Nos hemos despedido de Chamonix con un último trayecto hasta Martigny, ya en Suiza. Impresionante el trayecto helvético, con unas pendientes que obligan al tren a usar tracción de cremallera.
Buena parte de la mañana intentando ver algo, con poco éxito, a 2 000 metros de altitud.menos mal que a la bajada nos hemos desquitado en un paseo por el bosque.
Paseando la tarde mirando a las alturas, intentando pillar la cumbre del Montblanc con poco éxito. Y el problema es que hay anunciadas lluvias para los dos próximos días. Ayyyyyyy…
Hoy paseo por el lago de dos horas con paseo por un bonito bosque con vistas durante otras tres, más la hora de la comida. Vamos, que nos hemos ido de excursión, que Annecy no da para tanto.
Día complejo y azaroso, y caro, en su inicio, pero que ha resultado en un apacible, y lento, desplazamiento desde Aviñón a Annecy. Aun nos ha dado para ver algo no programado. Pero Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO.