Cine – The death of Robin Hood (2026)

Cine

Fotografías realizadas en Warwick y su castillo, Inglaterra. Tambien en versión Substack.

The death of Robin Hood (2026; 28/20260707)

Ya adelanto algo. De alguna forma, voy a la contra de la opinión de muchos en mi valoración de esta película. Creo que está muy bien realizada. Creo que tiene unas interpretaciones excelentes. Tanto por parte de su protagonista prinicipal, un envejecido Robin Hood interpretado por Hugh Jackman, como por su coprotagonista femenina, Jodie Comer, que aporta sutileza y elegancia a un personaje que llena la pantalla sin arredrarse ante la presencia de Jackman.

No es la primera vez que se revisa el mito de Robin Hood, trasladando la acción a la madurez, casi entrando en la vejez, del popular héroe inglés. Sean Connery y Audrey Hepburn nos ofrecieron hace 50 años una revisión otoñal de los populares personajes de Robin de Locksley y Maid Marian. Hay que advertir también que no existen versiones únicas o “verdaderas” de este personaje. Que si bien ciertas novelas del siglo XIX, así como las adaptaciones cinematográficas del siglo XX han hecho que determinadas versiones se hayan hecho más populares, no son las únicas. Es decir, lo único común al personaje es que fue un forajido, un fuera de la ley. De por vida o circunstancialmente, según las versiones. Y en el imaginario popular, se fue convirtiendo en un héroe, que lucha contra el poderoso y favorece al desfavorecido. Pero esto son leyendas y cuentos populares.

Si olvidamos al personaje heroico más popular en las últimas décadas, el noble sajón que protege al pueblo sajón de los malvados invasores normandos, siendo fiel a Ricardo I Corazón de León que… paradójicamente… fue uno de los invasores normandos, hijo de Guillermo el Conquistador y Leonor de Aquitania, el personaje sobre el que se pudieron basarse las leyendas pudo ser… cualquiera, o varios, o nadie en particular. Y con ello juega la película. Con un héroe en el imaginario popular, pero un ladrón y asesino cruel para sus víctimas y sus descendientes.

En el momento en que empieza la película dirigida por Michael Sarnoski, un 1247 muy posterior a la época de Ricardo I y Juan sin Tierra, tenemos dos versiones del personaje. El que vive en la memoria del pueblo, y el forajido que vive escondido en los páramos, siempre en peligro de ser asesinado por un agraviado. Cuando es requerido por su viejo amigo, Little John (Bill Skarsgård), que cambió su identidad y se estableció como granjero, cuando es atacado y su familia secuestrada. Tras una dura lucha, malherido, es llevado a una isla con un monasterio, donde una priora (Comer), gestiona una comunidad de sanación autosuficiente. Pero allí hay secretos que se guardan, y que quizá no deban ser revelados.

La película ha sido muy criticada por su violencia, dura y muy explícita. Y es así. Es brusca, potencialmente desagradable. Pero Sarnoski opta por no dejar a dudas de quién es su Robin Hood. El “real” frente al idealizado de las leyendas populares. Y eso permite establecer un marco de dura realidad que, en mi opinión, da mucho más sentido al camino de sanación que se establece en compañía de la joven priora. En esta segunda fase de la película, la que realmente es fundamental y reveladora, es donde contemplamos el procedo de profundizar en la psicología de los personajes y en la catarsis que estos sufren. Una segunda fase de la película donde los intérpretes se luce y la película se podría calificar como bella. Con el reparto a buen nivel, especialmente, como ya he sugerido, Jodie Comer.

No tengo prejuicios sobre el autor por no haber visto sus películas de superhéroes que no me interesan, con alguna de las cuales han comparado el personajes. Comparaciones que, en lo que sé, no tocan, por lo que son los personajes. Juzgo la película por lo que vi. Y me parece una reflexión muy interesante sobre las leyendas populares, el concepto de héroe y el imaginario colectivo. Quizá peque la película demasiado de cebarse en esa imagen de la edad media fría, brumosa, áspera… lo cual contrasta con la realidad de que fue una época de especial bonanza y tiempo templado en Europa. Pero esto son cuestiones secundarias. También me ha recordado a cierto libro que leí no hace tanto de Kazuo Ishiguro, en el que se le daba la vuelta al mito artúrico. También una subversión del héroe popular que también me hizo pensar. Así que la verdad es que disfruté al película, y su recuerdo no ha disminuido lo más mínimo con el tiempo.

Valoración:

Dirección: ****

Interpretación: ****

Valoración subjetiva: ****

Cine – Akira [アキラ] (1988)

Cine

Fotografías realizadas la noche de Shibuya, Tokio. Disponible también en versión Substack.

Akira [アキラ] (1988; 27/202600705)

Había visto esta célebre película de animación japonesa dirigida por Katsuhiro Ōtomo en alguna ocasión. Pero siempre en la pequeña pantalla. En estos días atrás ha estado disponible en alta resolución en la pantalla grande, en la cartelera zaragozana. Y decidí acercarme a verla.

Para muchos es una película de referencia de la animación ciberpunk, con toques posapocalípticos. Para algunos, ocupa un lugar en el cine de animación similar al que ocupa Blade runner en el cine de acción real. Y desde luego, alguna cosica comparten en común… aunque muchas otras no. Estamos en Neo Tokio, la ciudad reconstruida a partir de la destruida Tokio en la Tercera Guerra Mundial. Una Neo Tokio afectada por la violencia, la desigualdades sociales, el gobierno corrupto. Y unos jóvenes moteros pandilleros acabarán entrometiéndose en un proyecto secreto del gobierno, siendo que uno de ellos empezará a adquirir los peligrosos poderes que llevaron al desarrollo de Akira, el agente que destruyó la antigua Tokio.

Akira, la película (pronúnciese más bien como esdrújula, Áquira), sigue la tradicción del cine catastrofista japonés que surge después de la guerra mundial y los bombardeos atómicos de Hiroshima y Nagasaki. También la tradición de gobiernos desconcertados, incompetentes, fuerzas armadas descontroladas, que no son capaces de dominar las fuerzas poderosas que desatan. Al mismo tiempo, muestra una sociedad alienada, cuyas estructuras básicas, la familia especialmente, parece haber desaparecido, sustituida por las bandas, o los grupos de acción política. Especialmente entre los jóvenes. La película es un producto claro de la posmodernidad, ciencia ficción, pero profundamente anticientífica, la respuesta japonesa a las mismas inquietudes que generaron los mutantes y superhéroes de Marvel, pero más pegada a las estructuras sociales, aunque estas estén desintegradas o, al menos, deformadas.

La película, por lo demás tiene ritmo, aventura, personajes carismáticos, aunque imperfectos, y carencia de maniqueísmo. Abre la puerta a pequeñas esperanzas. Y es muy expresiva en sus aspectos formales, con algunos diseños gráficos que han pasado a la posteridad, como la roja motocicleta de Kaneda. También es curiosa la representación de los personajes femeninos como relativamente asexuados, proactivos y dispuestos a actuar en pie de igualdad con los personajes masculinos. Aunque son muy escasos.

No voy a decir que sea mi película de animación favorita, ni siguiera mi género favorito. Pero creo que es un hito del cine animación, como ya he dicho antes, y conviene verla, a ser posible en la gran pantalla y en versión original. Es lo que hay.

Valoración:

Dirección: *****
Interpretación: ****
Valoración subjetiva: ***

Cine – Tōi yama-nami no hikari (遠い山なみの光) / A pale view of hills (2026)

Cine

Fotografías de Hiroshima. No he estado en Nagasaki, pero ambas ciudades comparten el dudoso honor de ser las únicas bombardeadas por los Estados Unidos con bombas atómicas. «In God we trust»… dicen. También disponible en versión Substack.

Tōi yama-nami no hikari (遠い山なみの光) / A pale view of hills (2026; 26/20260628)

En primer lugar, siendo una coproducción anglojaponesa, no sé muy bien cual de los dos títulos es el original. Así que he puesto los dos. Os recuerdo que si pongo el título original de la película y no el que se la ha dado para su distribución en España es que he visto la versión original no doblada. Lo que desde hace unos años sucede siempre. Pero la película es bilingüe, aunque el director es japonés. Quizá tendría que haberme decidido por el título en japonés, que se traduce por La luz de las montañas lejanas.

Pero el título original en inglés, traducido al castellano como Pálida luz de las colinas, es el de la novela de Kazuo Ishiguro en la que se basa. Ishiguro es un escritor británico, nacido en Nagasaki, de padres japoneses, que se traslado a Inglaterra con su familia con cinco años de edad. Premio Nobel de Literatura en 2017, ha escrito siempre en inglés, y he leído unas cuantas de sus obras. Tanto traducidas como en versión original. Y me gusta. Mucho. Y esta novela la he leído dos veces… porque la primera vez no la entendí, la leí en un momento complicado de mi vida, en la que mi cabeza estaba muy confusa, me despisté por completo. En la segunda vuelta, sin embargo, me entusiasmó. Y la comprendí de forma muy distinta.

Ishiguro, y la película que dirige Kei Ishikawa, nos sitúan en Inglaterra en los años 80. Una joven (Camilla Aiko) acude a casa de su madre (Yō Yoshida) para ayudarle a cerrar la casa familiar, donde vive sola. La hermana mayor se suicidó y la casa, y los recuerdos, le pesan a la madre. Pero la joven, aprendiz de escritora, quiere trasladar al papel los recuerdos de su madre cuando era joven (Suzu Hirose) y vivía en Nagasaki, en la posguerra, habiendo sobrevivido a la bomba. Y la madre le hablará de una mujer (Fumi Nikaidō), vecina que vivía en una especie de chabola, con su hija, y de su familia y cosas diversas.

La novela en la que se basa la película fue la primera de Ishiguro. Y me parece curioso que la considere una obra de un inexperto, que llevó el relato a un final confuso, excesivamente complicado. Lo curioso es que ese final confuso es lo que para muchos es la gran virtud de la novela. Para mí es el ejemplo del narrador en primera persona no fiable. Niki, la joven escritora, pide a su madre que le hable de su pasado, y ahí entra su madre como narradora no fiable. Aunque al principio su historia tiene sentido, sus matrimonio, su suegro, la relación con la vecina, con la niña de la vecina, sus miedos por su embarazo al haber estado expuesta potencialmente a la radiación de la bomba… pero llegará un momento en el que las cosas no cuadren. Y sobretodo, en la que… no lo voy destripar.

Si diré una cosa. La película tiene un final mucho más definido y menos “confuso” que la novela. Mientras que en esta queda a la interpretación del lector qué pasó en Nagasaki realmente antes de que la protagonista emigre al Reino Unido, la película toma una serie de elementos para posicionarse en lo que fue la realidad. Y aquí viene la razón por la que sólo le he dado tres estrellas en la valoración subjetiva de la película, cuando quizá hubiera merecido la cuarta. Pierde la gracia. Siendo que es sabido que Ishiguro no quedó satisfecho de cómo le quedó la novela, siendo uno de los productores ejecutivos de la película (que puede querer decir mucho o poco en el mundo del cine), especulo en que en su participación quisiera que la conclusión fuera más clara. Pero es una especulación por mi parte.

Lo que no es una especulación es que, además de las claras virtudes formales de la película, las interpretaciones son muy buenas. Especialmente en el lado puramente japonés. No me pilla de sorpresa. Tanto como Hirose como Nikaidō me habían mostrado ya con anterioridad su valía interpretativa. Sólo necesitan un buen material y un buen director. Y aquí los tienen. Protagonizan una película que ha ido creciendo poco a poco en mi memoria y en mi sentimiento. Me parece bastante recomendable. Aunque apenas ha tenido promoción y pocos la verán.

Valoración:

Dirección: ****

Interpretación: ****

Valoración subjetiva: ***

Cine – Star Wars: The Mandalorian and Grogu (2026)

Cine

En las fotos, quien esto escribe en compañía del maestro Yoda, en San Francisco, cuando me quedaba una moderada esperanza por el universo Star Wars. Tambien en versión Substack.

Star Wars: The Mandalorian and Grogu (2026; 24/20260609)

Cuando hace un tiempo me enteré de que Disney volvía a producir largometrajes de la franquicia Star Wars, y que el primero de ellos tendría como protagonistas a Mando y Baby Yoda (lo siento, me niego a usar el estúpido nombre que le han puesto),… ciertamente no sentí nada. No me hizo ninguna ilusión. Indiferencia absoluta. Lo cual,… para alguien que veía las películas de la saga al menos un par de veces cada vez que las estrenaban… pues ya podéis imaginar lo que opino de los derroteros por los que Disney ha llevado a la franquicia.

Cierto es que The Mandalorian, junto con Andor, esta es la mejor desde mi punto de vista, son las que se salvan. Junto con las antologías conceptuales de Star Wars: Visionsen el campo de la animación japonesa. The Mandalorian es un entretenimiento digno, Star Wars: Visions es el tímido intento de aportar imaginación, innovación y una expansión real del universo de ficción, y Andor es la única que aporta algo al gran arco histórico que representa la saga en su conjunto. Todo lo demás es absolutamente prescindible y no aporta absolutamente nada positivo a la saga. Mera operación de ingreso de dinero y venta de mercadería por parte de Disney. 

Pero mi impresión era que esta película iba a ser simplemente un episodio “glorificado” por su pase por la gran pantalla de la serie de televisión. Y lamentablemente siento que estaba en lo cierto, pero de la peor forma posible. De hecho, mi intención era pasar de verla en la pantalla grande y verla cuando la llevasen a la pequeña pantalla. Por las cifras de recaudación, parece que esta idea se nos ha ocurrido a muchos. Al final, tras poner algunas condiciones ineludibles a la primera invitación para verla, que era verla en versión original, no doblada, y rechazar la segunda invitación, porque cada vez me apetecía menos, acepté la tercera porque me dijeron que estaba invitado de verdad, sin tener que pagar nada, a la sesión de cine y a las cervezas de después.

He dicho que de la peor forma posible, porque el argumento no tiene ni pies ni revés. Es como si hubieran comprimido tres o cuatro episodios de la serie en una película, pero de mala forma. Las interpretaciones son malas. O en el mejor de los casos, desganadas. Los efectos especiales y generados por ordenador, mediocres. Y el conjunto, absurdamente infantilizado, especialmente por culpa de Baby Yoda y de ese grupito de cuatro minúsculos seres que hacen banda con él en un momento dado. Malo.

Sinceramente, Disney quiere ingresar dinero, todo el que pueda, a partir de la franquicia. Pero lo está haciendo a base de destrozar el universo que tanto quisimos algunos desde nuestra adolescencia. Una cortina de luto cubre nuestro corazón por culpa de las puñaladas con las que Disney esta acabando con una saga mítica. Que Dave Filoni y Kathleen Kennedy sucumban entre múltiples sufrimientos, que el cuerpo se les llene de llagas purulentas fétidas, y que una diarrea incoercible arruine sus últimos años de vida. Ahí queda mi maldicion. Ah, y Jon Favreau, que dirige este despropósito, también. Al reparto no lo mencionaré para no avergonzarlos más de lo que deberían estar si tuvieran un mínimo de vergüenza.

Valoración:

Dirección: **

Interpretación: **

Valoración subjetiva: **

Cine – Kuángyě Shídài [狂野时代] (Resurrection) (2025)

Cine

Recién vuelto de un viaje a China, no es difícil encontrar fotos para ilustrar esta publicación. De Chonqing, concretamente. Entrada que también podéis encontrar en Substack.

Kuángyě Shídài [狂野时代] (Resurrection) (2025; 22/20260524)

Entre el verano de 2019 y la entrada de año de 2020, tuve la ocasión de ver un par de películas chinas bastante notables. Que invitaban a pensar que podría llegar un ola de películas de aquel país de buen nivel. Sin embargo… pues no ha sido así en los años siguientes. No deja de tener su ironía que la segunda de ellas estaba rodada en Wuhan, y que la viéramos cuando ya sonaba en las noticias una epidemia en la ciudad china producida probablemente por una variante del género coronavirus. Vimos aquella película dos días antes de que la OMS declarase el estado de emergencia por una posible pandemia en ciernes. El resto… es historia.

La primera de aquellas dos películas, la que vimos a principios del verano de 2019, cuando éramos felices, acabábamos de regresar de nuestro primer viaje a la China continental, y ya pensábamos en el segundo… que tardaría siete años en llegar, con dos intentos fallidos,… aquella película estaba dirigida por Bi Gan, y a mí me gusto mucho. Realmente. Se convirtió en una de mis favoritas de aquel año. Así que cuando el jueves de la semana pasada supe que había un par de sesiones con el estreno de la nueva película del director, que tuvo bastante éxito en la temporada de festivales del año pasado, decidí que tendría que verla. No estaban programadas más que dos sesiones, y sabía que a una no podía asistir. Conseguir ir a la del día siguiente. Ahora sé que este fin de semana habrá un par más de oportunidades.

Bi Gan nos presenta una serie de cuatro relatos cortos protagonizados por el mismo actor, Jackson Yee. Precedidos de un prefacio en el que se supone que estamos en un futuro en el que la gente es inmortal, a condición de que no sueñe. Pero hay algunos, los desvíados, que sí lo hacen, y nuestro protagonista lo es. También hay un posfacio en el mismo ambiente. Los cuatro relatos nos hablan de historias que transcurren a lo largo de los últimos cien años, no relacionadas entre sí. Y cada una está rodada emulando distintos estilos cinematográficos, dependiendo de la época y el género de la historia. Intriga bélica, reflexión filosófica, aventuras en los trasfondos de las mafias del juego, o una historia de amor vampírica en una ciudad portuaria industrial. Años 30, años 50, años 60-70 y 1999. Más o menos.

Bi Gan rueda con maestría. La presentación visual y formal de estos relatos es magnífica. De primer orden. A lo que se suma la imaginación de la entrada y el cierre de la película. No cabe duda, es un gran autor, que en esta ocasión homenajea a su forma al cine en general, y al de su país en particular. Las interpretaciones también están a un muy buen nivel, sin duda. Hay muchos buenos intérpretes en el gigante asiático que apenas conocemos porque sus películas no nos llegan, no son distribuidas en nuestro entorno.

No obstante, como pasa con muchos directores que muestran en un momento dado una gran maestría y que dan algún que otro pelotazo con sus primeros filmes, en más de un momento me quedé con la sensación de que había más preocupación por la forma que por el fondo. Y esto hizo que mi cabeza divagara de vez en cuando sin concentrarme en la historia. De las cuatro, la que más me llegó fue la última. Trágica historia de amor bellamente rodada e interpretada en un entorno a priori poco dado a la belleza. No me atrevo a recomendarla a cualquier espectador. Es una película exigente con quien la ve. No siempre es fácil. Pero desde luego es cine de alto nivel, para quien quiera arriesgarse a verla. Y son dos horas y media, si no recuerdo mal.

Valoración:

Dirección: *****

Interpretación: ****

Valoración subjetiva: ***

Cine – Tenkū no Shiro Laputa [天空の城ラピュタ] (El castillo en el cielo) (1986)

Cine

Dicen que Miyazaki viajó a Gales para inspirarse en las localizaciones de los ambientes que aparecen en la película. Así que de allí proceden las fotografías acompañantes. La entrada tiene también su versión en Substack.

Tenkū no Shiro Laputa [天空の城ラピュタ] (El castillo en el cielo) (1986; 21/20260519)

Estamos en mayo. Así que, si sumamos el hecho de que en este mes suelo coger vacaciones y viajar a la triste situación de la cartelera zaragozana, especialmente en lo que a versiones originales se refiere, pocas oportunidades de visitar las salas de cine. Pero aquí llegó Studio Ghibli a salvar la situación. Con motivo del 40 aniversario de esta película, nos llega una versión mejorada para celebrarlo, y la oportunidad de verla en pantalla grande, algo que no había sido posible por mi parte hasta el momento. Aunque había visto la película en diversas ocasiones en la pequeña pantalla. Especialmente desde que Netflix se hizo con el catálogo de Ghibli.

La película fue la primera producida por Ghibli, aunque muchos creen que fue Kaze no Tani no Naushika 風の谷のナウシカ (Nausicaä del Valle del Viento). Las aventuras de la princesa Nausicaä fueron un precursor de lo que luego sería el estilo del estudio. Y probablemente su éxito permitió a sus fundadores reunir la financiación y las ganas de lanzarse a la aventura de convertirse en un estudio de producción de animación japonesa. La película no tiene la misma fama que otras películas del estudio, pero yo siempre he considerado que es una auténtica delicia de aventura, plena de valores que luego marcarán la trayectoria del estudio.

La película se inspira en una de las aventuras de Gulliver de Jonathan Swift, aquella en las que el aventurero en la tercera parte del libro visita la isla de Laputa, una isla flotante que domina y explota los países sobre los que vuela. En esta ocasión, seguiremos las peripecias de dos jóvenes huérfanos que se unen para encontrar la mítica isla en el cielo, mientras son perseguidos por diversas facciones con intereses diversos en encontrar también el mítico país flotante.

Hayao Miyazaki, que es quien dirige la película, explora, como será una constante en sus películas futuras, los temas de la convivencia armónica del ser humano con la naturaleza, la banalidad y capacidad corruptora del poder, y los sentimientos de amistad y solidaridad. Proporcionándonos, una vez más tras la princesa Nausicaä, y precediendo a un bueno número más posteriores, una figura central femenina, proactiva, que sabe lo que quiere, y que no necesita que ningún hombre “la salve”, aunque está dispuesta a colaborar y prestarse ayuda mutua con aquellos que compartan los valores positivos que defienden, y que son los que Miyazaki intenta trasmitirnos en su cine. Una princesa que no quiere ser princesa.

Como he mencionado antes, la película no goza de la misma fama que otras que vendrían después de la mano de Miyazaki y otros directores de Studio Ghibli. En los aspectos más objetivos de la película, quizá no alcance el nivel de realización de sus descendientes. Pero sus aventuras de corte clásico y lo mucho que se hacen querer su caracteres principales, así como los habitantes del valle minero y los piratas de Mama Dola, hacen que, en lo subjetivo, por lo menos para mí, se encuentre al misma nivel. Y por ello, no sabéis lo que me alegro de haber podido disfrutar de la experiencia de verla en pantalla grande. Que estupenda.

Valoración:

Dirección: ****

Interpretación: ****

Valoración subjetiva: *****

Cine – Chien 51 (2025)

Cine

Fotografías realizadas en París… como no podría ser de otra forma dado el tema de la película. También en versión Substack.

Chien 51 (2025; 20/20260430)

A punto de pasar al modo “solo fotos” durante unos cuantos días, si la tecnología no lo impide, cerramos esta temporada cinematográfica del primer tercio de año con la cartelera zaragozana, francamente, muy poco interesante. No obstante, nos arrancamos a ver una película francesa, en la que los vecinos del norte deciden especular con las distopías asociadas a las inteligencias artificiales.

Dirigida por Cédric Jimenez y protagonizada por Gilles Lellouche y Adèle Exarchopoulos, nos traslada a un futuro no muy lejano en la que la sociedad parisina, presumiblemente la de toda Francia, se encuentra estratificada en zonas físicamente separadas, siendo la zona 1 la de los gobernantes y gentes con privilegios, la zona 2 la de la clase media alta con algunos privilegios, y la zona 3… la chusma. Y luego están los que contestan al sistema moviéndose en la clandestinidad. Para controlar el orden y la seguridad, y para ejercer la justicia, una inteligencia artificial, ALMA, guía a las fuerzas de policía. Pero el asesinato del creador de esta IA hará temblar el sistema, especialmente cuando se pongan a investigar un viejo policía de la zona 3 y una joven policía de la zona 2.

Supongo que cualquier parecido de la estratificación en tres niveles similares a los de 1984 es “pura coincidencia”, o la sustitución del “hermano mayor” por “ALMA”. Y alguna otra cosita. Y un sistema judicial gobernado cibernéticamente, como si no lo hubiéramos visto ya en el cine americano. Sinceramente, aunque la película se deja ver, no deja de ser un pastiche con mucha menos sustancia de la que pretende, ya que carece de auténtica reflexión sobre las cuestiones de base, limitándose a plantear una peripecia de acción en la que las relaciones entre los protagonistas se presentan de una forma un poco forzada. Con intérpretes que hacen lo que pueden, pero que en general están fríos. Y eso que son gente con oficio.

Aprueba esta película por los pelos. Muy por los pelos. De hecho sólo me atrevería a recomendarla a gente que le interese el género. Película que si la oferta hubiera sido un poco más variada, o con horarios que nos convinieran más, muy probablemente, no hubiéramos visto. Pero es lo que hay.

Valoración:

Dirección: ***

Interpretación: ***

Valoración subjetiva: ***

Cine – Good luck, have fun, don’t die (2026)

Cine

Fotografías realizadas en San Francisco. Como en la anterior película, transcurre en Los Ángeles, que no he visitado. Y tal como está la USAmérica, no es previsible que la visite próximamente. También en versión Substack.

Good luck, have fun, don’t die (2026; 18/20260415)

No sabíamos muy bien qué íbamos a ver con esta película de Gore Verbinski, la verdad. Verbisnki sólo nos gusta a ratos. No sabíamos si íbamos a ver una película de ciencia ficción, de fantasía, o de falsa ciencia ficción fantasía. Pero había unas cuantas críticas positivas del filme, y no muchas más opciones para elegir. Y nos apetecía ir al cine. Y fuimos. Y lo pasamos estupendamente.

La cosa va de un tipo (Sam Rockwell) vestido de una forma extraordinariamente estrafalaria que entra en una cafetería de Los Ángeles anunciando a los presentes que viene del futuro, que tiene la misión de impedir que una inteligencia artificial acabe con la humanidad y que necesita un grupo de voluntarios que le ayuden en la misión. Y que esta escena ha transcurrido decenas de veces, con distintas variantes en los voluntarios, y que han fracasado siempre. Pero esta vez puede ser la definitiva. A partir de ahí… cualquier cosa puede pasar.

Mi primer valoración es que esta película es un pastiche. Unas cositas de TheTerminator, unas dosis de 12 monkeys, por qué no algo de The Fisher King… y vete tú a saber cuántas más. Pero, si habitualmente denominar a una obra pastiche suele tener connotaciones negativas, realmente no tiene por qué. Si está bien hecha. Si tiene un mensaje propio. Un estilo propio… bienvenido sea. Y eso es lo que sucede con esta película. Que además se acompaña de unas interpretaciones entre buenas y muy buenas según los casos.

Algunos la consideran irreverente, otras innovadora en su esencia si no en los elementos de los que está compuesta, un nuevo enfoque del bucle en el tiempo, centrado en un único bucle en lugar de en la repetición, claramente desprejuiciada y sin complejos, es una comedia de alto nivel, con cosas que decir. Y totalmente recomendable, aunque su llegada en temporada baja y sin mucha publicidad hará que probablemente pase, lamentablemente, desapercibida hasta cierto punto. Pero es lo que hay. Yo, encantado. 

Valoración:

Dirección: ****

Interpretación: ****

Valoración subjetiva: ****

Cine en TV – Outcome (2026)

Cine

Fotografías realizadas en San Francisco. La película transcurre en Los Ángeles, que no he visitado. Y tal como está la USAmérica, no es previsible que la visite próximamente. También en versión Substack.

Outcome (2026; 17/20260412)

No voy a perder mucho tiempo con esta entrada. Porque la película no vale mucho la pena. O nada. Así como Apple TV parece encontrarse en estado de gracia en lo que se refiere a sus series, la calidad de sus largometrajes da muchos bandazos. Y la de este, dirigido por Jonah Hill y protagonizado por Keanu Reeves, es de los que el bandazo lo da para mal… o al menos para regular.

Reeves interpreta a un popular autor, Reef… cuasi homófono con su propio nombre, muy querido por todo el mundo, muy apreciado como intérprete, que ha estado varios años de descanso en su actividad, y que quiere volver. Pero recibe una amenaza, alguien tiene un vídeo que puede destapar su lado más oscuro, y condenarlo a la cancelación. Asesorado por sus amigos, se lanza a una carrera contra reloj para pedir disculpas a todos aquellos a quienes considera que ha podido ofender o molestar en algún momento.

La idea no es original. La figura pública que inicia un viaje de catarsis, buscando el perdón de quienes han sido víctimas en su recorrido vital, lo hemos visto ya en varias ocasiones. Desde ese punto de vista, la película aporta poco. Reeves siempre me ha parecido un actor poco expresivo, que ha alcanzado una fama poco merecida en relación a sus aptitudes interpretativas. Pero ya se sabe, más vale caer en gracia… que ser gracioso.

La principal ventaja de la película es que es corta, menos de 90 minutos. No es exactamente ningún desastre. Creo que la valoración del público votante en IMDb, 4.6/10, es excesivamente dura. No es para tanto. Pero no tiene casi nada que aportar. Es lo que hay. Y sale Scorsese haciendo un pequeño papel… que ni fu ni fa.

Valoración:

Dirección: **

Interpretación: **

Valoración subjetiva: **

Cine – La grazia (2025)

Cine

Fotografías realizadas en Roma en la Semana Santa de 2018. Entrada disponible también en Substack.

La grazia (2025; 17/20260409)

A estas alturas, si nos dicen que se estrena una película dirigida por Paolo Sorrentino y protagonizada por Toni Servillo,… pues poco hay que pensárselo. Hay que ir a verla. Luego podrá convencer más o menos. Pero Sorrentino rueda bonito y rueda con intención, y el veterano actor italiano es uno de los mejores intérpretes del momento.

Sorrentino nos lleva al palacio del Quirinal, residencia oficial del presidente de la República Italiana. Allí encontramos al presidente (Servillo), jurista de reconocido prestigio, al que le quedan seis meses para cesar en su mandato. Ya no tiene la potestad de disolver las cámaras parlamentarias, y tiene que ir cerrando asuntos. Y entre estos dos; la firma de la ley de eutanasia, hacia lo que tiene un dilema moral por ser un convencido católico, y el estudio de dos decretos de indulto. Uno hacia una mujer que mató a su marido de 18 puñaladas, y otro para un hombre mayor que asfixió a su mujer enferma de Alzheimer y con grave sufrimiento. Mientras, sobre sí pesa el recuerdo y el duelo por su esposa fallecida. Y la relación con sus hijos.

En lo formal, como es habitual, la puesta en escena de Sorrentino es absolutamente impecable. El cine del director italiano tiene gran belleza, al mismo tiempo que una realización precisa, milimétrica, en lo que no hay detalles sobrantes, en la que la propia puesta en escena forma parte del relato, de la información que se nos trasmite sobre lo que pasa por la mente de los personajes y lo que está sucediendo, muchas veces más allá de lo que se dice en los diálogos.

Estos, siempre con una mezcla de seriedad y humor, con su punto de ironía, pero sin desprestigiar la gravedad de los temas, recaen sobre un reparto, con Sevillo a la cabeza e imprescindible, que se encuentra en estado de gracia, como el propio título de la película. Aunque este título tiene más que ver con el concepto de perdón que otra cosa. En el sentido más amplio del concepto.

Para mí, una de las películas de Sorrentino que más me han llegado. Quizá, analizando de forma racional, no sea la mejor, a pesar de su innegable calidad. Pero es la que más me ha calado a mí personalmente. Y en cualquier caso, es más que recomendable para cualquier auténtico amante del séptimo arte.

Valoración:

Dirección: ****
Interpretación: *****
Valoración subjetiva: ****

Cine – Project Hail Mary (2026)

Cine

Fotografías del planeta Tierra realizadas con una vieja Zeiss Ikon Ikonta 521/16 sobre Ilford HP5 Plus. También en versión Substack.

Project Hail Mary (2026; 16/20260329)

Primero; ya sabemos que el rigor en la traducción de títulos de las películas al castellano en España no es precisamente un fuerte de las distribuidoras. Que de vez en cuando perpetran auténticos crímenes contra la humanidad. Esta vez no es para tanto. Pero yo, ni la hubiera traducido literalmente, Proyecto Ave María, ni me gusta lo de Proyecto Salvación. La nave espacial de la película es la Hail Mary, y por lo tanto Proyecto Hail Mary es la que yo hubiera elegido. Ya sé que algunos meapilas quieren ver un sentido místico al título. No sé. En el deporte yanqui, una Hail Mary es una jugada desesperada del equipo que va perdiendo para intentar al menos empatar. Como cuando en baloncesto el base del equipo perdedor se juega el triple desde media cancha a falta de 10 segundos para el final y sólo pierden de dos. Aunque creo que lo aplican más a jugada análogas en fútbol americano.

Pues de eso va, o ese el espíritu de la historia que nos cuentan los directores Phil Lordy Christopher Miller, basada en la novela de Andy Weir. No he leído a Weir. Pero vi la película The Martian, que fue agradablemente entretenida, y que comparte espíritu y elementos en común con la película que comentamos hoy. Un individuo, aislado de la humanidad, en una odisea espacial llena de buen rollo y buen humor. Incluso comicidad, con porciones de drama aquí y allí. En aquella película, Matt Damon tenía que salvarse a sí mismo, en la actual, Ryan Gosling tiene que salvarse a sí mismo y a toda la humanidad de una voraz ameba espacial devoradora de estrellas. Cada vez que me cuentan que pretenden ir de ciencia ficción dura con estas historias me entra la risa tonta. Parece que consideran adecuado para definir ciencia ficción dura no exceder en demasía los límites de la física, pero está bien pasarse por el forro de la entrepierna los límites de la biología.

Pero nada de estos importa en realidad. Porque lo que importa es que estamos ante una película muy bien hecha, rodada con mucho ritmo, con unos personajes muy carismáticos,… si, dos, pero del otro no hablaré por si acaso no te has enterado de la parte más fantástica del asunto,… con unos diálogos estupendos, con una excelente banda sonora, con una interpretación de Gosling de nivel muy alto en el difícil género de la comedia… Una película que no tiene nada original, que es un pastiche de ideas de otras historias y otras películas, pero que están todas muy bien combinadas. Y al final, te diviertes mucho.

No sé cómo pensaré en ella en un futuro. Tal vez sea un recuerdo agradable durante mucho tiempo. Tal vez la vea alguna otra vez en la pantalla pequeña. Y entonces veremos lo que opino. Pero ahora, hoy en día, es de las mejores películas de entretenimiento que he visto en mucho tiempo. Por absurdas que me resulten algunas de las situaciones que se cuentan. Pero da igual. Unos la verán como ciencia ficción, otros como una fantasía, y otros… mitad y mitad. Pero id a verla. Que os lo pasaréis bien.

Valoración:

Dirección: ****
Interpretación: ****
Valoración subjetiva: ****

Cine; Amarga navidad (2026)

Cine

Fotografías de La Palma, islas Canarias. No es la isla volcánica del archipiélago que sale en la película, pero habrá de valer a efectos de ilustrar esta entrada.

Amarga navidad (2026; 15/20260323)

Sólo un día después de ver la película de animación que comenté el domingo, nos vamos a una sesión tempranera de un lunes para nuestra periódica dosis del cine de Pedro Almodóvar. Lo diré de entrada, con excepción de un par de películas francamente fallidas, que no deberían ser, el resto de la cinematografía del manchego me parece interesante. Quizá no todas las películas me gusten lo mismo, seguro que no. Algunas incluso me parecen flojas. Pero quitando esas dos excepciones que nunca he soportado, esta y esta, todas tienen algo interesante. Y por eso seguimos yendo cada vez que se estrena una de sus películas, incluso si no hemos sabido a priori nada sobre lo que vamos a ver.

En esta ocasión, sinceramente no sabía de que iba la película antes de ir a verla, aunque sí que sabía que las opiniones de la crítica estaban divididas. Pero que entre las opiniones negativas estaban las de los críticos, o voceras, del cine que me parecen más cretinos, así que… ni caso. Almodóvar nos lleva al cine dentro del cine. Dos historias en paralelo. Un director (Leonardo Sbaraglia) escribe un guion al mismo tiempo que algunos cambios se producen alrededor, el principal del cual que su principal asistente colaboradora durante 20 años (Aitana Sánchez-Gijón) se toma un permiso indefinido. La otra, es el guion que va escribiendo, una mujer (Bárbara Lennie) que hizo alguna película en su momento y que ahora se dedica a la publicidad, sufre ataques de ansiedad, cuyo origen no está claro.

En esta película, que comparte la riqueza visual y de diseño que es habitual en la realización del director, Almodóvar habla fundamentalmente de si mismo. Del proceso creador, de cómo va “robando” de las gentes y los acontecimientos que vive y le rodean para crear sus personajes y sus situaciones, de cómo puede unas veces acercar y otras alejar a las personas que le rodean, la potencial incompatibilidad entre el proceso creativo y el respeto a la intimidad de otras personas… una serie de facetas que suponen una reflexión y una buena dosis de autocrítica.

Cuenta con un reparto sólido y bien plantado; Sbaraglia y especialmente Sánchez-Gijón están recibiendo muchas alabanzas, aunque yo valor más el trabajo de Lennie, quizá con un personaje más ingrato. Pero esta actriz, siempre que la he visto en una película digna me ha parecido que ha hecho un gran trabajo; mucho oficio tiene. Y otros que no he nombrado, pero que contribuyen al buen tono general del elenco.

He de decir que no ha sido una película que nos enamorara de entrada. Es de digestión progresiva. Al igual que el guion que escribe el director ficticio, la historia de la ficción dentro de la ficción va dando algunos tumbos, hasta que se va afianzando lo que se quiere contar. Pero al final, el conjunto de la película cuadra. Y cuadra muy bien. Como hace tiempo que no sentía en una película de Almodóvar, dejando a un lado la película anterior, que me parece un paréntesis, un interesante paréntesis, en la trayectoria general del director. Me parece una película muy recomendable. Salvo que seas de los muchos españolitos que parten ya del prejuicio de que “a mí no me gusta Almodóvar”… que ahí… pues da igual.

Valoración:

Dirección: ****
Interpretación: ****
Valoración subjetiva: ****