Fotografias de la ciudad danesa de Roskilde, donde encontramos un museo de barcos vikingos. Versión en Substack.
Den sidste viking (2025; 12/20260311)
Después del parón cinematográfico motivado por el viaje a Salamanca de los primeros días de marzo, en una cartelera que ha perdido mucho interés en muy pocos días, rescatamos una película danesa del director Anders Thomas Jensen. Un filme que mezcla la comedia negra con el drama familiar y que cuenta con un reparto muy interesante, especialmente porque ya hace un tiempo que hemos podido comprobar que el cine danés es cuna de intérpretes muy sólidos, incluso brillantes. Cuyos nombres cada vez nos suenan más.

Manfred, o John, (Mads Mikkelsen) y Anker (Nikolaj Lie Kaas) son hermanos. Tienen una hermana más. Fruto de un matrimonio con un padre violento y abusivo que les marcó profundamente. Manfred, o John, es claramente neurodivergente, aunque yo no me atrevería a decir en qué punto del espectro se encuentra. Anker ha llevado mala vida. Y tras un atraco de campanillas es detenido y condenado a quince años. Pero dejo a Manfred, o John, el botín para esconderlo. Dejada atrás la cárcel es momento de reconectar y recuperar el botín. Porque Manfred a desarrollado un trastorno de personalidad disociativa y dice ser John Lennon. E inician un viaje a la vieja casa en los bosques de la familia donde Margrethe (Sofie Gråbøl) y su marido se han instalado, y donde junto con un “psiquiatra” (Lars Brygmann) formarán un nueva versión de The Beatles, junto con otros pacientes con personalidad disociativa. En algún caso, múltiple. Y hay mafiosos que quieren apoderarse del botín… claro.

Jensen conforma una historia cuyo género no siempre es fácil de definir. Comedia… tiene elementos de comedia. Comedia negra. Irónica. Paródica. Con mala baba. Pero también con ternura. Las tendencias suicidas de Manfred, o John, están entre la hilaridad y el horror… si lo piensas bien. Pero también es un drama familiar, más profundo de lo que parece. Sobre lo que es ser hermanos, sobre lo que es ser solidarios ante la adversidad. Y sobre la amistad, y las relaciones de apoyo mutuo. Incluso si la cabeza no siempre funciona como pensamos que debería.
Y a esto hay que añadir unos caracteres que, gracias al impecable trabajo del elenco, en estado de gracia, se nos van haciendo cada vez más entrañables. Todos. No sólo ese núcleo protagonista. Todos los secundarios que conforman esa improbable comunidad con el objetivo de lanzar al mundo los nuevo Beatles, aportan su grano de arena a generar unos sentimientos de comprensión y solidaridad hacia quien es diferente y sufre.

La película va creciendo en el recuerdo. No vamos a decir que es una obra maestra, pero es una película que sin lugar a dudas conviene ver. No tardéis mucho, porque es de las que, desgraciadamente, aguantan poco en cartelera, porque, desgraciadamente, la gente no se cosca y no va a verlas en los números que debería.
Valoración:
Dirección: ****
Interpretación: ****
Valoración subjetiva: ****

