[Cine en TV] Tigertail (2020)

Cine

Tigertail (2020; 22/20200423)

Nuevo intento de encontrar una película de estreno interesante en las plataformas de cine y vídeo bajo demanda. De nuevo en Netflix, voy a por este drama, primer largometraje del norteamericano de padres taiwaneses, Alan Yang, que ha reunido ya varios premios y reconocimientos en el ámbito de la comedia televisiva. Pero aquí no se mueve en el ámbito de la comedia sino del drama existencial. Dicen que esta historia está basada en hechos acaecidos en su propia familia.

Para representar la vida en Taiwán del protagonista, opto por darme un paseo fotográfico por Tainan, la “capital” del sur del país.

Tigertail es la traducción al inglés de la localidad taiwanesa, Huwei, de donde procede el protagonista de la película, Pinjui (Hong-Chi Lee/Tzi Ma), un niño en la época en que el Kuomintang se hizo el poder en la isla proclamándose gobierno legítimo de la República de China, momento en el que ejerció gran represión sobre la población. Crecido en la pobreza, trabajador de un fábrica, se enamora de un guapa chica que está socialmente por encima de sus posibilidades, por lo que acaba aceptando el dinero de otro hombre para casarse con su hija y emigrar a Estados Unidos, donde pasa el resto de su vida. No precisamente feliz. La película va hacia delante y hacia atrás en la vida de Pinjui para contarnos su historia, y especialmente se ancla en su relación con su hija, ya adulta, Angela (Christine Ko), plenamente americanizada, pero con sus propios problemas.

La película está correctamente realizada e interpretada. Sin embargo, aunque leo que ha recibido buenas críticas en los medios especializados, a mí me parece que le falta algo. Especialmente le falta alma. Le falta ese toque que haga que nos importa lo que les pasa o por lo que han pasado los personajes que circulan por la pantalla. No soy partidario de las películas largas. Esta no lo es, poco mas de hora y media. Pero sí que opino que hay que contar todo lo que es importante. Y en esta ocasión, creo que hay muchas cosas que se dejan meramente indicadas, quizá se den por sabidas, pero el problema es que eso me descontextualiza mucho, y al fin me parece que el protagonista principal me parece un melón y deja de interesarme.

La película tiene los mimbres necesarios para hacer de ella, si no una producción memorable, por lo menos para que sea interesante hablando de diversos posibles temas; el clima político en Taiwan durante buena parte del siglo XX, la emigración china a Estados Unidos, los matrimonios concertados o por interés frente a la libertad de emparejamiento, los problemas de comunicación entre generaciones de familias en la inmigración, el papel de la mujer en determinadas culturas y su deseo de emancipación… de todos esos temas se podría haber hablado con los mimbres de la historia. Y al final en todos ellos nos quedamos con ganas. Una pena.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ***
  • Valoración subjetiva: **

[Cine en TV] Love Wedding Repeat (2020)

Cine

Love Wedding Repeat (2020; 21/20200418)

Podríamos decir, tomándonos la vida un poco más a la ligera por relajarnos, que uno de los “grandes afectados” por la epidemia en curso en la capacidad de ver buen cine. Lo podríamos decir si no supiéramos que habitualmente entre abril y junio la cartelera en salas de cines suele pegar un bajonazo considerable en interés y calidad, con pequeñas excepciones que uno busca como un loco. En eso estamos, intentando encontrar excepciones de calidad en la cartelera virtual de las cadenas de cine en línea. En esta ocasión, parecía sugerente esta comedia romántica dirigida por Dean Craig, que parecía una mezcla de las típicas comedias británicas de eventos sociales (bodas, funerales y demás) con el día de la Marmota.

Nos paseamos por Roma, que es la ciudad donde transcurre la acción de esta fallida comedia.

Reflexiona, creemos, el director sobre la influencia del azar en nuestras vidas. Y nos ofrece diversas versiones en lo que puede suceder en la celebración de una boda, según lo que pequeñas variaciones del azar puedan conllevar. Lo que pasa es que con el ganado de personajes que nos presenta, es obvio que nada puede salir bien si no es por casualidad, porque son todos una panda de negados, que no podemos considerar representativos de la especie humana salvo en nuestras peores pesadillas.

El problema es que la película hace agua por todas partes. Ni el ritmo, ni la presentación de personajes, ni la empatía que nos generan, ni el guion, ni los chascarrillos, nada hace que esta película funcione o tenga la menor oportunidad de funcionar. El reparto, en su mayor parte británico, hace lo que puede con el material que le han dado. Y la actriz más conocida, la norteamericana Olivia Munn, a la que le hemos visto cosas interesantes en el mundo de la comedia, aparte de su notable atractivo físico, se convierte lamentablemente en el florero de la película sin que pueda aportar nada realmente positivo.

Sabes lo que os digo. Mejor no. Mejor os buscáis otra cosa. Es mala. Parece que es una nueva versión de una película francesa que tampoco está muy bien valorada en IMDb. ¿Para que insistir? Y me cuesta creer que el director sea el guionista de una de las mejores películas del género.

Valoración

  • Dirección: **
  • Interpretación: ***
  • Valoración subjetiva: **

[Cine en TV] Curtiz (2018)

Cine

Curtiz (2018; 20/20200412)

Todos los años vuelvo a ver Casablanca al menos una vez. Es una de las grandes películas de la historia del cine, era una de las preferidas de mi madre, que me contagió el amor por el séptimo arte, está asociada a buenos momentos en mi historia personal, que no me importa, me gusta de hecho, rememorar, y el conjunto de valores que expone y representa superan con mucho los de su planteamiento inicial como película propagandística con la entrada en la contienda mundial de Estados Unidos en 1941. Y gran parte del mérito se ha adjudicado siempre a Michael Curtiz, su director, uno de tantos genios del séptimo arte europeos que se refugiaron en Norteamericana e hicieron posible que Hollywood fuera algo más que un negocio, y fuera también un fuente de creación artística. A pesar, incluso de la propia industria cinematográfica, siempre más interesada en el dinero que en el arte.

Curtiz era húngaro. Nació en tiempos de la biarquía de los últimos Habsburgo. Era de origen judío. Y en los primeros años 20, tras salir relativamente bien parado de la Gran Guerra, aprendió a hacer cine en Europa, para luego seguir una larga, variada e interesante carrera en Hollywood, con gran número de títulos emblemáticos de todo tipo de géneros en su cinematografía. Fue candidato a muchos precios, aunque recibió pocos. Esta película húngara, dirigida por Tamas Yvan Topolanszky, y estrenada en nuestro país en Netflix, se centra en los conflictos del director (Ferenc Lengyel) en la época del rodaje de Casablanca. Su preocupación por sacar adelante una película con muchos incidentes en su rodaje, su preocupación por su familia en una Hungría pro fascista, su relación con las mujeres, y su compleja relación con una de sus hijas naturales (Evelin Dobos). Desconozco en qué medida la película es fiel a la historia, o es una ficcionalización de lo que realmente sucedió en aquella época.

Algunas fotos tomadas en Budapest, la capital húngara, nos servirán para ilustrar una película donde este país está presente de fondo constantemente.

Rodada en blanco y negro,… mmmm… ejem. Rectifico. Rodada en color digital, pero presentada en blanco y negro, imitando a la escuela de los expresionistas alemanes, que influyeron mucho en los directores de fotografía norteamericanos, pero con algún toque de color aquí y allí, tiene más ambiente de película de cine negro que de otra cosa. Pero… eso, desde mi punto de vista, resulta más efectista que eficaz. Lo cierto es que creo que la película, correctamente hecha desde el punto de vista técnico, y correctamente interpretada por un elenco de intérpretes húngaros, con alguno que no lo es, que se desenvuelven bien en inglés, no acaba de enganchar. No acabamos de sentir una empatía o algo que nos haga preocuparnos en exceso de lo que sucedió en aquellos platós de la Warner durante aquel rodaje.

Película por lo tanto que se deja ver,… pero que no deja poso. No va más allá. Y podría haber tenido bastante más fondo del que nos muestra.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ***
  • Valoración subjetiva: ***

[Cine en TV] A dog barking at the moon (2019)

Cine

A dog barking at the moon (2019; 19/20200409)

Que no nos engañe el título oficial de la película en inglés. Estamos ante una película china, hablada en mandarín, con algunos pocos y pequeños diálogos en inglés, opera prima como directora de Lisa Zi Xiang, que ha llamado la atención en algunos festivales, especialmente por romper uno de los tabúes más poderosos de la República Popular China, el de la homosexualidad. La película se ha estrenado directamente en Filmin, recientemente.

Zi Xiang nos cuenta una historia familiar a través de tres momentos en la historia. En la época actual, cuando Xiaoyu (Nan Ji; conocida también como Gaowa Siqin; Zhang Yinyue, de joven), la hija del matrimonio formado por el Tao (Wu Renyuan), el marido, y Jiumei (Naren Hua, nombre mongol, conocida también por su nombre chino Renhua Na; Jiang Bing, de joven), la esposa, visita a sus padres en Pekín cuando está en avanzado estado de gestación en compañía de su marido occidental. Pero la visita no será fácil, porque la vida familiar ha venido marcada por dos hechos; la muerte del primogénito varón de la familia en la época del hijo único en China, seguida por el nacimiento de una niña, infausto para muchas familias, y por el descubrimiento de que el padre mantiene relaciones homosexuales con amantes masculinos. Para comprender la historia al completo, esta hace visitas al pasado, tanto al momento en que Xiaoyu era un joven despierta e inteligente en su edad escolar, como al momento en que Jiumei y Tao eran novios, y la Jiumei vivía en una residencia con su mejor amiga, Yuanyuan (Ming Xing).

La película, según leo, está rodada en Pekín, aunque se hacen menciones a la “Ciudad de Hielo”, o sea, Harbin, en Manchuria. No conozco todavía Pekín, una omisión que se hubiera solucionado dentro de unas semanas si no se hubiera dado la inoportuna irrupción de un conocido virus que nos llegó… de China.

Con una realización sobria, de escasos movimientos de cámara, muy estática, muy austeramente pero correctamente iluminada, con una acción pausada, más basada en diálogos y en reflexiones silenciosas, Zi Xiang nos va descubriendo la historia detrás de las complejas relaciones entre los miembros de esta familia. Y trata al mismo tiempo diversos temas y sus implicaciones en la sociedad china, mucho más tradicional de lo que podríamos llegar a pensar en unos tiempos en los que sacan pecho por sus logros tecnológicos. La homosexualidad, por supuesto, es uno de ellos. Las consecuencias de la política de hijo único y el sexismo de la sociedad china, es otro. El rol de esposa de la mujer, la necesidad de transmitir el apellido a los descendientes, la aparición de sectas (sí, incluso ese budismo que tiene tan buenas relaciones públicas en occidente, aparecen nocivas sectas que buscan sangrar a sus fieles ofreciéndoles falsas esperanzas de salvación), y, en un momento dado, la homosexualidad femenina, todavía más oculta que la masculina.

La película gana con el recuerdo. Cuando han pasado unas horas eres consciente de la notable profundidad de sus propuestas, de la excelente interpretación de su reparto. Pero hechas de menos una realización menos fría, que te permita empatizar más y mejor con los personajes y sus motivaciones. Motivo por el que, aunque me parece recomendable, no pasa del aprobado.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ****
  • Valoración subjetiva: ***

[Cine en TV] Blow the man down (2019)

Cine

Blow the man down (2019; 18/20200403)

Buscando desesperadamente estrenos interesantes de cine en las plataformas de vídeo bajo demanda, encuentro una recomendación sobre esta película de suspense que nos aporta Amazon Prime Video. Dirigida a dos manos por Bridget Savage ColeDanielle Krudy, que son también las guionistas, veremos lo que depara lo que ha sido definido como “Fargo” pero a la orilla del mar.

Es indudable la influencia de la obra maestra de los Coen en este drama que se sitúa durante el invierno en una pequeña ciudad pesquera de Maine, aunque no es la única influencia que se observa. Las hermanas Conolly, Priscilla “Pris” (Sophie Lowe) y Mary Beth (Morgan Saylor), se han quedado huérfanas al morir su madre, y con problemas económicos. La mayor, Pris, se contenta con seguir su vida llevando el negocio familiar, una pescadería. La pequeña, Mary Beth, querría estudiar y conocer mundo. Pero una desafortunada noche de duelo mal llevado por parte de esta lleva a que alguien, Gorski (Ebon Moss-Bachrach), muera de malas maneras, y las dos hermanas se vean metidas en un lío complejo. Y a partir de ahí surgirán los secretos insospechados que guarda la población. Especialmente la relación entre la difunta madre de las chicas, la “madame” del burdel local (Margo Martindale) y otras mujeres de cierta edad que por ahí pululan.

No he estado en Maine,… ni en Nueva Inglaterra en general, salvo que alguien considere la ciudad de Nueva York como parte de Nueva Inglaterra en la actualidad. Pero los paisajes de los puertos pesqueros del sur de Gales servirán para ambientar esta entrada marinera.

He de reconocer que cuando terminé de verla anoche y me fui a dormir, no me había llevado una impresión muy allá de una película correctamente realizada, correctamente interpretada, pero que tampoco parecía aportar mucho más. Sin embargo… ahora que voy pensando en ella mientras escribo esto, reconozco que al menos me entretuvo. Y que, probablemente, si uno la ve con el estado de ánimo adecuado y un buen nivel de atención, comprobará que tiene más guiños en la trama y más miga de lo que parece.

Todo eso no la convierte en un peliculón precisamente, ni de lejos. Pero a lo mejor le podéis dar una oportunidad. Vosotros veréis de qué otros entretenimientos disfrutáis durante el “confitamiento” domiciliario.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ***
  • Valoración subjetiva: ***

[Cine en casa] Más de Ghibli para combatir el aislamiento social

Cine

Comentaba hace unos días que Netflix está subiendo el catálogo de Studio Ghibli a su oferta cinematográfica. Película diversas, muy bellas algunas de ellas, que transmiten buenos valores humanos, técnicamente estupendas, que me parecen muy adecuadas para los tiempos de confinamiento domiciliario que vivimos. Especialmente si se está en familia y con niños y adolescentes. Abandonad las propuestas de Disney un rato… y si sois capaces de percibir el mensaje, veréis que estas películas de animación superan a la mayor parte de las propuestas del gigante americano en varias dimensiones. Si en el enlace que he puesto antes hacía referencia a las películas de Isao Takahata, hoy me centraré en tres películas que comparten dos cosas en común. Sólo las he visto previamente en una ocasión, y todas se inspiran o se basan en obras de la literatura occidental.

Siguiendo la estela de los seres diminutos de Ghibli, nos moveremos entre los parques de Tokio, como el Ueno (también en el encabezado),…

Tenkū no Shiro Rapyuta [天空の城ラピュタ, El castillo en el cielo] está dirigida por Hayao Miyazaki, el principal y más conocido director del estudio. La historia es original, pero toma prestado de Los viajes de Gulliver de Jonathan Swift uno de los reinos maravillosos que nos describió el irlandés. Se trata del reino de Laputa [lo siento, es así en el original, por mal que suene; en los primeros doblajes al español se le llamó Lapuntu, aunque ahora se respeta el nombre original], una isla flotante que domina a un amplio número de países. Aquí veremos cómo diversas facciones buscan adueñarse de las maravillas tecnológicas de la isla, ya abandonada, mientras que dos jóvenes adolescentes intentan evitar la catástrofe bélica que de ello derivaría. Un entretenido canto a la amistad y la solidaridad, con un claro tono antibelicista y lleno de máquinas voladoras, que tanto le gustan a Miyazaki. Nunca me ha parecido a la altura de sus obras maestras, pero es muy entretenida, especialmente para ver con niños.

Gedo Senki [ゲド戦記, Cuentos de Terramar] está dirigida por Gorō Miyazaki, hijo de Hayao. Está basada en algunas de las historias sobre el mundo de Terramar de Ursula K. Le Guin. El título original de la película se traduciría como Las crónicas de guerra de Ged. Es una de las películas menos valoradas de Studio Ghibli. Y ciertamente, ni su manufactura ni su guion están al mismo nivel que muchas otras. Pero no nos confundamos, eso no quiere decir que no sea una película apreciables y entretenida. También insiste sobre los valores de amistad y solidaridad, mientras critica la ambición de poder que entre los poderosos se da.

… Shinjuku,…

La siguiente, y última por hoy, es un película que me parece absolutamente encantadora. Relativamente reciente, de 2010, dirigida por Hiromasa Yonebayashi, Karigurashi no Arriety [借りぐらしのアリエッティ, Arrietty y el mundo de los diminutos] está basada en la novela The Borrowers de la británica Mary Norton. Nos habla de un familia de seres diminutos, padre, madre y Arrietty, una joven de 14 años que se inicia en el mundo de las incursiones al mundo de los humanos, que es parte de su forma de subsistencia. Esto coincide con la llegada a la mansión donde habitan de un niño, Shō, que está gravemente enfermo del corazón, cuya madre, divorciada tiene que viajar constantemente para trabajar, y acude a la mansión para recibir los cuidados de su abuela. En un descuido, el niño descubrirá a Arrietty, lo que dará nacimiento a una amistad, pero también a que la vida de la familia de seres diminutos se vea puesta en riesgo. Me parece una historia sencilla, delicada y bellamente expresada en esta película de animación, con aventuras muy entretenidas. El título original se podría traducir, más o menos, como Arrietty, la incursora.

Seguiré repasando las películas del estudio. Menos una,… que me siento incapaz de volver a ver. Demasiado triste. Aunque sea prácticamente una obra maestra.

… o Yoyogi.

[Cine en TV] Lost Girls

Cine

Lost Girls (2020; 17/20200322)

Bloqueados en casa, con los espectáculos públicos suspendidos, la única posibilidad que tengo para actualizar mi listado de películas de estrenos es lo que aparezca en las plataformas de vídeo bajo demanda. Y eso implica mucha precaución, porque hay mucho producto de mero entretenimiento, sin interés. En cualquier caso, me fije hace unos días en esta película dirigida por Liz Garbus, una cineasta que se ha movido más por el cine documental, y que presentaba una propuesta con un reparto interesante.

El paisaje del norte de Jutlandia, en Skagen (Dinamarca), nos servirá para imaginar que estaos en las playas de Long Island (EE.UU.)

La película trata de un caso real de asesinatos múltiples en el entorno de una urbanización privada pudiente en las playas de Long Island, en el que aparecieron muertas un número entre 10 y 16 mujeres, muchas de ellas relacionadas con la prostitución, que pudieron ser asesinadas por uno o quizá dos asesinos. Para acercarse al caso, la película sigue a la madre de una de las víctimas, Mari Gilbert (Amy Ryan) que junto con sus hijas Sherre (Thomasin McKenzie) y Sarra (Oona Laurence) se dedica a buscar a la hija mayor desaparecida. Y que con frecuencia se enfrenta con el policía al cargo del caso (Gabriel Byrne).

El problema es que la película resulta fría, y los conflictos internos de las personas que protagonizan en la película quedan trazados de forma muy grosera. Supongo que la directora, fiel a sus orígenes en el documental, busca también una aproximación fiel a los hechos, aunque se pronuncie tácitamente sobre sus principales sospechosos. Pero no te despierta emoción alguna. La presencia Byrne, Ryan y la joven McKenzie es lo que provocó el interés por la película. Y cumplen con oficio, pero sin destacar, quizá porque el material de partida no lo permite.

Sinceramente, no puedo recomendar esta película que, al fin y al cabo, queda a la altura, no importan sus pretensiones, del típico telefilme de sobremesa “basado en hechos reales”.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ***
  • Valoración subjetiva: **

[Cine en casa] Malos tiempos para el cine en salas,… recuperaremos películas en la TV

Cine

Si a los cierres que se anuncian por la enfermedad causada por cierto coronavirus, tengo que añadir que esta semana pasada no he tenido tiempo ni ocasión para acudir a las salas, tengo vacía mi reserva de comentarios cinematográficos. Pero siempre podemos tirar de la caja tonta, de las plataformas de vídeo bajo demanda y de otros recursos para ver cine. Especialmente para recuperar cine. Sobretodo el que tenemos menos ocasión de ver.

En los dos últimos meses, Netflix ha ido sumando a su catálogo el de películas de animación de Studio Ghibli. Lo cual es un puntazo, porque hasta las menos conocidas o aplaudidas son majas de ver. Yo creo que a estas alturas de mi vida he visto ya todas. Incluso la que no es del estudio, porque no se había contituido todavía. En cualquier caso, tienen los derechos sobre la valiente Naushika, que sigue siendo una de mis favoritas entre las heroínas del estudio. Pero hay algunas que sólo he visto una vez. Y es un buen momento para repetir. Salvo una. La película en tiempo bélicos de Isao Takahata es una belleza. Pero la enorme tristeza que genera evita que me anime a volver a verla.

No obstante, Takahata es el responsable de algunos de los títulos más personales del estudio, muy distintos a los de Hayao Miyazaki, pero tan interesantes como los del más conocido, y todavía vivo, director de animación de los títulos más recordados de Ghibli. En estos días me he merendado un par.

Ambiente tradicional nipón… siguiendo la estela del cuento de la Princesa Kaguya.

Hōhokekyo Tonari no Yamada-kun [ホーホケキョ となりの山田くん], conocida en español como Mis vecinos los Yamada es una de las más divertidas y aptas, por sus temas, para todos los públicos. Es más, será más disfrutada por los adultos que por los niños y adolescentes, en la medida en que se sientan reconocidos en los problemas cotidianos de esta peculiar familia. Tiene una estructura de tiras cómicas animadas, microhistorias en la vida cotidiana de los Yamada, salpicados de vez en cuando por bellos haikus de Bashō. No sé muy bien porque la había visto sólo en una ocasión.

Con un estilo visual muy similar a la anterior, y muy distinto del que usa Miyazaki, por ejemplo, y no digamos los directores de moda como Makoto Shinkai, tenemos la maravillosa y poética Kaguya-hime no Monogatari [かぐや姫の物語], conocida en castellano como El cuento de la princesa Kaguya. Es relativamente reciente. Su estreno en España se vio oscurecido porque se produjo casi simultáneamente a la que en su momento se anunció como la última película de Miyazaki, que se llevó la fama mediática. Pero la historia de Kaguya es claramente superior. Basada en una antigua leyenda japonesa, que se convirtió en uno de los textos literarios más antiguo del País del Sol Naciente, El cuento del cortador de bambú (Taketori monogatari [竹取物語]), nos cuenta la historia de la niña que un anciano cortador de bambú encontró en un brote de bambú y que se convirtió en una princesa de gran belleza, inteligencia, bondad y sensibilidad. Con unos dibujos absolutamente preciosos, y una maravillosa banda sonora a cargo de Joe Hisaishi, nunca me canso de escuchar la pentatónica (creo) combinación de Warabe uta [わらべ唄, canción infantil] y Tennyo no uta [天女の歌, canción de la mujer celestial], para mí entra a formar parte del grupo de las obras maestras de Studio Ghibli. Fue candidata al Oscar, perdiendo ante una película claramente inferior desde todos los puntos de vista, salvo los de la limitada visión de los votantes de la academia.

Y también he tenido oportunidad de rescatar por ahí una película que me llamó la atención por un par de razones. Se trata de la coreana Manchu [만추, finales de otoño], conocida fuera de la República de Corea como Late Autumn. Dirigida por Kim Tae-yong, me llamó la atención por estar protagonizada por un actor coreano que actualmente vemos con frecuencias en los dramas de este país en Netflix, Bin Hyun, en plan galán de acción, muy valiente y austero. En la película, ya ves tú, hace de gigolo. Pero es que la protagonista femenina es la china Tang Wei,… que a mí me enamora cada vez que la veo. Cómo me gusta esta mujer. Y aquí hace un papel de joven reclusa, en prisión por haber matado a su marido, que obtiene un permiso de poco más de 72 horas para el funeral de su madre. Una interpretación contenida, de escasas palabras, con unas miradas que desarman. Qué burros los chinos cuando la vetaron durante años por su papel en cierta película de época. Qué nefastas son las censuras. Recordemos que a Tang Wei la pudimos ver hace no mucho en un doble papel en otra excelente película. Cotilleo,… Tang Wei y el director Kim Tae-yong se hicieron pareja, y son felices padres de una niña que dicen que se llama Summer. Qué bonito es el cine…

[Cine en TV] All the bright places (2020)

Cine

All the bright places (2020; 16/20200304)

Ha llegado marzo. Y con su llegada nos ha dejado la sensación de que el bajón de primavera en la calidad del cine que se proyecta en la cartelera ha llegado antes de tiempo. Generalmente son abril, mayo y junio los meses flojos,… pero es que no hemos sido capaces de encontrar una buena sesión a la que acudir a ver cine en pantalla grande. O las películas nos parecían carentes de interés o las versiones originales se limitaba a horarios en las que no nos venía bien. El caso es que durante el invierno, no era infrecuente que esos horarios cambiaran una o dos semanas después del estreno, abriendo oportunidades. Pero desde hace unas pocas semanas, simplemente desaparecen las versiones originales tras una semana en cartel. Promoción de la cultura que se llama. Así que esta semana me contentaré con un estreno reciente en una plataforma de vídeo bajo demanda a través de internet. Dirigida por Brett Haley, a priori y según lo leído en algún sitio, esta película quizá no fuese la octava maravilla del séptimo arte, pero parecía un producto digno. Así que le di una oportunidad. Por cierto, en España la han titulado “Violet y Finch”… así con toda la “originalidad” del mundo.

Hasta ahora, las fotos de nuestra escapada de hace una semana a la provincia de Teruel sólo las había tratado en blanco y negro, en la práctica. Hoy he optado por el color,… aunque no me salen “todo esos lugares brillantes”.

La película nos habla de la relación entre dos adolescentes, compañeros en el mismo instituto, aunque no se han tratado mutuamente hasta el momento. Ella, una chica muy pija, Violet (Elle Fanning), ha perdido a su hermana en un accidente de tráfico, pérdida por la que todavía se encuentra en duelo, con amenazas de que sea un duelo patológico. Él, un chico de clase trabajadora, Finch (Justice Smith), es el chico conflictivo del colegio, con algún eventual ataque de ira o ausencias del centro. Un trabajo de clase en el que tendrán que visitar juntos los lugares representativos del estado de Indiana, en el que viven, servirá para acercarlos e iniciar una peculiar relación.

Con una realización académica y funcional, los primeros compases de la película resultaron prometedores. La pareja de actores son razonablemente competentes, especialmente Fanning, como ya ha demostrado en otras películas, y sin resultar en absoluto una situación original, parece que nos está llevando a algún lugar interesante. Pero pronto la película empieza a torcerse, con un exceso de melodrama que va creciendo hasta un final supuestamente trágico, disfrazado de “venga va, todo está bien, porque todo el mundo es bueno”. La película resulta en definitiva no ser más que un publirreportaje de lo políticamente correcto en el mundo de la salud mental, en la que mezclamos en una coctelera gente con duelos patológicos, con abusos físicos en la infancia o con trastornos de la alimentación, tengan o no tengan que ver. Con ello, poco a poco, incluso las interpretaciones van decayendo, estando a punto de naufragar.

La película no es una catástrofe total, pero al final, llena de tópicos, y resultado de refrito de situaciones mil veces vista, no va más allá de lo que puede ofrecer un telefilm buenrrollista y de bajo presupuesto. Particularmente, no perdería mucho tiempo con ella.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ***
  • Valoración subjetiva: **

[Cine] Monos (2019)

Cine

Monos (2019; 15/20200225)

Película colombiana dirigida por Alejandro Landes, que venía precedida de cierta expectación por su amplio y exitoso recorrido por un sinnúmero de festivales de cine. El tema que trata es duro, los niños de la guerra, y por lo tanto de difícil abordaje. A nivel personal, me llamó la atención la presencia de una actriz norteamericana, Julianne Nicholson, que siempre me ha parecido muy sólida e interesante, aunque se haya movido más por la televisión que por la gran pantalla. Aunque le recuerdo alguna interpretación fenomenal. Ahora la podemos ver también en una serie de HBO, no terminada todavía, aunque en un papel con menos presencia del que prometía al principio.

Carezco de imágenes de las selvas de las regiones ecuatoriales, así que usaré para ilustrar la entrada los bosques pluviosos subtropicales de la península de Kii en Japón, en el santuario y la cascada de Nachi.

La acción nos lleva a las sierras y a las selvas próximas a las regiones ecuatoriales de Colombia, durante el conflicto entre grupos guerrilleros y el ejército del país, aunque no se identifica ninguna organización guerrillera en especial. Siempre se menciona, simplemente, la “Organización”. Allí, un grupo de adolescentes y preadolescentes realizan su instrucción como guerrilleros mientras custodian a una “doctora”, aparentemente un ingeniera (Nicholson). Pero cuando son dejados sin supervisión aparece su naturaleza inmadura, en la que se mezclan sus complejas interrelaciones sociales, su hedonismo (el grupo es mixto, con chicos y chicas) y su inconsciencia a caballo entre la edad infantil y la adulta.

Rodada en un medio natural apabullante, con una primera parte en lo alto de las sierras, brumosas, cálidas y frías a un tiempo, abierto, con sensación de libertad, para pasar después a lo profundo de la selva, al denso bosque pluvioso, que otorga a la continuación de la acción de un ambiente opresivo, encerrado, mientras la débil sociedad adolescente se degrada. Todo ello filmado con indudable maestría, en la que hay que reconocer el inmenso trabajo del director de fotografía (Jasper Wolf).

Aparte de la interpretación de Nicholson, que está, como de costumbre, muy bien, los jóvenes protagonistas de la película, con nulo recorrido previo, realizan un interpretación muy libre, muy espontánea, que otorga credibilidad a la acción. Los referentes están claros. Especialmente porque en algún momento se realiza una clara referencia y homenaje a Lord of the Flies, obra literaria a la que debe mucho.

Película muy recomendable, aunque compleja en diversos planos y no fácil de contemplar en algunas de sus fases. Desasosiega, al principio, durante y al final de la acción.

Valoración

  • Dirección: ****
  • Interpretación: ****
  • Valoración subjetiva: ****

[¿Cine?] El fin de la prensa libre; sobre ‘Cahiers du Cinéma’

Cine, Cultura, Política y sociedad

En primer lugar, no, no leo ‘Cahiers du Cinéma’. Alguna vez lo hice. En tiempos. Cuando los quioscos de prensa, algunos de ellos, merecían la pena… cosa que ya… Esto de internet se está cargando muchas cosas. Y los quioscos es una de ellas. Una actividad favorita mía, la de pasear entre los quioscos los domingos por la mañana… adiós. El otro día contemplé con tristeza uno de los más emblemáticos de Zaragoza, ya cerrado. Pues eso. Que no leo ‘Cahiers du Cinéma’. Que se ponen muy exquisitos con frecuencia. Pero era bueno saber que estaba ahí. Que representaba el periodismo del cine considerado como una de las bellas artes, frente a la mayoría del resto de las publicaciones que lo ven más como un entretenimiento.

También suponía algo importante. La libertad de expresión, aunque fuese en algo tan sencillo como algo que, efectivamente, para la mayor parte de la población es un entretenimiento. Pero es que los entretenimientos no son banales. Suelen conllevar ideología. Y las que arrastran los entretenimientos de masas, no son precisamente los que arrastran las ideologías más positivas. Véase el fútbol, que suele acompañarse de manifestaciones de odios entre comunidades, de racismo, de sexismo, de xenofobias diversas. Alguien no habituado a los medios que tratan el deporte, y eso en buena parte de Occidente significa casi exclusivamente ‘fútbol’, se asoma a la prensa ‘especializada’, y a poco que cultive un mínimo de buen gusto queda horrorizado por la vulgaridad, por lo chabacano, por el mal gusto y por los valores tremendamente negativos que acompaña al deporte del pelotón. El cine también tiene ideología. Mucha más de la que nos creemos. También las producciones más taquilleras y aparentemente más orientadas al entretenimiento. Y generalmente también con valores muy cuestionables para las sociedades democráticas. Así que saber que existen algunos medio independientes y críticos, no sólo con los valores puramente cinematográficos sino con los contenidos de fondo, alivia.

Pero nos dicen que los redactores de ‘Cahiers du Cinéma’ han dimitido en masa. La revista es comprada por un grupo empresarial detrás del cual hay un buen número de productores ¡¡¡DE CINE!!!, los que ponen el dinero, que quieren hacer de ella una revista más comprensible y amable. Supongo que debemos entender que escasamente crítica, amable con las películas que esta gente produce. El problema es que esto no sólo pasa con una revista de cine que lee una ínfima proporción de la población. El problema es que eso ha venido sucediendo en las últimas décadas, especialmente en los últimos 20 años, con la mayor parte de los medios de comunicación, adquiridos por grupos empresariales con intereses muy distintos del de la libre información insesgada y objetiva a la población para que pueda ejercer con conocimiento de causa sus decisiones como miembros de una sociedad democrática. Uno de los principales reguladores de los tres poderes del estado de derecho moderno deja de actuar como tal. Y las partitocracias, y plutocracias que hay detrás, dejan de estar sometidas a críticas. El ciudadano deja de poder confiar en los medios. O simplemente es engañado por ellos. La regresión democrática es un hecho. No sólo por esto. Fíjense en el auge de los fascismos y otros populismos… Y la gente tan contenta. Al fin y al cabo, esto de ‘Cahiers du Cinéma’ es solo para pedantes que ven películas con subtítulos que hablan de temas oscuros y de nacionalidades rarísimas, ¿no? Como ‘Parásitos‘…

[Cine] Hauru no ugoku shiro [ハウルの動く城] (2004)

Cine

Hauru no ugoku shiro [ハウルの動く城] (2004; 14/20200220)

Seguimos acudiendo una vez al mes a las sesiones únicas del ciclo de animación japonesa que unos conocidos multicines de Zaragoza llevan programando desde hace un tiempo. Y tras la película de enero dedicada al cine de Kon Satoshi, volvemos al Studio Ghibli y a Miyazaki Hayao y sus maravillas con la película que en castellano recibió como título El castillo ambulante.

Las poblaciones típicas alsacianas, a caballo entre la cultura francesa y la germánica, como Colmar y Rikewir, y que sufrieron las consecuencias de las guerras entre Francia y Alemania, fueron la inspiración para el reino en guerra en el que transcurre la acción de la película de hoy.

Es adaptación de una novela de la británica Diana Wynne Jones del mismo título, pero en inglés, Howl’s moving castle (1986), aunque adaptación libre. Han sido varias las ocasiones en las que Ghibli ha encontrado inspiración en la literatura europea, aunque siempre con adaptaciones en las que han introducido cambios argumentales e incluso enfoques, pero sin desvirtuar nunca, como Disney, el original. Quizá el principal cambio entre la versión literaria y la cinematográfica es que esta última es vista como una película antibélica, estrenada en el marco de las convulsas relaciones internacionales con las aspiraciones guerreras de determinados líderes occidentales con el presidente norteamericano a la cabeza, tras los atentados del 11 de septiembre de 2001.

El ambiente es un reino imaginario en el que se combina el realismo, un poco steampunk, con la fantasía de convivir con hechiceros y brujas. Un reino en guerra, estilo guerra del 14-18, en el que Sophie, una modesta sombrerera de 17 años sufre una maldición que la convierte en una anciana de 90 años, y que habrá de aliarse con el misterioso, atractivo e inconsistente hechicero Howl para romper los hechizos que los atrapan a ambos y, quizá, detener la guerra sin sentido que se cierne sobre los reinos vecinos.

Miyazaki vuelve a presentarnos una vez más una heroína extraída de entre la gente común que, ante la adversidad, toma las riendas de su propio destino, y decide que hay que adaptarse a las circunstancias y luchar contra ese destino. Pero siempre sin perder la compasión, incluso hacia los responsables de su propia desgracia, cuando estos también caen.

Un radical no a la guerra y a la violencia, la autonomía de la persona ante su propia vida, la compasión y la solidaridad hacia los demás, unidos a un argumento con pocos peros que ponerle y un animación sin florituras pero ejemplar, hace de esta película un clásico más en la filmografía de Miyazaki. Totalmente recomendable.

Valoración

  • Dirección: *****
  • Interpretación: *****
  • Valoración subjetiva: ****