[Libro] Mi madre – Inoue Yasushi

Literatura

Me hubiera gustado escribir esta entrada el viernes, aunque sabía que iba a ser difícil encontrar el momento. Pero tenía la sensación de que el sábado iba a ser más difícil todavía. Y efectivamente, así ha sido. Por lo tanto, ha llegado el domingo… y la casa sin barrer. El caso es que en este primer domingo de mayo, en España se celebra el día de la madre. La mía murió hace ya muchos años, así que es una celebración con poca presencia en mi vida. Pero la cuestión es que, como ya se puede ver por el título, el tema de este libro de Inoue Yasushi (apellido, Inoue) viene al pelo. Es de lo más apropiado.

Hoy exploro visualmente las edades de la vida mientras recorremos o nos movemos entre los templos y santuarios de la antigua ciudad de Kioto.

No había leído nada de Inoue hasta ahora. Escritor y periodista, muy respetado en su país, considerado uno de los mejores escritores japoneses del siglo XX, quizá el hecho de que muriera en 1991, antes de que la literatura nipona fuese encontrando un número importante de adeptos en nuestro país ha hecho que de su abundante obra, no haya mucha disponible hoy en día. Y la mitad no está en formato electrónico.

La novela que traigo hoy no es una novela al uso. Es más bien una colección de tres relatos autobiográficos, que debemos situar en los años 60 y principios de los 70 del siglo XX, en los que el escritor narra las circunstancias que rodean la ancianidad de su madre, una mujer enérgica que a la muerte de su esposo, con 75 años, empieza a manifestar síntomas de deterioro cognitivo, que desembocarán en una demencia. Por lo tanto, los cuatro hijos de la mujer deberán intervenir en sus cuidados. Unas más, otros menos, pero todos intervienen. En Tokio, en el pueblo de Izu de donde es originaria la familia, en la casa de vacaciones en las montañas… La mujer, que tenía un buen estado de salud de base, vivió con su demencia durante 15 años.

En estos tres relatos, Inoue nos traslada su capacidad de observación y reflexión ante lo que le va sucediendo a su madre, dirigiendo la mirada del lector especialmente hacia el proceso de olvido que acontece a su madre, desde lo más reciente a lo más antiguo en su vida. De cómo los distintos miembros de su familia, empezando por el marido fallecido, hasta sus hijos, van desapareciendo de su memoria y quedando como extraños, mientras se agarran a su mente recuerdos profundos de su infancia y su adolescencia. En una vida azarosa, de una joven destinada a una vida confortable, que se casa con un médico que opta por servir en el ejército, lo que lleva a la familia de un lugar a otro de Japón en una época de conflictos históricos, para quedar sumidos en una relativa pobreza tras la guerra mundial.

Sinceramente, es uno de los relatos sobre la vejez y sobre el olvido, como una de las partes esenciales de la demencia, que más me han impresionado y conmovido. Veo condicionada mi visión de la enfermedad degenerativa por mi propia profesión, médico, lo que me dota de una estructura mental que me permite racionalizar, quizá en exceso, el proceso de la enfermedad. Introducirme en la visión de alguien, culto y observador, pero lego en materias médicas, me permite comprender mejor la visión de la mayor parte de las personas ante estos largos, y con frecuencia penosos, finales de la vida de una persona. Muy muy muy recomendable.

[Nostalgia] ¿Y la familia? Bien, gracias

nostalgia

Hace ya un año que hice las doce fotos con mi Hasselblad 500CM y un rollo caducado de Ilford Delta 400 de fotografías, objetos y documentos extraídos del baúl de los recuerdos familiar que mantenía mi madre y que ahora tengo yo en casa. En aquellos momentos, en los días de Semana Santa, como todos los confinados, tenía muchas horas de estar en casa. En los días laborables, salía todos los días a trabajar, al considerarme trabajador esencial. Pero los festivos… como todo el mundo. Por eso dediqué una tarde de hace un año a estas fotos. También me pasaba que, ante la ausencia de vida social, tenía menos temas para tratar en este Cuaderno de ruta. Televisión sí, mucha. Cine,… sólo algún estreno en plataformas de vídeo bajo demanda en internet. Libros,… con un bloqueo de lectura tras otro que todavía me duran. Fotos, sí… todas las semanas un rollo en blanco y negro. Pensé que podría dedicar algunas entradas a la nostalgia.

Lo curioso es que, poco después, las se empezaron a animar… y de las doce fotos para doce entradas nostálgicas, un año más tarde sólo “he consumido” diez de ellas. Once con la de hoy. Una colección de fotografías aparecidas en una vieja cartera en las que aparece mi padre y mi madre cuando eran jóvenes, mi madre en tres de ellas. Pero también su hermana Aurelia. Y la tía Maruja, que era amiga de mi madre antes de convertirse en concuñadas, si no me perdí en su día en la explicación de la historia. Y mi abuelo cuando no tenía pinta de abuelo, en 1941, sino de señor interesante.

Y está el bebé, tan despabilado. Una anotación dice que soy yo… pero no lo tengo nada claro. Mi aspecto en otras fotos de la época era distinto. Con más pelo y más rechoncho. Y algún observador ajeno ha comentado la posibilidad de que se tratase de una niña. Queda en la duda de porque estaba en una cartera con otras fotos de familia tan cercana.

[Libro] La exposición – Nathalie Léger

Literatura

Aunque la mayor parte de los libros que comento en estas páginas, que no sean de fotógrafos o fotografía, vengan ya en formato electrónico, por conveniencia, comodidad,… de vez en cuando cae en mis manos un libro en formato de árboles muertos. Papel. Hace unas semanas, mientras deambulaba entre las secciones de arte y fotografía de una librería, vi este librito de Nathalie Léger, me llamó la atención y lo compré.

Unas cuantas fotografías parisinas nos vendrán bien para ilustrar un libro sobre un personaje, internacional y cosmopolita, pero intrínsecamente asociada a la capital francesa.

Léger es mujer de letras, escritora, pero también trabaja en el ámbito del comisariado de exposiciones, de la conservación de colecciones de obras artísticas, principalmente literarias, y preside una institución para el estudio y conservación de archivos del mundo editorial francés. Y según varias referencias que he podido ver por ahí, Wikipedia incluida, califican este libro como su primera “novela”. Me cuesta verla como tal… hasta que profundizo en el concepto de autoficción, género al que asignan esta obra.

Como autoficción, estaríamos con un relato en el que se mezclan hechos reales de la vida de la autora o de la realidad en general, con elementos ficticios de los que sería narradora en primera persona y protagonista. Y así, en esta autoficción, nos encontramos a la autora preparando una exposición con las muchas fotografías, y otros documentos, que la condesa de Castiglione, Virginia Oldoini, se hizo en el estudio de Pierre-Louis Pierson a lo largo de su vida. Una costumbre, la de fotografiarse en multitud de situaciones, poses y atuendos, que la hace de alguna forma precursora de las (y los) influencers de las redes sociales actuales. Y mientras la autora nos habla del personaje histórico, de sus vaivenes, reflexiona también sobre aspectos de su vida, en especialmente sobre su madre y su relación con ella, a la que compara con determinados aspectos del personalidad del personaje histórico.

Así pues, el libro funciona a dos niveles. Por un lado, parecería un ensayo sobre una mujer del siglo XIX, que tuvo gran influencia en asuntos políticos y sociales. Considerada la mujer más bellas de su época, a mí no me parece para tanto vistos los retratos que se conservan, pero el concepto de belleza es relativo a la época, definió modas, fue amantes de políticos y algún emperador que otro, influyó en acontecimientos históricos… y conoció épocas de declive y olvido. Por otro lado, funciona como reflexión personal sobre las relaciones maternofiliales de la escritora.

Me costó entrar en la dinámica del libro. No tenía yo mucha experiencia en este tipo de forma literaria. Y de hecho, hasta casi la mitad del libro, avancé muy despacio, siendo un volumen ligero de pocas páginas. Luego, en un momento dado, las piezas del puzzle hiciero click, encajaron, y empecé a cogerle el gusto… y se me terminó. No me arrepiento. Esta bien. Pero para quienes buscan mero entretenimiento y estructuras narrativas convencionales… casi mejor no.

[Libro] Ordesa – Manuel Vilas

Literatura

Empecé a oír hablar de este libro ya hace tiempo. Parece que se ha vendido muy bien, y que ha recibido muy buenas críticas. Pero cuando leía las sinopsis del libro… no conseguía sentir atracción hacia el tema que trataba. A cualquier aragonés, el título le resultará sugestivo, ya que el cañón de Ordesa es uno de esos lugares que queda en la memoria de todos nosotros y que todos nosotros visitamos al menos una vez en la vida. Muchos de nosotros, varias veces. Y al igual que el autor del libro, Manuel Vilas, tenemos algún recuerdo asociado a nuestra infancia y nuestra familia relacionado con el lugar. No me ha dado tiempo a escanear ninguna de las fotos que tengo de cuando yo tenía, por el peinado que llevaba, seis años, y visité por primera vez el parque y vi por primera vez sus cascadas.

Originario de Barbastro, el protagonista del libro se nos presenta residiendo en Zaragoza, así que os pongo algunas fotos recientes de esta, mi ciudad natal.

Hace un año aproximadamente, en una visita a Barbastro con la asociación de fotógrafos para visitar las exposiciones de BFoto, salió a colación el libro en la comida, que el autor era barbastrense y que estudió en Zaragoza al mismo tiempo que yo, es unos meses mayor que yo. Y yo traté con un cierto número de estudiantes de esa ciudad del Somontano aragonés. Con buenos recuerdos. Y no pocos estudiaban en la Facultad de Filosofía y Letras. Pero si coincidí en algún momento con él, no lo recuerdo. Sinceramente. No sé porqué será, me acuerdo más de las chicas. El caso es que empecé a sentir curiosidad, y cuando surgió una oferta para el libro electrónico lo cogí. Aun así, con mi caótico estado mental para lectura que arrastro este año, hasta que no disfruté de la tranquilidad de las vacaciones de finales de septiembre no lo leí. Bien es cierto que me costó leerlo más de lo que pensaba.

El libro tiene un tono biográfico, aunque entiendo que es ficción basada en la realidad, no me ha quedado claro del todo. El relator, en primera persona, va desgranando sus recuerdos y sus acontecimientos vitales, con especial atención a las relaciones con sus padres. Muchas de las peripecias vitales resuenan en mis recuerdos… porque con edades muy similares vivimos en el mismo país y al mismo tiempo. Aunque el entorno tuviera sus diferencias. Barbastro no es Zaragoza y viceversa. Sin embargo, tras un comienzo de la lectura muy animado, empecé a despegarme de lo que me estaba contando y de sus vivencias. Una cuestión es que resuenen las anécdotas y otra es que resuene el fondo. Y creo que, para bien, en mi caso, mis vivencias con mis padres, con mi familia fue más tranquila y con las expresiones de afecto más claras y definidas. Nunca tuve dudas de los sentimientos de mis padres hacia mí y de su orientación al bienestar de sus hijos. Y por lo tanto… mi vivencia es poco literaria. Sin tensiones vitales, difícilmente podría interesar a nadie. Sin embargo, como digo, también establece un separación, una barrera entre la biografía del protagonista del relato de Vilas, sea el mismo o un alter ego de ficción, que me desconectó. Y eso hizo que me costase terminar de leerlo.

Es el primer libro que le leo. Y no me disgusta nada cómo escribe. Pero si el tono del resto de sus obras es similar, no me veo buscándolas en el futuro. Es lo que digo siempre, poniendo un ejemplo sacado del cine,… Scorsese me parece un director maravilloso, pero la mayor parte de sus películas no me interesan. Pues algo parecido. ¿Lo recomendaría a un amigo? Mmmmmm… creo que es un libro generacional. A personas de una cierto intervalo de edades les interesará. Lleva a una nostalgia, a unos tiempos, que si no se han vivido, todavía me parece más difícil entrar en lo que nos cuenta. A la mayor parte de mis amigos no se lo recomendaría. A alguno, sí. Aun a riesgo de equivocarme en ambas situaciones.

[Cine] Sayonara no asa yakusoku no hana o kazarō (2018)

Cine

Sayonara no asa ni yakusoku no hana o kazarō (2018; 51/20181010)

Hace unas semanas comentaba las películas que había tenido ocasión de ver en el avión durante los viajes de ida y vuelta a Taiwán. Fueron en total seis películas, de las cuales todas menos dos estaban sin estrenar en España. Bueno, pues han estrenado otra. He de reconocer que cuando les da por ahí, los japoneses se las pintan solos para poner títulos largos. Pero esta película de animación de Mari Okada, primer largometraje de esta prolífica guionista, se suele conocer por los países occidentales como “MAQUIA”. Y le ponen un subtítulo del tipo hortera como “Una historia de amor inmortal”. O en inglés “When the promised flowers blooms”, que se acerca más al original aunque tampoco. La traducción de este “Sayonara… etc etc…” es “Decoremos las flores prometidas en la mañana de las despedidas”. Pues vale.

Puesto que se ha estrenado en la cartelera española, he decidido comentarla de forma más extensa, por si alguien tiene curiosidad. Y la integro en mi lista de estrenos del año.

En Japón, por supuesto, hay mamás con sus niños. Pero menos de los que sus políticos quisieran. Al igual que en nuestro país, la natalidad es muy baja, el envejecimiento galopante, y sin fenómenos migratorios tan intensos como en occidente, la población en declive.

El personaje protagonista, la Maquia del título occidental, pertenece a una raza de seres fantásticos de aspecto humano de gran belleza, pero que al llegar a los quince años dejan de envejecer físicamente, para vivir durante siglos en este estado de perpetua adolescencia. Pero un ataque a su idílico lugar hace que Maquia salga al mundo convencional, donde adoptará a un bebé humano, corriente y moliente, huérfano. Pero claro, el bebé crecerá y se convertirá en un adulto,… y ella no. Además, todo el mundo que les rodea se encuentra en riesgo por la decadencia del reino en el que viven.

El tema principal es la maternidad y la naturaleza del amor maternofilial, incluso si se da entre dos seres tan distintos. Pero también, y sobretodo, de las dificultades del “oficio” de madre, al que muchas se prestan, y para el cual nadie va a la universidad. Todo ello mezclado con otra serie de temas universales como el ansia de poder de los ya poderosos, la solidaridad entre las gentes sencillas, el rechazo a los que son distintos, la barbarie de las guerras, etc.

La película está globalmente bien hecha, con el estilo típico japonés de personajes esquemáticos aunque bien reconocibles, sobre fondos y escenarios detallados y bellos, especialmente en una producción en la que se mezclan elementos fantásticos. Ha recibido muy buenas críticas. Pero ha mí me resultó excesivamente melodramática y cinecebollesca. Y con casi dos horas de duración, algunas de las situaciones planteadas se estiraron en exceso, sin especial aporte al conjunto. No está mal… pero bueno. He visto cosas mejores, bastante mejores, procedentes del país nipón.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ***
  • Valoración subjetiva: ***

[Cine] ¡Madre! (2017)

Cine

¡Madre! (Mother!, 2017; 402017-1610)

Hace ya más de una semana que vimos esta película. No era mi intención tardar tanto en comentarla… pero no viene mal. Es una película que conviene reposar. También he de decir que hay una serie de factores “ambientales” que han hecho que no hayamos podido disfrutar de forma adecuada de esta película. Mencionaré los cuatro principales:

El avance de la película, el trailer que se dice habitualmente, es una auténtica catástrofe. A efectos prácticos te están vendiendo una película de terror con muchos sustos. Y la cosa no tiene nada que ver con eso. Cada vez es más frecuente que los avances de las películas a) te destripen los momentos más interesantes de la misma, o incluso te la cuenten, o b) te engañen sobre la auténtica naturaleza del film.

Sólo pudimos optar por la versión doblada,… y esto roza la catástrofe. No ya porque las versiones dobladas sean versiones adulteradas del original, que los son. Sino porque muchas veces el doblaje conlleva una traducción inexacta del original, o sencillamente no busca una fórmula para trasladar el auténtico sentido del original. Ejemplo en esta película. Las primera y última palabras de la misma es la misma. Con la traducción de la versión doblada se pierde completamente el sentido. Y es importante.

Ha habido muchos comentarios de la crítica y de los medios previos a su estreno en España, unas semanas después de su estreno en EE.UU. y otros países, a los que ha sido imposible sustraerse y que condicionan su visionado.

La vimos en plena “fiesta del cine”, con mucha afluencia de espectadores para un lunes, muchos de ellos que no sabían o imaginaban lo que iban a ver, y que generaban mucho ruido y distracción.

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La casa donde transcurre la acción de la película está rodeada de bosques. La ficha técnica de la misma nos dice que está rodada en Montreal, Canadá. Pues nos iremos a pasear por los bosques del Mont Royal en la ciudad canadiense.

La película, dirigida por Darren Aronofsky, nos traslada al domicilio de un poeta (Javier Bardem) y su esposa (Jennifer Lawrence), una vieja casa
fuera de los núcleos de población, en el campo, donde se han recluido de cara a la concentración en el trabajo creativo de él, mientras ella se dedica a reformar y cuidar la casa. Un día reciben la visita de un admirador del poeta (Ed Harris), gravemente enfermo. Tras él llegará su esposa (Michelle Pfeiffer). Y a partir de ese momento la vida de la esposa del poeta empezará a entrar en una espiral de cambios.

Como ya he dicho, uno de los problemas con los que puede encontrarse el espectador, especialmente si ha visto el avance de la película, es sobre qué tipo de película se va a encontrar. Pero la película no pertenece al género de terror, aunque pueda ser tremendamente angustiosa en alguno de sus tramos. Si el espectador tiene unas referencias culturales suficientes, apreciará que estamos ante una película metáfora de los mitos religiosos de las religiones cristianas. La creación y el génesis, así como otros episodios del viejo y el nuevo testamento. También hay resonancias claras a la crisis medioambiental que estamos afrontando en estos momentos a nivel global. Es por lo tanto una película que tiene un carácter filosófico, que probablemente encajaría mejor en los antiguos cines de arte y ensayo que en las salas más comerciales. Por mucho que al frente del reparto esté la actriz mejor pagada del momento. Es una película con una realización técnicamente compleja, cámara en mano, de complejas coreografías en el movimiento de los actores, con un seguimiento continuo del personaje interpretado por Lawrence, que contribuye a la angustia que trasmite el metraje.

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En cuanto a las interpretaciones, es obligatorio destacar en primer lugar el trabajo de Jennifer Lawrence que soporta el peso de llevar siempre la cámara pegada, en un trabajo muy exigente tanto física como emocionalmente. La actriz tiene una calidad innegable a pesar de que su frecuente presencia en producciones extremadamente comerciales y de calidad real discutible pueda estar encasillándola como actriz también muy comercial, que está ahí por su cara bonita. Pero ya hemos visto en varias ocasiones que es realmente muy capaz, y aquí lo demuestra también. Bardem hace un papel antipático y no se luce, mientras que Harris y Pfeiffer tienen sus momentos.

Como resumen, película que no es apta para todos los públicos, ya que es compleja, muy simbólica y alejada del cine más comercial. Mi valoración global es en general positiva, aunque me surgen algunas dudas sobre algunos de los planteamientos del director. Pero es indudablemente una película osada y diferente de lo que estamos acostumbrados a ver. Pero no se la recomendaría a quienes buscan en el cine una mera distracción y una excusa para atracarse de palomitas. Y desde luego, no la recomiendo a los que buscan una película de terror y sustos.

Valoración

  • Dirección: ****
  • Interpretación: ****
  • Valoración subjetiva: ***/****

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[Libro] Nada se opone a la noche

Literatura

Segundo libro que leo de la francesa Delphine de Vigan. El primero de ellos, que leí hace unos meses, era un libro de ficción que planteaba cuestiones sobre la verdad o la veracidad en los relatos presentados como experiencias propias del escritor. Un libro interesante, aunque me costó mi esfuerzo leerlo. Escogí la versión original en francés, y no lo leí con la misma fluidez que otros en este idioma. Lo cierto es que ya en aquel momento vi numerosas referencias a esta obra, anterior en el tiempo, como una de las más destacadas, si no la que más, de la autora del país vecino. Así que me animé a adquirirlo en edición electrónica, aunque he dejado pasar un tiempo, para alejarlo un poco del anterior.

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Como hacen de vez en cuando los protagonistas del relato de hoy, tomaremos un tren en la periferia parisina y nos trasladaremos al centro de la ciudad. Aunque ellos pasea por otros lugares de la capital francesa, nosotros lo haremos por el Marais,… que está muy bien.

Este libro tiene carácter biográfico y autobiográfico. Biográfico en el sentido que nos narra la historia de su madre, Lucille. Podríamos decir que la vida de su madre, pero el modo en que lo hace me lleva a pensar siempre en que nos cuenta una historia más que una biografía al uso. En todo momento se cuestiona la objetividad de los testigos y de sí misma, sin que ello suponga cuestionar en ningún modo la honestidad de los mismos. Por lo que de fondo vuelve a estar el conflicto entre nuestras percepciones y recuerdos, la veracidad del relato y la verdad de lo sucedido. También autobiográfico, porque contar la historia de su madre supone también narrar su propia historia desde el nacimiento hasta el fallecimiento de la madre.

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De hecho, el libro se estructura en tres partes. La primera abarca la infancia y la adolescencia de Lucille, desde que tiene unos recuerdos nítidos y organizados sobre lo que sucede a su alrededor hasta que a los dieciocho años contrae matrimonio, embarazada de la narradora. La segunda comprende la infancia de la narradora y los difíciles años de enfermedad mental, mal controlada de la madre. La tercera parte son los años en los que la protagonista ha controlado su enfermedad y hasta su fallecimiento.

Colateralmente, es también la historia de los padres y la extensa familia de Lucille. Una familia que tal vez pudiera tener una apariencia normal, vista desde fuera, pero que tras la lectura del libro no dudaríamos hoy en día de calificar de disfuncional. Con terribles sospechas de lo que pudo suceder de puertas adentro. La historia contiene duras confesiones, pero aporta pocas certezas. Como digo, es una constante el dilema entre lo veraz y la verdad, lo recordado o percibido y lo realmente sucedido. En cualquier caso, para la autora, esa familia, si no la causante al menos es la desencadenante de las desgracias de Lucille.

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No sé si ha sido por que lo he leido en mi propio idioma y eso me ha permitido una lectura más fluida, o por los méritos del propio relato, el libro me ha gustado bastante más que el que leí hace unos meses de la misma autora. Un ejercicio de reflexión personal, ya que De Vigan no se limita a narrar la historia, sino que intercala la reflexión sobre las dudas y los avatares, especialmente durante la recolección de testimonios, que le surgen durante la escritura de la misma. Y el miedo a hacer daño a otros, lo cual no coarta su determinación de llevar a término la empresa, como homenaje a la madre, de tan difícil vida, e incluso como terapia personal. Me parece muy recomendable.

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[Libro] The Art of Space Travel

Literatura

En los tiempos que corren son diversos, muchos, demasiados quizá, los sitios en internet dónde podemos leer obras de escritores que normalmente no tendrían fácil o posible el publicar a través de los canales tradicionales de edición y publicación literaria. Siempre he sido un poco escéptico ante esa visión de que con internet todos lo tenemos más fácil para hacer llegar nuestra creatividad. Hay varias “malas noticias” al respecto.

La primera es la más políticamente incorrecta. Lo siento, pero no todo el mundo está cualificado para escribir y tener éxito. Hay mucha gente que escribe con ilusión, que incluso genera su cla de amigos y familiares, pero que escribe cosas infumables. Suponiendo un funcionamiento “perfecto” del mundo editorial, existen filtros que hacen que lo que no tiene calidad no llega al público. Pero los críticos dirán que las editoriales son empresas y que sus intereses están en hacer dinero y no en valorar calidad; publican lo que vende, aunque sea malo. Y cierta razón tiene. Hay superventas absulutamente nefastos… y son superventas. Pero eso no quiere decir que todos los damnificados del negocio editorial que no consiguen publicar sean buenos. De hecho, probablemente la mayor parte de ellos sean malos.

Nos vamos a Londres... porque Heathrow es uno de los principales aeropuertos de la capital británica... no precisamente al lado de la abadía de Westminster, aunque sobre la misma se ven pasar los vuelos con ese destino.

Nos vamos a Londres… porque Heathrow es uno de los principales aeropuertos de la capital británica… no precisamente al lado de la abadía de Westminster, aunque sobre la misma se ven pasar los vuelos con ese destino.

La segunda es que en la red de redes hay mucho “ruido” de fondo. Quizá lo que tienes que decir y cómo lo dices es muy interesante y muy bueno. Pero, ¿cómo llamar la atención ante la avalancha de información que llega a las redes? Puede ser más fácil publicar, pero eso no quiere decir que sea más fácil que te lean. Y mucho menos que te ganes la vida con dicha actividad. Comparemos el mundo editorial con otros maltratados por la sobreabundancia. El periodismo, la fotografía, la música,… todo el mundo puede dar su opinión, colgar y exhibir sus fotos, poner sus composiciones… Cada vez hay más periodistas en paro, la mayor parte de los fotógrafos profesionales lo pasan mal para llegar a final de mes… y los músicos… acaban yéndose con la música a otra parte.

No obstante, puede haber cosas interesantes por ahí… y a mí me llegó la noticia de esta novela corta en el campo de la ciencia ficción que he leido recientemente. Os lo cuento.

The Art of Space Travel
Nina Allan
http://www.tor.com/2016/07/27/the-art-of-space-travel
Último acceso: 22 de agosto de 2016

Solo en dos viajes en pasado por ese aeropuerto, un viaje a Londres en 2004... donde nos aburrimos de esperar la salida, y una escala camino de Escocia en 2013.

Solo en dos viajes en pasado por ese aeropuerto, un viaje a Londres en 2004… donde nos aburrimos de esperar la salida, y una escala camino de Escocia en 2013.

Emily tiene veintitantos años y trabaja en un hotel cerca del aeropuerto de Heathrow. En un futuro. No excesivamente distante. Su madre es científica. Y madre soltera. Está perdiendo la memoria y su intelecto se deteriora. Tiempo atrás, dentro de su campo de conocimiento, actúo como perito en un grave accidente aéreo con sustancias tóxicas. Quizá su enfermedad sea consecuencia de aquel incidente. En el hotel van a acoger a los miembros de una expedición a Marte. La segunda. La primera fracasó. Murieron todos los astronautas en Marte. La madre también trabajó con ellos en su juventud. Y uno de ellos puede ser el padre de Emily. O alguien del equipo que trabajó en aquel proyecto. Todo el movimento actual a su alrededor despiertan en Emily las inquietudes sobre quién es realmente.

Disfrazada de relato de ciencia ficción, nos encontramos ante un drama sobre las relaciones humanas. Sobre la familia, sobre la identidad personal, sobre dónde podemos encontrar la relación que nos colme… sobre muchas pequeñas cosas cotidianas que muchos damos por dadas, pero que añoraríamos notablemente si carecieramos de ellas. Todo ello planteado por la autora, Nina Allan, como una reflexión en primera persona de la protagonista del relato, que hace que sintamos empatía, que nos importe lo que piensa y lo que siente. Escrito con un estilo sencillo, que no simple, estamos ante un relato realmente agradable de leer. Y que casi nos sabe a poco.

Veis. También en este tipo de forma de publicar es posible encontrar cosas majas. Lo que pasa es que es más difícil.

Tampoco soy un entusiasta de hacer fotos en los aeropuertos... pero a veces las hago al aterrizar, o como en este caso al despegar, sobrevolando el Támesis.

Tampoco soy un entusiasta de hacer fotos en los aeropuertos… pero a veces las hago al aterrizar, o como en este caso al despegar, sobrevolando el Támesis.

[Cine] Mia Madre (2015), todo sobre su madre

Cine

Mia madre (2015; 102016-0204)

Cuando llegan estas fechas, la cartelera española se llena de películas con opciones en los premios Oscar, que como a estas alturas todos deberíamos de saber, no tienen porqué ser mejores o peores que otras… pero todos picamos y son las que tendemos a ver. Pero de vez en cuando se cuelan en la cartelera otras películas que pueden ser tan interesantes o más. El jueves pasado, cuando salía de trabajar, me apetecía de todo menos irme a casa. Como eran cerca de las cuatro, miré la cartelera en los cines más próximos a mi lugar de trabajo, que coincide que son los únicos que ofrecen versiones originales subtituladas. Y vi que estaba este filme italiano de Nanni Moretti, que traía buenas críticas, pero que era improbable que pasase el “corte” de nuestras veladas cinematográficas. Así que me fui solo a ver la película.

Moretti es un director muy personal, muy introspectivo, ya que en alguna que otra ocasión se ha situado el mismo como objeto de su visión cinematográfica. También es un autor comprometido con la situación social y política de su país, la siempre convulsa Italia, políticamente hablando. Y en esta ocasión vuelve a situar una situación muy personal, la pérdida de la madre, en el centro de su película. Sin olvidarse, de paso, de incidir en las consecuencias del liberalismo capitalista sobre los trabajadores.

Como en la película, nos pasearemos por Roma... que siempre es un placer.

Como en la película, nos pasearemos por Roma… que siempre es un placer.

Si no estoy equivocado, durante el rodaje o posproducción de su divertido largometraje anterior, la madre del director falleció. Y como consecuencia, surgió la posibilidad de realizar esta película en la que hace una reflexión sobre la figura, el papel y la influencia de la madre en nuestras vidas. No es el primero que centra su visión en la figura materna en sus películas. Por no salir de nuestro país, Pedro Almodóvar tiene varias películas en las que la figura de la madre es central, como Tacones Lejanos, Todo sobre mi madre o Volver. En esta ocasión, como digo estamos ante la utilización de la obra cinematográfica como forma de afrontar y sublimar el duelo producido por la madre perdida.

Moretti suele salir en sus películas, pero en esta ocasión no se coloca como protagonista, sino como el hermano de la protagonista, una directora de cine, Margherita (Margherita Buy), muy comprometida socialmente. En el momento en que su madre está ingresada y empeorando de salud por una dolencia cardíaca, se encuentra ante una ruptura sentimental, provocada por ella misma, y rodando una película de carácter social, en el que el actor protagonista, Barry Huggins (John Turturro), representa a un empresario que tras adquirir una empresa va a proceder a reajustes organizativos. Es decir, va a despedir a una buena parte de la plantilla que se resiste con protestas a ellos. Trasfondo social de la actualidad italiana.

En la películas italianas, Roma no siempre es reconocible... no aparecen los monumentos típicos.

En la películas italianas, Roma no siempre es reconocible… no aparecen los monumentos típicos.

En cualquier caso, Turturro aporta el alivio cómico a un drama intimista donde la protagonista, a sus cuarenta y tantos años, ve cómo su madre decae y se acerca al final de su vida, al mismo tiempo que su hija adolescente, Livia (Beatrice Mancini), es una desconocida para ella. Margherita tiene que confrontar sus roles como mujer con los que ha desempeñado su madre. En este caso, Moretti no plantea una “nonna” italiana, matrona hogareña convencional. La madre, Ada (Giulia Lazzarini), es una mujer instruida, muy culta, dedicada a la enseñanza de las letras, del latín, en un instituto desde toda la vida. Una mujer con una capacidad de pensamiento y una coherencia personal, que incluso en su situación de ancianidad y de enferma, se manifiesta mucho más sólida y racional que la de su hija. Y no sólo es eso. Mientras Margherita siente que no cumple con su papel de madre, comprueba en la enfermedad de Ada hasta que punto su madre ha influido en la vida, no sólo de sus hijos, sino de todos sus alumnos, a los que recuerda y que la recuerdan y respetan. Moretti nos está planteando una crisis de valores actuales, echando una mirada nostálgica al pasado. Es su tesis. Que no sé si comparto del todo, pero que el expone de forma magistral.

A mí la película me ha llegado mucho. También pasé, como a todos nos tocará pasar en un momento u otro de nuestras vidas, por el trance de perder a la madre. Y es un trance complejo. Especialmente si te unen con ella muchas más cosas de las que en determinadas etapas de tu vida estás dispuesto a reconocer. Me siento hasta cierto punto identificado con algunas de las situaciones planteadas.

Ruedan en las calles corrientes, no es como los americanos que siempre sacan los mismos y tópicos escenarios de la ciudad eterna.

Ruedan en las calles corrientes, no es como los americanos que siempre sacan los mismos y tópicos escenarios de la ciudad eterna.

Moretti no da puntada sin hilo. Y aprovecha cualquier situación de la película para cuestionar la sociedad en la que vive. Los diálogos con la médica de la enferma, “buena profesional, pero a veces no la entiendo”… las decisiones de tratar o no tratar,… lo que se le comunica al paciente que va a morir y lo que se le esconde,… son algunas de las cuestiones que surgen en la estancia en el hospital. Los problemas de relación de la protagonista con los hombres,… que se repiten con el tiempo y los años… La inseguridad en la toma de decisiones… La dificultad de comunicar conceptos abstractos a los que nos rodean… Con una mezcla de drama punteada de momentos cómicos, Moretti nos lleva por una reflexión profunda y sincera, pero nada nada aburrida, que nos puede venir bien a muchos.

Y además de todo lo anterior, ¿tengo que decir que me ha gustado mucho?, fuimos a la versión original subtitulada, y como llevo un tiempo aprendiendo italiano, me alegré mucho de seguir los diálogos sin recurrir a los subtítulos en la mayor parte de las ocasiones. Ahora sólo me queda el atreverme a hablarlo.

Valoración

  • Dirección: ****
  • Interpretación: ****
  • Valoración subjetiva: *****

Pero de alguna forma, siempre percibes el ambiente inequívoco de la capital italiana.

Pero de alguna forma, siempre percibes el ambiente inequívoco de la capital italiana.