Libro – La velocidad de la luz – Javier Cercas

Televisión

Parcialmente localizada en Gerona esta novela, usaremos fotografías de la ciudad catalana para ilustrar esta publicación. Entrada disponible también en Substack.

Nuevo libro de autor español en esta ocasión. Siempre he pensado que he leído demasiado poco a Javier Cercas a pesar de que generalmente me gusta como escribe. En esta ocasión, apareció una oferta sobre esta novela del autor extremeño radicado en Cataluña, y decidí que era una buena ocasión. Creo que no es de las más conocidas. E incluso creo que él mismo no es de las que más aprecia… aunque puedo equivocarme en esto, pero a pesar de todo, tenía curiosidad.

La novela nos cuenta la peripecia de un escritor, de un aspirante a escritor al principio de la novela, que ante las dificultades en salir adelante en la profesión, y con la necesidad de ganarse la vida, acepta un trabajo en una universidad del medio oeste americano como profesor de español. Allí hace diversas amistades. Pero la que le marca la vida es la que establece con otro profesor asociado, o como se llamen allí, un veterano de la guerra de Vietnam, muy tocado por lo sucedido en aquel conflicto. Durante muchos años, en los que el escritor irá ganando confianza y fama como escritor, esta relación, que terminó bruscamente cuando el norteamericano despareció por voluntad propia de su puesto de trabajo y del lugar donde vivía, marcará también la vida del escritor español.

El protagonista de la novela es un alter ego del propio Cercas, con algunos elementos claramente tomados de su propia vida y recorrido profesional, y otros de carácter ficticio. Es lo que se algunos llaman una autoficción. Juega con elementos que hacen pensar al lector que Cercas habla de sí mismo y de sus experiencias, pero la novela es un relato de ficción, y muchas de las cosas que pasan, especialmente las más dramáticas en la vida del protagonista de la novela, nunca le sucedieron al propio Cercas.

A partir de aquí, estamos ante un libro sobre la ética, específicamente como el conflicto entre los valores de la persona y las acciones de la persona, que en ocasiones son congruentes… pero en ocasiones no. Y eso deja una huella. Un rastro. Alguien puede ser esencialmente lo que en general se considera una buena persona, pero un momento dado, con los estímulos o los incentivos adecuados, cometer actor reprochables, muy reprochables, que pueden marcar la vida de la persona. Sean las acciones del norteamericano en la guerra de Vietnam, sean las acciones del escritor en relación con su familia y su mala digestión del éxito.

Dicho lo cual, el libro me ha gustado razonablemente, pero efectivamente no es el que más me ha llamado la atención de los que he leído de Cercas. Creo que las distintas historias que transcurren en paralelo tienen distinta intensidad y consecuencias para el lector, aunque no necesariamente para los personajes y su contexto vital. Pero esto puede afectar al interés que en cada momento nos suscita el relato. Bien escrito como suele suceder con los libros del escritor, puede ser una obra a la que merezca la pena darle una oportunidad, y que cada cual saque su conclusión. Al cabo, entre los 2662 votantes en Goodreads, estoy en la parte baja, habiendo muchos más lectores que aprecian el libro mejor que yo.

[Libro] La exposición – Nathalie Léger

Literatura

Aunque la mayor parte de los libros que comento en estas páginas, que no sean de fotógrafos o fotografía, vengan ya en formato electrónico, por conveniencia, comodidad,… de vez en cuando cae en mis manos un libro en formato de árboles muertos. Papel. Hace unas semanas, mientras deambulaba entre las secciones de arte y fotografía de una librería, vi este librito de Nathalie Léger, me llamó la atención y lo compré.

Unas cuantas fotografías parisinas nos vendrán bien para ilustrar un libro sobre un personaje, internacional y cosmopolita, pero intrínsecamente asociada a la capital francesa.

Léger es mujer de letras, escritora, pero también trabaja en el ámbito del comisariado de exposiciones, de la conservación de colecciones de obras artísticas, principalmente literarias, y preside una institución para el estudio y conservación de archivos del mundo editorial francés. Y según varias referencias que he podido ver por ahí, Wikipedia incluida, califican este libro como su primera «novela». Me cuesta verla como tal… hasta que profundizo en el concepto de autoficción, género al que asignan esta obra.

Como autoficción, estaríamos con un relato en el que se mezclan hechos reales de la vida de la autora o de la realidad en general, con elementos ficticios de los que sería narradora en primera persona y protagonista. Y así, en esta autoficción, nos encontramos a la autora preparando una exposición con las muchas fotografías, y otros documentos, que la condesa de Castiglione, Virginia Oldoini, se hizo en el estudio de Pierre-Louis Pierson a lo largo de su vida. Una costumbre, la de fotografiarse en multitud de situaciones, poses y atuendos, que la hace de alguna forma precursora de las (y los) influencers de las redes sociales actuales. Y mientras la autora nos habla del personaje histórico, de sus vaivenes, reflexiona también sobre aspectos de su vida, en especialmente sobre su madre y su relación con ella, a la que compara con determinados aspectos del personalidad del personaje histórico.

Así pues, el libro funciona a dos niveles. Por un lado, parecería un ensayo sobre una mujer del siglo XIX, que tuvo gran influencia en asuntos políticos y sociales. Considerada la mujer más bellas de su época, a mí no me parece para tanto vistos los retratos que se conservan, pero el concepto de belleza es relativo a la época, definió modas, fue amantes de políticos y algún emperador que otro, influyó en acontecimientos históricos… y conoció épocas de declive y olvido. Por otro lado, funciona como reflexión personal sobre las relaciones maternofiliales de la escritora.

Me costó entrar en la dinámica del libro. No tenía yo mucha experiencia en este tipo de forma literaria. Y de hecho, hasta casi la mitad del libro, avancé muy despacio, siendo un volumen ligero de pocas páginas. Luego, en un momento dado, las piezas del puzzle hiciero click, encajaron, y empecé a cogerle el gusto… y se me terminó. No me arrepiento. Esta bien. Pero para quienes buscan mero entretenimiento y estructuras narrativas convencionales… casi mejor no.