[Libro – historieta] Corto Maltese: Oceano Nero – Hugo Pratt, Martin Quenehen, Bastien Vives

Literatura

La lectura de este libro es en cierta medida un «error». Pero, en general, es un acierto. Me explicaré. Hace unas semanas comentaba la lectura de un relato corto de las aventuras de Corto Maltés, el célebre personaje de historieta del italiano Hugo Pratt, que transcurrían en su juventud. Comentaba en aquella entrada cómo, en el desplazamiento entre Sorrento y Roma, tuvimos tiempo en la estación central de Nápoles para curiosear libros en la sucursal de La Feltrinelli de la estación. Y allí vi este título, que me pareció interesante. Pero no lo compré, porque abultaba mucho más que el que comenté hace unas semanas, que era más ligero para ir leyendo en el tren camino de Roma. Anoté el título, para buscarlo a mi regreso. Y ahí cometí el error. Puesto que me apañé bien con el idioma italiano al leer el que compré en Nápoles, pues también pedía este idioma… que supuse erróneamente la versión original. Y no. Es la cuarta aventura del pirata tras la muerte de Pratt, y está escrita en francés por Martin Quenehen, y dibujada en el idioma universal por Bastien Vives.

Las callejuelas y «vicoli» del casco antiguo de Nápoles sirven para re

Si de leer una traducción se trataba, lo mismo podría haber leído la traducción al castellano, claro. Aunque de esta forma me ahorré tres o cuatro euros… la italiana es más barata. Pero bueno… lo ideal hubiese sido no estar amuermado y haber atinado con la francesa. En cualquier caso, Quenehen y Vives introducen una importante innovación en el personaje principal y en la historia. La trasladan a los tiempos actuales. Bueno… más bien, a los primeros años del siglo XXI y los atentados de las Torres Gemelas, cuestiones que aparecen de fondo, que sirven para orientar en el tiempo al lector, pero que no tienen que ver con la trama. Trama que comienza en Japón, cuando un jovenzano pirata nacido en La Valeta entra en contacto con una organización secreta, tras la cual se mueve en busca de riquezas, lo que le lleva hasta Perú y Panamá.

Estamos ante una reinvención del personaje, joven, impulsivo, casi temerario, con el carácter que le impuso Pratt bastante bien conservado, pero adaptado a los tiempos que corren. Y con gran capacidad para ligar con mujeres estupendas. La aventura es dinámica y muy entretenida. No sabe lo mismo que las de Pratt, especialmente las que más me gustan, que las más de las veces tienen un tono más melancólico. Pero es muy aprovechable y sirve para darle una vuelta a la idea de cómo sería Corto si en lugar de aparecer en el mundo de la aventura a principios del siglo XX lo hiciera un siglo más tarde. A mí… ya me ha venido bien. Lo he pasado bien.

[TV] Cosas de series; sexo en Inglaterra e ingleses en Grecia

Televisión

Si todo va razonablemente bien, mañana ya tendré operativo mi ordenador de sobremesa en casa. Quizá hoy viernes. No obstante, esta es una de las entradas que he ido redactando y programando a priori a través de mi tableta, con cierta paciencia. Aunque poco a poco voy adquiriendo agilidad al hacerlo. Quizá el principal problema es que mi modelo de tableta es demasiado antiguo para conectarle un teclado por conexión inalámbrica a través del protocolo Bluetooth, o yo no sé hacerlo. Da igual. El caso es que hoy toca, por fin, hablar de televisión. Y traigo dos buenas series británicas. Una en su tercera temporada, la otra al completo.

Stratford-upon-Avon, la ciudad natal del Bardo, en las Midlands inglesas, servirá para ambientar la «inglesidad» de las series de hoy.

Sex Education no baja el listón. Es cierto que la originalidad de la propuesta en su primera temporada, el peculiar consultorio sexológico que el protagonista de la serie (Asa Butterfield) junto con una conflictuada compañera (Emma Mackey) ofrecían a sus compañeros, sorprendió y sacudió a los aficionados a la ficción televisiva por entregas. Pero la serie sigue adelante con una tesis muy clara, concreta y concisa, aunque su desarrollo sea amplio, diversos y multidimensional; los adolescentes tienen sexualidad, la viven con desconcierto y no hay dos iguales. Vamos como [mode irony/] si fuesen personas [/mode irony]. Si el macguffin de la segunda temporada fue la intervención de la sexóloga madre (Gillian Anderson) del protagonista en el instituto. En la tercera es la llegada de una nueva directora (Jemima Kirke), que viene a implantar un conservador sistema basado en la disciplina, en la negación de la diversidad y en las prohibiciones. Con la habilidad de los creadores de la serie de impactar todavía más en el respetable, colocando a una mujer joven en el papel que, para más ironía, se llama Hope (Esperanza en inglés). Por lo demás, sigue siendo una serie muy interesante y disfrutable.

Dicen que el éxito de The Durrells se debe a la mezcla entre la calidad intrínseca de la propuesta y la pandemia de covid-19. También conocida como The Durrells in Corfu, como tantas otras propuestas británicas y de otros países distintos de los Estados Unidos, no encuentra camino en las principales cadenas de televisión o plataformas en internet fuera de su país de origen, y acaba alojada en plataformas menos populares como Filmin, donde la he visto yo, y otras. Pero las suficientes para que mucha gente tenga acceso. Si sumas el aumento del consumo televisivo debido a los confinamientos y a las restricciones al funcionamiento de los espectáculos de masas y otros establecimientos de ocio, más una transmisión boca-oído efectiva, se convierte en una serie mucho más vista y apreciada de lo que hubiera sido en condiciones normales fuera de su país.

Basada en una serie de libros escritos hace ya unas décadas por el naturalista británico Gerald Durrell (el jovencito Milo Parker en la serie), hermano del escritor Lawrence Durrell (intepretado por Josh O’Connor, prince Charles en una celebrada serie de Netflix), nos presenta un versión humorística, casi paródica, de su propia familia en los años en los que tras la muerte del padre, la madre, Louisa (Keelye Hawes en un papel clave y memorable), decide llevarse a todos sus hijos a vivir a la isla griega de Corfú, porque es más barato y hace mejor tiempo que en Bournemouth, Inglaterra. A partir de ahí, durante cuatro temporadas de seis episodios, menos la tercera que tiene ocho, contemplamos un desfile de personajes y situaciones que generan una sinfín de situaciones que oscilan entre lo cómico y los dramático, potencialmente trágico, pero que constituyen un canto a la alegría de vivir, a la tolerancia, a la amistad y a la familia, por atípica que esta sea. Yo la he disfrutado mucho. Y es muy recomendable. Su nivel se mantiene alto durante las cuatro temporadas. Incluso diría que va subiendo poco a poco durante las dos primeras hasta alcanzar una meseta de calidad, hasta llegar a un inevitable melancólico final en las vísperas del desastroso conflicto mundial que de la mano de los fascismos y otros extremismos llevó al mundo, y especialmente a Europa, a un desastre humano colectivo. Entre las biografías reales y la ficción basada en la realidad, necesitamos más propuestas como esta y con esta calidad. Menciones especiales al resto de los hermanos Durrell, Margo (Daisy Waterstone) y Leslie (Callum Woodhouse), así como a los intérpretes griegos Alexis Georgoulis como Spiros, el taxista más que amigo de la familia, y Anna Savva como Lugaretzia, la criada de la familia, que nos ofrece expresiones y momentos inolvidables.

[Fotos – viajes] Fotografiar en Italia a principios de octubre

Fotografía, Viajes

De forma trabajosa y más lenta, por la ausencia de mi ordenador de sobremesa, he ido redactando un artículo sobre los aspectos técnicos/tecnológicos de mis fotografías del viaje a Italia que hice a principios de octubre de este año. Lo podéis encontrar en Por Italia, con digital micro cuatro tercios y mi cámara ya tradicional para película en blanco y negro. Aquí os dejo las fotografías con las que he ilustrado el artículo.

[Cine] Gūzen to sōzō 偶然と想像 (2021)

Cine

Gūzen to sōzō 偶然と想像 (2021; 68/20211109)

Cuando llevábamos un tiempo con las restricciones a la movilidad y a los lugares de entretenimiento debidas a la pandemia de covid-19, viendo que lo de ir al cine se había puesto realmente difícil, opté por dedicar el presupuesto mensual que gastaba en entradas a las salas de cine en un par de suscripciones adicionales a plataformas de contenidos visuales bajo demanda. Entre ellas, la más interesante para quienes gusten del cine menos comercial y con un plus de calidad, Filmin. Y esto me permitió acceder a varias películas del japonés Hamaguchi Ryūsuke, del que vi varias películas que me gustaron bastante. Aunque reconozco que por su introspección y por sus ritmos pueden no ser del gusto de los consumidores de «comida rápida (¿basura?) cinematográfica», tipo Marvel/Disney y similares, que es el gusto predominante entre los espectadores en estos tiempos. Pero a mí me gustó.

Unas vistas de Tokio en las primeras horas del día, antes de coger el tren en dirección al monte Fuji, para ilustrar esta película japonesa, pero que trata temas universales, aptas para cualquier nacionalidad.

Por ello, cuando anunciaron el estreno en salas de la película que hoy nos ocupa, precedido además por una serie de críticas positivas e incluso entusiastas, no me quedó la menor duda de que había que ir a verla. Y no solamente se cumplieron las expectativas depositadas en el largometraje, sino que además fueron superadas, y nos encontramos sin comerlo ni beberlo con una de las cintas más interesantes de lo que llevamos de año. La primera que me ha llevado a darle mi máxima valoración en impresión subjetiva, la primera del año, descontando los eventos especiales de principio de año, de películas ya conocidas por su calidad, pues eran reestrenos de largometrajes que en su momento no pude ver en salas.

Desde el primer momento, la propia película te dice que vas a ver tres relatos cortos. En un símil con el mundo literario, si en un largometraje de ficción sería el equivalente a una novela, esta película sería el equivalente a un libro de relatos cortos, tres de ellos. He de decir que cada vez me siento más a gusto con los relatos cortos en la literatura japonesa, y si dais un repaso a las entradas que a ella dedico lo podréis comprobar. Y la cosa va mucho más allá de mi tradicional afición a Murakami, que al fin y al cabo quizá sea el menos «japonés» de los escritores japoneses más conocidos hoy en día. Los tres relatos tienen como protagonistas principales mujeres, y los tres relatos tienen una estructura similar. Una introducción a una situación de cierto conflicto vivencial, una conversación en profundidad entre dos de los personajes y en los que se desarrolla este conflicto, y un cierre en el que apreciamos un cambio de actitud de la mujer protagonista principal; la joven interpretada por Furukawa Kotone en el primer episodio, que ha de confrontar la situación de que su mejor amiga se siente atraída por su antiguo novio, la joven madre y esposa interpretada por Mori Katsuki, que se presta a ser el vehículo de venganza de su amante contra el profesor universitario que le cortó sus aspiraciones profesionales, y la mujer más madura interpretada por Urabe Fusako, que acude a su ciudad natal, a una reunión de exalumnas, con la expectativa de reencontrarse con su primer amor, otra chica de su instituto, lo cual cree que sucede cuando se topa en la estación con el personaje interpretado por Kawai Aoba. En la veintena, al principio de la treintena o al principio de la cuarentena… estas cuatro son las mujeres que vehiculan los conflictos interiores planteados por Hamaguchi.

Las situaciones planteadas siempre tienen un desencadenante que tiene mucho que ver con el azar, con la casualidad, con estar en el momento oportuno en el lugar adecuado, la fortuna o casualidad (gūzen 偶然) del título, y su resolución pasa por un acto de imaginación o fantasía (sōzō 想像), que de alguna forma hará madurar y crecer al personaje, lo convertirá, incluso con las pérdidas que acarree lo sucedido, en alguien mejor. Si esto lo aderezas con una realización sobria, centrada en las conversaciones, de cámara estática, a nivel del personajes, o pequeños movimientos, unos diálogos que no tienen desperdicio, de los que no puedes perder palabra, y unas interpretaciones sobrias, pero tremendamente efectivas que hacen que te «enamores» del personaje, que empatices con ellas con mucha facilidad, tienes una película que quizá no sea perfecta, pero sea sumamente atractiva a nivel personal. Una disección de la mentalidad femenina realizada desde el respeto, la solidaridad y la empatía.

Como ya he dicho, la película ha superado mis expectativas. Incluso cuando ya ha pasado más de una semana desde que la vi, todavía hay momentos escenas o diálogos que me vienen a la memoria y que amplían las sensaciones vividas durante la proyección. Como ya digo, una de las películas que más me han impactado en lo que llevamos de año, si no la que más, que probablemente pase relativamente desapercibida por la cartelera y que merecería más repercusión que la que tiene.

Valoración

  • Dirección: ****
  • Interpretación: ****
  • Valoración subjetiva: *****

[Fotos – viajes] Sevilla; barrio de Santa Cruz

Viajes

Si se cumplen las previsiones, puede que hoy mismo recupere mi ordenador. O si no, máñana. Si se cumplen las previsiones. En contra de esto,… estamos en España, donde pocas veces se cumplen las previsiones. A favor… es el servicio técnico de Apple. Ya veremos, como dijo un ciego a otro ciego. Mientras escribía esto… ya hemos visto. Estamos en España, sea Apple o no. Y la reparación se va a demorar varios días. Termino con mis previsiones para mi serie andaluza de fotos realizadas con cámaras para película tradicional, como mi Olympus Trip 35, cargada en esta ocasión también con un rollo de Kodak Ultramax 400. Paseando por el barrio de Santa Cruz, bajo la lluvia. Y lleno de gente. No vacío como el año pasado..

[Fotos – viajes] Sevilla; Torre del Oro, Arenal y Guadalquivir

Viajes

Está previsto que mi ordenador retorne a casa mañana o pasado. De momento sigo con mi serie andaluza de fotos realizadas con cámaras para película tradicional, como mi Olympus Trip 35, cargada en esta ocasión con un rollo de Kodak Ultramax 400. Paseando por las riberas del Guadalquivir, desde la Torre del Oro y a lo largo del Arenal de Sevilla.

[Fotos – viajes] Minas de Riotinto y sierra de Aracena

Viajes

Segundo día sin ordenador de sobremesa. Hasta el martes o el miércoles de la semana que viene estaré así. Sigo, por lo tanto, en modo sólo fotos, con algunas realizadas con mi fiel Minox 35 GT-E sobre película Ilford XP2 Super 400 en las minas de Riotinto y en localidades de la sierra de Aracena durante mi reciente escapada andaluza a finales de octubre.

[Fotos – viajes] Sin ordenador de sobremesa, fotos de Jerez

Viajes

Tengo el ordenador de sobremesa en el servicio técnico por unos días. Como editar las entradas del Cuaderno de ruta con el teléfono o la tableta es un poco rollo, no seguiré el ritmo habitual. Así que paso al modo sólo fotos. Afortundamente, antes de llevar el ordenador al servicio técnico, me llegaron las fotos de Andalucía realizadas con las cámaras de película tradicional, así que iré subiendo algunas de estas fotos. Hoy, de Jerez.

[Libro] A cuerpo de gato – Hiro Arikawa

Literatura

Esta entrada literaria iba a ser escrita ayer. De hecho, ayer tenía más tiempo para hacerlo. Hoy voy a ir con el tiempo un poco justo, pero no quería dejarla pendiente más tiempo. Pero algunos acontecimientos en mi mundo laboral hicieron que perdiera las ganas de ponerme a escribir sobre el libro de la japonesa Hiro Arikawa. Un libro que, ya adelanto, me gusto mucho, mucho, mucho. Pero algunos de los temas que trata, mezclados con los avatares de mi jornada laboral… generaban un cóctel difícil de tragar en el día de ayer. Pero hoy sí que me apetece. Además he recuperado las buenas sensaciones que me dejó el libro cuando lo leí en mi viaje de regreso de Roma a casa al final de mis vacaciones italianas de la primera quincena de octubre.

Los viajes de Nana, el gato narrador, y su dueño, Satoru, les llevan en un momento dado al «ryokan» apto para mascotas que unos buenos amigos de Satoru tienen en las proximidades del monte Fuji. Utilizo algunas fotos de esas proximidades a la emblemática montaña japonesa, uno de los más felices momentos que he pasado entre mis dos viajes al País del Sol Naciente, para ilustrar esta entrada

Arikawa es una autora de un género popular en Japón, la novela ligera. Un género menor para muchos, especialmente si lo comparas con géneros similares, pero no iguales, en occidente; no obstante, ha generado algunos libros de éxito que tiene más enjundia y calidad literaria de lo que muchos podrían imaginar. Me cuesta incluir el relato que traigo hoy dentro de este género. En cualquier caso, recientemente leí un libro de la autora que me gustó bastante y, revisando su bibliografía, encontré este título… que todavía me ha gustado más.

Ciertamente no es una novela de gran extensión, pero la versión impresa, yo la leí en versión electrónica, tiene sus buenas 265 páginas. Y sus temas, a pesar del humor y buen rollo que destila el libro, son profundos y de calado humano. A cuerpo de gato es el título que se ha dado al libro en España… incomprensiblemente, desde mi punto de vista, puesto que el título original japonés 旅猫リポート Tabi neko ripōto, se traduciría como las Crónicas o informes de un gato viajero. Y es exactamente eso. La narración realizada por un gato callejero en primera persona, recogido y reconvertido en gato doméstico por un hombre joven de buen corazón, cuando, por motivos que irán apareciendo conforme avanza el relato, tiene que buscar un nuevo hogar para el gato, ya que ha dejado su trabajo, tiene que mudarse de ciudad, de Tokio a Sapporo, como nos enteraremos, y no sabe si va a poder cuidar de él.

Para ello, el hombre joven va visitando a sus buenos amigos del colegio, del instituto, de la universidad, o a la tía soltera que lo cuidó cuando quedó huérfano al morir sus padres en un accidente de tráfico. Padre y madre amantes de su hijo, cariñosos y dedicados, que influyeron en el carácter del hombre. De esta forma, en los sucesivos viajes por la geografía de Japón buscando un hogar para su gato, conoceremos más de la historia del joven, del sentido de la amistad, del significado de lo que es ser padres o lo que es una familia, de la solidaridad human. También sobre el amor y las dificultades que ha de superar para afianzarse. No puedo contar más, puesto que creo absolutamente indispensable que el lector vaya descubriendo por sí mismo la historia que nos cuenta Nana 七 (significa siete en japonés), y que desde el principio recuerda al humano protagonista al gato de su infancia, Hachi 八 (que significa ocho en japonés).

La novela es muy emotiva. En el buen sentido de la palabra, pero con intensidad. Habría que tener un corazón acorazado y muerto para no conmoverse y sentir genuina tristeza en algunos momentos del relato; el relato toca realmente la fibra sensible de cualquier humano no deshumanizado. Pero al mismo tiempo tiene momentos de genuina comedia, de alegría, de amor a la vida, de solidaridad humana, mientras acompañamos junto a Nana a quien es, genuinamente, un hombre bueno, cuando tenía todas las papeletas para no haberlo sido. Todo un descubrimiento para mí esta novela, que ha pasado inmediatamente a mi lista de favoritas de todos los tiempos.

[Fotos] Conociéndonos mejor con una nueva óptica para cámara digital

Fotografía

Hace tiempo, años, que un cierto objetivo para mis cámaras digitales más viajeras me había entrado por el ojo. Sin embargo, en el listado de pros y contras, que pasaré a comentar, no había un hecho decisivo que inclinase la balanza de la decisión hacia el platillo de la compra. Al final ha sucedido. Y comentaré el porqué, al mismo tiempo que en el enlace Sigma 56 mm f1,4 DC DN Contemporary para sistema Micro Cuatro Tercios os cuento las características técnicas de esta óptica, que creo bastante interesante.

Finalmente, una oferta de precio sustanciosamente inferior a su precio de salida al mercado y a lo que se veía en los últimos años, especialmente teniendo en cuenta que es nuevo, a estrenar, me ha decidido por su compra. Todavía lo he usado poco. Pero creo que no me arrepentiré. Es cómodo de usar y las fotos salen muy bien.