Los colores del anochecer (I)

ciudad, Fotografía personal

No son pocas las personas que asocian la noche con la oscuridad, con la desaparición de la luz y por lo tanto de los colores. Sin embargo, la luz forma parte de la experiencia vital del ser humano en todo momento, y en numerosas ocasiones esa sensación de oscuridad, de negritud, de conversión a la visión en blanco y negro, monocroma, no es más que una expresión de las limitaciones físiológicas de la visión humana.

El ser humano, en estado de vigilia, necesita de la luz y de los colores. Todo un código de señales explícitas e implícitas se desarrolla en torno a lo que vemos, a lo que percibimos. Y es en la ciudad, invento social por excelencia, donde como especie nos rebelamos contra ese axioma que nos habla de que la noche es igual a la oscuridad, a lo monocromo.

Un paseo por el anochecer zaragozano, en un frío mes de febrero. Una pequeña cámara en el bolsillo, y podemos encontrar algunas pruebas de lo que digo.

Fotografiando el cielo… ¿y si me decidiese?

Fotografía

Las páginas «fotografico-interneteras» se han alimentado estos días de la noticia de que Canon va a lanzar, aparentemente sólo para el mercado japonés, una versión de su EOS 20D pensada para la astrofotografía. Se trata de la Canon EOS 20Da.

Esta cámara tiene parte de sus raíces tecnológicas en algunas venerables cámaras para película tradicional como la Canon Pellix, la Canon EOS RT y la Canon EOS-1N RS. Todas estas cámaras tenían un espejo semitransparente, que permitía tomar la imagen si que el visor se obscureciera por el cierre del espejo del sistema réflex. Además la EOS 20Da carece de filtro anti-infrarrojos sobre el sensor, y permite tomar la fotografía a través del visor electrónico en lugar del visor réflex gracias al espejo semitransparente.

Parece que Canon quiere apostar fuerte en el campo de la astrofotografía, al menos en el campo aficionado (nada hablamos aquí de las impresionantes imágenes tomadas con captores CCD especializados y acoplados a sofisticados telescopios). Una prueba de ello es que ofrece a los aficionados una serie de páginas con consejos específicos:

Personalmente, siempre ha sido algo que me hubiera gustado hacer. Aunque para llegar a hacer buenas fotos astronómicas, hay que dominar previamente las técnicas básicas de observación astronómica. Llegué incluso a salir un par o tres de veces con la Agrupación Astronómica Aragonesa. Sin embargo, nunca llegué a comprometerme del todo. Demasiadas cosas para hacer…

En fin, quien sabe si algún día…

Hace poco os presentaba la única imagen que he obtenido de un motivo astronómico, el cometa Hale-Bopp, y de la que me siento razonablemente orgulloso. Así que ahí va de nuevo.



Esta y otras fotografías sobre temás diversos las podéis encontrar en mi Sala de exposiciones temporales.

Seamos clásicos… de vez en cuando

Fotografía

Hoy en día, poco a poco, se van imponiendo las cámaras digitales a la hora de realizar fotografías. La progresiva mejora de la calidad, la inmediatez a la hora de obtener resultados, la posibilidad de realizar un tratamiento personalizado de la imagen en el ordenador, sin necesidad de complejas instalaciones,… todo ello nos lleva, cada vez con más frecuencia, a optar por las nuevas tecnologías.

Sin embargo, algunos todavía apreciamos el placer de usar viejas cámaras fotográficas completamente mecánicas. La suavidad de sus mecanismos, el tacto del enfoque, el ligero sonido del obturador de una cámara de telémetro, o el contundete sonar del espejo de las viejas cámaras réflex. Leicas, Zeiss Ikon, Asahi Pentax,… marcas que nos hacen recordar otras épocas

Si alguien tiene una de estas cámaras que no la olvide por favor.

Para aquellos interesados en el tema sugiero un libro Cómo coleccionar y usar las cámaras clásicas de Ivor Matanle, editado por Omnicon.

También recomiendo visitar la página de Stephen Gandy, Cameraquest.com.

La fotografía aquí presentada está tomada con una Leica CL, cámara mecánica de 1973, con un objetivo Leica 90 f/4 Elmar-c, y la podéis encontrar en el reportaje sobre Perigord y Quercy en De viaje con la cámara al hombro.

Otras páginas del autor: Trenes de ayer y de hoy y Sala de exposiciones temporales.