Diario de una niñera (2007)

Cine

Diario de una niñera (The Nanny Diaries, 2007), 2 de diciembre de 2007.

En un otoño, temporada en la que se suelen ver las mejores películas del año junto con determinados meses de la primavera, en el que el buen cine ha sido escaso de ver, y desde luego raramente procedente del otro lado del charco, sin saber muy bien que ver, optamos por acudir al reclamo que supone la guapa Scarlett Johansson, aunque sin muchas esperanzas.

La película, basada en un «best-seller» norteamericano, cuenta las andanzas de una joven graduada universitaria que, ante la desorientación personal sobre lo que hacer con su futuro, decide aceptar la oportunidad que se le presenta de trabajar durante un tiempo como niñera. El filme, dirigido colaborativamente por Shari Springer Berman y Robert Pulcini, pretende hacer un crítica de la alta sociedad neoyorquina del Upper East Side. Y hasta cierto punto lo consigue, pero con una eficacia discutible. No sé para que tanto director en un largometraje que por otra parte no presenta grandes complicaciones. En realidad, la cosa queda más en un monográfico de la Johansson, guapa como siempre, aunque físicamente más discreta en su papel de universitaria sin rumbo que en otras ocasiones.

En lo que se refiere a la interpretación, la protagonista absoluta aprueba sin ir mucho más allá. Ha tenido papeles de más calado que este en otras ocasiones. Su principal «contrincante», la Sra. X, está interpretado por Laura Linney, que desde mi punto de vista, en estos momentos es mucho mejor actriz, y no es raro que se coma a la más joven,… y eso que este tipo de filmes tampoco da para mucho más allá. Otras presencias son Paul Giamatti, que sale poco, pero ejecuta bien al c.br.n del padre, la cantante Alicia Keys, como mejor amiga y sin que hay mucho que comentar al respecto, y el chico guapo, interpretado por Chris Evans, en un papel muy superficial pero que parece que tenía que estar ahí. Ah, claro, y hay un niño… siendo una película de niñeras…

En fin, una película absolutamente intrascendente por más que la quieran disfrazar de crítica social o «estudio antropológico», más propia de los livianos meses del verano, pero que bueno… llega ahora. Yo le pondría un cinco a la dirección, un seis a la interpretación, y un seis a la valoración subjetiva global.

En la foto de hoy… bueno… en Madrid no hay tantos rascacielos como en Manhattan, pero algún edificio alto hay… por ejemplo, en la Plaza de España.

Pentax *ist DS
SMC-A 50/2
ISO 800
Exposición: f/4 – 1/50s