Negro lo tiene Alonso, muy negro

fórmula 1

La Formula 1 ha cometido la impertinencia este fin de semana de irse a correr al País del Sol Naciente. Como consecuencia, la carrera ha comenzado antes de que el sol naciera por aquí. Y hoy no estaba yo con ganas de interrumpir me reparador sueño para ver las carreritas de estos mozalbetes que tantos dimes y diretes están generando este año. En cualquier caso, leo en el blog de ElPais.com que Fernando Alonso se ha ido a escaparrar y, por lo tanto, su títulos mundial probablemente también se ha ido a escaparrar. Nada. Otra vez será.

En cuanto a la foto de hoy… chico… yo que a este navarro no le veo pinta de navarro. Y no seré yo quien decida o cuestione como han de ser los navarros. En fin, espero que el buen amigo, que me quedó un poco desenfocado, este tocando con el clarinete un himno a la integración, que buena falta nos hace a todos.

Canon EOS 10D
EF 24-105 f/4L IS USM
Focal: 105 mm.
ISO 400
Exposición: f/5,6 – 1/500 s.

Aquella Eurovisión (3): La marioneta descalza

arte música y literatura, sociedad, Televisión

Artículos previos de esta serie:

Hay que ver lo que dieron de sí las muñecas en aquellos años sesenta el eurofestival. En la edición de 1967, de nuevo gana el festival una canción utilizando muñecas como metáforas de los enamorados, cantada por la británica Sandie Shaw. Se trataba de Puppet on a String, o como se tradujo al castellano, Marionetas en la cuerda. La canción, muy dinámica y pegadiza, hizo furor durante unos años, apareciendo versiones de la misma en muchos idiomas europeos.

Si France Gall era digna representante del estilo yeyé, debemos recordar que Londres en aquellos momentos era la capital mundial de la moda y del arte. El llamado Swinging London estaba a la vanguardia de muchas cosas en el mundo del cine, de la pintura, de la música, de la fotografía o de la moda. Era un fenómeno cultural mucho más profundo, de más calado que los yeyés franceses. En ese entorno, la simpática Sandie Shaw, cantando descalza en los escenarios o en las televisiones, tal vez no era más que una consecuencia más, muy comercial, de aquel ambiente innovador y avanzado.

Así que sin más comentario, con ustedes Sandie Shaw interpretando Puppet on a String.

No he encontrado en Youtube ningún vídeo con una versión íntegra en castellano. Esta tuvo sus variantes. Desde la inicial que decía «Ah, si me quisïeras lo mismo que yo…», forzando esa diéresis en la i para romper el diptongo y que quedaba horrible, hasta otras más adelante en la que ajustaban la métrica con el adecuado pronombre, resultando «Ah, si tú me quisieras lo mismo que yo…». Claro, que los hispanos no solemos utilizar los pronombres personales habitualmente. Para eso tenemos una conjugación difícil del copón. En cualquier caso, daba igual. Los singles se vendían bien. Era la moda.

En la fotografía de hoy, como no podía ser de otra forma, una imagen característica del West End londinense, con una de las salidas de la estación de metro de Leicester Square.

Fujifilm Finepix F10
Focal: 8 mm
ISO: 800
Exposición: f/2,8 – 1/60 s.

En rugby, el sur sí que existe

Deporte

Hace un par de semanas largas comentaba mi ilusión por seguir en la medida de lo posible la Copa del Mundo de Rugby 2007. Un deporte muy desconocido en España, y que sin embargo da lugar al mayor evento deportivo de carácter mundial después de los Juegos Olímpicos y de la Copa Mundial de Fútbol. Hay partidos que sólo en Francia son seguidos por la friolera de 15 millones de espectadores.

No está decepcionando. Es un deporte muy divertido. Sólo queda un fin de semana de la fase clasificatoria, pero ya se ve lo que se suponía. Existe una notable superioridad de los equipos punteros del Hemisferio Sur, que puede ser absoluta si Argentina consigue la primera plaza de su grupo; algo que tiene al alcance de la mano, ya que sólo depende de sí misma para conseguirlo. Después viene el bloque del Seis Naciones, que presentan un juego mucho más desigual a pesar de que celebrándose este campeonato en Europa deberían haber echado el resto en su preparación. Tras ellos, grandes animadores del cotarro son las belicosas selecciones de las islas del Pacífico, que presentan batalla a quien haga falta. Todavía sería posible que Tonga diera un disgusto a Inglaterra si esta no se centra en el partido que han de disputar.

En fin, apasionante. Que siga así. Ya os contaré.

En la fotografía de hoy una especie de «robin hood» navarro en los Sanfermines chiquitos.

Canon EOS 10D
EF 24-105/4L IS USM
Focal: 95 mm
ISO: 400
Exposición: f/4 – 1/640 s.

Pamplona, sanfermines chiquitos y chuletones

Pamplona

Ayer sábado, día de excursión. Reunión de amigos en la capital navarra, donde coincidimos con los sanfermines chiquitos. Mucha animación en las calles, que recorremos durante la mañana. Después, comemos en un mesón de Sorauren, a unos pocos kilómetros de Pamplona, donde homenajeamos como merecen unos estupendos chuletones. Un paseo a orillas del río Ulzama para bajar el vacuno, y de vuelta a Zaragoza al anochecer. Habrá que hacer estas cosas más veces.

En la fotos, unos curiosos personajes que «amedrentaban» a los chiquillos y a algunos mayores.

Canon EOS 10D
EF 24-105/4L IS USM
Focal: 24 mm
ISO 400
Exposición: f/4 – 1/500 s.

Canon EOS 10D
EF 24-105/4L IS USM
Focal: 24 mm
ISO 400
Exposición: f/4 – 1/200 s.

Un tranvía para Zaragoza

sociedad

La empresa ferroviaria CAF y la Federación de Asociaciones de Barrios de Zaragoza, supongo que con el beneplácito del Ayuntamiento de la ciudad, exponen estos días un modelo de tranvía, o metro ligero que llaman algunos, en la Plaza Aragón de la capital aragonesa. La verdad es que a una ciudad como Zaragoza ya le va haciendo falta un transporte público más razonable. Los autobuses son demenciales por diversos motivos. Os pongo a continuación unas fotos del vehículo expuesto. Y ahora, me voy a Pamplona a comer con unos amigos.

Panasonic Lumix LX2
Focal: 6,3 mm
ISO 200
Exposición: f/2,8 – 1/50 s.

Panasonic Lumix LX2
Focal: 6,3 mm
ISO 200
Exposición: f/2,8 – 1/20 s.

Panasonic Lumix LX2
Focal: 6,3 mm
ISO 200
Exposición: f/2,8 – 1/6 s.

"Cica" busca trabajo por "ora"

españa cañí

Aunque etiquetada dentro del grupo de «españa cañí», más bien habría que etiquetar esta entrada dentro de un grupo llamado «europa cañí» o algo así. Si se lee la frase de la foto, tomada en un quiosco de la ONCE del Paseo de Fernando el Católico de Zaragoza, adjudicando los valores fonéticos de las letras en italiano, la frase tiene todo su sentido en castellano. Lo que hace el tema de la inmigración… tal vez acabemos siendo capaces todos de leer todos los idiomas, si no de entenderlos.

Panasonic Lumix LX2
Focal: 13,4 mm
ISO 100
Exposición: f/4 – 1/40 s.

Aquella Eurovisión (2): Una muñeca de cera y serrín

arte música y literatura, sociedad, Televisión

Artículos previos de esta serie:

En 1965, yo no tenía conciencia todavía de lo que era la Eurovisión, ni sus consecuencias. Demasiado pequeñito. Ni siquiera recuerdo si teníamos ya la televisión, que sí la teníamos desde hacía unos seis meses, en el pequeño piso del barrio de Torrero, del tamaño de un sello de correos más o menos, en el que vivíamos entonces. Uno de aquellos «logros sociales» del régimen de Paquito Chocolatero, con las flechas de los indios en la fachada (nunca mejor denominado esto de «fachada«).

Digo que sí la teníamos, porque a pesar de que no guardo recuerdos de aquel año, la canción ganadora fue una constante en casa durante los años siguientes. Por el motivo que fuese, mi madre se quedó encantada con aquella adolescente sosita francesa que se presentó por Luxemburgo con una canción que se titulaba Poupée de cire, poupée de son. Aunque mi madre, con nulo conocimiento del idioma galo la denominaba «Pupelisín, pupelisón«. Lo que fonéticamente más le sonaba. La cantante se llamaba France Gall, y supuso el avance de la tendencia dominante durante años en el festival. Fue la época de la moda yeyé, que nos llegaba del otro lado de los Pirineos como adaptación burguesa y conservadora de las tendencias musicales más osadas que se daban en el mundo anglosajón.

La cantante, símbolo para la burguesía francesa de una juventud alegre y virginal, tuvo éxito durante un tiempo. Este éxito se vio favorecido en gran medida por su asociación con Serge Gainsbourg, un tipo feo con gran capacidad para ligar con las guapas, y que le preparaba las canciones más adecuadas para conseguir un éxito tras otros. Pero el tío también tenía un punto de travieso, más bien gamberro, por no llamarlo cabroncete… y un par de años más tarde le prepara a la ñoña de France Gall una canción de aspecto infantil, Les sucettes, pero que… bueno ya lo veréis en el vídeo a continuación. Un escándalo en la sociedad francesa del gaullismo pre-68. Qué cosas les pasan a las niñas burguesas… En cualquier caso, supuso el declive de la francesita como chica yeyé.

En la foto de hoy, una vista nocturna de la parisina Catedral de Notre-Dame, en la ciudad de nacimiento de nuestra heroína musical de hoy.

Canon EOS 100
EF 50/1,8
Fujichrome Provia 100
(digitalizada y convertida a blanco y negro)

Exposición no registrada

Hairspray (2007)

Cine

Hairspray (2007), 17 de septiembre de 2007

Esta vez toca una película musical, que se basa en un musical de Broadway, que a su vez se basa en una película altamente gamberra del mismo título de John Waters de 1988.

Esta versión de 2007 no es gamberra en absoluta. De hecho es bastante amable, y aunque tiene algún guiño a lo gamberro, se queda en pequeñas travesuras que pueden llegar a pasar desapercibidas. Por lo demás, es un musical con todas sus consecuencias. La historia es muy simple, y sólo sirve de marco para un conjunto de números musicales con canciones y bailes diversos. En este caso, en lo que se refiere a las coreografías, las hemos visto mucho mejores, pero resultan relativamente simpáticas. Las canciones están bastante bien.

En lo que se refiere a los actores, encontramos a un John Travolta travestido en el papel que inmortalizó Divine, a Michelle Pfeiffer emulando a la «blondie» Deborah Harry, o a Christopher Walken en el mismo rol que Jerry Stiller que a su vez hace un pequeño papelito en la película actual. La protagonista es una adolescente hasta ahora desconocida, Nikki Blonsky, que lo hace razonablemente bien como el conjunto del reparto, aunque sin echar cohetes.

En resumen, una película entretenida, que te deja de buen humor aunque tampoco creo que pase a la historia de los musicales como una de las grandes. Por supuesto, si no os gusta el género… ya sabéis,… eso de que van por la calle hablando, con la gente alrededor a lo suyo y de repente la chica se pone a cantar y toda esa que aparentemente no se conocían empiezan a hacer los coros y a bailar perfectamente coreografíados,… pues entonces, dejadlo estar. Yo le pongo un siete, porque siempre he sido un poco «maruja» y este género me gusta y me lo pasé bien, con un seis para la interpretación y otro para la dirección.

En la foto de hoy, una imagen de julio de 2006 de un teatro del West End londinense, que no es Broadway pero se le parece.

Fujifilm Finepix F10
Focal: 8 mm
ISO 800
Exposición: f/2,8 – 1/15 s.

Alonso recorta un puntico…

fórmula 1

… en ese batiburrillo que se ha dado en llamar Campeonato del Mundo de Fórmula 1. Mientras, los Ferrari, que van de honrados y guapos, se pasearon por Bélgica y se anotaron un doblete. Para que vamos a comentar más.

En la foto de hoy, algunas hierbas doradas a la luz del Sol en las cunetas de la carretera junto al Canal Imperial de Aragón.

Pentax *ist DS
SMC-A 35/2,8
ISO 400
Exposición: f/8 – 1/160 s.

Por qué no voy a ir a ver la última de Tarantino… y una disgresión sobre Caperucita Roja

Cine

Tradicionalmente he sido de los que han proclamado que le gustan las películas de Tarantino. Y he ido a ver religiosamente todos sus largometrajes. Aun constatando que progresivamente han ido perdiendo en calidad cinematográfica. Creo que Reservoir Dogs, su primer filme, está muy por encima de la segunda parte de Kill Bill.

Aora está en cartelera su última película. Teóricamente es Death Proof. Pero el problema es que no es esta su última película. Su última película es Grindhouse, una película con dos episodios, que remeda los antiguos programas dobles de las películas de serie B o serie Z, uno de los cuales es el mencionado Death Proof dirigido por el amigo Quentin. Pero por alguna decisión tomada a un nivel que desconozco, fuera de los EE.UU. la película se ha desdoblado en dos, una por cada uno de los dos episodios. Y sospecho que este es un movimiento motivado por la avaricia. Por el deseo de duplicar los ingresos. Ya sabéis. A pasar dos veces por taquilla. Y esto me parece una tomadura de pelo.

Así que no pienso ir al cine a ver la película. Ya me la bajaré de internet en cumplida venganza. Y luego se quejan de que se piratea. ¿Dejarán alguna vez de tomarle el pelo al consumidor?

Para acompañar una entrada sobre Tarantino, que mejor que un poco de sordidez. Como la aportada por este alegre preservativo encarnado, abandonado en el Cabezo Cortado de Zaragoza. Algún día tendré que reflexionar sobre el hecho de que en pleno tardofranquismo, los curas del colegio me contaron el cuento de Caperucita Encarnada. Menos mal que en casa me contaron el de Caperucita Roja. Mira que eran gilipollas, ¿verdad? Tanto los curas como los fascistas.

Pentax *ist DS
SMC-M 200/4
ISO 200
Exposición: f/8 – 1/500 s.

Deportes sucios, deportes limpios

Deporte, fórmula 1

Esta tarde sentía el cansancio acumulado de la semana y he decidido tomármela con calma. Como tenía unas cuantas fotos del domingo pasado sin revelar, me he puesto musiqueta de la buena y me he acomodado ante el iMac. Mientras trabajaba con las fotos en la pantalla principal, en la secundaria mantenía abierto el Google Reader para ir siguiendo casi al momento las noticias sobre los temas que me interesan.

Las que más me han llamado la atención han sido las que aportaban las transcripciones de los correos electrónicos intercambiados entre Pedro Martínez de la Rosa y Fernando Alonso. No pensaba yo que fuesen tan incriminantes. Llego a pensar que si todo eso que he estado leyendo esta tarde es cierto tal y como lo he entendido, la sanción a MacLaren ha sido realmente suave. Y me sorprende que los pilotos hayan salido de rositas… La imagen de la Formula 1, por lo menos a mis ojos, ha quedado bastante manchada. Porque uno siempre sospecha que lo que se sabe, puede ser simplemente la punta del iceberg. Un deporte sucio.

Ahora, en estos momentos, tras cenar en mi casita tranquilamente he sintonizado el partido de rugby entre el XV de la Rosa y los Springboks. Un deporte bronco y muy físico; pero siempre he apreciado que detras de las tremendas percusiones entre los jugadores, pocas veces quedan secuelas morales. Me gusta este juego. Un deporte limpio.

En la fotografía de hoy, una de las imágenes que he revelado esta tarde. La vista que desde el Cabezo Cortado, junto al Canal Imperial de Aragón, aguas abajo de Zaragoza, se observa sobre el Valle del Ebro con los Monegros al fondo. Un TRD circula raudo incorporándose desde la vía que procede de Tardienta a la línea del AVE para dirigirse hacia el tunel que cruza Zaragoza antes de llegar a la estación de Zaragoza Delicias.

Pentax *ist DS
SMC-M 200/4
ISO 200
Exposición: f/8 – 1/640 s.

Aquella Eurovisión (1)

arte música y literatura, sociedad, Televisión

Recientemente mantuve un debate apasionado mientras tomaba unos «chismes» con unos amigos un sábado por la noche. El tema del debate era «la eurovisión«. Pero no la de ahora, de la que no tengo absolutamente ni idea de cómo transcurre… sino la de entonces, la que reunía a las familias ante el televisor con una capacidad de convocatoria que rivalizaba con las uvas de Nochevieja, con el concierto de navidad de Raphael, o con los partidos de fútbol retransmitidos por Matías Prats (padre). Se trataba de un acontecimiento internacional en el que una España triste y atrincherada tras sus fronteras y vigilada por los militares, se asomaba un poco al mundo y hasta alcanzaba ciertas cuotas de «gloria» y «prestigio».

Pero lo que más me sorprendió durante la conversación es que cuando echamos cuentas, mi recuerdo nítido más antiguo de dicho festival es del año 1968,… y sólo tenía cinco añitos. Habrá que imaginar el impacto que suponía el evento para dejar memorias imborrables desde tan tierna edad.

Aprovechando la omnipresencia de YouTube como archivo de grabaciones de vídeo, he empezado a recolectar algunas de dichas memorias. Esto permite que todos las podamos compartir así como que yo, personalmente, revise y matice mis propios recuerdos. Por lo tanto, a partir de la próxima semana, durante algunos miércoles, dedicaré una entrada a «aquella eurovisión». Espero que se me de bien.

En la fotografía de hoy, unos entusiastas bailan tangos, género poco eurovisivo, en la Calle Don Jaime de Zaragoza al atardecer de un sábado.

Pentax *ist DS
SMC-DA 21/3,2
ISO 800
Exposición: f/3,2 – 1/25 s.
Original en color