[TV] Cosas de series; una ronda de series coreanas… con un bajón en su interés

Televisión

Sip. En los últimos meses no ha habido series surcoreanas, mi guilty pleasure particular para los fines de semana, que fueran realmente interesantes o que destacasen. Simplemente, las típicas comedias románticas con su punto de drama… y una serie con pretensiones y pocos resultados.

Nae namjaneun kyupideu [내 남자는 큐피드, mi hombre es un cupido], en castellano Mi chico es Cupido, y en inglés, My man is Cupid es una comedia romántica con tono sobrenatural. Un chica muy mona (Im Jin-Ah, también conocida como Nana cuando se dedica a la canción), veterinaria ella, pero que está destinada a no encontrar a enamorarse, sus pretendientes sufren todo tipo de desgracias, se topa con un cupido, un tipo que se dedica a tirar flechas para emparejar gente, pero que está maldito por algo que hizo 500 años hacia atrás. Todo tipo de aventuras con más o menos tontas, algunos momentos cómicos entretenidos, y un misterio criminal de esos que meten por el medio para introducir un poco de drama. Entretiene si lo que buscas es no pensar en nada, todo el mundo es muy guapo, pero poco más. La típica serie rodada a mayor gloria de sus guapos y famosos protagonistas. Se ve en Amazon Prime Video.

En varias series he observado que juegan, generalmente de forma cómica, con el acento de los personajes que son de Busan. Un poco como en España con los andaluces y cosas así. Así que por ello, ilustro la entrada con el templo del mar de Haedong Yonggungsa, que se encuentra al norte de esta populosa ciudad del sur de Corea del Sur.

Doctor slump (título original en inglés), en castellano Urgencias existenciales (¡¡??) es al revés. Un drama romántico con tono de comedia aquí y allá. Dos antiguos compañeros de instituto, rivales a la hora de competir por ser el alumno más brillante de su promoción, se han convertido en médicos. Él, un famoso cirujano plástico; ella, anestesista. Pero a los dos les va mal. A él lo han encausado por una presunta negligencia médica. Ella tiene una profunda depresión, provocada por el pésimo clima laboral en su hospital. Y se encuentran, y acabarán dándose consuelo y algo más. Su premisa de partida se agota enseguida, y la serie se alarga en exceso sin que tenga mucha sustancia. Su protagonista femenina está reputada como una de las más guapas de su generación. Park Shin-Hye. Y lo es. Guapa. Pero me sigue pareciendo, ya la he visto en varias series, una actriz mediocre. Se puede ver en Neflix.

Anna es una serie de 2022 que se puede ver en Amazon Prime Video. Sólo seis episodios. Una adolescente brillante en los estudios que, tras un traspiés con un profesor en el instituto, la vida se le empieza a torcer, tirando para adelante a base de mentiras, lo que le llevará, de alguna manera, a triunfar socialmente. Pero tarde o temprano las consecuencias de sus mentiras le alcanzarán y su brillante vida se complicará. Puro drama. Sin romances. A mayor gloria de su protagonista, Bae Suzy (conocida simplemente como Suzy como cantante, nombre real el cuasi homófono Bae Su-ji). Esta chica es prácticamente un clon de la protagonista de la serie anterior. Y al igual que la anterior, tiene unas cualidades interpretativas limitadas. Aunque eventualmente es capaz de hacerlo algo mejor, si el material lo permite. Que no es el caso. Un drama con pretensiones, pero muy vacío. Poco que rascar.

[TV] Cosas de series; novedades y menos novedades surcoreanas

Televisión

Como ya comenté en algún momento, si estás suscrito a Netflix y ves la plataforma de contenidos desde España, lo más probable es que tengas configurada la interfaz de usuario en castellano. Y así, te aparece lo que parece la oferta de contenidos para este país. Pero si configuras la interfaz de contenidos en inglés… pues resulta que aparece una oferta de contenidos más amplia. Mi impresión era que aquellos contenidos que no están ni doblados ni subtitulados al castellano, no aparece cuando configuras la interfaz en este idioma. Pero ahora ya no tengo tan clara el tema. Desde que accedo a la plataforma en inglés, la ya amplia oferta de series surcoreanas, ese placer inconfesable al que me he vuelto totalmente adicto y que me absorbe los ratos que paso en casa los fines de semana, es todavía más amplia. Y la verdad es que suelo ir a ver las series de hace unos años, más que las de nuevo estreno. Pero bueno… También he visto algunos de los estrenos recientes. Hoy hablaré de dos de esos estrenos, y de una serie del año pasado, de las que no aparecen por defecto si accedes a la plataforma en castellano.

Glitch [título original en inglés, escrito 글리치 en coreano] es una de ¿ciencia ficción? ¿fenómenos paranormales? ¿extraterrestres? ¿sectas religiosas? ¿todo lo anterior? ¿nada de lo mencionado? Serie corta para los estándares del país asiático, diez episodios de una hora de duración, la protagonista es una joven (Jeon Yeo-bin) nacida en una familia acomodada, con un trabajo al que se dedica y se preocupa, pero que todos asumen que lo obtuvo por enchufe, y con un novio, con el que tiene una relación un tanto monótona. Y ve (o cree ver) extraterrestres. Con la gorra de un desaparecido equipo de beisbol del país. Un día, el novio desaparece, y sospecha que ha podido ser abducido (o simplemente secuestrado). Comenzará a buscarlo, y para ello contactará con un grupo de friquis, al frente de los cuales está una antigua amiga de la infancia (Im Jin-Ah también conocida como Nana en su actividad musical) con la que no se habla desde antaño. Y acabarán descubriendo una extraña conspiración alrededor de un (potencialmente peligroso) grupo religioso. La serie no ha producido mucho revuelo ni está muy valorada. Pero a mí me parece que tiene más miga de la que parece, denunciando una serie de lacras sociales que no son exclusivas del país asiático. Y está bien interpretada. Quizá le falte un poquito de ritmo en la trama. Pero no la calificaría como un placer inconfesable.

Eojjeoda Jeon-won-ilgi [어쩌다 전원일기, no tengo clara la traducción, pero sería algo así como el diario accidental de una pequeña comarca… aunque no me hagáis mucho caso] se ha traducido al inglés como Once upon a small town, y al español como Érase un amor rural. También es breve. 12 episodios de alrededor de 35 minutos de duración. Y es una comedia costumbrista, con romance insospechado en un entorno rural. Un joven veterinario bastante pijo de Seul (Young Woo Chu) se ve obligado a hacerle el favor a su abuelo de hacerse cargo de su clínica veterinaria en un pueblo. Un tanto a su pesar. Y allí «chocará» con una enérgica agente de policía local (Park Soo-young, también conocida como Joy en su faceta de cantante.)… muy mona ella, así que ya supondréis que podrá pasar. Serie tan simpática como intrascendente y olvidable. Pero el rato que la ves te divierte. Y dura poco.

Finalmente, me lo he pasado bastante bien con One the Woman [título original en inglés, transcrito al coreano como 원 더 우먼], una serie surcoreana típica de 16 episodios de 70 minutos de duración, que parece tuvo bastante éxito el año pasado en su país de origen. Y que no aparece entre los originales de Netflix, y que parece que no aparece en la plataforma si configuras la aplicación en castellano. El caso es que nos cuenta la historia de una fiscal (Lee Hanee), que parece que se relaciona con el hampa y con diversas corruptelas, a la que un día intentan matar por su semejanza con un rica heredera, casada con otro rico heredero de una pudiente familia empresarial, que sí que está metida hasta el cuello en la corrupción y en el crimen. Perderá la memoria, y la confundirá con la rica heredera,… que ha desaparecido. Al mismo tiempo que llega del extranjero otro rico heredero (Lee Sang-yoon), dispuesto a recuperar a su amor original… la desaparecida, y a acabar con la familia de corruptos. La trama de desmanes de los malos y sorprendentes coincidencias que interrelacionan a todos los personajes acaba configurando una muy entretenida serie que mezcla comedia, acción y un poquito de drama… este, sin molestar, y que como muchas series coreanas se salva por el buen trabajo de sus intérpretes, incluida la mala malísima de la función (Jin Seo-Yeon), más que por unos argumentos y guiones que… bueno, eso, placeres inconfesables. Me encanta la mala… me encanta.