[Recomendaciones fotográficas] Una ronda de fotografías interesantes en tiempos de bajona

Fotografía

No me gustan los datos de nuevos casos de la epidemia. Y eso que no han publicado todavía los de ayer. Pero cuando parecía que la curva epidémica se aplanaba, dio un empujón hacia arriba. Puede haber muchas explicaciones, unas más positivas y otras más negativas… pero podemos repetir lo que ha sucedido en Italia. Y no es buena noticia. Así que hoy no estaba con muchas ganas de hacer estas recomendaciones fotográficas. Pero me voy a obligar. Aunque sea de forma telegráfica.

Mañana o pasado os cuento más de la serie de fotos que ilustran la entrada de hoy… Simplemente decir que son paisajes urbanos de Zaragoza de antes del aislamiento social.

En Magnum Photos nos sigue ofreciendo con frecuencia recomendaciones dentro de su enorme catálogo de fotografías:

  • Y “Chim” uno de los fundadores de la agencia, siempre se caracterizó por su empatía y sus trabajos con la infancia. Los niños fueron una de las peores víctimas del horror bélico en las guerras mundiales. Nos ofrecen fotografías de “Chim” sobre la lucha contra el analfabetismo tras el fin de la guerra. A los fascismos nunca les han gustado las personas cultas, porque piensan y no se dejan engañar fácilmente, y así quedó la Italia fascista culturalmente. Se podría decir lo mismo de otras dictaduras fascistas mucho más próximas, que hicieron de la represión al maestro una de sus máximas en sus primeros años.

Me gustan las series que mezclan el retrato con el paisaje, natural y humano. Creo que se complementan muy bien y nos dan una mejor idea de lo que pasa en un determinado lugar y a unas determinadas gentes. Por eso me ha gustado el artículo en Creative Boom dedicado al trabajo del fotógrafo Emile Holba (instagram) en el extremo norte de Noruega, donde confluye el país escandinavo con los extremos de Finlandia y Rusia. Un lugar que me gustaría visitar. Ya veremos cuando y cómo.

Cartier-Bresson no es un reloj nos recordó hace unos días una de las más formidables fotografías de la historia de la fotografía, Tomoko Uemura in Her Bath de W. Eugene Smith. La siguen comparando con las piedades de la imaginería cristiana. Pero en la mirada de Ryoko, la madre de Tomoko, veo otros sentimientos, más intensos, que Leire Etxazarra también ve y describe en su texto, y que trascienden el concepto de “piedad” y que hace de la fotografía algo más trascendente. Y además nos habla de otro tipo de epidemias; las causadas por el ser humano, por la ideología capitalista, avariciosa e insolidaria con los demás. Tomoko murió a la edad de 21 años. Siguen existiendo desastres medioambientales. Las epidemias de coronavirus pueden ser consideradas, desde cierto punto de vista, desastres medioambientales.

[Libro] Indigno de ser humano

Literatura

No consigo recordar cómo llegué a este libro. A pesar de que fue algo que sucedió hace sólo dos semanas. Al terminar de leer algo o de ver algo, encontré una referencia a esta novela de Dazai Osamu, y me interesó. Me enteré en ese momento de que es la segunda novela más vendida en Japón después de Kokoro de Sōseki Natsume, que ya leí en su momento.

La novela nos habla de un joven de buena familia, que siempre ha encontrado enormes dificultades para comunicarse con sus semejantes y presentarse tal cual es, por lo que se esconde tras una actitud burlona, realizando payasadas que provocan la risa de los demás, que esconden su miedo hacia la interacción humana, pero que también hace que sea poco tomado en serio. Se traslada joven a Tokio donde vive en un ambiente de relaciones complejas con mujeres de todo tipo, de consumo de alcohol y finalmente de otras drogas. Con vocación de pintor, acaba viviendo de dibujar caricaturas y tiras cómicas. Intenta suicidarse varias veces y acaba ingresando en un centro psiquiátrico.

Nos iremos a las atestadas calles de Shibuya, Tokio, a principios de octubre del año pasado. Dejaré para otro rato mi mosqueo sobre porqué Japón declara tan pocos casos de enfermedad por coronavirus.

La novela es ficción, pero toma elementos reales de la vida de Dazai. Este tuvo una compleja relación con las mujeres, tuvo problemas con el consumo de alcohol y drogas, militó en el partido comunista en su juventud, por lo que fue detenido y torturado por el militarista estado japonés ultranacionalista de derechas, y tuvo varios intentos de suicidio, hasta que realmente se suicidó en 1948, padeció adicciones y tuberculosis, y procedía de una familia bien, con muchos hermanos.

La novela es dura. Nos presenta una vida dura, de incomunicación e incomprensión mutua, entre el protagonista y las personas que le rodean. Salvo algunos casos concretos, la visión de esas personas a través de la distorsionada del protagonista, nos impide conocer si tienen buenas o malas intenciones hacia el joven.

La novela se presenta con una introducción y un cierre de un escritor no identificado (que parece que se refiere a sí mismo como watashi, 私, una de las formas del pronombre de la primera persona en singular), y con un desarrollo central, aparentemente escrito por el protagonista de la novela (que parece ser se refiere a sí mismo en el original como jibun, 自分, yo mismo). Pero todo indica que la novela es una reflexión sobre sí mismo del propio escritor. La novela se publicó en 1948, en la cumbre de su éxito y de su carrera, pero poco después se suicidó tirándose a un ramal del río Tama, crecido por las lluvias de principio de junio, junto con su amante, una joven viuda de guerra, atados el uno al otro por una cuerda roja. Si después del éxito que tuvo cierta película de animación reciente, todavía no habéis pillado el sentido de las cintas o cordones rojos en el entorno de la ficción nipona… hacéoslo mirar.

Es buena, muy buena. Pero difícil de leer. Y más si no estás en un estado de ánimo adecuado.

[Fotos] Otra de bomberos, en blanco y negro

Fotografía

Segunda parte de lo que os contaba el lunes. Si entonces las fotografías del Museo del Fuego y los Bomberos de Zaragoza eran en color, hoy son en blanco y negro. Los detalles técnicos completos, como siempre, hay que buscarlos en mi espacio específico, en el enlace Ilford FP4 125 a IE 400 en el Museo del Fuego y de los Bomberos. Prefiero dejar este espacio libre de explicaciones técnicas. Simplemente las fotos.

[TV] Cosas de series; amores difíciles, imposibles, dañinos,…

Televisión

Hoy traigo dos series, ambas visibles en Netflix, que no están mal. Aunque ninguna de las dos sea perfecta, ni de lejos. Curiosamente la que me ha parecido más entretenida es la que más “goteras” tiene. Voy a ello.

Se puede ver ya desde hace un tiempo la segunda temporada de You. Para los que no estén al tanto, Joe (Penn Badgley), el protagonista de You, es un sociópata cuyas potenciales víctimas son las mujeres de las que “se enamora”. En ciertos aspectos recuerda tanto a Dexter, que incluso dentro de la propia serie han hecho alguna referencia o alusión a aquel inolvidable y entrañable sociópata justiciero. Pero eso no quiere decir que funcione como Dexter. Una de las claves de un serie con un protagonista sociópata es que tienes que, una de dos, o te sientes atraído por el (véase Hannibal Lecter) o empatizas con él (véase el propio Dexter) por aberrante que parezca la idea. Y mi problema es que, en mi caso, Joe ni me atrae ni empatizo con él. Por lo cual, has de tirar de los personajes que le rodean. Que en la primera temporada tenían su aquel, pero en esta segunda tampoco me han llamado la atención para nada. Especialmente decepcionante me ha resultado el papel en la trama de su primera, fallida, víctima. Siendo una serie que no está mal… he terminado por verla un poco forzado… y no creo que me enganche ya a una potencial tercera temporada. Ha dejado de interesarme.

Corea, inevitablemente; es lo más vistoso que tengo de lo relacionado con las series de hoy.

El domingo comentaba una película coreana de 2010 que he visto en estos días de aislamiento social. Me llevó q ella una revisión de la carrera del protagonista masculino de la serie que comento a continuación. Se trata de Bin Hyun, y la serie es Sarangui Bulsichak [사랑의 불시착], conocida internacionalmente como Crash landing on you. O sea, estrellándome (o aterrizaje forzoso) sobre ti. El título coreano traduciría más bien por aterrizaje forzoso amoroso. Así que bueno… ya se puede deducir que es una serie romántica. Así que es necesario una protagonista femenina, en este caso Son Ye-jin. A ambos protagonistas los había visto ya en series previas. Él nunca me convenció en exceso, pero ella, a pesar de que la serie era muy floja, siempre me pareció una actriz con posibles. No son ningunos críos. Estamos hablando de intérpretes de treintaymuchos, haciendo el papel de treintaypocos. Son guapos, y están muy arregladitos y apañados y resultan monos. El tema es que el punto de partida es suficientemente demencial como para impulsar una serie que me ha resultado tremendamente entretenida a pesar de las goteras de guion, de ambientación y de interpretación, que como “buena” serie coreana, tiene.

Son Ye-jin interpreta a una empresaria, hija de una familia todopoderosa en los negocios, pero que vive al margen de ellos y a pesar de ello a conseguido mucho éxito. Curiosamente, su padre se da cuenta de su valía y decide que sea su heredera, generando la envidia y el rencor de sus hermanos varones. En un momento dado, practicando parapente, se mete en una tormenta con tornados incluidos, y acaba aterrizando en el lado norcoreano de la zona desmilitarizada, donde es recogida por un capitán del ejército norcoreano. Y a partir de ahí… no voy a entrar en los numerosos enredos en los que se meten para devolverla a Corea del Sur, para enamorarse, y para sortear a todos los malos, del norte y del sur, que los amenazan. Con un planten de secundarios, especialmente los que hacen de norcoreanos, de lo más divertidos, se convierte en un placer culpable relativamente bien hecho que acabas devorando y pasándotelo de miedo. Y las chicas son muy guapas. Aunque probablemente en la vida se haya visto paseando por las calles de Pionyang mujeres tan elegantemente vestidas, ni aun entre las clases dominantes de la monarquía marxista-leninista. Pero el emplazamiento de producto manda sobre la veracidad histórica y social.

[Fotos] Una de bomberos, en color

Fotografía

Al igual que hace unos meses, el pasado 1 de marzo, domingo de museos municipales con entrada libre, habiendo niños, nos dimos una vuelta por el Museo del Fuego y de los Bomberos de Zaragoza. Y yo me llevé un par de cámaras fotográficas, de las cuales, hoy os presento algunas fotografías realizadas con película fotográfica negativa en color. Los detalles técnicos en Fujifilm Natura 1600 en el Museo del Fuego y de los Bomberos.

[Cine en casa] Malos tiempos para el cine en salas,… recuperaremos películas en la TV

Cine

Si a los cierres que se anuncian por la enfermedad causada por cierto coronavirus, tengo que añadir que esta semana pasada no he tenido tiempo ni ocasión para acudir a las salas, tengo vacía mi reserva de comentarios cinematográficos. Pero siempre podemos tirar de la caja tonta, de las plataformas de vídeo bajo demanda y de otros recursos para ver cine. Especialmente para recuperar cine. Sobretodo el que tenemos menos ocasión de ver.

En los dos últimos meses, Netflix ha ido sumando a su catálogo el de películas de animación de Studio Ghibli. Lo cual es un puntazo, porque hasta las menos conocidas o aplaudidas son majas de ver. Yo creo que a estas alturas de mi vida he visto ya todas. Incluso la que no es del estudio, porque no se había contituido todavía. En cualquier caso, tienen los derechos sobre la valiente Naushika, que sigue siendo una de mis favoritas entre las heroínas del estudio. Pero hay algunas que sólo he visto una vez. Y es un buen momento para repetir. Salvo una. La película en tiempo bélicos de Isao Takahata es una belleza. Pero la enorme tristeza que genera evita que me anime a volver a verla.

No obstante, Takahata es el responsable de algunos de los títulos más personales del estudio, muy distintos a los de Hayao Miyazaki, pero tan interesantes como los del más conocido, y todavía vivo, director de animación de los títulos más recordados de Ghibli. En estos días me he merendado un par.

Ambiente tradicional nipón… siguiendo la estela del cuento de la Princesa Kaguya.

Hōhokekyo Tonari no Yamada-kun [ホーホケキョ となりの山田くん], conocida en español como Mis vecinos los Yamada es una de las más divertidas y aptas, por sus temas, para todos los públicos. Es más, será más disfrutada por los adultos que por los niños y adolescentes, en la medida en que se sientan reconocidos en los problemas cotidianos de esta peculiar familia. Tiene una estructura de tiras cómicas animadas, microhistorias en la vida cotidiana de los Yamada, salpicados de vez en cuando por bellos haikus de Bashō. No sé muy bien porque la había visto sólo en una ocasión.

Con un estilo visual muy similar a la anterior, y muy distinto del que usa Miyazaki, por ejemplo, y no digamos los directores de moda como Makoto Shinkai, tenemos la maravillosa y poética Kaguya-hime no Monogatari [かぐや姫の物語], conocida en castellano como El cuento de la princesa Kaguya. Es relativamente reciente. Su estreno en España se vio oscurecido porque se produjo casi simultáneamente a la que en su momento se anunció como la última película de Miyazaki, que se llevó la fama mediática. Pero la historia de Kaguya es claramente superior. Basada en una antigua leyenda japonesa, que se convirtió en uno de los textos literarios más antiguo del País del Sol Naciente, El cuento del cortador de bambú (Taketori monogatari [竹取物語]), nos cuenta la historia de la niña que un anciano cortador de bambú encontró en un brote de bambú y que se convirtió en una princesa de gran belleza, inteligencia, bondad y sensibilidad. Con unos dibujos absolutamente preciosos, y una maravillosa banda sonora a cargo de Joe Hisaishi, nunca me canso de escuchar la pentatónica (creo) combinación de Warabe uta [わらべ唄, canción infantil] y Tennyo no uta [天女の歌, canción de la mujer celestial], para mí entra a formar parte del grupo de las obras maestras de Studio Ghibli. Fue candidata al Oscar, perdiendo ante una película claramente inferior desde todos los puntos de vista, salvo los de la limitada visión de los votantes de la academia.

Y también he tenido oportunidad de rescatar por ahí una película que me llamó la atención por un par de razones. Se trata de la coreana Manchu [만추, finales de otoño], conocida fuera de la República de Corea como Late Autumn. Dirigida por Kim Tae-yong, me llamó la atención por estar protagonizada por un actor coreano que actualmente vemos con frecuencias en los dramas de este país en Netflix, Bin Hyun, en plan galán de acción, muy valiente y austero. En la película, ya ves tú, hace de gigolo. Pero es que la protagonista femenina es la china Tang Wei,… que a mí me enamora cada vez que la veo. Cómo me gusta esta mujer. Y aquí hace un papel de joven reclusa, en prisión por haber matado a su marido, que obtiene un permiso de poco más de 72 horas para el funeral de su madre. Una interpretación contenida, de escasas palabras, con unas miradas que desarman. Qué burros los chinos cuando la vetaron durante años por su papel en cierta película de época. Qué nefastas son las censuras. Recordemos que a Tang Wei la pudimos ver hace no mucho en un doble papel en otra excelente película. Cotilleo,… Tang Wei y el director Kim Tae-yong se hicieron pareja, y son felices padres de una niña que dicen que se llama Summer. Qué bonito es el cine…

[Libros de fotografía] Alimento para la mente durante el #quedateencasa ¿o era #yomequedoencasa ?

Fotografía

Pues eso. Que la epidemia de coronavirus amenaza a los miembros más débiles de nuestra sociedad. Y entre ellos, la capacidad del sistema sanitario para responder con eficacia. Así que se nos recomienda quedarnos en casa. Después de varias semanas con el personal “desc.j.nado” por las cosas que les pasan a los chinos, ahora resulta que Europa lidera el número de casos y muertos. Aunque claro, nadie sabe lo que está pasando en otros continentes donde los sistemas no permiten contar ni controlar lo que pasa…

Pero en estos últimos días he recibido algunos libros y revistas de fotografía que me permitirán sobrellevar el tiempo de ser, de forma solidaria, un asocial. Y os los cuento.

Las fotografías acompañantes pertenecen al mismo carrete que las del de la excursión al curso alto de río Martín, pero utilizando como objetivo un Helios 44-2 58/2 de fabricación soviética, usado con un adaptador sobre la Canon EOS 650.

La revista Exit, con su número 77, ha cambiado de formas, aunque creo que sigue siendo lo mismo de forma. Cada número nos trae un tema, en este último el de las “Minorías”, y nos muestra cómo algunos de los mejores fotógrafos del momento, y también de la historia, pero sobretodo actuales, observan, reflexionan o proponen sobre ese tema. Textos siempre en castellano y en inglés. No he tenido todavía de meterme en profundidad en este número, por lo que no puedo hablaros de ninguna recomendación de contenido en concreto, pero sin duda es una revista recomendable en sí misma. Siempre. Si antes os he dejado el enlace al número actual, os pongo también el enlace a la cuenta en Instagram de la revista.

Desde hace ya unos años, voy comprando de vez en cuando libros de la editorial Another Place Press (instagram). Como ellos mismos se definen, son una pequeña editorial independiente que muestra el trabajo de fotógrafos contemporáneos dedicados al paisaje. Paisaje humano, natural y, las más de las veces, ambos en interrelación. No compro todos sus libros pero tengo ya unos cuantos. Son ligeros, bien presentados, relativamente económicos y sobretodo pueden servir de inspiración para el aficionado a la fotografía que quiere encontrar sus proyectos y su propia visión. Recientemente he recibido el libro Undertow de Frances Scott (instagram). Esta es una fotógrafa natural de las islas Orcadas, al norte de Escocia, actualmente establecida en Glasgow, que ha decidido revisar mediante sus fotografías, en blanco y negro, su relación personal con el paisaje de sus islas de origen, especialmente el paisaje costero. Incluye un copia firmada de una de sus fotografías en tamaño Din A5.

Hace unos días, en unas recomendaciones fotográficas, os hablaba de Thomas Sauvin (instagram). Sauvin es un coleccionista francés que vive en Pekín, y que se dedica a buscar y coleccionar fotografías y negativos en los mercadillos de la capital china, donde eventualmente encuentra auténticas joyas, que organiza y publica de forma excelente. Cuando realicé en Coursera el curso del Museum of Modern Arte MoMA de Nueva York “Seeing Through Photographs“, pude introducirme en el análisis de lo que actualmente se da en llamar fotografía vernácula. Es decir, la fotografía que se realiza de forma cotidiana con sujetos y temas corrientes, distinta de la fotografía profesional, documental o comercial, o de la realizada con fines artísticos. Es decir, la fotografía que hace la gente de vacaciones, o cuando ve algo que le llama la atención, o de sus seres queridos, o las que toman los científicos, los policías u otras profesiones durante el ejercicio de su profesión. Me interesó la labor que hacía Sauvin, y me atrajo comprar el último libro que ha publicado, Great Leaps Forward. Con una presentación excelente, recoge una selección de fotografías del departamento de Educación Física de la Universidad de Xi’an. Y son de excelente calidad técnica y compositiva, realizadas todas un mismo día de junio de 1960, soleado y luminoso. Al mismo tiempo, el Gran Salto Adelante fue el nombre que recibió uno de los planes de desarrollo de la China de Mao, en esa misma época. Una iniciativa que fracasó y que causó horribles hambrunas, aunque esto es cuestionado por algunos críticos. Causó el desprestigio de Mao Ze Dong, aunque volvió en 1966 con otra terrible iniciativa, la Revolución Cultural, que también causó estragos en China. Las fotografías tienen una estética muy propia de los regímenes totalitarios, en la que se glorifica el cuerpo sano e ideológicamente perfecto de los jóvenes.

Bueno, esto es todo por el momento. Sigamos con el #yomequedoencasa.

[Viajes] Excursión al curso alto del río Martín con película tradicional

Viajes

Ya os he hablado de la excursión en el día que recientemente realicé al curso alto del río Martín. Me llevé un cámara con película tradicional. Los detalles técnicos los podéis encontrar en Excursión al curso alto del río Martín – Canon EOS 650 + EF 24-105L IS USM + Kodak ColorPlus 200.

Aquí os dejo unas cuantas fotos de la mañana, en los hocinos del Pajazo y en Martín del Río. Por la tarde en Peñas Royas, la luz era muy fea y no le puse otro carrete de película a la cámara.

[Libro] The Cockroach

Literatura

No ando con mucho tiempo, así que reseña breve del último libro que he terminado de leer.

Se trata de una novela corta, la última del escritor británico Ian McEwan. Cuando la adquirí no estaba disponible todavía en castellano, así que la leí en inglés. Ahora ya está disponible en castellano, a 12,34 euros en versión electrónica, por 10,69 euros la versión electrónica original en inglés.

McEwan arremete con una ácida sátira inspirada por La Metamorfosis de Kafka, aunque en versión “disléxica”. En la versión de Kafka, un ser humano se convierte en cucaracha. En este caso es una cucaracha la que se convierte en primer ministro del Reino Unido con el fin de sacar adelante un proyecto de ley “reversalista”, que propone invertir el flujo del dinero. No voy a contar que es esto, lo leéis si os interesa; simplemente es una idea absolutamente demencial y populista, que representa todos los desmanes que los partidos políticos, no sólo los más populistas, están haciendo en el mundo actual con fines oscuros y egoístas, al servicio de grupos de interés no bien identificados, para los cuales consiguen la colaboración del público, que no alcanza a entender nunca el alcance negativo que las medidas tienen para ellos. Bajo las banderas de los nacionalismos y otras demagogias, las comunidades se ven arrastradas por medidas políticas que progresivamente limitan sus derechos y empeoran su calidad de vida.

Con el protagonista de la novela como peculiar alter ego del actual primer ministro británico, y otros personajes, como el presidente de EE.UU. Archie Tupper fácilmente reconocibles como dobles de sus alternativas reales, toda la historia del “reversalismo” no es más que una clara alusión al sin sentido de los políticos y ciudadanos del Reino Unido al abrazar el brexit como “solución” a la recuperación de la “grandeza”, “independencia” y “prosperidad” de este país.

A pesar de su tono paródico y humorístico, el libro no levanta risas, sino auténtica preocupación por la situación de la política actual, no sólo en el Reino Unido, sino en todo el mundo. Y me atrevería a decir que la crisis del coronavirus, tan actual, todavía va a dejar entrever más todavía las costuras de los sistemas políticos y sociales actuales. La literatura de McEwan siempre tiene calidad y es recomendable, y en esta ocasión, la condición de novela corta, hace que se lea casi de un tirón y con facilidad.

[TV] Cosas de series; yakuzas y superpoderes adolescentes

Televisión

En una semana compleja para mí, por lo menos en lo que se refiere a su inicio, voy a aprovechar un momento de pausa para hablar de un par de series de televisión que he terminado recientemente de ver. Ya veremos que más puedo hacer o escribir hasta el miércoles o el jueves, según como vaya. Porque además de líos laborales, de cuestiones que no quiero comentar y de que tengo que revelar tres carretes de fotos… bueno… da igual. Estoy muy liado. Vamos con este ratito, con un poco de agilidad a hablar de estas dos series, que son interesantes.

I am not okay with this

Con el escatológico título en castellano de Esta mierda me supera, nos encontramos con un drama adolescente basado en un cómic de Charles Forman, el mismo que The End of the F***ing World, y adaptada al igual que la anterior por Jonathan Entwistle, que nos vuelve a llevar a las angustias propias de la edad. Especialmente si eres un chica, que arrastra un duelo patológico por el padre muerto, y descubres de repente que tienes superpoderes que no puedes controlar.

Siete episodios de 22 minutos de duración suponen una duración de dos horas y media… como tantas películas de hoy en día. Así que se ve rápida. Y descarga su peso en la interpretación de su protagonista, Sidney Novak (Sophia Lillis), y algunos otros de sus compañeros de instituto. Con un montón de referencias a otras historias sobre angustias adolescentes, las más obvias de las cuales nos llevan a Carrie, aunque sería tonto ver en esta serie una nueva versión camuflada de aquella película, no parece un producto perfecto, pero sí atractivo. Y en el que nos dejan muchas dudas de por donde va a seguir, si sigue. Porque no hay un cierre claro de la historia, y da pie a una continuación. A mi no me importará seguir viéndola.

Giri 義理/Haji 恥

Cuando apareció en el catálogo de Netflix esta serie, pensé que se trataba una producción japonesa para la cadena de vídeo bajo demanda en internet. Y aunque quien sigáis este Cuaderno de ruta, sabréis que no soy precisamente de los que rechazan las series asiáticas, el tema de las mafias o yakuzas no me pareció atractivo en un primer momento. Hasta que empecé a encontrar algunas referencias a la serie que volvieron a despertar mi interés por ella.

Lo cierto es que bajo el título en japonés que se puede traducir como Por derecho/Vergüenza, encontramos una producción de la BBC británica, con un reparto mixto británico y japonés, con localizaciones en el Reino Unido y en Japón, y con diálogos también en los dos idiomas implicados. Un policía de Tokio, Kenzo Mori (Hira Takehiro), que es enviado extraoficialmente a Londres a buscar a su hermano, Yuto (Kubozuka Yōsuke), exiliado de la yakuza tokiota y sospechoso de un asesinato de otro yakuza en la capital británica, se verá metido en una escalada de interrelaciones que afectará a mucha otra gente. Entre ellas a una policía británica (Kelly Macdonald), a un chapero de madre inglesa y padre japonés (Will Sharpe), a Taki (Okuyama Aoi), su hija adolescente, a su callada y resignada esposa (Nakamura Yūko) y otro buen número de personas.

La serie, de ocho episodios de aproximadamente una hora de duración, va creciendo lentamente para explotar en plena intensidad en su cuarto episodio, muy notable, y para mantener la tensión hasta un final,… que no está mal, pero quizá demasiado rosa. En cualquier caso, una serie que ha pasado relativamente desapercibida, pero que es bastante recomendable, tanto por su puesta en escena como por sus excelentes interpretaciones. Adolescente japonesa incluida que tienden a ser muy monas (かわいい ね?), pero limitadas como actrices, como comentaré dentro de una o dos semanas con otra serie que estoy viendo, pero que en este caso resulta bastante convincente.

[Recomendaciones fotográficas] Enfocando sobre las fotógrafas

Fotografía

Hoy no tengo mucho tiempo para casi nada. Un día complicado por todo tipo de cosas, unas buenas,… otras “no tan buenas”. Cosas de eso que llaman “la vida” y que nos sucede cotidianamente, de las que te hacen pensar si merece la pena planificártela un poco o simplemente dejar que pase… No entro aquí en los erróneos conceptos a propósitco del Carpe Diem que pululan por las relativamente nocivas redes sociales… estoy más a cierto pesimismo vital al que supongo que estamos abocados cuando llegamos a cierta edad. Y doy gracias por ser espectador, más o menos activo, de estas cosas “no tan buenas”, aunque a veces duelan. Pero todo es cuestión de tiempo para que todos subamos al escenario para representar nuestro papel en la tragedia. Y si no, ya veréis…

El caso es que hoy es 8 de marzo, Día Internacional de la Mujer, por lo tanto, desde que al día se le cayó de la denominación el adjetivo “Trabajadora”. Lo cual muchos piensan que es cosa de hace cuatro días, lo que la caída del adjetivo digo, y sin embargo fue ya en 1975 cuando las Naciones Unidas lo descabalgaron para dar reconocimiento a todas las mujeres sin distinción. Pero parece que prensa y políticos no se han coscado del tema hasta hace unos pocos años. Como yo suelo dedicar los domingos a recomendar cosas sobre fotografía, no me saldré de mis propias costumbres. Y como no tengo mucho tiempo, me limitaré a una recomendación… que lleva muchas otras implícitas y femeninas.

Female in Focus es un premio concedido por 1854 Media, la editora del British Journal of Photography BJP, revista que comenzó su andadura en aquel año del siglo XIX y aún sigue en la brecha, una de las de más calidad en el mundo de la fotografía, y que se convocó por primera vez en 2019. Su objetivo es servir de plataforma para visual el excepcional trabajo que realizan muchas mujeres fotógrafas en todo el mundo, pese a que trabajan en un sector en el que, como en muchos otros, tienen una menor visibilidad, y sufren una brecha salarial espantosa. Datos,… de los graduados en disciplinas fotográficas diversas, el 80 % son mujeres, sólo un 15 % de los profesionales de la fotografía lo son, y los ingresos que reciben son un 40 % menos que los de los fotógrafos hombres.

El sitio web de la iniciativa pone a disposición del público algunas publicaciones gratuitas, extraidas de los fondos del BJP, principalmente. Destacaré dos de ellas. Se puede obtener el número de mayo de 2017 de BJP, Female Gaze (traducción, mirada femenina), dedicado como se puede entender a las fotógrafas. Hay que decir que BJP saca más o menos periódicamente números dedicados a las mujeres fotógrafas, como en septiembre de 2018, Through her eyes (traducción, a través de sus (de ella) ojos).

También ha estrenado recientemente, con su volumen 1, el Female in Focus x BJP E-magazine, en el que reúne en una publicación en línea, que también se puede descargar, el trabajo de diversas fotógrafas, extraídos de los archivos de BJP. Este primer número viene con el título de Your body es a battleground (traducción, tu cuerpo es un campo de batalla), e incluye el trabajo de las fotógrafas Sara VanDerBeek, las representaciones de la forma femenina, Delphine Diallo, retratos de unidad y empoderamiento, Laia Abril, segunda serie sobre la misoginia “On rape (De la violación)”, Lina Scheynius, un estudio sobre el acto de dar a luz, y Rasha Kahil, el troleo en las redes sociales. Denso.

Bueno… pues hasta la próxima. Me voy.

[Cine en TV] All the bright places (2020)

Cine

All the bright places (2020; 16/20200304)

Ha llegado marzo. Y con su llegada nos ha dejado la sensación de que el bajón de primavera en la calidad del cine que se proyecta en la cartelera ha llegado antes de tiempo. Generalmente son abril, mayo y junio los meses flojos,… pero es que no hemos sido capaces de encontrar una buena sesión a la que acudir a ver cine en pantalla grande. O las películas nos parecían carentes de interés o las versiones originales se limitaba a horarios en las que no nos venía bien. El caso es que durante el invierno, no era infrecuente que esos horarios cambiaran una o dos semanas después del estreno, abriendo oportunidades. Pero desde hace unas pocas semanas, simplemente desaparecen las versiones originales tras una semana en cartel. Promoción de la cultura que se llama. Así que esta semana me contentaré con un estreno reciente en una plataforma de vídeo bajo demanda a través de internet. Dirigida por Brett Haley, a priori y según lo leído en algún sitio, esta película quizá no fuese la octava maravilla del séptimo arte, pero parecía un producto digno. Así que le di una oportunidad. Por cierto, en España la han titulado “Violet y Finch”… así con toda la “originalidad” del mundo.

Hasta ahora, las fotos de nuestra escapada de hace una semana a la provincia de Teruel sólo las había tratado en blanco y negro, en la práctica. Hoy he optado por el color,… aunque no me salen “todo esos lugares brillantes”.

La película nos habla de la relación entre dos adolescentes, compañeros en el mismo instituto, aunque no se han tratado mutuamente hasta el momento. Ella, una chica muy pija, Violet (Elle Fanning), ha perdido a su hermana en un accidente de tráfico, pérdida por la que todavía se encuentra en duelo, con amenazas de que sea un duelo patológico. Él, un chico de clase trabajadora, Finch (Justice Smith), es el chico conflictivo del colegio, con algún eventual ataque de ira o ausencias del centro. Un trabajo de clase en el que tendrán que visitar juntos los lugares representativos del estado de Indiana, en el que viven, servirá para acercarlos e iniciar una peculiar relación.

Con una realización académica y funcional, los primeros compases de la película resultaron prometedores. La pareja de actores son razonablemente competentes, especialmente Fanning, como ya ha demostrado en otras películas, y sin resultar en absoluto una situación original, parece que nos está llevando a algún lugar interesante. Pero pronto la película empieza a torcerse, con un exceso de melodrama que va creciendo hasta un final supuestamente trágico, disfrazado de “venga va, todo está bien, porque todo el mundo es bueno”. La película resulta en definitiva no ser más que un publirreportaje de lo políticamente correcto en el mundo de la salud mental, en la que mezclamos en una coctelera gente con duelos patológicos, con abusos físicos en la infancia o con trastornos de la alimentación, tengan o no tengan que ver. Con ello, poco a poco, incluso las interpretaciones van decayendo, estando a punto de naufragar.

La película no es una catástrofe total, pero al final, llena de tópicos, y resultado de refrito de situaciones mil veces vista, no va más allá de lo que puede ofrecer un telefilm buenrrollista y de bajo presupuesto. Particularmente, no perdería mucho tiempo con ella.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ***
  • Valoración subjetiva: **