Tras la tempestad viene el sol y la calma

Fotografía personal

Tras los días de temporal de frío y nieve, la mañana sale soleada aunque fría en el antiguo Reino de Aragón, así que después de comer me dirijo raudo a buscar los restos de nieve que hayan quedado. En la provincia de Zaragoza, poco o casi nada. En Huesca, en los Pirineos mucha, pero también mucha gente buscando estrenarse en los deportes de invierno, más en un fin de semana largo por fiesta local el lunes en la ciudad de Zaragoza. Así que me dirijo a la provincia de Teruel, y encuentro nieve y buena luz en los alrededores de Ojos Negros. Iran llegando las imágenes.

Las matas herbáceas se asoman en la capa de nieve, en los alrededores del molino de Ojos Negros, Teruel

Nuevo escáner (e impresora), viejas fotos

Fotografía personal, informática

Hasta hace 24 horas «disfrutaba» de un viejo escáner plano Agfa, lento y no muy lucido. También «disfrutaba» de los constantes atascos en los inyectores de una impresora Epson. Así que me líe la manta a la cabeza y me he agenciado un chisme multifunción de Canon, que es mucho más rápido y eficiente como escáner y que, según me dicen, tiene un mantenimiento mucho más sencillo que las epson.

La función escáner la estrené con viejas fotos de hace veinte años (algo más). Os pondré algunos ejemplos; no porque estén muy bien sino porque me hace ilusión. Y rompo una de mis «normas». En las tres salgo yo, y es posible que sólo una de ellas fuera realizada con una cámara mía. Son de la época en la que yo me dedicaba, aparte de a estudiar, a la animación en un grupo de tiempo libre. Pero bueno… traen recuerdos… razonablemente agradables. Subiré más en el futuro.

Valle de Pineta, Huesca – Diciembre de 1982

Praderas en los Alanos, Huesca – Julio de 1983

Subiendo al Balneario de Panticosa, una buena caminata – Semana Santa de 1984

De compras por Madrid

Fotografía personal, sociedad

Son las cosas de la globalización y las mejoras en las comunciaciones. Uno se puede pasar la mañana del sábado, sin mayor problema, comprando en la capital del Reino.

Tras mis últimas vacaciones, mi querido objetivo todo terreno, el Canon EF 28-135 f/3,5-5,6 IS USM (jo, qué largo), estaba en estado crítico tras años de buen servicio. El aro de variación de las focales se atascaba cada dos por tres, y sufría un descentramiento considerable, que afectaba notablemente la calidad de la parte derecha de las imágenes. Imposible seguir. De paso, un aumento en la calidad, así que puse mis miradas en el Canon EF 24-105 f/4 L IS USM. Tela. Un Canon EF de la Serie L. Una pastuza. Así que hay que mirar donde comprar.

Posibilidades:

  1. Comprar en Zaragoza, mi ciudad: Precio 1.170 machacantes mínimo, y esperar a que lo reciban. De dos a cuatro semanas.
  2. Comprar por internet: Muchas opciones, pero las más fiables no necesriamente más baratas, y esperar a la entrega por correo o por mensajero.
  3. Comprar en otra ciudad, Madrid o Barcelona: En Barcelona, precios similares al anterior en las tiendas de más renombre. En Madrid, encuentro que Fotocasión lo tiene por 1.000 machacantes.

Opto por la última, yendo a buscarlo. Incluso con el coste del AVE (en preferente), me sale mejor. Y de paso lo veo y lo palpo, y charro con el de la tienda, y veo otros objetos. Y salvo por el hecho de que es difícil encontrar billete porque Renfe tiene pocos trenes y caros, se puede hacer la gestión en una mañanica.

¡¡¡Qué pena no tener más machacantes, para hacerme habitual del AVE!!!

Exposición de fotografía en la Estación de Madrid-Puerta de Atocha, Madrid

Arañas y otros bichos

Fotografía personal

Este fin de semana pasado disfrute de un puente extraordinariamente largo, y aunque no salí de mi ciudad, aproveché alguna tarde para salir a hacer algunas fotos.

Uno de los días estuve en el Alto de las Tres Huegas, en Alcubierre (Huesca). Un sitio agradable, con pinares y estupendas vistas hacia la parte norte de los Monegros y hacia la Hoya de Huesca. El lugar rebosaba de vida minúscula y decidí tentar la suerte fotográfica de captar algunos artrópodos. Como no llevaba ningún objetivo macro me tuve que contentar con la aproximación que permite mi 28-135. Tengo mucho que mejorar en este campo. Pero fue francamente entretenido.

Libélula y araña en las Tres Huegas, Alcubierre (Huesca)

El desenlace final; los "gabachos" se retiran

Fotografía personal

En mi último artículo narraba cómo las tropas aragonesas en sucesivas cargas de infantería ponían en jaque las líneas francesas, llegano a un encarnizado «combate cuerpo a cuerpo». Finalmente estas ceden y comienzan a retirarse, ordenadamente, manteniendo todavía una defensa obstinada, a la que se suma una pertinaz lluvia que dificulta los disparos de los mosquetes españoles. No obstante, los disparos menudean, y la atmósfera aparece cargada del humo de la pólvora. Alguna unidades imperiales amenazan desde los flancos, mientras el cuerpo principal del ejército frances se retira por el cauce del río.


Finalmente, la retirada «gabacha» se consuma ofreciendo una «última resistencia» en el puente que cruza el río, donde tras sucesivas cargas se llega de nuevo al «combate cuerpo a cuerpo». Pero la suerte está echada, mientras la tormenta se hace más intensa. A partir de aquí, sólo quedarán algunas escaramuzas por las calles de Cariñena. Pero este reportero se refugió en su «berlina de tracción mecánica», calado hasta los huesos. Sospecha que, finalizadas las «hostilidades», ambos ejércitos, sin haber contabilizado ninguna baja, acabarían cenando como amigos opiparamente. No debería haber guerras. Pero de haberlas, que fueran como esta; sin muertos, sin heridos y con mucho teatro.

PS: Recordad que podéis ver el reportaje fotográfico completo en PicasaWeb.

En el fragor de la batalla

Fotografía personal

Como comentaba en el artículo de ayer, un potente cañonazo indica el comienzo de las «hostilidades», y a pesar de que ese primer disparo corresponde al «ejército imperial», pronto son los batallones españoles los que en perfecto orden, guiados por «aguerridos oficiales» comienzan sus cargas de infantería contra las líneas francesas, disparando las primeras andanadas con sus mosquetes cuando la distancia es apropiada.


En un principio, las líneas «gabachas» mantienen el orden y la posición, mientras por el campo se despliegan sus escaramuceros para estorbar el avance local. El aspecto de alguno de ellos es imponente… y además muy simpáticos; no dudan, si es preciso en posar para el «reportero de guerra» mientras cargan sus pistolas y antes de disparar sus salvas.


Las continuas descargas de los «fusileros» franceses, pretende desanimar el avance aragonés, sin embargo, tras varios intentos, los batallones de la infantería española alcanzan las líneas imperiales, «trabando combate» en encarnizado cuerpo a cuerpo. Será mañana, cuando este reportero transmita su última crónica, narrando el final de la batalla.


PD: La American Human Asociation, si hubiera estado allí, hubiera certificado que ningún animal sufrió daño alguno. Ni cuadrúpedos (que no había), ni alados (que huyeron despavoridos ante las primeras detonaciones), ni bípedos (que se lo pasaron muy bien, no sufriendo más rasguños que los ocasionados por las matas de cardos que poblaban los límites del campo del honor). Os recuerdo que el reportaje completo está en PicasaWeb.

El campo de batalla está preparado, las hostilidades a punto de empezar

Fotografía personal

Ayer dejábamos a los «ejércitos» español e imperial llegando al «campo de batalla» en las cercanías de la zaragozana localidad de Cariñena. Una vez formadas las tropas, comienzan los preparativos. Se cargan los cañones y los mosquetes.


Es el «ejército» aragonés el que forma con mayor orden ante la batalla. Incluso destaca algunas avanzadillas con el fin de tantear al «enemigo» y provocar las primeras escaramuzas. Aunque también los «gabachos» destacan algunos fusileros con el fin de ralentizar el «ataque» español.


Finalmente, las hostilidades se rompen. Y fue con un susto tremendo. Cuando no lo esperábamos un fuerte estruendo rompió la tranquilidad del lugar. El cañón «francés» disparó su primera salva, y a partir de ahí… eso es una historia para mañana.

PS: Un aviso técnico fotográfico. A partir del momento en que «comenzó la batalla» una tormenta se aproximó y la ya muy limitada luz disponible se hizo todavía más escasa. Con lo cual muchas fotos están algo movidas (especialmente gracias a los sustos provocados por los estampidos; al fotógrafo el valor no se le supone), y al utilizar sensibilidades altas la definición de las imágenes no es muy alta, aunque suficiente para un uso en internet. Recordaros que podéis ver el resportaje completo en PicasaWeb.