Cine – La grazia (2025)

Cine

Fotografías realizadas en Roma en la Semana Santa de 2018. Entrada disponible también en Substack.

La grazia (2025; 17/20260409)

A estas alturas, si nos dicen que se estrena una película dirigida por Paolo Sorrentino y protagonizada por Toni Servillo,… pues poco hay que pensárselo. Hay que ir a verla. Luego podrá convencer más o menos. Pero Sorrentino rueda bonito y rueda con intención, y el veterano actor italiano es uno de los mejores intérpretes del momento.

Sorrentino nos lleva al palacio del Quirinal, residencia oficial del presidente de la República Italiana. Allí encontramos al presidente (Servillo), jurista de reconocido prestigio, al que le quedan seis meses para cesar en su mandato. Ya no tiene la potestad de disolver las cámaras parlamentarias, y tiene que ir cerrando asuntos. Y entre estos dos; la firma de la ley de eutanasia, hacia lo que tiene un dilema moral por ser un convencido católico, y el estudio de dos decretos de indulto. Uno hacia una mujer que mató a su marido de 18 puñaladas, y otro para un hombre mayor que asfixió a su mujer enferma de Alzheimer y con grave sufrimiento. Mientras, sobre sí pesa el recuerdo y el duelo por su esposa fallecida. Y la relación con sus hijos.

En lo formal, como es habitual, la puesta en escena de Sorrentino es absolutamente impecable. El cine del director italiano tiene gran belleza, al mismo tiempo que una realización precisa, milimétrica, en lo que no hay detalles sobrantes, en la que la propia puesta en escena forma parte del relato, de la información que se nos trasmite sobre lo que pasa por la mente de los personajes y lo que está sucediendo, muchas veces más allá de lo que se dice en los diálogos.

Estos, siempre con una mezcla de seriedad y humor, con su punto de ironía, pero sin desprestigiar la gravedad de los temas, recaen sobre un reparto, con Sevillo a la cabeza e imprescindible, que se encuentra en estado de gracia, como el propio título de la película. Aunque este título tiene más que ver con el concepto de perdón que otra cosa. En el sentido más amplio del concepto.

Para mí, una de las películas de Sorrentino que más me han llegado. Quizá, analizando de forma racional, no sea la mejor, a pesar de su innegable calidad. Pero es la que más me ha calado a mí personalmente. Y en cualquier caso, es más que recomendable para cualquier auténtico amante del séptimo arte.

Valoración:

Dirección: ****
Interpretación: *****
Valoración subjetiva: ****