Cine; Amarga navidad (2026)

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Fotografías de La Palma, islas Canarias. No es la isla volcánica del archipiélago que sale en la película, pero habrá de valer a efectos de ilustrar esta entrada.

Amarga navidad (2026; 15/20260323)

Sólo un día después de ver la película de animación que comenté el domingo, nos vamos a una sesión tempranera de un lunes para nuestra periódica dosis del cine de Pedro Almodóvar. Lo diré de entrada, con excepción de un par de películas francamente fallidas, que no deberían ser, el resto de la cinematografía del manchego me parece interesante. Quizá no todas las películas me gusten lo mismo, seguro que no. Algunas incluso me parecen flojas. Pero quitando esas dos excepciones que nunca he soportado, esta y esta, todas tienen algo interesante. Y por eso seguimos yendo cada vez que se estrena una de sus películas, incluso si no hemos sabido a priori nada sobre lo que vamos a ver.

En esta ocasión, sinceramente no sabía de que iba la película antes de ir a verla, aunque sí que sabía que las opiniones de la crítica estaban divididas. Pero que entre las opiniones negativas estaban las de los críticos, o voceras, del cine que me parecen más cretinos, así que… ni caso. Almodóvar nos lleva al cine dentro del cine. Dos historias en paralelo. Un director (Leonardo Sbaraglia) escribe un guion al mismo tiempo que algunos cambios se producen alrededor, el principal del cual que su principal asistente colaboradora durante 20 años (Aitana Sánchez-Gijón) se toma un permiso indefinido. La otra, es el guion que va escribiendo, una mujer (Bárbara Lennie) que hizo alguna película en su momento y que ahora se dedica a la publicidad, sufre ataques de ansiedad, cuyo origen no está claro.

En esta película, que comparte la riqueza visual y de diseño que es habitual en la realización del director, Almodóvar habla fundamentalmente de si mismo. Del proceso creador, de cómo va “robando” de las gentes y los acontecimientos que vive y le rodean para crear sus personajes y sus situaciones, de cómo puede unas veces acercar y otras alejar a las personas que le rodean, la potencial incompatibilidad entre el proceso creativo y el respeto a la intimidad de otras personas… una serie de facetas que suponen una reflexión y una buena dosis de autocrítica.

Cuenta con un reparto sólido y bien plantado; Sbaraglia y especialmente Sánchez-Gijón están recibiendo muchas alabanzas, aunque yo valor más el trabajo de Lennie, quizá con un personaje más ingrato. Pero esta actriz, siempre que la he visto en una película digna me ha parecido que ha hecho un gran trabajo; mucho oficio tiene. Y otros que no he nombrado, pero que contribuyen al buen tono general del elenco.

He de decir que no ha sido una película que nos enamorara de entrada. Es de digestión progresiva. Al igual que el guion que escribe el director ficticio, la historia de la ficción dentro de la ficción va dando algunos tumbos, hasta que se va afianzando lo que se quiere contar. Pero al final, el conjunto de la película cuadra. Y cuadra muy bien. Como hace tiempo que no sentía en una película de Almodóvar, dejando a un lado la película anterior, que me parece un paréntesis, un interesante paréntesis, en la trayectoria general del director. Me parece una película muy recomendable. Salvo que seas de los muchos españolitos que parten ya del prejuicio de que “a mí no me gusta Almodóvar”… que ahí… pues da igual.

Valoración:

Dirección: ****
Interpretación: ****
Valoración subjetiva: ****

[Cine] Dolor y gloria (2019)

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Dolor y gloria ( 2019; 20/20190324)

Sigo yendo a ver la películas de Pedro Almodóvar. Cuando un autor, sea cineasta, sea músico, sea escritor, me han proporcionado grandes momentos en el pasado, suelo ser muy fiel. No pasa muy a menudo, pero pasa. Y tienen que hacer grandes catástrofes para que los abandone. Lo cual también ha pasado… con más frecuencia de lo que querría, porque hasta los grandes entran en decadencia. Esto es lo que parecía que había sucedido con el manchego en sus últimas películas. Por muy buen oficio que tuviese… no me convencían. Incluso su última película, basada en unas historias de una escritora de tanto nivel como Alice Munro, me resultó demasiado inconsistente, con momentos muy buenos, pero otros… pues no tanto, ni mucho menos.

Siendo un director que emergió en un movimiento cultural fundamentalmente urbano, su mirada nostálgica se retrotrae con frecuencia al mundo rural. Pues allí nos vamos, en la comarca aragonesa de las Cinco Villas, que me pilla a mí más cerca que los árido paisajes manchegos.

Desconozco cuáles son los avatares personales del galardonado director. Quizá siente que llega a su recta final en su vida cuando está a punto de cumplir los setenta años, los que cumpla en algún momento de este 2019. Quizá llega un momento en que uno siente la necesidad de pasar revista, de evaluar lo que ha sido tu vida. Y de orientar lo que queda. Lo cierto es que para eso no hace falta llegar a esa edad. Creo que todo aquel que en un momento pasa por un acontecimiento vital importante lo hace, no importa la edad que se tenga. Y eso es lo que sucede con su alter ego de ficción que Almodóvar nos propone en esta película. Interpretado por un solvente Antonio Banderas, que nunca ha sido un gran actor, pero que si lo dirigen bien puede dar mucho de sí, como en esta ocasión. Dicho alter ego se encuentra en una encrucijada. Doliente de la muerte de su madre, quebrado por el dolor y cierta decadencia física, solitario porque atrás dejo compañeros, amigos y amantes, ha de pasar revista y ajustar cuentas con unos y con otros.

Y Almodóvar lo rueda bien, con su innegable maestría. Acompañado de una buena banda sonora, una excelente fotografía, una impecable dirección de arte,… Si añademos el buen quehacer interpretativo de Banderas, pero también de Asier Etxeandia, Leonardo Sbaraglia, Penélope Cruz, Julieta Serrano o Nora Navas, entre otros, de los que no mencionaré el menudeo de cameos salvo la satisfacción de volver a ver en pantalla grande a Cecilia Roth, la verdad es que tenía todos los ingredientes para ser una gran película. Una de sus grandes películas… Pero…

Pero lo cierto es que a mí han interesado mucho en sus momentos las historias que Almodóvar nos tenía que contar, su visión del mundo, de las figuras femeninas especialmente. Pero su persona, él mismo, más allá de su buen que hacer cinematográfico… pues no me interesa gran cosa. Y hay muchos autores que han realizado este ejercicio de introspección, en el cine, en la literatura, de forma mucho más interesante que él. O es que eran gente que me interesaba más. No os engañéis, es muy buen película. Pero mi interés por lo que cuenta es limitado.

Valoración

  • Dirección: ****
  • Interpretación: ****
  • Valoración subjetiva: ***