Sol y buen tiempo a orillas del Turia

Valencia

Esta semana estoy de fiesta. Lamentablemente, no ha sido posible organizar unas pequeñas vacaciones alejado del mundanal ruido, pero hasta ahora, tampoco va mal la cosa. Y ayer nos fuimos de excursión a Valencia. Un poco paliza hacerlo en el día, pero ahora que es «casi» todo autovía, se hace llevadero.

Cuando llegamos por la mañana, nos encontramos con un tiempo despejado, con un sol radiante. Un clima privilegiado en estas latitudes… en invierno; nunca me he llevado bien con el calor pegajoso del verano y buena parte de la primavera y el otoño. Pero como no es el caso. Un día ideal para hacer turismo. No íbamos a ver la ciudad en general. El objetivo era la Ciudad de las Artes de las Ciencias.

Nada más llegar, nos informamos un poco y decidimos que sólo visitaremos el Hemisfèric, cine IMAX con una variada programación de documentales, y el Oceanográfic, un acuario que trasciende este término para ser un verdadero parque oceanográfico.

En el Hemisfèric, vimos el documental titulado Los Alpes… bueno… la verdad es que quizá este tipo de proyecciones nos llamaba más la atención hace 15 años cuando las empezábamos a ver en sitios como la Expo’92 de Sevilla. Pero ahora, ya las vamos teniendo más vistas, y si el documental no tiene garra… pues tampoco es para tanto.

Día soleado en Valencia, con el Hemisfèric en primer plano

Después nos dirigimos poco a poco hasta el Oceanogràfic. Y aquí dedicamos la mayor parte del día, admirando estas estupendas instalaciones. Bien es verdad que, como muchas veces que acudes a estos parques fuera de la época alta, es frecuente que te encuentres con secciones de la instalación cerradas o a medio gas. Pero aún así, disfrutamos de nuestro paseo entre tiburones y otros peces y animales marinos, así como viendo evolucionar a los delfines con sus instructores.



Finalmente, conforme acaba el día, volvemos a dar una vuelta por el conjunto arquitectónico que tiene también un gran valor en sí mismo. Diseñado por Santiago Calatrava y Félix Candela, creo que la mejor hora para su visita es la caída del día, cuando la ciudad queda entre dos luces, confundiéndose los matices del cielo crepuscular con la iluminación artificial de los edificios.


En los próximos días iré poniendo por aquí alguna foto más. Estas y algunas más que irán subiendo en los próximos días, se podrán ver en el álbum correspondiente de Flickr.

Todas las fotos tomadas con:
Pentax *ist DS
SMC-DA 21/3,2
(salvo la del delfín, SMC-A 100/4)