de series (o temporadas de series) que he visto recientemente, que no sé muy bien como organizarme. Es como si durante semanas me cundiese muy poco, y de repente se me acumulan todas. Además de las tres que os comento hoy, tengo otras cinco pendientes. Y entre medias, los hasta ahora decepcionantes episodios de la temporada final de Game of Thrones, y otras historias, que también estoy a un paso de finiquitar. Lo de hoy es un poco miscelánea. Las próximas semanas intentaré de dar un poco de homogeneidad a las entradas. Vamos con lo que hay.

Smoking

En el mundo de la yakuza, las bandas del crimen organizado en Japón, Smoking es un grupo de cuatro asesinos a sueldo dispuestos a ser contratados y llevar a cabo su trabajo, pero siempre con un cierto sentido ético. Quien muera ha de haberlo merecido. Como garantía del trabajo hecho, presentan la piel con los tatuajes de los muertos. Todos tienen historias trágicas detrás, que iremos descubriendo poco a poco. Y la serie, de 12 episodios de algo menos de media hora de duración, que empieza como un procedimental, se embarca poco a poco en un arco argumental que abarca toda la serie. Interpretada y realizada con sobriedad pero con eficacia, presenta bastantes dosis de violencia, no es amable en la resolución de todos los conflictos que plantea, pero funciona bien y me parece interesante. No me importaría ver una segunda parte.

Seguimos con imágenes de Japón, en homenaje a una de las dos series interesantes de hoy. La tercera… no es interesante, sinceramente.

My horrible boss

Comedia “romántica” surcoreana bastante intrascendente, pero a la que me enganché en un periodo en el que no me apetecían mucho los productos sesudos. Me llamó la atención porque a la protagonista femenina, Lee Yo-won, ya la vi en una de las primeras series coreanas que vi en Netflix. La actriz, que no es un jovenzana, luce más como modelo que como tal actriz, trabajo en el que destaca por su mediocridad, aunque en esta ocasión haya tenido algún momento inspirado. En cualquier caso, es muy elegante y estilosa, y viene bien como anuncio andante de moda. La trama alternar el drama en pequeñas dosis con la comedia en dosis un poco más abundantes, y va sobre una pequeña empresa de cosméticos que intenta sobrevivir entre tiburones de los negocios. Las situaciones son bastante ridículas, pero hay momentos divertidos. Le he puesto el entrecomillado a lo de “romántica” por la relación entre la protagonista femenina mencionada y el protagonista masculino, interpretado por Yoon Sang-Hyun, entre quienes planea constantemente una cierta tensión sexual no resuelta,… pero que tienen menos química que un cactus y una gamba. Los mejores momentos los proporcionan los secundarios, aunque alternan escenas graciosas con momentos que producen vergüenza ajena. Solo recomendable para los mayores fanáticos de las series coreanas. Los demás mejor se abstienen. Se encuentra también con los títulos Ms. Temper & Nam Jeong-gi o el título original Ukssi Nam Jeong-gi [욱씨남정기].

Santa Clarita Diet (3ª temporada)

En su tercera temporada, esta comedia familiar de zombis ha tenido el buen sentido de abrazar sin complejos el desmadre absoluto, pero no desorganizado, con guiones osados pero no alocados, generando un caos controlado en la familia Hammond, cuyos tres protagonistas se llevan buena parte del mérito de que esta serie funcione también y sea tan divertida de ver, mamá zombi (Drew Barrymore), papá comprensivo (Timothy Olyphant) e hija adolescente e independiente (Liv Hewson). Con momentos muy inspirados y muy divertidos, con secundarios que vienen y van aportando situaciones novedosas y muy graciosas, la verdad es que los 10 episodios de media hora de esta temporada me han sabido a poco. Muy recomendable.

OLYMPUS DIGITAL CAMERA

[Libro] País de nieve

Literatura

Acabo de llegar de las vacaciones de primavera. He estado en París, con familia. Ya sabéis… esa famosa pregunta,… “Las vacaciones, ¿que tal? ¿bien… o en familia?” En este caso las dos. Bien y en familia. Pero ya os contaré un poco más mañana. Que llegué de viaje a las once y cuarto de la noche, y prácticamente no he tenido ocasión de ver las fotos. Porque además, en esta ocasión, sin necesidad de informar a la familia de qué tal me iba por el mundo, porque venía conmigo, mi hermana y mi sobrino, he decidido desconectarme y no he publicado absolutamente nada desde la capital francesa. Pero para aquellos más ansioso,… Notre-Dame… no tan mal como parecía.

El caso es que después de estos días tenía pendientes por comentar tres lecturas, siete series (o temporadas) de televisión y una película. Mientras preparo para mañana un resumen del viaje, voy a ir quitándome lista de espera con una de las lecturas que terminé unos días antes de salir de viaje. Y nos iremos con un autor, Kawabata Yasunari (escrito al estilo oriental, con el apellido delante), uno de los escritores más importantes de Japón, el primero de este país en recibir el premio Nobel en 1968.

Dejada de lado la introducción con las fotografías de Notre-Dame, nos trasladamos a Japón para ilustrar el libro de hoy.

Yukiguni [雪国], país nevado, fue la primera novela de Kawabata. En ella, el protagonista
visita en varias ocasiones la región montañosa del centro del país. Es un acomodado diletante de Tokio, prácticamente desocupado, que vive de rentas; excéntrico, se dice experto en ballet clásico occidental y escribe sobre él, pero nunca ha visto una representación. El lugar se ve afectado en invierno por los vientos fríos y húmedos que llegan desde Siberia atravesando el mar de Japón, sufre copiosas y persistentes nevadas, cubriéndolo de nieve. En estos viajes conoce a Komako, una geisha de montaña, de apenas 20 años, una mezcla de profesional del entretenimiento que parece incluir servicios más personales, prostitución, entre sus actividades. Komako se enamora del protagonista, mientras que este mantiene una relación más distante, aunque no puede evitar seguir viéndola. Una tercera persona, la joven Yoko, se convierte en una presencia constante, obsesiva para el protagonista, en estas visitas a la montaña.

He de reconocer que es una de las novelas japonesas que más me ha costado leer y comprender. No porque el lenguaje sea complejo, sino porque no siempre tienes claro, por falta de referencias culturales, cuál es la naturaleza de las relaciones entre los personajes. Ya he comentado que la geisha de montaña parece ser un figura a caballo entre la mujer que entretiene las fiestas con delicadeza y elegancia en la ciudad, la geisha tradicional, y una prostituta de cierto nivel, dispuesta a pasar la noche con el cliente. Pero también las relaciones entre los distintos personajes son confusas. Quién está enamorado de quién, quién está obsesionado con quien, quién odia a quién… una trama de relaciones más complejas de lo que parece.

Y todo ello aderezado con un lenguaje calmado, no exento de poesía en muchos de sus párrafos. Una descripción de un modo de vida, de un entorno, que como lector de principios del siglo veinte sabemos desaparecido. La acción transcurre en los años treinta del siglo XX, y uno sabe que ese ambiente no va a durar.

Dicho todo lo cual, considero que es una lectura que merece la pena. Con la que hay que hacer algún esfuerzo cuando la afrontas desde la separación en el espacio y en el tiempo, pero que te transporta a sensaciones, formas de ser y relaciones que resultan de alguna forma “inéditas” para ti mismo.