[Cine] Portrait de la jeune fille en feu (2019)

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Portrait de la jeune fille en feu (2019; 51/20191025)

Parece que el otoño cinematográfico se anima un poco. Y en tres días he acumulado tres posibles reseñas, creo que haré las tres, ya explicaré porqué tenía dudas con una, relacionadas con recientes estrenos. Y lo mejor del caso es que son propuestas interesantes, independientemente del grado en que hayan resultado mejor o peor. En general, bien. Y empezaré por esta película francesa firmada por Céline Sciamma, que me interesó desde el momento en que la vi anunciada en la cartelera. Así que este viernes pasado, me fui yo solico al cine, a las cuatro y cuarto de la tarde, para poder disfrutar de la versión original de este largometraje.

Bretaña es una tierra hermosa a la que, de vez en cuando, pienso que debería volver.

Había oído hablar del cien de Sciamma, pero no había tenido oportunidad de ver ninguna de sus películas. Y aquí nos presenta una película de época, ambientada en una isla bretona a finales del siglo XVIII, cuando la ilustración ya ha calado profundamente en las vidas de las gentes en Francia, al menos de las más cultivadas. Héloïse (Adèle Haenel) es una joven inquieta por la cultura y con una actitud relativamente introspectiva de la vida, que vivía a gusto en un convento disfrutando de la lectura y la vida intelectual. Pero su madre, la condesa (Valeria Golino), la ha sacado del convento para casarla con un buen partido milanés, tras la muerte de su otra hija. Marianne (Noémie Merlant) es una joven pintora, que ha seguido la profesión de su padre y maestro con aprovechamiento, aunque por su condición de mujer se ve obligada a restringir los temas que puede pintar, o pintar los temas prohibidos con la firma de su padre. Recibe el encargo de la condesa para pintar a su hija, que se niega a posar, sabiendo que el destino del retrato es servir de escaparate para decidir su “compra” como esposa por parte de su prometido. Marianne lo hará de memoria, pero se verá obligada a convivir intensamente con Héloïse durante unos días. Y esa convivencia traerá consecuencias inesperadas para todas.

La propuesta de Sciamma entra plenamente dentro del cine de mujeres y claramente feminista. Maneja tres temas principales de forma simultánea, y muy bien imbricados unos con otros. El deseo de independencia y de realización personal de las mujeres ilustradas; la sororidad, la solidaridad entre mujeres, puestas de manifiesto en la actitud de las dos jóvenes hacia la joven criada que las atiende y que tiene un embarazo no deseado; y la libertad, o su carencia, para elegir el amor en la persona que cada cual desee, sea cual sea su sexo. El caso es que todo esto lo hace de forma clara, sin ambigüedades, pero sin estridencias. Con mucha elegancia, con una puesta en escena bella y sobria al mismo tiempo, y centrándose en los gestos y las reacciones de las mujeres protagonistas.

Ni qué decir tiene que las interpretaciones son de primer nivel. Ya había visto en un par de películas a Haenel, y ya me constaba su solidez interpretativa. Pero Merlant, que lleva el peso de la narración, ya que el relato se presenta fundamentalmente desde su punto de vista, hace también un papel excelente.

Película muy recomendable, bella de ver, y que sólo debería retraer a los más cerriles miembros de nuestra sociedad del siglo XXI. El problemas es que todavía quedan muchos cerriles miembros en nuestra sociedad.

Valoración

  • Dirección: ****
  • Interpretación: ****
  • Valoración subjetiva: ****

[Cine] A rainy day in New York (2019)

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A rainy day in New York (2019; 50/20191015)

Estamos ante la película anual de Woody Allen que debería haberse estrenado en 2018. Sin embargo, en medio de la vorágine del movimiento #metoo, movimiento que considero justificado en un gran número de casos y sobre el que creo que todavía hay situaciones reales de abuso contra las mujeres que no han salido todavía a la luz, alguien desempolvó cuestiones sobre el director de hace 25 años. Cuestiones que se trataron en su momento, incluso en el sistema judicial, pero que se desestimaron por los fiscales encargados de la investigación, decisión influida por la improbabilidad que señalaron los servicios sociales de que los presuntos abusos se produjeran. El hecho de que fueran cuestiones antiguas y desestimadas tras investigación, cosa que no se había producido con muchos de los casos que legítimamente denuncian en el movimiento #metoo, no impidió a Amazon, su distribuidora, aparcar la película por miedo a la mala prensa. Algunos intérpretes de la película también tuvieron miedo a ver manchada su reputación y empezaron a donar el salario cobrado por la película y acciones similares. Pero parecen más acciones derivadas de una presión colectiva que de una convicción sobre las acusaciones. A partir de aquí… sobre el caso,… yo no tengo una opinión clara, pero aunque no simpatice con todas las actuaciones personales de Allen, no creo que esté en la misma posición que otros acusados del movimiento #metoo. Demasiado embarradas las relaciones familiares de ese grupo como para desbrozar los intereses de cada cual.

La sección de Egipto del Met, el MoMA, Central Park o los garitos del Village o del SoHo son algunas de las localizaciones de la película, tan homenaje a Nueva York como muchas otras películas d

El caso es que finalmente Allen recuperó los derechos de distribución de la película que ha llegado a los cines como decía un año después de lo previsto. Y nos cuenta cómo dos universitarios, un niño pijo neoyorquino (Timothée Chalamet) y la hija de papá de un banquero del sur de los EE.UU. (Elle Fanning), que estudian en la misma universidad de Nueva Inglaterra, van a pasar un romántico día en Nueva York, que se tuerce de formas insospechadas. Aunque no necesariamente para mal. Especialmente cuando otras personas, atractivas, se crucen en el camino de él (Selena Gomez) o de ella (Liev Schreiber, Jude Law o Diego Luna).

Hace tiempo que venimos considerando que las película actuales de Allen son obras menores comparadas con los clásicos que podemos encontrar en su obra. En esta comedia romántica, incluso sus temas tradicionales aparecen mucho más moderados, apagados o casi ausentes. Estamos más ante el despiste vital de un joven de 21 años y la ambición todavía no correctamente encarrilada de su novia, en una relación más circunstancial que profunda, y cómo un día de lluvia y experiencias les puede llevar a cambiar su forma de entender las cosas. El caso es que la historia es simpática, muy entretenida. La película se mueve con ritmo.

Y las interpretaciones, sin ser de gran nivel, son suficientes para sacar adelante la misión encomendada. Ciertamente, Chalamet me parece que no está al nivel que muchos proclaman, que todavía tiene recorrido de mejora. Fanning está solvente aunque no a su máximo nivel. Y Selena Gómez es quizá la sorpresa, puesto que actúa con desparpajo, generando mucha empatía con su personaje. El resto del reparto tienen pequeños papeles que desempeñan con oficio.

¿Es recomendable? Pues sí, si quieres pasar un rato entretenido y no le has cogido, como muchos, manía al director. Dura muy poco más de hora y media y te arrancará más de un sonrisa. Sin más pretensiones.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ***
  • Valoración subjetiva: ****

[Cine] Di jiu tian chang [地久天长] (2019)

Cine

Di ji tian chang [地久天长] (2019; 49/20191015)

El martes pasado, sin mucho convencimiento por mi parte porque no me encontraba con la cabeza muy en mi sitio, nos fuimos a ver esta película china, que se ha titulado en la cartelera española Hasta siempre, hijo mío. La modificación respecto al original chino parece que es la referencia al hijo. Lo cierto es que la película llegaba tras el éxito alcanzado en la última Berlinale, donde se llevó los premios correspondientes a la interpretación para Yong Mei (actriz) y Wang Jingchun (actor). La película está dirigida por Wang Xiaoshuai, de quien no recuerdo haber visto nada previamente.

Wang se toma su tiempo para contar esta historia, un poquito más de tres horas, con un guion que abandona desde el primer momento la linealidad temporal para ir saltando entre las distintas épocas en las que desde los años 80 hasta la actualidad va contándonos la historia de dos familias, que se tratan como hermanos, tanto los adultos como los hijos, pero que se van distanciando por los eventos que llevan a la muerte de uno de los niños, con la imposibilidad añadida de la madre (Yong Mei) para engendrar otros hijos.

Estamos ante una historia triste, aunque al final el director trata de aportar un tinte de esperanza, en la que de fondo tenemos los cambios profundos que la sociedad china ha acometido en los últimos treinta o cuarenta años, desde la época donde quedan coletazos de la dialéctica de la Revolución cultural, aunque esta se haya dado por finiquitada, se implanta la política de un solo hijo, hasta el momento actual de país bajo una dictadura comunista con economía capitalista. Como sucede con frecuencia, los directores chinos tienen cierta libertad para criticar las cosas que no funcionan bien, especialmente si se encuentran en el pasado, siempre que no cuestionen el liderazgo del Partido Comunista Chino. Y eso es aprovechado contar simultáneamente la historia de estas familias y la historia de los cambios sociales de su país.

La película exige atención. La información sobre lo que realmente pasó en cada momento se nos va dando de forma dosificada a través de la película, aunque de forma muy inteligente, permitiendo combinar el ritmo tranquilo de la narración con una cierta tensión en el espectador, a la expectativa de lo que ha sucedido con esta gente. Y todo ello muy fortalecido por el impresionante nivel actoral de un elenco que, además, tiene que adaptarse a interpretar sus roles con el envejecimiento propio de las décadas que pasan desde el inicio de la acción hasta el final.

La película es buena, muy buena. Emociona. Y mucho. Hay pocas cosas criticables, puesto que las aparentes incoherencias que percibes durante el metraje, al final encajan como un guante, mostrando una planificación en el desarrollo argumental muy fino. Pero eso sí, quien busque el histrionismo en los planteamientos y en las interpretaciones que en estos momentos parecen de moda,… pues no. Porque la película no deja de hablarnos más que de las vidas con su alegrías, pocas en este caso, y tristezas, bastantes más, de gente normal, que tiene que vivirlas con duelo y sensación de pérdida en algunos casos, con remordimientos y sensación de culpa en otros. Aunque todos ellos, con sus aciertos y sus meteduras de pata, son esencialmente gente honesta.

Valoración

  • Dirección: ****
  • Interpretación: *****
  • Valoración subjetiva: ****

[Cine] Ad astra (2019)

Cine

Ad astra (2019; 48/20191010)

Al regreso de las vacaciones, recibí una llamada del grupo de amigos de ir al cine, aquellos que no habían venido con nosotros a Japón, proponiéndome salir el jueves a ver una película y tomar unos chismes para contarles el viaje. Me dijeron que la cartelera se había renovado, que parecía haber cosas interesantes y… que eligiera yo mismo. Grave responsabilidad. Porque ciertamente la cartelera se había renovado, había una serie películas que parecen de calidad… pero cuyos temas o planteamientos a priori no me resultaban nada motivadores. Reconozco que llevo una temporada en la que el tema de las películas me influye mucho para decidir qué quiero ver y qué no. Por buenas que sea las críticas de un largometraje, si de lo que habla no me interesa… pues me entra la desgana.

No sabía muy bien cómo ilustrar la entrada de hoy, hasta que he recordado los cosmonautas de madera que encontramos este verano cerca de la Berlinische Galerie… así que he tirado de fotografías de aquel viaje por Alemania.

Finalmente, opté, y se me aceptó, por las aventuras espaciales de Brad Pitt, dirigido por James Gray, reconvertido gracias a la magia del cine en un astronauta altamente motivado y competente, al que se le presenta la misión de recorrer el sistema solar con el fin de salvar a los mundos habitados de una catástrofe de dimensiones incalculables. Y con su padre, Tommy Lee Jones, del cual se encuentra separado desde hace décadas, antes incluso de que abandonase la Tierra en una misión a la búsqueda de vida extraterrestre, involucrado en el tema.

Realizaré la valoración de mis impresiones sobre esta película en dos partes.

En primer lugar, la inmediata tras la salida del cine. Nos resultó una película entretenida. En la moda de otras películas de ciencia ficción de los últimos tiempos que tratan de proponer una puesta en escena lo más realista posible, sin alegrías más propias de la fantasía que de la anticipación científica, se convierten en películas sobrias. Hay mucho homenaje a 2001, eso sí, incluso con cierto ironía sobre el contraste entre lo imaginado por Kubrick/Clarke y lo que probablemente deparará la realidad. Y cierta pretensión de película trascendente. La película, con dos horas de duración, se toma su tiempo para ir desarrollando toda la trama, pero tiene ritmo. Las interpretaciones son correctas, y a Brad Pitt, que no deja de ser un actor relativamente limitado que depende mucho del papel que se le otorgue y del trabajo del director, se amolda bien al que le ha tocado en suerte. Como digo, impresiones del primer momento.

Pero la película soporta regular, casi tirando a mal, una reflexión posterior. Existen una serie de secuencias que no voy a desvelar que me chirrían. Cuya eliminación con pequeñas correcciones en el guion haría funcionar la película igual de bien o mejor. Cierta persecución, cierto abordaje a cierta nave, el propio McGuffin de la película, esa amenaza terrible a la humanidad,… o son superfluas, o ponen en grave riesgo la suspensión de la incredulidad del espectador, especialmente cuando se aspira a moverse en el terreno de la ciencia ficción dura, o ambas cosas. La película tiene cierta aspiración a la trascendencia, a hablar de temas importantes… y al final,… igual se queda en una aventureta más o menos conseguida pero con deficiencias. Demasiadas pretensiones para un mensaje final menos lúcido de lo que se nos quiere hacer creer. Las actrices participantes, prácticamente de floreros. Especialmente, Liv Tyler. La presencia de la interesante Ruth Negga sabe a poco.

Película por lo tanto con sabor agridulce, y que no sé muy bien como valorar. Ya la crítica se había mostrado dividida. Su paso por festivales había transmitido cierto descontento, aunque luego un número apreciable de críticos más o menos profesionales la hayan considerado bien, con alguna disidencia. Probablemente se le pueda dar un aprobado. Aunque los pocos fallos que le vi, me parecieron demasiado chirriantes. En fin, cada cual verá.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ***
  • Valoración subjetiva: **/***

[Cine en el aire] Películas japonesas en vuelo

Cine

Ya lo he hecho en otras ocasiones en mis viajes al Asia oriental; aprovechar estos largos vuelos para ver películas asiáticas, que pueden estar bien, pero que difícilmente van a llegar a las carteleras españolas. Y teniendo en cuenta que los billetes de nuestro reciente viaje a Japón los compramos a ANA (All Nippon Airlines),… pues teníamos que hacer repaso a película japonesas. Los compramos a ANA… pero lo cierto es que de los cuatro vuelos, los dos de ida los hicimos con Lufthansa, y de los de vuelta, solo uno lo hicimos con ANA, el otro fue con Brussels Airlines.

Lo habitual es que en vuelos nocturnos veamos como mucho una película. Intentamos dormir todo lo que podemos para minimizar los efectos del desfase horario. Pero en los vuelos diurnos podemos llegar a ver tres películas; en estos, evitamos dormir también para combatir los efectos desagradables del llamado por muchos jet lag. Aunque en las más de once horas que dura el viaje de Tokio a Bruselas había tiempo para más largometrajes… tres es el tope que puede soportar mi capacidad de atención. Paso a comentar lo que vi… aunque adelante que fue bastante menos interesante que en otras ocasiones.

Un largo viaje hasta Japón, en el que hay que atravesar nueve usos horarios, aunque la diferencia horaria sea “sólo” de siete horas, por las modificaciones introducidas en nuestros horarios. Ellos llevan hacen coincidir la hora solar con la hora oficial.

En el viaje de ida, Lufthansa nos ofreció un menú más limitado en número de películas asiáticas. Pero como fue vuelo nocturno, con una que nos sirviera para dejar que la oscuridad nos alcanzase, o nosotros alcanzásemos a la oscuridad, era suficiente. Elegí Kugatsu no koi to deau made [九月の恋と出会うまで], que podría traducirse como Hasta que encuentre el amor en septiembre. Es una película romántica en la que una joven recibe mensajes del futuro cuando se traslada a un nuevo y agradable apartamento. Al mismo tiempo conoce a un inquilino vecino, con el que comienza una relación de amistad, algo más en el caso del chico, y al que confía el tema de los mensajes. Es una película “de buen rollo” y buenos sentimientos, bastante previsible, pero que maneja muy bien en su guion las posibles paradojas del viaje o la comunicación en el tiempo, con una resolución satisfactoria a todos los niveles. Está dirigida por Yamamoto Toru, y protagonizada por Kawaguchi Haruna y Takahashi Issei.

En el vuelo de vuelta, ANA tenía un menú un poquito más amplio de películas japonesas. Muy recientes. La primera que vi fue Diner, así, con el título en inglés. Una joven solitaria y desarraigada se ve obligada a trabajar para una organización criminal en un restaurante, cuyo chef es también un asesino profesional, y los clientes,… pues algo parecido. La esperanza de vida de las camareras en el restaurante es más bien,… escasa. Película de aspecto visual muy abigarrado, no especialmente gótico, porque tiene una estética más de neones y cyberpunk, aunque no pueda adscribirse a este género. Un exceso de esos que a veces se dan en el cine japonés y que a mí se me atragantan un poco. O bastante. Está dirigida por Ninagawa Mika, y protagonizada por Tamashiro Tina y Fujiwara Tatsuya.

Hace unos años, Yamada Yōji osó hacer una nueva versión de Tōkyō monogatari de Ozu Yasujiro, obra maestra del cine nipón en los años cincuenta del siglo XX. La vi. No estaba mal, pero me pareció innecesaria, no aportaba nada a la obra original. Pero no sólo fue eso,… hizo rodó una secuela, que también llegó a la cartelera española y que también vi. Y que se dejaba ver… pero realmente era como si ya no tuviese que ver con la película de Ozu… y casi tampoco con la primera de la serie de Yamada. Y me encuentro con que hay una tercera película, Tsuma yo bara no yō ni: Kazoku wa tsuraiyo III [妻よ薔薇のように: 家族はつらいよIII], que en inglés han traducido como What a wonderful family; my wife, my life. O sea, qué maravillosa familia; mi esposa, mi vida. Nuevamente una película costumbrista, que si no fuera porque es japonesa y actual, me sonaría a alguna de las películas españolas de hace un tiempo. Llevadera, sin más. Con un reparto coral, la protagonista, por decirlo de alguna manera, es Natsukawa Yui. Una actriz que creo que puede dar mucho más de lo que puede dar en una película de estas características.

Y la última película que vimos fue The Fable, así con el título en inglés, una película en la que a un asesino a sueldo infalible se le ordena que se tome una “excedencia” de un año en Osaka, en la que no debe matar a nadie. Pero, por supuesto, las cosas se complicarán y acabará metido en complicaciones. Película de acción en tono de humor, que se deja ver, pero que flojea por varias costuras, y también es bastante previsible. Dirigida por Eguchi Kan, está protagonizada por Okada Junichi y Yamamoto Mizuki, muy sosita esta chica, con una divertida Kimura Fumino, en un papel secundario pero que es la que mejor la hace y la que nos sabe a poco.

No ha sido una gran cosecha. Qué se le va a hacer. Pero ayudó a hacer el viaje más llevadero. ¡Por Amaterasu y los ocho millones de kami, qué larga es Siberia!

[Cine] Anna (2019)

Cine

Anna (2019; 47/20190918)

Sinceramente, no voy a perder mucho tiempo comentando esta película de Luc Besson en la que nuevamente nos trae una protagonista femenina que nos recuerda demasiado a La femme Nikita,… pero que no tiene nada que ver ni en calidad, ni en sentimiento, ni en carisma,… ni en nada.

La típica película de chica que se mete en los servicios secretos de la KGB, podría ser cualquier otro servicio secreto, para convertirse en una asesina mortal, a las órdenes de unos desaprensivos. Y que tarde o temprano se replantea las cosas para salir de ese infierno. Nada original.

Estas películas de espías siempre tienen un montón de localizaciones por todo el mundo. Pero como Besson es gabacho, supongo que le saldrá a cuenta rodar una buena parte de la película en París. Que siempre queda mona en pantalla.

La realización es vulgar, con idas y venidas en el tiempo, que acaban cansando. Lo típico… vemos algo, y luego da marchar atrás para que entendamos que estábamos viendo otra cosa. Recurso manido, en esta ocasión… aburre.

Realizada a mayor gloria de la enésima top model que se pasa a la interpretación, en este caso la rusa Sasha Luss, que ya tenía un papelito en la relativamente fallida adaptación de las aventuras de Valerian y Laurelin. Pon algún rostro conocido o prestigioso, fundamentalmente Helen Mirren, y procura que todos los personajes masculinos hagan el gilipollas en alguna ocasión. Ninguna catástrofe en el lado de las interpretaciones, pero nada que destacar tampoco.

En resumen… salvo que seáis unos fanáticos de este tipo de películas… u os apetezca admirar el tipazo de la protagonista y alguna otra que pasa por ahí… mejor os buscáis otra cosa. Yo me arrepentí de haberme dejado convencer de ver esta película en los primeros cinco minutos del metraje…

Valoración

  • Dirección: **
  • Interpretación: ***
  • Valoración subjetiva: **

[Cine] Set to Chihiro no kamikakushi [千と千尋の神隠し] (2001)

Cine

Sen to Chihiro no kamikakushi [千と千尋の神隠し] (2001; 46/20190912)

Bueno. La de hoy, es conocido, es una obra maestra de la animación. De lo mejor. Y probablemente, la que yo considero mejor película de animación de la historia. Y de las mejores películas que he visto en mi vida, animación o no. Esto de entrada.

No es una película nueva. Es de 2001. Y una de las pocas ocasiones en la que los norteamericanos han dejado de mirarse al ombligo y han concedido un premio de la academia, un Oscar, a una película de animación procedente de otro país, o la única más bien, y hablada en un idioma distinto del inglés. Y de verdad que ha habido ocasiones para que esto haya sucedido en más de una ocasión.

Nos adentraremos en el rico mundo de la fantasía y la mitología japonesa durante un visita al santuario Tokugawa de Nikko [Nikkō Tōshō-gū].

Dirigida por el maestro Miyazaki, probablemente es el momento de mayor inspiración dentro del Studio Ghibli, aunque podemos considerar que dentro del estudio tiene que competir con otros largometrajes de altísimo nivel, que simplemente no han tenido la repercusión internacional de Chihiro. Mononoke, libélulas, Ponyo, Kiki,… incluso Naushika en la época preghibli. No es un fenómeno aislado, no es flor de un día, no es una casualidad. Es el fruto de un trabajo coherente, persistente y concienzudo.

La hemos visto dentro del ciclo que una empresa de exhibición cinematográfica de Zaragoza viene haciendo, en el que todos los jueves a las 20:00 horas ofrecen un pase único de una película trascendente en la cultura popular. Para diciembre tienen previsto volver al Studio Ghibli con un pase de Mononoke Hime (La princesa Mononoke). Son películas que he visto todas en vídeo, pero muy pocas en la gran pantalla. Y el disfrute es impresionante.

Como es habitual en las películas de Miyazaki y Ghibli, tenemos una protagonista femenina, que debe superarse así misma, con la colaboración de otros, pero bajo su propio impulso y motivaciones, tratando la película de forma directa o indirecta las preocupaciones del director sobre los problemas del mundo actual, especialmente los medioambientales, y engarzando con las tradiciones y mitos del Japón clásico o tradicional. Se ha comparado a Chihiro con la Alicia de Lewis Carroll. Ambas comparte un viaje por lo extraordinario detrás del cuál podemos intuir la metáfora del cambio de la edad infantil al camino hacia la madurez. Pero también tenemos diferencias marcadas. Chihiro permanece tal cual la concibió Miyazaki, es mucho más reciente, mientras que es difícil conocer la auténtica naturaleza de Alicia, tantas veces reimaginada y reinterpretada en los más de 150 años de vida del personaje. Por otro lado, Alicia es una niña de clase acomodada que entra en un mundo que sale de la imaginación de Carroll, mientras que Chihiro es una niña común, sin aspectos destacables, delgaducha, desgarbada, no especialmente habilidosa que se mueve de repente en el mundo de los ocho millones de kami de la tradición mitológica nipona. Cualquier niña japonesa podría identificarse con ella sin problemas. Y también tenemos más claras cuales son las circunstancias por las que Chihiro da sus primeros pasos hacia la madurez. Es una niña doliente, ha perdido el entorno vital que le es familiar, su colegio, sus amigos, su casa,… tiene que rehacer su vida y está triste e insegura. Un punto de partida que la enlaza con Riley, otra niña del mundo del cine animación que también nos ofrece su peculiar país de las maravillas.

No voy a entrar ahora en un comentario en profundidad, ni en comentar su argumento. Creo que cada cual debe verla y valorarla en función de su bagage cultural y sus valores propios. Eso variará mucho en las personas. Pero la riqueza visual que nos va invadir durante las poco más de dos horas de duración de la película y la emoción de los hechos que acontecen ante nuestras ojos pocas veces los encontramos. Y además es una película que podemos ver cuantas veces queramos. Siempre encontraremos novedades o matices no percibidos hasta ese momento.

Por supuesto, deberíamos verla en versión original, aunque no entendamos ni papa de japonés. Los actores de voz japoneses son una categoría tan respetada como cualquier otra categoría actoral. Y no me refiero a actores de doblaje; actores de voz que trabajan en animación y otros productos en los que no prestan su propio físico. Hīragi Rumi es la actriz de voz que pone voz a Ogino Chihiro / Sen en el largometraje.

Como he dicho al principio, una obra maestra. Im-pres-cin-di-ble.

Valoración

  • Dirección: *****
  • Interpretación: *****
  • Valoración subjetiva: *****

[Cine] Photograph (2019)

Cine

Photograph (2019; 45/201900904)

Esta semana pasada, contra todo pronóstico, porque la cartelera no nos parecía demasiado atractiva, hemos ido una segunda vez al cine tras el drama coreano que os conté hace un par de días. Curiosamente, la película que os traigo hoy es alemana… aunque los idiomas que se escuchan en ella sean el hindí, el guyaratí y el inglés. Porque está escrita dirigida por Ritesh Batra, un director indio que adquirió cierto impulso hace unos años por una película que no vi, en las calle de Bombay.

No he tenido oportunidad de visitar todavía la India,… y no hay planes de momento para ello. Así que de momento estamos con la planificación del próximo viaje, que sí que será a Asia, pero al extremo más oriental. Al que probablemente me llevaré también unos carretes de película en blanco y negro con alguna cámara compacta, como hice este mismo años en París,…

Nos cuenta una historia íntima, sencilla, de personas comunes, en la que la populosa ciudad india es un protagonista más. Un fotógrafo callejero que se dedica a realizar fotos de recuerdo a los turistas en los alrededores de la Puerta de la India, Rafi (Nawazuddin Siddiqui), toma un día una fotografía a una joven de clase media, Miloni (Sanya Malhotra), que está estudiando contabilidad al mismo tiempo que es presionada por su familia para hacer un buen matrimonio. A Rafi, su abuela, que lo crió en ausencia de sus padres, lo coacciona negándose a tomar su medicación para que se case también y forme una familia. Para acallar sus protestas, le manda la fotografía de Miloni diciendo que es su novia y que se llama Noori. Pero eso acabará complicando la vida de todos.

Estamos ante un drama tranquilo en el que Batra nos habla de un romance improbable, en una ciudad que se nos aparece llena de encanto, pero en la que subsisten profundas diferencias económicas, sociales, culturales, religiosas,… en las que esta relación puede o no prosperar. Realizada con buen oficio, el ritmo de la película se acomoda al carácter tranquilo, reservado, introvertido, de sus protagonistas, personajes excesivamente dependientes de sus familias durante su vida, y que ansía poder volar por sí mismos, aunque sea modestamente.

… en Shangái…

La principal baza de la película, además de los paseos por la ciudad, es precisamente la interpretación contenida de los protagonistas de la película, que rezuman credibilidad en lo que ya he definido como una relación improbable. Pocas palabras, muchas miradas, muchos gestos.

La película no producirá un impacto tremendo, y queda por debajo de las expectativas que nos había generado lo leído sobre la película que hizo célebre al director. Pero se deja ver con agrado, y te deja de relativo buen humor.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ***
  • Valoración subjetiva: ***
… y con una cámara con más empaque, en Berlín.

[Cine] Gangbyeon hotel [강변호텔] (2018)

Cine

Gangbyeon hotel [강변호텔] (2019; 44/20190831)

Esta es la tercera película con el director coreano Hong Sang-soo tras la cámara y con la actriz Kim Min-hee delante de ella que podemos ver en el plazo de dos años. Y si hacemos caso de IMDb, entre estas tres hay dos más que no han llegado a nuestras pantallas. Por lo menos de momento. Una un medio metraje de poco más de una hora, y otra un largometraje de hora y media de duración. Todas ellas rodadas entre 2017 y 2019, con tiempos récord de rodaje, por la rapidez en qué se hicieron.

Fotografías de Corea del Sur, del monte de Ingwangsan en Seúl, en blanco y negro, para acompañar la estética de la película de hoy.

De acuerdo a las tres que he visto, son películas sencillas, de bajo presupuesto, que fundamentalmente le dan vueltas a los problemas de las relaciones humanas. Las dos primeras que vi, una en clave de drama y la otra con un tono más ligero, eran catarsis derivadas del hecho de que el director, en la vida real, dejó a su familia para iniciar una relación con la actriz, varias décadas más joven. Lo cual tuvo un gran impacto mediático en la sociedad coreana, bastante conservadora, resultando especialmente perjudicada la actriz… aunque el que traicionó la confianza de su familia fue el hombre. Pero es lo que pasa con las sociedades conservadoras, y algunas que dicen que no lo son, esencialmente machistas, donde siempre es la mujer la que es “condenada” por este tipo de asuntos que, básicamente, pertenecen desde mi punto de vista al ámbito privado de las personas.

En cualquier caso, eso nos proporcionó dos películas, con muy distinto tono como ya he dicho, de las que disfruté. La que ha llegado recientemente a nuestras pantallas fue premiada en el Festival Internacional de Cine de Gijón el año pasado, y supongo que eso ha sido un acicate para que se haya distribuido en nuestro país, mientras que hay dos películas realizadas por este tándem de director/actriz que no lo han hecho y que la precedieron. Nos traslada a un hotel a orillas de un gran río en pleno invierno. Se rodó a principios de febrero, de forma relativamente improvisada como es propio de Hong. En el hotel se encuentran alojados dos personas. Un escritor, poeta, ya mayor (Gi Ju-bong), que ha sido invitado por el dueño del hotel y que se ha citado con sus dos hijos (Kwon Hae-hyo y Yoo Joon-Sang). Una mujer, en sus treintaytantos (Kim Min-hee), que se ha refugiado allí tras un problema con su pareja, con quien parece tener una relación tóxica. Y en el hotel se ha citado con su mejor amiga (Song Seon-mi). Eventualmente, en el plazo de 24 horas, en el frío y nevado paisaje del lugar, ambos grupos interaccionaran brevemente en varias ocasiones mientras internamente conversan sobre sus problemas.

Rodada con un sobrio blanco y negro, en el que destaca con frecuencia la soledad o la pequeñez de las personas o los grupos de personas sobre la inmensidad del paisaje nevado y el río helado, la película nos traslada de conversación en conversación, de pensamiento en pensamiento, en los que los personajes desnudan su pensamiento y sus sentimientos, especialmente los dos protagonistas. Apoyadas por unas interpretaciones impecables. De esas que te hacen pensar sobre si estos actores y actrices tan sobrios y competentes tienen que ver con los gritones y afectados intérpretes de los dramas de televisión de la misma nacionalidad.

Supongo que no es una película recomendable para todos los grupos. Cine de autor, o de ese que antaño se llamaba de arte y ensayo, más ensayo que otra cosa en esta ocasión, tienes que dejarte llevar por el breve intervalo de tiempo en el que nos introducimos en las vidas de estas personas en conflicto, empatizar con ellos y enriquecerte con las reflexiones que pudieran surgir. Los temas son universales; la nacionalidad de la película y sus responsables es indiferentes, aunque su cultura influya en cómo se presentan. A mí me vale y me apetecen estas películas. Pero para todos aquellos en los que una buena película consista en un despliegue pirotécnicos con protagonistas hormonados o siliconados poniendo poses mientras te empapuzas de palomitas y refrescos de cola… mejor abstenerse. Por lo demás, sigo “secretamente” enamorado de Kim Min-hee… cosas que pasan.

Valoración

  • Dirección: ****
  • Interpretación: ****
  • Valoración subjetiva: ****

[Cine] The Last Recipe: Kirin no shita no kioku [ラストレシピ ~麒麟の舌の記憶~] (2017)

Cine

The Last Recipe: Kirin no shita no kioku [ラストレシピ ~麒麟の舌の記憶~] (2019; 43/20190826)

Como ya he comentado en más de una ocasión últimamente, cada vez llegan con más frecuencia a nuestras carteleras las películas de Asia oriental, especialmente Japón, en menor grado Corea del Sur, y eventualmente, alguna China. Excepcionalmente, alguna de otro país. Pero sobre todo del País del Sol Naciente, como esta dirigida por Takita Yōjirō, director que tiene en su haber una de las películas más hermosas que he visto en lo que llevamos de siglo. Iba a decir que en los últimos diez años, pero resulta que la vi hace 10 años y un mes… así que he extendido un poquito el intervalo de tiempo, que también vale.

Creo que ya he comentado que volvemos a Japón. Dentro de tres semanas cojo vacaciones, y unos días más tarde volamos a Tokio. Aunque era tentador volver a visitar algunos de los estupendos lugares que ya conocimos, pero de los que siempre te quedas con ganas de más, en principio vamos a solapar poco el recorrido con respecto al viaje de 2014. No más del 10% será terreno ya conocido. Y sobre todo nos moveremos por la región de Kansai. Con unos poquitos días de repaso en Tokio.

En esta ocasión, nos cuenta la historia de un cocinero Sasaki Mitsuru (Ninomiya Kazunari), dotado con el don de un gusto a los sabores absoluto, aunque incapaz de realizar una adecuada gestión de los negocios, que lo arruina, y que se dedica a preparar para gente excéntrica y con mucho dinero un último plato exquisito antes de morir. De ahí el título en castellano, El cocinero de los últimos deseos, que no tiene nada ver con el título original, La última receta: la memoria de la lengua de la jirafa. El caso es que se ve involucrado en la búsqueda de las recetas de un cocinero activo en los años 30 del siglo XX en el estado títere de Manchukuo, Yamagata Naotaro (Nishijima Hidetoshi). Búsqueda detrás de la cual se esconde un importante secreto para Sasaki.

A esta película le he dado el aprobado… porque debía de estar de buen humor cuando lo decidí, porque hay un esfuerzo sincero detrás de la realización de la misma, y porque me acordaba de aquella película que he mencionado al principio. Supongo. Porque tiene varios problemas. El primero es que es una película que no sabe lo que quiere de ser de mayor. Empieza siendo una película de misterio, ¿dónde están las recetas perdidas? Continua siendo una intriga política de época, con los tejemanejes del ejército de Kwantung en Manchuria. Y termina resultando una sesión de cine cebolla, a propósito de dramas familiares, no bien ligados, ya que el tramo final se resuelve de forma muy precipitada. Lo cual evita que los espectadores se pongan en situación de disfrutar del correspondiente llanto que debería acompañar los últimos compases del largo largometraje. La película busca cierto empaque en la producción como película de época, aunque nunca deja de sentirse una excesiva artificiosidad en la ambientación. Con un par de puestas de sol con colores tan saturados como para provocar un desprendimiento de retina y algunos decorados un tanto postizos representando la actual ciudad china de Changchún, entonces llamada Hsinking.

Los actores hacen lo que pueden, pero no pueden evitar que el conjunto resulte un tanto frío, sin que se transmita toda la emoción que debería desprenderse de la pasión del cocinero de época por la cocina, así como los sentimientos por su familia.

La película resulta entretenida, aunque demasiado larga y desequilibrada, con altibajos en el ritmo y en la narración. Quizá por eso, por ser entretenida, hago que llegue al aprobado. Pero todo lo demás la pone en el trance de suspender. No me atrevería a recomendarla con carácter general, pero si alguien le quiere dar una oportunidad… ahí está.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ***
  • Valoración subjetiva: ***

[Cine] Once upon a time… in Hollywood (2019

Cine

Once upon a time… in Hollywood (2019; 42/20190819)

El comentario de esta película tendría que haber sido el sábado,… pero estuve muy liado. Y ayer me olvidé y me fui a las recomendaciones fotográficas. Así que va hoy, lunes. Pero había empezado ya a prepararla. Voy a adelantar algo. En mi comentario a la película que la precedió en este Cuaderno de ruta, sucedía que aunque aquella película nipona tenía un nivel de interpretación y realización normalitos, el conjunto era más que la suma de estas partes, y me parecía muy notable. En esta ocasión, con la última producción de Quentin Tarantino, me ha pasado totalmente al revés. Aunque es innegable la elevada calidad del realizador y de los intérpretes que participan en esta película, el conjunto me resulta… normalito. Nada que me lleve a recordarlo como esa obra maestra que algunos críticos y comentaristas nos habían anunciado. De verdad, que me resulta difícil pensar que la mayor parte de los críticos y comentaristas de cine profesionales, los que se ganan la vida con ello, no estén untados por las distribuidoras.

No sabía muy bien con qué fotos acompañar. Pero estos días estoy ultimando y afinando mi galería dentro de la página web de ASAFONA (Asociación aragonesa de fotógrafos de naturaleza), y he optado por adelantar algunas de las fotografías que contendrán, con escenarios muy cinematográficos por motivos muy diversos. Aunque no sea ese el motivo por el que las he elegido para la galería. Cuando la haga pública, ya os cuento.

Se supone que esta comedia más o menos disparatada, esta propuesta de historia alternativa al Hollywood del verano de 1969, es el homenaje definitivo de Tarantino al cine y a la capital del cine. Siguiendo las andanzas de un actor mediocre pero popular, venido a menos, (Leonardo DiCaprio) y su doble especialista en las escenas de riesgo, reconvertido en ayudante para todo (Brad Pitt), vamos recorriendo el ambiente de Hollywood al final de los años 60, con un punto de anclaje histórico como referencia principal, el asesinato de Sharon Tate (Margot Robbie) y otros de sus amigos a manos de Charles Manson (Damon Herriman) y su banda.

Construye Tarantino sobre esta base un retablo animado en el que los distintos cuadros son distintas situaciones que hacen referencia a aquella época y que andan plagadas de nombres ilustres de la interpretación en pequeños papeles, algunos prácticamente cameos. Es como si Tarantino hubiera llamado a todos sus amigos para echar unas risas y pasar un buen rato. Algunos de esos cuadros tienen más enjundia y otros menos, mezclando personajes y situaciones históricas con otras ficticias. Pero todos tienen en comun la presencia de los tres personajes en torno a los que pivota la acción, el actor, el especialista y Sharon Tate. Todo ello, hasta desembocar en un notable final, muy tarantinesco, que reconozco que ayuda a salvar la nota general de una película, que iba dando bandazos entre los interesante y lo inane, con un metraje que en un momento dado empieza a parecer claramente excesivo.

Las interpretaciones recaen sobre todo en los tres mencionados papeles principales, de los que DiCaprio y Robbie hacen interpretaciones suficientes y adecuadas pero no memorables, actuando Brad Pitt como auténtico robaescenas. Muy superior a su compañero de fatigas. Margot Robbie vale más de lo que muestra en esta película, que es de las que lastran su talento “por culpa” de su vistoso físico, que es lo que la película resalta. Entre todos los demás,… son papeles pequeñitos que apenas afectan al conjunto, quizá con la excepción de Margaret Qualley, una de las varias hijas de alguien famoso que participan en la película y que, puesto que le dan más minutos que a otros en la pantalla, los aprovecha apuntando muy buenas maneras. Esta chica es la hija de Andie MacDowell, quizá no tan guapa, pero mucho más expresiva e interesante como actriz.

En su conjunto, resulta entretenida, y se puede ver sin problema como un entretenimiento veraniego más que razonable. Pero todo el talento puesto en esta producción no suma ni produce las sinergias suficientes para producir esa película memorable, presunta obra maestra, que desde mi punto de vista no está por ahí ni por asomo.

Valoración

  • Dirección: ****
  • Interpretación: ****
  • Valoración subjetiva: ***

[Cine] Boku wa Iesu-sama ga kirai [僕はイエス様が嫌い] (2018)

Cine

Boku wa Iesu-sama ga kirai [僕はイエス様が嫌い] (2019; 41/20190805)

Es improbable que esta película, dirigida por Okuyama Hiroshi, se hubiera estrenado en España si no fuese por un hecho. Forma parte del palmarés del 66º festival de cine de San Sebastián, recibiendo el premio destinado a los nuevos directores. Y tan nuevo. Okuyama comenzó su carrera realizando cortometrajes hace diez años cuando tenía trece años. En la actualidad tiene 23 años, alguno menos cuando dirigió esta película de inspiración autobiográfica, su primer largometraje, que de alguna forma fue su trabajo práctico durante su último año de carrera.

En ella, que como digo está basada en vivencias personales, se centra en las vivencias de un Hoshino Yura (Satō Yura) que, tras la muerte de su abuelo, se traslada temporalmente desde un barrio de Tokio a vivir en el pueblo donde reside su abuela. Una fría región donde la única escuela primaria es una escuela privada católica, donde es matriculado. Las costumbres, los ritos, los puntos de vista de la religión católica lo desconcertarán al principio. Aunque luego pondrá su fe en ellas para conseguir cosas. Pero cuando las cosas se tuercen para el niño, Ōkuma Kazuma (Ōkuma Riki), que de forma espontánea y generosa se convierte en su amigo, también peligrará la confianza que en el tal Jesús ha depositado.

Recorreremos algunos templos budistas y santuarios sintoístas japoneses para ilustrar esta entrada. Todos ellos en Kioto, salvo la imagen de cabecera que es Nara.

Con cuatro perras y una cierta capacidad para pensar, Okuyama nos ofrece una historia mínima que pone en cuestión los ritos, las enseñanzas y las esperanzas que despiertan las religiones y otros sistemas de creencias, que de la misma forma que con facilidad pueden encandilar a una mente poco crítica o inmadura como la de un niño, también son fácilmente desdeñables cuando se las mira con espíritu crítico, cuando simplemente dejan de tener sentido… y “no funcionan”. No ofrecen realmente respuestas a las necesidades del ser humano.

La película es un drama. Un drama que se centra en las vivencias del niño. Hay muchas cosas que no conocemos de los porqués de este traslado temporal. Conocemos poco o nada de a qué se dedican sus padres, preocupados por el bienestar de su hijo, pero pasivos en líneas generales ante los acontecimientos. Tenemos el personaje de su abuela… que lo mismo le habla de las típicas estampitas de santos o cristos de los católicos, que venera en un altar a su esposo recientemente fallecido, al modo de las religiones tradicionales japonesas. Pero siendo un drama, nos sorprende con la periódica aparición de un pequeño Jesús, minúsculo, como un muñequito animado, mudo, que aparece cuando el niño desea algo. Situaciones que desprenden cierta comicidad, a modo de parodia, que no sé cómo sentará a los relativamente intransigentes católicos que por el mundo pululan.

Porque hay una diferencia cultural notable entre los países de tradición católica y muchos de los países asiáticos. Mientras que las religiones de origen semítico, monoteístas, que predominan en occidente suelen ser tradicionalmente excluyentes, rechazan otras creencias, en ocasiones de forma agresiva e incluso violenta, las religiones o sistemas de creencias orientales suelen ser sincréticos. Budismo y sintoísmo son las religiones más populares en Japón. Pero no se oponen. A veces, vease Sensō-ji en Tokio, en el espacio de un templo budista encontramos también un santuario sintoísta. O bodhisattvas budistas como el/la muy apreciado/a Kannon, de género indefinido pero con caracteres que lo/a acercan a la figura de María en las religiones cristianas, son admitidas sin problemas en el panteón de los kami sintoístas. Por lo tanto, para muchos orientales, los modos del catolicismo y otras denominaciones cristianas resultan tan extraños o más que lo que para quienes tienen poca visión de conjunto en occidente pueden resultar las religiones orientales. Y todo ello con el agravante de las expectativas insatisfechas que siente un niño.

La película, como hemos dicho, está realizada con muy poquitos medios, rodada en formato 4:3, con texturas similares a las producciones en 16 mm, aunque probablemente esté rodada digitalmente porque es más económico. Es parca en diálogos, y es importante la lectura del lenguaje corporal en todos los que intervienen. Los dos niños, especialmente el protagonista, cumplen con nota llevando el peso de la cinta.

Globalmente, una cinta sencilla que muestra la potencialidad de un realizador con ideas, con algo que contar y con una forma personal de hacerlo. A nosotros nos mereció la pena. La disfrutamos. Pero desde luego, quienes piensen que la película ideal tiene héroes vestidos de colorines, mucha pirotecnia y toneladas de palomitas de maíz y litros de cocacola,… probablemente deberán abstenerse. Por cierto, el título en castellano, Jesús, suaviza notablemente el significado del título original en japonés, Odio a Jesús. Cosas del márquetin. Supongo.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ***
  • Valoración subjetiva: ****