Code 46 (2003) [Código 46]

Cine

Code 46 (2003): Dirigida por Michael Winterbottom

Tras una tarde de pateo de Zaragoza, cansados por los tempranos calores con los que nos amenaza esta seca primavera, nos metemos a las 9 de la tarde a ver una película de Ciencia Ficción. Lo cual en los tiempos que corren es una temeridad. Lo más normal es que te “frían” a efectos especiales, y que te cuenten una historia absurda, estúpida o ninguna historia en absoluto.

Bien. Pues no. No hay efectos especiales abrumadores. No hay láseres. No hay monstruos (salvo los propios seres humanos). Ni batallas espaciales. Hay un futuro. Un futuro probable. Y relativamente cercano. El ser humano, controlado por las grandes multinacionales, tal vez por los gobiernos. Las paradojas de la ingeniería genética. El significado de la libertad. Y una historia de amor. Prohibido. Con cierto regusto pecaminoso. Aunque tierno y sincero, como los buenos.

Quizá no pase a la historia como una obra maestra. Su repercusión comercial parece muy modesta. De hecho, se estrena en España con dos años de retraso. Pero es un soplo de aire fresco en el desolado paisaje de la fantasía y el cine de anticipación.

Los “protas” están muy bien, el siempre sólido Tim Robbins, y especialmente, la poco frecuente y excelente Samantha Morton (qué inolvidable Hattie en Sweet and Lowdwon [Acordes y desacuerdos] de Woody Allen).

Yo, a pesar de alguna debilidad en el guion hacia el final de la película, le pongo un siete. Es decir, que si te gusta el género, a por ella.

En la imagen, el Atomium de Bruselas, símbolo de un ¿futuro de ciencia y prosperidad? Esta y otras imágenes de mis viajes en De viaje con la cámara al hombro.