Hijos de los hombres (2006)

Cine

Children of Men (2006), 30 de octubre de 2006.

De las dos películas previas que han dado cierta fama internacional a Alfonso Cuarón, director del filme, sólo había visto la dedicada al aprendiz de mago, pareciéndome la única relativamente tragable de las dedicadas a este personaje. Si ha eso unes las buenas críticas que recibió por otros largometrajes, la presencia de actores como Clive Owen, Julianne Moore, Michael Caine y otros, y el planteamiento de política-ficción inicial, ir a ver esta película era obligado.

Es curioso cómo muchas de las historias de política ficción sobre sociedades futuras totalitarias han situado el escenario de su acción en Londres o en Inglaterra en general. 1984, Un Mundo Feliz, V de Vendetta, por poner algunos ejemplos literario-cinematográficos. Incluso la versión cinematográfica de Farenheit 451 tiene algo de ambiente británico. Pues la novela que da origen a este filme, escrita por P.D. James, también sitúa la correspondiente distopia en un Londres oscuro, sucio y feo y en una campiña británica desollada, fría e inhóspita.

Estamos en una Inglaterra dominada por una dictadura de corte claramente fascista, que persigue con dureza a los inmigrantes ilegales más por su nacionalidad que por su raza, es más xenófoba que racista, en un mundo donde aparece como una isla de civilización ante los desastres que han acabado con la mayor parte de las sociedades y los países conocidos. El detonante de este apocalipsis es el hecho que desde hace 20 años no ha nacido ningún niño en el planeta, por lo que la desesperanza ha llevado a la progresiva desaparición de los valores y las sociedades.

La película toca de refilón muchos temas. La integración social, las migraciones, la xenofobia, la violencia, el militarismo, el terrorismo,… pero sin profundizar en ninguno de ellos. Son más bien el trasfondo que engloba los hechos en los que se ven involucrados los protagonistas, en una película que tiene el tradicional esquema de las películas de huída, con sus traiciones, sus dramas, la creación de nuevos amigos inesperados y otros componentes de estos filmes. Todo ello filmado con ritmo y con una ambientación insuperable.

Los actores están realmente bien. Julianne Moore sale muy poquito, pero hace un papel clave para el desarrollo de la historia. Del resto, aparte del buen hacer del protagonista, Clive Owen, hay que destacar a ese secundario de lujo, casi irreconocible, con su papel de hippie en la tercera edad, entrañable, que es Michael Caine. Todos los demás también muy en su sitio.

En fin, una película que no aburrirá, aunque puede agobiar a los espíritus más sensibles, porque indudablemente es una película dura, con final semifeliz. Yo la recomiendo y le pongo un siete, que hubiera subido a un ocho de habernos obsequiado con un poco más de profundidad en alguno de los temas que trata, y que es la nota que doy a la dirección y la interpretación.

Tiendas de anticuario y viejo en la Ribera de Curtidores, Madrid

La odisea de viajar en un tren de prestigio

ferrocarril, sociedad

En estos momentos, viajar de Zaragoza a la capital del Reino es prácticamente un paseo. Uno coge uno de los modernos y aerodinámicos AVEs con forma de pato, y hora y media más tarde está en el centro de Madrid, abrumado por la cantidad de turistas extranjeros que últimamente recibe la villa y corte. Por supuesto, como es tradición en el mundo occidental, las plazas del tren están divididas, en este caso en tres clases: chusma, pijos y élites. Perdón, quería decir turista, preferente y club.

Si por decisión propia o por que no te queda más remedio (cuando terminará la escasez de plazas de tren que deja a muchos viajeros en tierra o te obliga a pagar más de lo que te apetece) optas por una de las dos clases superiores, piensas que viajarás tranquilo y relajado, ancho, cómodo y esas cosas. Pues bien, mi consejo es que si es eso lo que pretendes, renuncies a todas las prebendas que ofrecen estas clases. Les dices que no quieres comer nada, ni beber nada, ni prensa, ni ninguna otra cosa, y en ese caso quizá consigas la anhelada paz. Pero como entres en el juego de aceptar los obsequios… Pondré un ejemplo. Narraré mi viaje a Madrid del 28 de octubre.

Recorrido: Zaragoza – Madrid. AVE.

9:30. El AVE sale de la estación de Zaragoza-Delicias puntualmente.
En mi juguete nuevo suena Corcovado de Antonio Carlos Jobim.

9:31. Pasa una empleada a ofrecernos una toallita húmeda caliente. Alguien que es la primera vez que utiliza este servicio se pregunta para qué.
Sigue sonando Corcovado.

9:33. Pasan a retira la toallita húmeda caliente. Como estaba ocupado con otras cosas, no me ha dado tiempo a usarla.
Suena Amor em Paz de Antonio Carlos Jobim.

9:35. Pasa una empleada y nos da un díptico con el contenido del desayuno que nos van a ofrecer: Tortilla, jamón cocido, champiñones, croissant, mermelada, mantequilla, pan y natillas.
Suena Insensatez de Antonio Carlos Jobim.

9:37. Nos colocan la bandeja del desayuno en la mesita abatible. Aun no han pasado ni diez minutos desde que nos movemos.
Sigue sonando Insensatez.

9:39. Ofrecen panecillos y croissants. La cara de decepción de la empleada al ver que rechazo el croissant me llega al alma. No lo volveré a hacer más.
Suena Vivo sonhando de Antonio Carlos Jobim.

9:42. Ofrecen prensa. ¿Me quieren decir para qué ofrecen la prensa ahora, si tenemos todos la bandeja del desayuno y empezamos a estar estresados por la velocidad a la que suceden las cosas? Y es que no ha pasado ni un cuarto de hora del viaje.
Suena Desafinado de Antonio Carlos Jobim.

9:45. Pasan a ofrecer las bebidas. La gente se pregunta por qué no ofrecen todo lo comestible y bebestible al mismo tiempo.
Sigue sonando Desafinado.

9:49. Ofrecen el café. No hace ni 20 minutos que hemos subido al tren, estamos tremendamente ocupados todavía con la tortilla, la mesa abatible está ocupada con todo tipo de tarros, servilletas y cubiertos, y no digamos los que se han pillado prensa; nadie ha llegado ni remotamente al momento del café. Pero sí que estamos casi todos al borde del infarto por la ansiedad.
Suena Chansong de Antonio Carlos Jobim.

9: 54. Llegamos a Calatayud en medio de una densa niebla. Igual aquí sí que ha llegado el otoño.
Suena O Morro Nao Tem Vez de Antonio Carlos Jobim.

10:18. Parece que al final nos han dejado en paz, y ya no nos ofrecen más cosas. Todo el mundo ha terminado de desayunar, pero se encuentra aprisionado en sus sitios porque nadie viene a recoger las bandejas.
Suena Oportunidad de Julieta Venegas.

10:20. Nuestras plegarias y el llanto de los niños aprisionados en sus asientos han sido oídos y vienen a recoger las bandejas.
Termina de sonar Oportunidad.

10:24. Nos ofrecen más bebida. Mira esto sí que está bien, ahora que hemos podido acomodarnos sin las dos docenas de trastos extendidas en la mesita abatible que acompañan el desayuno.
Suena Antes de Julieta Venegas.

10:26. En megafonía anuncian que se van a ofrecer artículos de regalo a la venta (en ningún momento de aquí al final del viaje pasan a ofrecerlos; serán mentirosos).
Sigue sonando Antes.

10:32. Atravesamos la estación de Guadalajara sin detenernos. Sol radiante. Parece que la tripulación del tren ha decidido dejar en paz de una vez a los viajeros.
Suena Cómo sé de Julieta Venegas.

10:48. Megafonía a nuncia la llegada a Madrid.
Suena Recuerdo perdido de Julieta Venegas.

10:50. Apago mi nuevo juguete.

10:54. Paramos en la Estación de Madrid-Puerta de Atocha. Finaliza el viaje.

Como habéis podido comprobar, la primera media hora de viaje es una situación estresanto de alto riesgo cardiaco. También es un ejemplo de cómo no organizar un cátering en ruta de forma racional. Mi reflexión es… para un viaje de tan corta duración… ¿por qué no se ahorran toda martingala y democratizan a cambio un poquito los precios? En fin, con el papanatismo que reina en el país, en sus responsables políticos, y en los de algunas de las principales empresas… lo dudo.

El AVE llega a Madrid- Puerta de Atocha con diez minutos de antelación

De compras por Madrid

Fotografía personal, sociedad

Son las cosas de la globalización y las mejoras en las comunciaciones. Uno se puede pasar la mañana del sábado, sin mayor problema, comprando en la capital del Reino.

Tras mis últimas vacaciones, mi querido objetivo todo terreno, el Canon EF 28-135 f/3,5-5,6 IS USM (jo, qué largo), estaba en estado crítico tras años de buen servicio. El aro de variación de las focales se atascaba cada dos por tres, y sufría un descentramiento considerable, que afectaba notablemente la calidad de la parte derecha de las imágenes. Imposible seguir. De paso, un aumento en la calidad, así que puse mis miradas en el Canon EF 24-105 f/4 L IS USM. Tela. Un Canon EF de la Serie L. Una pastuza. Así que hay que mirar donde comprar.

Posibilidades:

  1. Comprar en Zaragoza, mi ciudad: Precio 1.170 machacantes mínimo, y esperar a que lo reciban. De dos a cuatro semanas.
  2. Comprar por internet: Muchas opciones, pero las más fiables no necesriamente más baratas, y esperar a la entrega por correo o por mensajero.
  3. Comprar en otra ciudad, Madrid o Barcelona: En Barcelona, precios similares al anterior en las tiendas de más renombre. En Madrid, encuentro que Fotocasión lo tiene por 1.000 machacantes.

Opto por la última, yendo a buscarlo. Incluso con el coste del AVE (en preferente), me sale mejor. Y de paso lo veo y lo palpo, y charro con el de la tienda, y veo otros objetos. Y salvo por el hecho de que es difícil encontrar billete porque Renfe tiene pocos trenes y caros, se puede hacer la gestión en una mañanica.

¡¡¡Qué pena no tener más machacantes, para hacerme habitual del AVE!!!

Exposición de fotografía en la Estación de Madrid-Puerta de Atocha, Madrid

La Dalia Negra (2006)

Cine

The Black Dahlia (2006), 24 de octubre de 2004

Algo que me apetecía mucho de esta película… ver esos dos pedazo de actrices que son Hillary Swank y la muy comestible Scarlett Johansson. Qué me daba miedo… las odiosas comparaciones con aquella maravilla de filme que fue L.A. Confidential. Ambos largometrajes están basados en sendas novelas de James Ellroy.

Pues bien, el filme que nos ocupa, dirigido por el, para mí, tremendamente irregular Brian de Palma (qué delicia aquellos inolvidables Los intocables, qué penosa y deleznable la reciente Femme Fatale), me ha decepcionado. Entendámonos, para lo que se ve por ahí, pssssss… no está mal. Pero creo que se queda insuficiente. La ambientación está muy lograda, y fácilmente te trasladas al Los Ángeles de finales de los cuarenta. Pero la historia no está bien adaptada, y el guion nos deja muchas dudas y muchos problemas de coherencia y de definición de personajes. Creo que no está acertada la transposición del libro a la película. Particularmente, el desenlace de la película me parece precipitado y mal explicado. Como es cine negro y hay misterio, no desvelaré nada.

Otro punto débil es la interpretación. Los protagonistas masculinos, Josh Hartnett y Aaron Eckhart, me parecen dos actores flojos, especialmente el primero. Y las chicas, tanto las mencionadas como la importante Mia Kirshner no tienen papeles con el peso suficiente para salvar la película, por oficio y ganas que le pongan. Por lo menos salen guapas. Aunque el recuerdo que me quedará de este filme en este aspecto, se deberá más a los ojos de la Kirshner que a las curvas de la Johansson.

En fin, que le daremos un seis por el esfuerzo y por la producción, que repartiremos también para la dirección y la interpretación. Pero un seis que sabe a decepción.

No es una dalia, pero es una flor, tampoco es negra, pero es bonita, y está en Isola Bella, a orillas del Lago Maggiore

… y todo sucedió como se esperaba.

fórmula 1

Alonso, campeón del mundo. Renault, campeón de constructores (bueno, esto no estaba tan claro). Schumi se hizo el protagonista gracias a un afortunado pinchazo, que le permitió escenificar una espectacular remontada ante una serie de pilotos poco motivados a plantarle cara, aparte de que el Ferrari corre que se las pela. Y el papanatillas de Massa se hizo con el Gran Premio de su país por incomparecencia del enemigo… y del amigo.

Para el año que viene… Está por ver si Raikonnen es capaz de sacarle al Ferrari el partido que le sacaba el kaiser. Está por ver si McLaren le puede dar un coche competitivo a Alonso. Está por ver donde acaba Renault, porque con Fisico no va a ninguna parte y Kovalainen llegará nuevo… En fin… Que pena que haya que esperar tanto…

Carrericas de quads en un improvisado circuito en el Paseo de la Independencia, Zaragoza

Jaque… al kaiser

fórmula 1

Yo creo que esta escena, o parecida, me la encuentro todos los años por estas fechas. Aunque quizá no tan tarde en el calendario. Porque tener a la gente jugando al ajedrez, que no es precisamente un deporte en el que se desprenda calor abundante por nuestros músculos, en la calle y con octubre ya avanzado…

Pero bueno. Tampoco hacía mucho frío.

Yo no he tenido nunca afición por este juego. Esto de disfrutar pensando en lo bien que te lo pasarás ganando al tipo de enfrente dentro de un rato gracias a tu sabia combinación de estrategia y osadía con los caballitos, los obispos, la monarquía y demás… Pues no he tenido nunca paciencia. Aunque tampoco soy de los que creen que quienes se aficionan a estos juegos son una variante friqui. Siempre me ha caido bien aquella persona que es capaz de disfrutar sin dejar de pensar… especie rara hoy en día.

En cualquier caso, quizá sirva de preludio a lo que ha de suceder esta tarde en Brasil. Alonso tiene al kaiser en jaque. Esperemos que al final de la carrera sea jaque mate.

Partidas de ajedrez simultáneas en el Paseo de la Independencia, Zaragoza

El laberinto del fauno

Cine

Laberinto del Fauno, El (2006) – 16 de octubre de 2006

Hace dos días que vi la película. Las molestias del domingo se han convertido en una dolorosa faringitis bacteriana, con su fiebre y esas cosas, que dejan pocas ganas de hacer nada. Pero como parece que va un poco mejor, me animo a hacer un comentario sobre este filme.

Si hay algo que miente en los últimos tiempos, son los trailers de las películas. En general, son muchos los que nos hacen pensar que la película va de otra cosa de lo que realmente es. Al principio, la película no me llamó la atención. Una de fantasias… con un extraño trasfondo de la posguerra española… psssss…

Pero el tema no es así. La película va de dramas relacionados con la posguerra española, y un historia paralela personal, una más de las que vemos o intuimos en el filme, que tiene que ver con la fantasía.

Dos cosas hay que resaltar en el filme; ambas, positivamente. Por un lado, la realización, a cargo del mejicano Guillermo del Toro es muy buena; junto con una producción muy cuidada, con buena ambientación y con unos efectos especiales en la parte fantástica que no resultan intrusivos, sino que son mesurados y proporcionados. El hecho de que estén basado en la animatrónica más que en los efectos digitales, ayuda a que la parte fantástica tenga materia, textura, que unida a la excelente fotografía, proporcione una visión muy cómoda e integrada de los aspectos fantásticos y de los reales.

Por otro lado, la interpretación es excelente. Ni qué decir que Sergi Lopez es uno de los mejores actores españoles, aunque se prodigue más en otras cinematografías. Pero sorprenden muy agradablemente también Ariadna Gil, como de costumbre, Alex Angulo, mucho mejor siempre en el cine que en la televisión, y especialmente Maribel Verdú, que está realmente excelente, en un registro dramático que denota una madurez que hasta ahora no habíamos podido apreciar. La más flojita es la niña, Ivana Barquero. Lo cual hubiese sido una catástrofe si realmente el peso de la historia la llevase su parte. Pero su parte, que es importante, es algo más dentro de la profundidad de la historia, por lo que cumple su papel y ya está bien.

En fin. Una película que merece la pena verse. Quizá un poquito larga, pero con una historia interesante, y al mismo tiempo original. Quizá esta película indique algunos caminos por los que debería transcurrir el cine español. Aunque claro, como en realidad parece que la película es mejicana, ya que este país la presenta a los óscar… Muchos se quejan de que no represente a España. Yo creo que es mejor así. Así dos buenas películas habladas en castellano pueden optar a la estatuilla del eunuco dorado. A mi es que me la sudan las nacionalidades. La película merece un ocho, con un siete para su dirección y otro ocho para la interpretación.

Una cabra, pariente cercano de los faunos; en Cabo Formentor, Mallorca

Fin de fiestas tirado sin poder hablar

ciudad, sociedad

No es que haya sido un fin de fiestas propiamente dicho. La verdad es que no he hecho mucho caso de las mismas. Pero la cuestión es que una dolorosa inflamación en mi faringe me ha mantenido calladito casi todo el día. Así que lo único que me queda es subir algunas fotillos de las tomadas en el Paseo de la Independencia estos días.

Pintores, caricaturistas y otros dibujantes se ofrecen a los viandantes

Yo diría que los quads están pensados para el campo, así que quedan curiosos en el paseo más urbanita de Zaragoza

Pues aunque el día había sido bueno (a pesar de mi inflamación faríngea) ya hacía fresquito para que estos percusionistas vistieran de piel

Problemas técnicos; comprar un sábado en medio de un puente

ciudad, sociedad

Justo después de subir el artículo de hace dos días, la tarjeta gráfica de mi PC dijo que se negaba a funcionar más. Negro. Ese era el único color que estaba dispuesta a representar en el monitor. Menos mal que por casa guardaba una tarjeta vieja y un monitor aun más viejo; para las cuestiones básicas.

El día 13 fue fiesta en Zaragoza. Con eso de que el 12 es la Fiesta Nacional (¿no habíamos quedado que esta era esa barbarie llamada corridas de toros?), en Zaragoza se pasa la fiesta local a otro día y este año a tocado el 13; «puentazo» monumental. El día 14, sábado, es día laborable. Tiendas abiertas, teóricamente. Salgo a comprar una tarjeta nueva y… de todas las tiendas de informática que he intentado, media docena aproximadamente, todas cerradas menos una, que no tenía tarjetas gráficas que venderme. Menos mal que estaba El Corte Inglés y la FNAC. En ambos, he podido encontrar lo que quería. Ahora viene cuando el comercio minorista se queja de la proliferación de los grandes almacenes y las grandes superficies. Pero es que hoy no era festivo. Tiendas que normalmente están abiertas, estaban cerradas. Y después de la experiencia ¿dónde creéis que iré a mirar primero cuando me vuelva a pasar algo parecido? En fin, cosas que pasan.

En fin, como seguimos en fiestas, unas imágenes de un espectáculo de percusionistas chinas. Muy monas y simpáticas ellas. Y con mucha marcha. Y lo más curioso que es que eran ellas las que tomaban más fotos y vídeos del público que el público de ellas.




Llegó el día del Pilar, y esto es un popurrí de trajes de época

ciudad, sociedad

Pues eso. Que hoy es la «Fiesta Nacional«, qué cosas, pero aquí en Zaragoza, básicamente, es el «Día del Pilar«.

Respecto a lo primero, nunca he sabido porque dicha «Fiesta» no es el Día de la Constitución, que es de lo poco razonable que hemos hecho como colectivo en este país, tan cainita él, en lugar de celebrar las aventuras imperialistas de antaño.

Respecto a lo segundo,… pues la locura de todos los años. Mogollón de gente por todos lados, el clima que se vuelve loco pasando en horas del calor a la lluvia y al viento, transportes públicos que nunca llegan, e inflación galopante en bares y restaurantes. En fin, se me va a notar que hace tiempo que me retiré de estas historias.

Sin embargo, ya que estamos, no está de más el salir a dar un paseo con la cámara de fotos. Como me dijo un yanqui hace unos meses, «qué cosas tan estupenda, tanta gente paseando por la calle en traje de época; estas cosas no pasan en mi país, salvo en algunos estados donde la gente se viste de cow-boys«. Pues también tiene razón. Como es algo que lo tenemos asumido como habitual por estas fechas, no le damos importancia. Pero para quien viene de fuera, de otros países, resulta algo sumamente vistoso.

Así que tenemos los recios baturros de aspecto serio y austero.

Aunque personalmente, prefiero admirar a las guapas mañas que vistiendo trajes de gala de otras épocas, pasean entre los diversos mercadillos que se instalan con motivo de las fiestas.

Por otro lado, encontramos los grupos que se acercar a la ofrenda de flores a la virgen esa que se celebra por aquí. El traje regional es obligatorio; claro que algunos debe de venir de Marte, porque si no, no sé como explicar la indumentarian que traen. Como no tenían a la vista ningún cartel, no sé de donde podrían venir. De qué parte de la galaxia digo.

Hablando de ofrecer flores a la virgen, tradicionalmente los curas consideraban como impropios determinados atuendos. Había que ir bien tapadicos. Esperemos que a algunas no les impidan el paso al llegar a la Plaza del Pilar. Por otra parte, que conste que a los descreidos, el susodicho atuendo nos ha parecido estupendo.

Y finalmente se va notando la creciente multiculturalidad de nuestra sociedad. Aunque determinados sombreros de allende los mares no estén particularmente adaptados al cierzo del Valle del Ebro.

Las partículas elementales (2006)

Cine

Las partículas elementales (Elementarteilchen, 2006), 9 de octubre de 2006

En una cartelera en la que es difícil de elegir con pocas cosas que llamen realmente la atención optamos en esta ocasión por arriesgarnos a una película alemana, basada en una novela de Michel Houellebecq, escritor francés notable en la actualidad aunque a veces controvertido, y que reside en el Cabo de Gata en Almería. Vamos. De lo más europeo todo.

La película, dirigida por Oscar Roehler, trata sobre un conjunto de personajes aparentemente normales, pero tremendamente tocados psicológica y socialmente. Un científico, una bibliotecaria, un profesor de instituto, una profesional liberal,… personajes nada marginales, que pueden representar la clase media europea. Pero detrás encontramos infancias anómalas, sexualidades mal vividas por exceso o por defecto, fallos de relación humana, problemas de salud mental intrínsecos o provocados,… soledad en general. Todo ello contado por situaciones que van desde la comedia o el humor negro hasta el drama e incluso la tragedia. El planteamiento inicial ya sorprende. Dos hermanastros cuya madre era una hippie que iba dejando a sus hijos al cuidado de las abuelas paternas, y al albur de traumas diversos, que no han de superar hasta la edad adulta,… caso de que lo consigan.

La película se me hizo difícil de entrar, con una serie de situaciones que me resultaron inconexas y con poco sentido, hasta que todo va encajando y las piezas se van reuniendo. Pero les cuesta. La interpretación es diversa; en general correcta. Me sorprende (gratamente) la actriz Martina Gedek, a quien admire en aquella delicia de película que era Deliciosa Martha. Actriz camaleónica que no reconocí, con un papel muy distinto pero en mi opinión de los que más solidez dan al filme.

En resumen, filme no recomendable si estáis en un estado depresivo, tiene su interés, siempre y cuando os guste arriesgar a la hora de ver un filme. No lo considero para todos los públicos; no es cine de entretenimiento. Como tiene sus fallos, especialmente la hilazón de la historia, no pasará de un seis, que es la nota que le doy también al director. Para la interpretación un siete. Ya he comentado por qué.

Esperando la batuka en la Plaza del Pilar, Zaragoza