De isla a isla, y tiro por que me toca

Italia, Milán 2006, Viajes

Bueno. Hoy me ha costado un poco subir las fotos. photo.blogger estaba un poco rebelde. A lo que vamos. Tras la excursión de ayer por el Lago de Lugano, hoy le ha tocado a uno de los grandes, el Lago Maggiore. Nos hemos centrado en el Golfo Borromeo, que lleva este nombre por unos condes que andaban por aquí, entre las localidades de Stresa (muy turística, ella), y Pallanza, esta última una monada a la orilla del lago. Y la princiapal atracción, los tres islotes que constituyen las Islas Borromeas.

Así que hemos cogido el barco (un poco más grande que el de la foto), y a navegar.

El ambiente estaba sosón. Me imagino que en temporada alta veraniega esto estará hasta arriba de gente diversa. Hoy la había, pero muy tranquila. Mucha pareja de todas las edades, con preponderancia de las edades medias, en plan paseo apacible.

En las islas, dos cosas principalmente; un par de palacios realmente muy vistosos, especialmente en Isola Bella, y unos jardines estupendos con todo tipo de plantas y animalitos, especialmente en Isola Madre (Isola Mamma que decía el cachondo del barco), donde la acumulación de pavos reales, urogallos, faisanes y loros de todo tipo, era de lo más curioso, por no hablar de las plantas, muchas de ellas tropicales. Un clima privilegiado el de estas latitudes.


Eso sí. En las partes menos palaciegas de las islas, aparte de muchos restaurantes, tiendas de suvenires y pseudo-artesanías, la cosa era como en Italia. Con la ropa colgando a la calle, para mayor asombro de nórdicos.

Siguiendo la tónica de ayer, si lo de hoy era una lago donde se pesca, y ya que a la hora de comer estábamos en la Isola Superiore dei Pescatori, pues me he pedido unos pescaditos de lago marinados, que estaba muy buenos, y unos spaghetti alle vongole que estaban mejores. En realidad, las vongole (almejas) no eran del lago, sino de algún mar, probablemente el Mediterráneo.
Pero aparte de todo, cuando las nubes no lo impedían, y el sol iluminaba el lago, hemos disfrutado de unos paisajes absolutamente estupendos. Un sitio muy recomendable. Oiga.