Estos días tengo poco tiempo para hablar en estas páginas. Os ofreceré algunas instantáneas coloristas del Casco Viejo de Zaragoza.

Estos días tengo poco tiempo para hablar en estas páginas. Os ofreceré algunas instantáneas coloristas del Casco Viejo de Zaragoza.

Esta semana, siguiendo las sugerencias de quien postea en news:es.rec.fotografia como Juan Luis, vuelvo a proponer un fotógrafo español. En concreto, el gallego Xurxo Lobato. He estado observando atentamente las galerías de su página en Internet, y he obtenido sugerencias interesantes para la fotografía de paisajes ciudadanos. Ahora sólo falta que deje de llover.

En la fotografía de hoy, una veterana Mikado en la estación de León, en agosto de 2000. Esta y otras imágenes ferroviarias en Trenes de ayer y de hoy.
Estuvo el cuernófono de los Flinstone (en este solar patrio, los Picapiedra). Después estuvo el zapatófono de Maxwell Smart, el Superagente 86 (el título en inglés, Get Smart; ah, que maravilla, la Superagente 99). James Bond ha hablado con los malos y las buenas a través de todo tipo de chismes. Pero lo que se está poniendo de moda son los fotófonos, camarófonos, fonocámaras, o como quiera que se llamen o los vayan a llamar.
Teléfonos celulares con su cámara digital integrada. Hasta ahora, su calidad fotográfica deja bastante que desear, aunque se empiezan a anunciar algunos aparatos notables. Además, su versatilidad fotográfica es muy limitada. Sin embargo, parece probable que desplacen a las cámaras compactas más sencillas y se conviertan en unos blocs de notas fotográficos omnipresentes. También supondrá el fin de la intimidad tal y como la conocemos. De hecho, algunos anunciantes lo plantean esto ¡¡¡como un mérito o ventaja!!!
En fin, veremos como las sociedades desarrollan nuevos modos y costumbres para adaptarse.

La foto de hoy no es mía. Me la tomó un buen amigo, Eduardo, durante el puente del Pilar en Albarración. La calidad, lamentable; la imagen, muy divertida.
Como ya hice la semana pasada, hoy voy a recomendar un fotógrafo español, a través de su página en Internet. No voy a realizar juicios sobre cada uno de los fotógrafos. A cada cual decidir si les gustan o no.
Hoy uno de los más conocidos e inquietos: Joan Fontcuberta.

La fotografía de hoy es del Carnaval infantil en Zaragoza este año. Esta y otras de mis fotografías en mi Sala de Exposiciones Temporales.
Hoy al pasar por El Corte Inglés he visto en el escaparate la nueva Canon EOS 350D. Es la primera vez que la veo en vivo y no en una foto de una revista o en Internet. Evidentemente, no me he podido aguantar. He entrado y he pedido que me la dejaran palpar.
No voy a hablar de la cámara. No falta voceros por la red que cantan alabanzas a sus virtudes o lanzan diatribas a sus defectos. No. Lo que me ha hecho gracia es lo que me ha contado la persona que me ha atendido. Que si estaba muy bien. Que si era de gran calidad. Que si las fotos que hacía. Que si era muy fácil de usar. Qué nunca había sido tan fácil hacer fotos de calidad…
Entonces no he podido menos que recordar algo que he leído estos últimos días, en algún sitio que no puedo recordar (me gustaría para citarlo correctamente). En los años 70, una cámara profesional de la marca Nikon tenía un manual con 40 páginas. En la actual, una cámara digital Nikon para aficionados, la D70, tiene un manual con más de 200 páginas. Con otras marcas, igual. Lo dicho. Cada vez más sencillo. ¡Qué fácil es hacer fotos hoy en día!
Por cierto. Soy de los que opinan que las fotos las hacen las personas. No las cámaras. Si por casualidad alguna de las fotos que os muestro os gusta, no digáis aquello de «qué buenas fotos hace tu cámara». Me cabreo mucho. Aunque no lo demuestre. Las fotos, buenas o malas, las hago yo.

La foto de hoy es la de la Mikado 141-2346, en la estación de León, el 15 de agosto de 2000. Estas y otras fotografías ferroviarias en Trenes de Ayer y de Hoy.
Hace unos días, un simpático tipo llamado Uwe Steinmuller, y que mantiene un excelente sitio en internet sobre la fotografía digital aplicada a la fotografía en exteriores llamado Digital Outback Photo, iniciaba una serie de comentarios sobre la última réflex digital de Canon, la EOS 350D (Digital Rebel XT para los usamericanos).
Entre otras cosas, dejaba los enlaces para los archivos brutos (RAW) de imágenes tomadas por el mismo con distintas sensibilidades. Recomendaba su tratamiento con el nuevo programa de Pixmantec, Rawshooter Esentials, que de momento es gratuito (así me gusta la forma de promocionar los programas; ya veremos lo que cuesta cuando llegue a la versión 2.0).
Me he entretenido un rato con un par de los archivos y el programita en cuestión y… santo cielo una imagen tomada a 1600 ISO, con un ruido apreciable pero nada molesto al visualizarse en pantalla, y prácticamente despreciable en la copia impresa a 120 pixeles por centímetro. Y yo sin suelto para irme a comprarla.
En fin. Un día de estos habrá que plantearse seriamente el ahorrar para comprarse una reflex digital.

La imagen que os presento está tomada con una Canon Powershot G6 adecuadamente asentada sobre un minitrípode… ¡Lo que habría dado yo por tener un 1600 ISO como los de la EOS 350D! ¡Anda que no me habría yo librado de hacer malabarismos con el minitrípode! Y eso que la G6 a 50 ISO, es mucha G6, ¿eh? Pero a partir de 200…
Esta y otras fotos de mis viajes en De viaje con la cámara al hombro.
… y en el post de ayer se me olvidó decir que las direcciones en internet de los fotógrafos españoles vienen propuestas en el grupo de noticias news:es.rec.fotografia por Juan Luis. Hoy el mensaje es breve. Las conexiones a internet van mal y utilizo una lenta vía modem. Hoy, sin foto.
Como aficionado a la fotografía, creo que hay que tener también un reconocimiento con los fotógrafos españoles que elevan la técnica a la categoría de arte.
Como tal arte tienen en nuestro país un escaso reconocimiento, y son contadas las galerías fotográficas o las instituciones que realizan exposiciones de fotografía fuera de los trillados caminos de los valores seguros… y muchas veces ya fallecidos.
Así que voy a proponer la visita a un par de sitios en internet, de un par de fotógrafo españoles que merecen la pena ser conocidos:
Con el tiempo iré haciendo nuevas propuestas.

La imagen de hoy pertenece al carnaval infantil de este año en Zaragoza. Esta y otras fotografías de este modesto aficionado en mi Sala de Exposiciones Temporales.
Fujifilm Professional Photography – Products – Film – Fujichrome – Velvia 50 and Velvia 100F
Me entero por el semanario británico Amateur Photograher, correspondiente al 5 de marzo de 2005, de que Fujifilm tiene previsto cesar la producción de su emblemática película Fujichrome Velvia 50. Al parecer, tiene problemas de suministro de uno de los materiales básicos para las características de la emulsión.
Esta película lleva 15 años en el mercado, y es uno de los materiales emblemático de la fotografía de final del siglo XX. Representa el summum de la tecnología tradicional fotográfica de haluros de plata. Su elevada saturación, su finísimo grano, su elevada nitidez, han hecho de ella el medio predilecto de muchos fotográfos, especialmente los de paisaje.
Su desaparición, unida al auge de la fotografía digital, no augura nada bueno para las tecnologías tradicionales. Y eso que Fujifilm promete la introducción de una nueva Fujifilm Velvia 100 (la actual Velvia 100F), con idénticas características de resolución y satruación, con menos grano y el doble de sensibilidad. No sé; ya veremos.
Personalmente, no he sido usuario de Velvia 50, una película especializada y delicada en su manejo. Pero sí que he consumido con alegría y satisfacción los productos de Fujifilm. Las Sensia, primero, seguidas de las Sensia II, generalmente a 100/21 ISO, y en los últimos tiempos las Provia 100F y, en menor medida, algún Astia. Todas ellas excelentes materiales. Cada una en los suyo, y en función de mi atrevimiento como fotógrafo (que no necesariamente de mi calidad, lástima). Yo también, no obstante, he sido tentado y convencido por las comodidades de lo digital. Sic transit gloria mundi.

La imagen que os ofrezco hoy, tomada en Beaulieu s/Dordogne, con una Provia 100F en una Leica CL con un 40 mm f/2 Summicron. Esta y otras imágenes en De viaje con la cámara al hombro.
Como fotógrafo aficionado que soy, uno de los problemas con lo que he de torear cuando me dedico a este hobby es, ¿estoy aplicando la exposición correcta a esta imagen? Tal vez quede demasiado oscura, o con las luces quemadas, blancas, sin detalle… La duda me corroe.
Las modernas cámaras fotográficas disponen de competentes y complejos fotómetros, que realizan cálculos basados en decenas de escenas tipo, que garantizan casi con total seguridad el éxito. La palabra clave es «casi».
En su página en internet, Fred Parker nos ofrece una solución. Una solución que no deja de estar basada en la capacidad que tenían los fotógrafos de otros tiempos de estimar la exposición en función de las características de su cámara, su objetivo y su película. Y sin utilizar fotómetro.
Yo mismo, de vez en cuando, echo mano de mi Leica IIIf comprada de segunda mano a Leica Shop de Viena para entrenarme en el método de estimar la exposición según la iluminación disponible. Ánimo, liberaos un poco de la tecnología.


Ambas fotografías tomadas con un Leica IIIf, mediante la estimación de la exposición en función de las condiciones de iluminación. La primera de ellas quedó un poco oscura, sombras sin detalle, a pesar del escaso contraste de la escena, en un día nublado. La segunda tenía un grado de contrate amplio, que la película negativa en blanco y negro soportó con estoicismo y eficacia.
Al caer de la tarde, con la luna de testigo, las gentes se afanan en sus últimos quehaceres. La noche será fría, pero la ciudad todavía mantiene el calor de la actividad humana. Los coches circulan presurosos, para acabar parados en los eternos semáforos.
Para muchos, es el momento de ir volviendo al calor del hogar. Para otros, el momento de encontrarse con los amigos, tomar algo, tal vez ir al cine…
En cualquier caso, los colores de la noche se hacen dueños del ambiente y de la percepción del fotógrafo.

Tras la nieve, volvemos a nuestro anochecer favorito. La ciudad nos ofrece oportunidades impensables. Qué fotógrafo no ha soñado con tener a esas mujeres con «físicos de ensueño», bellezas de papel couché o de celuloide, para poder demostrar que «realmente» es un gran fotógrafo.
¡Pero que lejos quedan!
Al rescate viene la noche. La ciudad y la noche. Nuestras modelos soñadas están ahí. Nos rodean. Nos tientan. Perfumes. Leves prendas que sugieren más que esconden. Vehículos que nos dan «la libertad». Y nos las ponen a nuestro alcance. Posan para nosotros.
Llega la noche. La iluminación la pone la ciudad. El fotógrafo hábil sabrá aprovecharla.

¡Ah! ¡Quién tuviera a su alcance a Charlize Theron!