Comenzando el regreso con mis ultimas fotos.



Comenzando el regreso con mis ultimas fotos.



Última etapa, mañana último día. Y último patrimonio de la humanidad según la Unesco. El lago del Oeste de Hangzhou.








Siete horas recorriendo este parque natural, patrimonio de la humanidad según la UNESCO. Cansados, pero bien. La luz no se puede comparar a los 40 minutos en torno al amanecer.







Ha habido que madrugar mucho para estar en posición. Pero ha merecido la pena.







Les llaman las montañas amarillas, aunque hoy la luz estaba gris. Nos hemos subido al pico más alto, “stairs up to heaven”.








Antigua capital china, tanto imperial como republicana, entre otras cosas coquetas, sus templos, sus murallas y su tumba de la dinastía Ming, patrimonio de la humanidad según la UNESCO.





Recorriendo los canales y rincones perdidos de Zhouzhuang. A la vuelta, Shanghai nos ha recibido a lo “blade runner”.







Jardines, viviendas de “humildes” funcionarios, templos, pagodas, canales, jardines. Patrimonio de la Humanidad según la UNESCO.







Mercados, templos, y la noche en el Bund y en la otra orilla.






Entre lo tradicional y lo modenete, como es costumbre en Extremo Oriente. Un poco caos esta ciudad, pero no está mal.






Llegada tranquila y a la hora después de un vuela muy aceptable. Para las horas que han sido. Arreglados unos trámites en la estación de tren, sin problemas, y al hotel. Esta tarde más.




Escala en Amsterdam camino de Shanghai. En el vuelo se han olvidado los cubiertos y hemos comido con la cucharilla del café.

