[Viajes] Mucho que digerir de un país que no existe

Viajes

Taiwán no existe. Me refiero a lo “oficial”, al “orden mundial”, al “concierto de la comunidad internacional” de naciones y estados. Su nombre oficial, el que el gobierno se da a sí mismos, es República de China, con capital en Taipéi. Y considera que el resto de China son provincias rebeldes que en algún momento volverán al redil. La República Popular China, con capital en Pekín, considera la situación exactamente a la inversa. Las Naciones Unidas y la mayor parte de los estados del mundo reconocen exclusivamente a esta última. No obstante, es mucho más sencillo entrar y pasear por Taiwán que por enorme gigante asiático. Para cualquier ciudadano del mundo. Incluidos los chinos del continente. Por cierto, las relaciones entre ambas entidades son mucho más fluidas y normales de lo que muchos piensan, con continuos intercambios de todo tipo. Muchos chinos continentales de turismo en la isla conocida antaño como Formosa.

20180927-9920358.jpg

Taipéi es una ciudad global. Y en la práctica, toda la parte occidental de la isla desde Keelung hasta más al sur de Kaohsiung, es una gran conurbación. Gran parte de la isla está muy poco poblada por ser un terreno muy montañoso y agreste y, a pesar de eso, la isla tiene la tercera densidad de población de Asia tras Hong Kong y Japón. Hong Kong no es un país; pero visto lo visto, tampoco nos vamos a poner quisquillosos.

Más avanzada tecnológicamente en algunos aspectos que España, por poner un ejemplo occidental cercano, tiene elementos de tradicionalismo, conservadurismo, caos urbano, y otros aspecto que todavía estamos digiriendo que hacen de este país, como muchos de Asia que avanzaron “siglos” en décadas, en comparación con los países occidentales.

Pero al mismo tiempo se percibe, como en otros países de Asia que hemos podido visitar, un dinamismo que la vieja y cansada Europa empieza a carecer con carácter preocupante.

Al mismo tiempo, goza de zonas agrestes y casi salvajes de gran belleza. Con su clima subtropical húmedo, aunque con inviernos bastante menos fríos que los de otras regiones con este tipo climático, no carece de áreas naturales que encantarán a quienes busquen este tipo de atracción viajera.

Nosotros esperábamos tener lluvias de vez en cuando. Al fin y al cabo, la pluviometría que habíamos investigado va desde los 1700 litros/m2 en el suroeste de la isla, a los 2100 litros/m2 en Taipéi, y más en otras parte de la costa oriental. Sin embargo, no hemos sacado el paraguas ni un solo segundo. Algunas gotas nos cayeron en las primeras horas de estancia, pero tan leves que casi se agradecían. Las temperaturas cálidas pero llevaderas; la humedad mucho más soportable de lo que esperábamos. Aunque hubo un par de días al final del viaje en los que nos sentimos un poquito más agobiados.

No obstante, lo que más choca son determinados aspectos culturales del lugar. De la infinidad de templos y santuarios que hemos visitado, tengo pendiente hacer una entrada con algunas reflexiones. Advirtiendo de antemano una cosa; difícilmente considero que entienda bien la famosa “espiritualidad oriental” frente al “materialismo occidental” de la que tanto se habla. Ya intentaré explicarme mejor su momento.

Una evaluación somera del viaje es muy positiva. Aunque todavía no tengo claro que hayamos acertado del todo con la planificación. Esta venía constreñida por la limitación a catorce días y trece noches, en total, incluidos los días de vuelo, que disminuía los grados de libertad a la hora de planear el viaje.

Aunque en las áreas urbanas la rotulación viaria está en chino y en caracteres occidentales, no nos fiábamos de que esto fuese así en todo el territorio. Y no debe ser fácil conducir en la caótica circulación en la que hemos estado inmersos. Tampoco debe ser fácil avanzar con agilidad en muchas de las carreteras interiores. Así que descartamos por completo el alquiler de un vehículo. Los transportes públicos te llevan a todas parte, pero no necesariamente de forma rápida. Una planificación con predominio de interior y naturaleza nos hubiera llevado a dedicar muchas horas o días simplemente a desplazarnos. Al final, nos contentamos con la visita al Parque Nacional Taroko, y realizamos una ruta más urbana. Con más horas disponible para visitar lugares. Pero esto es cansado. Y a lo peor más repetitivo. Cuestiones de compromiso, como todo en la vida.

Pero como digo, la experiencia ha sido muy positiva. Y encantados de haber visitado este “no-Estado”.

20181009-9920531.jpg

Las fotografías presentadas están tomadas en uno de los aviones de ida sobrevolando India, Taipéi, Tamsui, Juifen, Hualien, Parque Nacional Taroko, Tainan, Kaohsiung, Taichung, Dajia y el Aeropuerto internacional de Taoyuan.

[Recomendaciones fotográficas] En Taiwan o de Taiwan

Fotografía

Hoy no está siendo el día como yo pensaba. Desde hace siete días nada está siendo como pensaba. Pero un maldito accidente odontológico me ha permitido/obligado a recostarme en el sillón de una fenomenal profesional, muchas gracias una vez más, y he salido de ahí con cierto sosiego de espíritu. Aparte de salir con el chandrío odontológico bien apañado. Así que he empezado a pasar de agobiarme por una serie de cosas, he recordado que desde ayer a las tres menos cuarto de la tarde estoy de vacaciones. Y que pronto emprenderé un viaje. Que no tenemos ni la mitad de planificado de lo que pensábamos, pero que me da igual. Desde el viaje a Japón en 2014, muy medido por las circunstancias familiares, nos hemos vuelto una catástrofe planificando viajes. Yendo sólo en alguna ocasión, o acompañado las más de las veces. Y no hemos dejado de disfrutarlos tomándonoslo con tranquilidad y un flema.

El destino lo habréis podido deducir del título de la entrada. Nos dirigiremos a la que los portugueses llamaron en el siglo XVI “isla Formosa”, la isla hermosa. Por favor, no digáis que la “descubrieron”. Que ya estaba descubierta. Que ya había gente viviendo allí. En fin.

Templo Tenryu-ji - Kioto

Cuarta incursión al extremo oriente asiático tras Japón en el 2014…

Lo que sí podemos “descubrir” es que hay fotógrafos excelentes originarios de la isla o que han trabajado sobre el paisaje humano, urbano o natural del país, que no es un país según las rarezas del derecho internacional, aunque se comporta como tal a efectos prácticos. No entraré en eso.

Por ejemplo, tenemos a Anrong Xu, que en su página se define como fotógrafo nacido en China y residente en Nueva York, pero en un momento dado encontré información sobre él y especialmente sobre su trabajo en las calles de Taipei. No sé si al decir nacido en China se refiere a Taiwan o a la China continental, pero me da igual. Sus fotografías me parecieron interesantes. Especialmente para entender el ambiente general de las calles, y no las típicas visiones idealizadas de los instagramers, youtubers, 500pxers y demás fauna homogénea y homogeneizante.

20161008-2310619.jpg

… Hong Kong y Macao [foto del encabezado] en 2016…

También me parecieron curiosos los cabarés ambulantes del fotógrafo taiwanés Shen Chao-Liang, tal y como nos los presentaron en Clavoardiendo. Otra visión de las formas culturales y de la mentalidad del país. País muy poco conocido. Todo el mundo me habla de, “ah, te vas al país del madein…”, como si fueran hoy en día una constante, cuando todo es “madeinchina”, lo cual no dejan poner cuando realmente viene de la isla hermosa.

En fin,… simplemente un par de ejemplos. Que no nos llueva mucho. Y si ha de llover, que sea de forma tranquila. Que no nos lleguen ya ninguno de los tifones eso que han dado que hablar estas semanas atrás en Filipinas y Hong Kong. Y que pueda ir mandándoos algunas fotos para que os hagáis a la idea.

20171008-1070928

… y Corea del Sur en 2017. En todas lo pasé fenomenal. Que siga la racha.