[Fotos] Las flores del Parque Grande con película negativa en color

Fotografía

Después de un año, el 2020, en el que por el confinamiento domiciliario de la población debido a la pandemia de covid-19 los parques de la ciudad quedaron totalmente clausurados, este año están llenos de gente. Con restricciones en los viajes, la hostelería, los establecimientos de diversión… cuando hace buen tiempo, visitar los parques de la ciudad se ha convertido en una actividad apetecible por una proporción de la población superior a la habitual. Especialmente si las flores de primavera han hecho su aparición y podemos disfrutar de su belleza y colorido.

Ya en ocasiones anteriores había visitado los cerezos ornamentales de lo que pretende ser un jardín japonés en el Parque Grande de Zaragoza, que florecen entre finales de marzo y principios de abril. También, a partir de finales de abril y durante unos meses, paseo por la rosaleda del mismo parque, buscando tanto las rosas en flor, como los frecuentes insectos, minúsculos, que se refugian entre sus pétalos. Todo ello, en el 90 % de las ocasiones, con fotografía digital. Pero este año se han puesto de muy de moda, han ido muchos espectadores a contemplarlos, las bulbosas de la acequia de las Abdulas, que recorre paralela al paseo de los Bearneses, un paseo entre plátanos muy agradable para los paseantes en el principal parque de la ciudad.

Los grupos de florales de bulbosas son realmente llamativos, aunque no son tan abundantes como podrían ser. Y los cerezos ornamentales todavía son muy jovencitos. En invierno parecen estacas. Todavía faltan años para que supongan un espectáculo completo. Además de que vendrían bien otros arreglos paisajísticos para que realmente a esa zona se le pueda llamar “jardín japonés”. Pero bueno… poco a poco… y si los presupuestos municipales lo permiten,… quizá alguna vez podamos disfrutar de un Parque Grande que, además de “grande”, sea también un orgullo para la ciudad. Desde mi punto de vista, tiene posibilidades, pero todavía le falta. Reconozco que la naturaleza árida del clima de Zaragoza hace que los esfuerzos que hay que invertir en unos jardines vistosos sean mucho más costosos e ímprobos que en otros climas más húmedos.

Aquí os dejo algunas fotos realizadas con película tradicional, negativos en color, con detalles técnicos que podéis encontrar en Las flores del Parque Grande – Canon EOS 100 y Kodak Ektar 100.

[Cine] I care a lot (2020)

Cine

I care a lot (2020; 25/20210414)

Sinceramente, lo que nos llevó al cine a ver esta película de J Blakeson fue su protagonista, Rosamund Pike. Personalmente, siempre he sentido debilidad por esta actriz, que me parece muy elegante y muy competente. Y todo ello a pesar de que mi primer recuerdo de ella es de una película de James Bond, bastante infumable. Pero incluso allí destacaba del resto. Más siendo “la mala”. Eso sí… da la impresión de que no ha encontrado en su carrera la oportunidad de destacar con claridad. Si exceptuamos quizá el papel que le dio su primera candidatura al Oscar, ha trabajado mucho. Pero quizá en demasiados papeles de “florero”; es el “problema” de las guapas. O de algunas guapas. Pero siempre he esperado que llegara el papel que reconociera la valía de esta actriz británica.

Una sociedad de apariencias y convenciones para ocultar las miserias del sistema. Eso sí… con muchas flores y bombones. Para disimular la realidad.

¿Quizá en esta película? Pues en esta película demuestra que es una actriz de valía. De hecho es uno de los factores que salvan una película que tenía muchos elementos a su favor para ser algo muy interesante o importante… y sin embargo se queda por el camino. Con un tono de comedia negra, que se avergüenza un poco de dicha condición, entramos en una película que critica los resquicios de una sociedad capitalista que privatiza hasta lo que nunca debiera ser privatizado, como es la tutoría y custodia de las personas vulnerables en la sociedad. Marla Grayson (Rosamund Pike) es una mujer que se dedica a la custodia de ancianos sin apoyo familiar y con incapacidad para cuidarse de sí mismos. Salvo que aprovecha una red corrupta con otros profesionales o inoperante con otros para desvalijar a personas mayores acomodadas y con abundante patrimonio para su propio beneficio. Hasta que elige como víctima a la madre (Dianne Wiest) de un peligroso mafioso ruso (Peter Dinklage). A partir de ahí las cosas no son tan “fáciles”.

La película, como ya he dicho, se salva por las interpretaciones. Especialmente del trío Pike/Dinklage/Wiest, sin desmerecer a otros personajes secundarios que también funcionan. La realización es correcta, y quizá peca de que se contiene demasiado en sacar punta a la mala baba que puede acompañar el desarrollo del guion. La película se debilita notablemente, e impide que llegue a ser una producción memorable, con un clímax muy temprano en el transcurso de la historia, que hace que desbarre un tanto en el tramo final. Con elementos poco creíbles, como el hecho de que un mafioso potente lleve una mínima escolta en sus desplazamientos, o con un final de “espera y verás lo que te hace el karma”, en el que parece que para el cine americano no puede haber antihéroe o antiheroína que no se salgan con la suya en un final cínico pero de más impacto que la forzada resolución de esta película.

Así pues, muy buen trabajo de interpretación para una película que se deja ver y que se salva por los pelos del suspenso. En cualquier caso, había materia para una película mucho más memorable.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ****
  • Valoración subjetiva: ***

[Fotos] Primer rollo de la # FP4Party de 2021

Fotografía

Hace unos años descubrí una iniciativa en las redes sociales, en Twitter en concreto, por la que periódicamente se celebra una “fiesta” fotográfica, en la cual se participa de una forma muy sencilla.

  1. En la primera semana del mes de la “fiesta”, los participantes cargan sus cámaras con película Ilford FP4 Plus o algunas de sus variantes antiguas, si es que les quedan rollos caducados de las mismas.
  2. En la semana siguiente, la segunda del mes, los participantes se dedican a revelar por si mismos, o remitiéndolos a laboratorios comerciales, los rollos expuestos. Y también digitalizan las fotos para…
  3. En la tercera semana, tercera del mes, claro, se suben a las redes una selección de las fotos realizadas con la etiqueta #fp4party.

Una vez terminado este proceso, hay una selección de fotos y una votación para ver quien/es es/son los ganadores,… que no ganan nada más que la satisfacción del reconocimiento de sus pares. O nada menos.

Hoy os muestro fotos del primero de los cuatro rollos que he utilizado en la (¿primera?) edición de 2021. Los detalles técnicos en # FP4Party Edición 2021 – Agfa Box Synchro.

[TV] Cosas de series; visiones de la adolescencia

Televisión

Las dos series que traigo hoy tienen como protagonistas personajes adolescentes. En ambas, estos personajes se ven en problemas de entidad. En ambas, el sexo, de alguna forma, tiene que ver con esos problemas. De alguna forma muy notable. Son dos series muy distintas. Pero representan distintas versiones de un mundo que siempre ha atraído a la ficción televisiva. Especialmente porque los adolescentes son grandes consumidores de esta ficción televisiva. Otra cuestión es hasta qué punto la visión que nos ofrecen las series de televisión responde a la realidad de los adolescentes.

Los adolescentes coreanos de una de las series de hoy tienen la (mala) costumbre de frecuentar la noche de Seul… para nada bueno.

Genera+ion es una serie que terminé de ver hace unos diez días. Se puede ver en HBO España. Y fue apareciendo en grupos de 3, 2 o 1 episodios semanales durante el mes de marzo hasta sumar un modesto total de 8 episodios que duran entre los 28 y los 35 minutos. Así que es una serie que no se tarda mucho en ver. Porque os podáis hacer una idea del tono e ideología, entre los productores ejecutivos de la serie encontramos a Lena Dunham, la de Girls. Aunque no figura entre los creadores de la serie. Como dijo Billy Wilder en una ocasión, o tal vez fuera su maestro Ernst Lubitz, cuando vayas a contar una historia en el cine (me vale también para la televisión), de entrada muestra algo potente en pantalla, que deje sentado y fijado a la butaca al espectador, y luego tómate tu tiempo para desarrollar la historia. Pues bien, la primera escena de la serie es un grupo de chicas de 15 o 16 años, en los baños de un centro comercial, de las cuales, una de ella, está dando a luz a una criatura en medio de un caos y desconcierto absoluto. Proceso que iremos viendo en los primeros minutos de cada episodio, mientras que en el resto del episodio, con calma, vamos viendo en flashback cómo se desarrollan las relaciones entre un grupo de adolescentes, de distintos orígenes sociales y étnicos, en un instituto del sur de California, y tremendamente confusos sobre su sexualidad, que en el más puro estilo de la actualidad, es muy diversa. La serie es bastante explícita, hay algunos desnudos, es decir, va encaminada a un público suficientemente maduro. Aunque no goza demasiado de los favores del público votante en los agregadores de opinión que hay por la red de redes, creo que la serie va de menos a más, y que si entras en la historia, al final resulta bastante interesante. Queda abierta a una posible segunda temporada, aunque si esta no se diese, queda suficientemente cerrado el arco argumental de esta primera. Se deja ver.

Extracurricular [original Ingansueob 인간수업, Clase (escolar) humana] es una serie surcoreana de Netflix. Pero ni de lejos es la típica serie surcoreana de Netflix. Al final me ha resultado relativamente inclasificable entre lo que había visto hasta el momento. Es una serie que lleva ya un año en la parrilla de la cadena de visión bajo demanda, de la que vi el primer episodio hace bastante, pero que luego no seguí… no me acuerdo porqué. La serie tiene una primera temporada de 10 episodios, menos de lo que es habitual, de entre 44 y 72 minutos, también menos de lo que es habitual. Y está centrada en tres adolescentes, menores de edad, pero con el bachillerato avanzado, muy distintos entre sí, que acaban involucrados en una tremenda trama de prostitución, proxenetismo y otros crímenes. Oh Jisoo (Kim Dong-Hee) es un chico abandonado de sus padres, que sale adelante en la vida ofreciendo un “servicio de protección” para prostitutas,… aunque que el no ve como proxeneta. Bae Gyuri (Park Joo-Hyun) es una compañera de clase del anterior, hija de una familia pudiente, que se aburre en la vida. Y que descubre el secreto del anterior, inmiscuyéndose como un juego… lo que hace que comience una escalada de problemas y huidas hacia adelante para los dos. Seo Min-hee (Jung Da-bin) es compañera de los anteriores y es la desencadenante de los problemas, ya que, siendo menor, es una de las prostitutas a las que “Oji” ofrece “protección”, es muy inmadura, y está en esta actividad para no perder a su novio un abusón al que paga todos sus caprichos. A esto hay que sumar un colección de profesores, policías y mafiosos, que cogidos individualmente parecen de comedia, por su torpezas colectivas, pero que realmente generan un peligroso drama, de violencia e incomprensión hacia los adolescentes, que puede llevar las cosas a la tragedia. La serie termina en un cliffhanger que da pie a una segunda temporada,… de la que no sé nada. La serie,… no está mal. Se aleja de los habituales guilty pleasures que son las series surcoreanas, angustia, por la serie de conflictos encadenados y huidas hacia adelante de sus protagonistas, y se va creciendo conforme avanza. No voy a decir que sea una gran serie, pero sí una serie decente sobre la delincuencia en la adolescencia.

[Libro de fotografía/Recomendaciones fotográficas] Richard Misrach y algo más

Arte, Fotografía

Básicamente, la entrada de hoy era para comentar mi última llegada a mi biblioteca de libros de fotografía. Pero incluiré también algunas recomendaciones que me parecen apropiadas.

El libro On Landscape and Meaning del fotógrafo californiano Richard Misrach es el sexto de la serie The Photography Workshop de la editorial Aperture. Tengo los seis libros, y son de mis favoritos. En el mundo de la fotografía o cualquier otro mundo del saber y de las artes. Porque aúnan dos grandes propiedades; son una oportunidad para contemplar grandísimas fotografías y por que son una oportunidad para aprender de los grandes fotógrafos que las han realizado. Y que las más de las veces lo hacen con sinceridad, humildad y calma. Y el libro de Misrach se ha convertido casi de inmediato en mi favorito, quizá disputándose el título con el de Todd Hido. Probablemente porque hablan del paisaje. Pero no el paisaje de moda, llamativo, saturado, espectacular y al mismo tiempo repetitivo, que se puede ver en las redes sociales más diversas. Sino el del paisaje auténtico. Con significado como dice el título del libro. A veces bello. A veces no. A veces bello en su ausencia de belleza. Alterado por el ser humano las más de las veces. Y que no huye del entorno urbano, que también es paisaje. Un libro de fotografía que es un gozo, no sólo para ver, sino también para leer.

Mi particular visión del paisaje… en parte inspirada por fotógrafos como Misrach. De este rollo de película negativa en color, ya os hablaré dentro de unos días. Que no me da la vida para ir tan deprisa.

Quienes lean de vez en cuando estas entradas sobre libros o recomendaciones fotográficas, observaran que poco a poco sitios en internet dedicados a la fotografía y culturas asiáticas se abren paso con frecuencia en ellas. Entre ellas Photography of China, sobre la fotografía en China, aunque todo indica que el sitio se edita y publica desde Francia. Con autores chinos y de otros lugares del mundo que se interesan por la actualidad y cultura chinas. Sospecho que un sitio así no siempre tendría el beneplácito de las autoridades chinas… por aquello de la censura y tal que tienen como costumbre las dictaduras.

Y así, en los últimos días me he fijado en un artículo sobre el fotógrafo Luo Dan que usa la antigua técnica del colodión húmedo para retratar a los miembros de minorías en la inmensidad china, otorgando a sus imágenes un aire atemporal. Y también en otro artículo, esta vez sobre el fotógrafo japonés Yasuhiro Ogawa, fotógrafo viajero que ha recorrido amplias regiones de Asia y otras partes del mundo, cuya obra se exhibe actualmente en Hong Kong. Tanto me interesó el contenido de sus fotografías que he encargado el libro. Cuando llegue os cuento.

Mucho más reciente es mi adicción a Pen Magazine, una revista con su versión en línea que nos llega desde Tokio, y que abarca muchos más ámbitos culturales y artísticos además de la fotografía. Estos días atrás me han interesado dos artículos sobre fotógrafos. El primero, dedicado a Momo Okabe, que refleja las identidades sexuales alternativas a la visión binaria tradicional, con una colorida y potente puesta en escena, para una artista que se define a sí misma como asexual, al mismo tiempo que madre. El segundo, dedicada a Masaki Yamamoto, que ha documentado la vida de una familia de siete miembros que durante 18 años ha vivido en un minúsculo apartamento de una sola habitación.

Este sitio también me inspiró la compra de un libro, aunque no de fotografía. Hubiera preferido que estuviera en papel, pero sólo se puede comprar como libro electrónico, y es Harunobu Suzuki’s 100 Beauties, escena de la vida cotidiana, especialmente femenina, en el Japón del siglo XVIII, grabadas según la técnica, que tanto me gusta, del ukiyo-e. Como el título del libro indica, del pintor Harunobu Suzuki, claro. Para contemplar y hojear en el iPad o en el ordenador de sobremesa.

Como veis… al final todo acaba en los libros.

[Nostalgia] ¿Y la familia? Bien, gracias

nostalgia

Hace ya un año que hice las doce fotos con mi Hasselblad 500CM y un rollo caducado de Ilford Delta 400 de fotografías, objetos y documentos extraídos del baúl de los recuerdos familiar que mantenía mi madre y que ahora tengo yo en casa. En aquellos momentos, en los días de Semana Santa, como todos los confinados, tenía muchas horas de estar en casa. En los días laborables, salía todos los días a trabajar, al considerarme trabajador esencial. Pero los festivos… como todo el mundo. Por eso dediqué una tarde de hace un año a estas fotos. También me pasaba que, ante la ausencia de vida social, tenía menos temas para tratar en este Cuaderno de ruta. Televisión sí, mucha. Cine,… sólo algún estreno en plataformas de vídeo bajo demanda en internet. Libros,… con un bloqueo de lectura tras otro que todavía me duran. Fotos, sí… todas las semanas un rollo en blanco y negro. Pensé que podría dedicar algunas entradas a la nostalgia.

Lo curioso es que, poco después, las se empezaron a animar… y de las doce fotos para doce entradas nostálgicas, un año más tarde sólo “he consumido” diez de ellas. Once con la de hoy. Una colección de fotografías aparecidas en una vieja cartera en las que aparece mi padre y mi madre cuando eran jóvenes, mi madre en tres de ellas. Pero también su hermana Aurelia. Y la tía Maruja, que era amiga de mi madre antes de convertirse en concuñadas, si no me perdí en su día en la explicación de la historia. Y mi abuelo cuando no tenía pinta de abuelo, en 1941, sino de señor interesante.

Y está el bebé, tan despabilado. Una anotación dice que soy yo… pero no lo tengo nada claro. Mi aspecto en otras fotos de la época era distinto. Con más pelo y más rechoncho. Y algún observador ajeno ha comentado la posibilidad de que se tratase de una niña. Queda en la duda de porque estaba en una cartera con otras fotos de familia tan cercana.

[Fotos] Explorando los equipamientos comunitarios y otros paisajes suburbanos

Fotografía

Yo sigo a lo mío como llevo haciendo desde hace mucho tiempo. Llevo muchos años dedicando mis paseo fotográficos a un área en las afueras de Zaragoza que comprende la parte más oriental del barrio de San José, lo que se llama el entorno de la Granja, las riberas del Canal Imperial de Aragón, el barrio de Montemolín y el rectángulo comprendido entre el río Ebro y el soto de Cantalobos al norte, el Canal Imperial al sur, la ronda de la Hispanidad o Tercer Cinturón de ronda al oeste y la Z-40 o Cuarto Cinturón de ronda al este.

Es un área de terreno en la que se mezclan los usos residenciales, los equipamientos comunitarios, las áreas industriales y las huertas de Las Fuentes y otros restos de actividad agrícola en Montemolín y Miraflores. Un área que desde que soy jovencito he visto siempre en perpetuo cambio. Y aun ahora, sigue en perpetuo cambio.

Los detalles técnicos de las fotografías están en El barrio en medio formato – Hasselblad 500CM y Kodak Ektar 100.

[Cine] Nomadland (2020)

Cine

Nomadland (2020; 23/20210408)

Hace casi una semana que vimos esta película dirigida por Chloé Zhao, y que está siendo una de las grandes triunfadoras en la temporada de premios de la industria cinematográfica, configurándose como una de las favoritas para la anómala ceremonia de entrega de los Oscar dentro de 10 u 11 días a partir de hoy. Y como de estos se viene hablando desde la temporada de festivales, mucho antes de que se estrenase en las salas de cine, la expectación sobre esta película era alta.

La película nos habla de una mujer en su cincuentena avanzada, Fern (Frances McDormand), que tras quedar viuda y tras el cierre de la mina que mantenía la ciudad donde vivía, Empire, y que esta quedase prácticamente vacía, adopta un estilo de vida nómada. Adapta su furgoneta para poder guardar en ella sus posesiones y poder hacer la vida en ella, y va recorriendo el país aceptando trabajos de temporada en medio de la crisis económica que siguió a la crisis financiera de 2008, tras el colapso de la burbuja inmobiliaria en Estados Unidos, y que afectó a la economía global. En sus desplazamientos por todo el país, principalmente las grandes llanuras, las Badlands y en general el oeste americano, irá interaccionando con otras personas que viven el mismo estilo de vida, en su mayor parte personas mayores, con pocos recursos. Y sólo muy raramente interaccionará con su propia familia u otras personas de estilo de vida más convencionalmente sedentario.

Mucho paisaje de “badlands” en el oeste americano. Paisajes que yo no he visitado. Aunque en Aragón tenemos nuestros paisajes tipo “badlands” propio, tanto en el oeste, las Bardenas, como en el este, los Monegros.

La película ha recibido una valoración casi unáninemente positiva por parte de la crítica especializada, en muchas ocasiones muy entusiasta. La reacción del público ha sido también positiva, aunque no tan entusiasta. La película no tiene los elementos propios de los grandes éxitos de público actuales, en su mayor parte productos destinados a la evasión y la mercadería y no a la reflexión sobre la sociedad actual, o hacía los segmentos menos conocidos y menos favorecidos de la sociedad actual. De lo que no cabe la menor duda es que el trabajo de dirección de Zhao es primoroso y cuidadoso, pudiendo decir que la puesta en escena de una realidad que es dura, aunque con momentos para la esperanza, es muy bella. Sin tomar demasiados riesgos tampoco, ni falta que le hace. Gran trabajo en la cinematografía de Joshua James Richards, y notabilísima banda sonora de Ludovico Einaudi, que sin embargo no es candidato al eunuco dorado.

Y por otro lado, tiene de cara la interpretación de McDormand, un valor seguro, una de las intérpretes de referencia en el cine actual, una actriz de una profesionalidad y una solidez en su trabajo, constante durante décadas que, desde luego, no falla. Si además contamos la aportación de algún otro sólido secundario como David Strathairn, otro valor seguro, aunque haya acumulado pocos protagonistas en su carrera y haya dedicado buena parte de ella a la televisión, y la espontaneidad con la que se desenvuelven a la cámara los intérpretes no profesionales, auténticas personas de vida nómada, que aceptan representar versiones alternativas de sí mismas, con un resultado prácticamente óptimo, realmente la película tiene casi todo a su favor.

Y sin embargo… Tengo algún “sin embargo”. Y es que da igual la excelencia de un producto… si no te entra en lo más íntimo y personal… la cosa se queda a un nivel racional y emocional, y la valoración subjetiva no puede ser elevada. Siempre pongo el caso de Scorsese,… excelente director de todo punto de vista, cuyas películas, en general, no me suelen interesar. En esta ocasión es mala comparación. El problema emocional para mí es que cuando veo ficción quiero saber claramente que es ficción y que tenga el tratamiento de la ficción. Y si es un documental, es un documental y tiene el tratamiento de tal. Pero este tipo de películas juegan a caballo entre ambos géneros. Partimos de un personaje ficticio, aunque verosímil, para acercarnos a un análisis de un realidad, introduciendo en el juego a personajes reales o procedentes de la realidad a analizar… pero siempre con unos límites imprecisos entre ficción y realidad,… en los que me muevo mal. Soy demasiado cartesiano para eso y me gusta sentirme cómodo sabiendo con qué me estoy enfrentando. No es la primera vez que me pasa, por poner un ejemplo de gran éxito crítico y social, y que no me entró en lo emocional. Y no será la última. Son “ficciones” que muchas veces me parecen más cerca del docudrama que otra cosa. A lo que hay que sumar una visión excesivamente poética y romántica de las vidas de estos nómadas, gracias a la magnificencia de los paisajes del oeste americano, que no se corresponde con la realidad de un estilo de vida propenso a todo tipo de problemas que van desde la precariedad en la salud y otros elementos del bienestar personal, hasta problemas de violencia, alcoholismo, drogas y otro tipo de cuestiones, soslayados al presentar una visión parcial de esta realidad. Es lo que hay. Excelente película,… con un pero. Al menos, para mí.

Valoración

  • Dirección: ****
  • Interpretación: *****
  • Valoración subjetiva: ***

[Fotos] Tranquilidad en la ciudad en Semana Santa

Fotografía

Se notó en Zaragoza la Semana Santa. Fueron muchas las personas que salieron a otros puntos de la comunidad autónoma, no se podía viajar más allá, para relajarse en esos días. Esperemos que no compartieran muchos coronavirus entre sí. La cobertura vacunal todavía es baja, y aunque ya se nota en términos de morbimortalidad en algún grupito de personas, la población todavía es susceptible de picos epidémicos que ponen en riesgo nuestro sistema sanitario.

El caso es que los que nos quedamos pudimos disfrutar de una ciudad más tranquila. De un acceso a exposiciones o museos más tranquilo. De unas calles más pacíficas, animadas, pero tranquilas. No era difícil encontrar un lugar para sentarse relajadamente con un par de personas más a conversar guardando las debidas distancias y tomando algo con calma.

Y por supuesto, con una cámara encima para documentar aquellas escenas que se cruzaran por el medio y me llamasen la atención. Los detalles técnicos en Leica M6, Planar 50/2 ZM, Summicron 35/2 ASPH, filtros de densidad neutra, Kodak TMax 400 y piernas para caminar.

[TV] Cosas de series; animación de “altura” y de tal palo tal astilla

Televisión

Esta semana voy con dos series muy distintas, vistas las últimas semanas, que sólo comparten dos características en común. Ambas las he visto en Netflix, ambas son entretenidas, pero no ofrecen tanto como podrían.

Tenkū Shinpan [天空侵犯] conocida también como High-rise Invasion e Invasión de altura (o en las alturas), es la típica serie adaptada de una serie manga, destinada al público juvenil masculino, en la que los protagonistas de la serie han sido abducidos de su mundo natural, y trasladados a un mundo alternativo, distópico o como lo quieras llamar. Las protagonistas de esta serie son chicas escolares adolescentes que de repente se despiertan en una ciudad similar a Tokio, llena de edificios altos y rascacielos, no pudiendo moverse más que por las azoteas y pisos altos de los mismos, sorteando una serie de peligros encarnados en seres humanos enmascarados, que pueden llevarles a la muerte. Como muchas series destinadas al público juvenil masculino, las chicas tienen un aspecto hipersexualizado, al mismo tiempo que comportamientos mojigatos, y una cierta cantidad de lo que eufemísticamente llaman fan service. La serie alterna momentos de aventura y acción que son bastante entretenidos, con impases de palabrería y ñoñería en la que suelen jugar con la ambigüedad en las relaciones entre las chicas, entre la amistad y una tensión sexual no resuelta, que probablemente nunca se resolverá. En su conjunto… no tengo claro que vaya a ver una segunda temporada, aunque tampoco lo desdeño según las circunstancias. Estaría entre las series del montón que nos llegan desde el mercado nipón.

Tokio de los edificios altos y modernos… ese es el del anime de hoy.

Y luego está Ginny & Georgia, una serie que parece ha pegado fuerte en la cadena de vídeo bajo demanda en su primera temporada. Georgia Miller (Brianne Howey), una rubia madre de treinta años, de buen ver, con una hija de quince, de padre afroamericano, Ginny (Antonia Gentry), y otro hijo mucho más jovencito, de padre caucásico, Austin (Diesel La Torraca), se establecen en una localidad próspera de Nueva Inglaterra procedentes de Tejas, buscando comenzar una nueva vida, tras enviudar y heredar los bienes del finado. Pero esta peculiar familia arrastra muchos secretos y puntos oscuros en su vida anterior como para que todo sea fácil. La serie se deja ver, pero tiene un grave problema. No sabe lo qué quiere ser de mayor. ¿Una comedia de interacciones madre/hija tipo Gilmore? ¿Una de crímenes con huidas hacia adelante? ¿Un drama de instituto? ¿Una crítica social sobre el racismos y el sexismo encubiertos en las comunidades pretendidamente liberales y abiertas del nordeste americano? Todo a la vez. Nada de lo anterior en realidad. Toca muchos palos, pero sin definirse del todo, y con un montón de historias paralelas, que no sabemos dónde llevan… o simplemente no llevan a ninguna parte. Pero es entretenida. Un poco absurda en algún momento, pero entretenida.

[Recomendaciones fotográfica] Color, esclavitud, cuerpo, paisaje y espiritualidad

Fotografía

No he recogido muchas recomendaciones esta semana. Han sido siete días raros. ¿Malos? A ratos. Comenzó con la sensación de duelo, franca tristeza, por el fallecimiento de alguien que, sin ser muy cercano, representaba muchos recuerdos, muchas cosas buenas para mí. Y sólo tenía 43 años. Tristeza. Luego vino la vacuna con la covid-19… que en sí mismo es un buen acontecimiento. Pero me afectó algo, efectos secundarios normales y previsibles. Prueba de que mi sistema inmunitario funciona correctamente. Pero que me tuvo un par de tardes modorro perdido en casa. Eso sí… por la mañana me levantaba como una rosa, y no encontraba motivos para no ir a trabajar. Solo me fastidió las tardes. Y luego ya… un cúmulo de circunstancias, algunas laborales, otras no, acabó dejándome la cabeza como las maracas de Machín. Revuelta, ruidosa y sin un proceso de pensamiento claro y dirigido. Poco a poco, vuelvo a la normalidad. Creo. Pero aun así, tengo tres cositas que comentar.

Koyasan y los lugares sagrados de Kumano Kodo en la península de Kii, Japón, son una ilustración adecuada para la entrada de recomendaciones fotográficas de hoy.

En Cartier Bresson no es un reloj nos hablan de Trent Parke. Un fotógrafo que estuvo trabajando en blanco y negro toda su carrera, que ofreció un trabajo importantísimo (véase el video a continuación), pero que acabó agotado y dejó la fotografía.

Pero luego… volvió. En color. La reconciliación con el medio fotográfico cambiando la forma de ver y de expresarse. Mucho se ha escrito y se escribe sobre el blanco y negro como el medio fotográfico expresivo y artístico por excelencia. Yo sigo pensando que en realidad, el blanco y negro es más sencillo. Hay menos variables a gestionar en la imagen. Los grandes coloristas de la fotografía… son enormes. Y parece que Trent Parke puede ir en camino de convertirse en uno de ellos.

Uno de los mayores baldones de la especie humana es la esclavitud. En todas sus variantes, reconocidas o no “oficialmente”. Hoy en día siguen existiendo esclavos. Personas que trabajan sin derechos y obligadas por las circunstancias; tráfico de personas, trabajo forzado, servidumbre vinculada a deudas, matrimonios forzados, trabajo infantil… En Feature Shoot nos hablan del trabajo de Marla Klein (instagram), fotógrafa norteamericana con fuerte compromiso social. Klein se fija en la industria de la moda, en la que tantas personas trabajan en condiciones indecentes en países sin consideración por los derechos laborales, o más en general, por los derechos humanos. Tres modelos vestidas “a la moda” por las manos de los trabajadores esclavos que trabajan para el mundo de la moda. Me ha impresionado. Por el simbolismo tan potente y por la calidad de las fotografías.

En Pen Online han presentado un libro, Koya Bound, que recoge el recorrido a pie de Craig Mod (instagram), caminante, escritor y fotógrafo, por las rutas de peregrinaje de Kumano Kodo por la península de Kii hasta el monte Koya. En nuestro último viaje por Japón visitamos varios de los lugares más característicos de estas rutas de peregrinaje, aunque nosotros no las unimos caminando, sino viajando en transporte público. Unos lugares bellos y culturalmente muy interesantes y que no estaban saturados de turistas frente a otros destinos. Me gustan las fotografías de Mod; también me gusta que me evoquen los recuerdos del viaje.

[Libro] Puerto estelar – George R. R. Martin, Raya Golden

Literatura

Hacía ya un tiempo que no leía una historieta. O novela gráfica, que me parece que es así como viene denominada la de hoy. El caso es que estos días atrás estaba atascado en mi lectura… han pasado muchas cosas y mi cabeza no me da para centrarme. Así que el jueves, que entré un momento a comprar un par de rollos de película en un comercio de la ciudad, vi este libro y me llamó la atención. En un principio, no iba a comprar. Pero mientras recorría el comercio, le iba dando vueltas al asunto, volví a pasar por el expositor… y cogí un ejemplar.

Esta novela gráfica está basada en el guion para un piloto de una serie que nunca se llegó a grabar, escrito por el “tronado” George R. R. Martin y adaptado e ilustrado por Raya Golden. Escrito en 1994, nada más y nada menos. En algún lugar lo han definido como una mezcla de Law & Order y Men in Black. No sé. Puede que tenga semejanzas con las dos. Nunca he visto la primera… hay tantas series de policías, que… La novela gráfica homenajea al mismo que satiriza una de ellas, muy popular. Y la verdad es que la segunda, mientras la leía, no me ha venido a la mente. En MIB, la base de la historia es que la presencia de alienígenas en la Tierra, así como la existencia de los MIB, es secreta. Pero en la historia que nos ocupa hoy, la esencia es que la llegada de los extraterrestres a la Tierra es un hecho público y manifiesto, y circulan entre nosotros. Al menos en las ciudades con las tres puertos estelares que hay en el planeta.

En algún momento de nuestra historia, no muy lejano en el tiempo, los extraterrestres, que nos llevan estudiando durante décadas, aterrizan en tres lugares distintos del mundo. La primera nave, en Singapur, durante la final del Campeonato de Fútbol de la ASEAN. La segunda, en Copenhague, durante el derbi futbolero entre el FC København y el Brøndby IF. La tercera, en Chicago, durante la Super Bowl. Y admitieron a los humanos como la especie 315 de la Armonía de los Mundos (notar estas ¿irónicas, paródicas, homenajeadas? referencias, 1 y 2). De inmediato se construyeron los puertos estelares de Singapur y Copenhague. Pero el de Chicago se retrasó… y las cosas no han sido tan sencillas como se esperaba. Estas son las aventuras de la comisaría de policía del distrito donde se encuentra el puerto estelar… y son muy muy divertidas.

Sinceramente, me lo he pasado pipa. Hacía tiempo que no me lo pasaba tan bien con algo así. En realidad, a mí me parece una space opera, una aventura espacial, pero en la que no salimos de Chicago. Como si una película de Star Wars transcurriese toda ella en una desmadrada Mos Eisley. Incluida la taberna y su espaciopuerto. La aventura tiene ritmo, tiene argumento, tiene unos personajes con lo que empatizas, que te caen simpáticos y te importan, y está bien escrita y dibujada. Te da pena si tienes que dejar de leer, te ríes con frecuencia, y cuando terminas te preguntas cuándo vas a saber qué pasa después. No tengo ni idea si va a haber un después. Pero si lo hay, me apunto.