Revisando viejas fotografías – La catedral de Chartres

Fotografía personal

Estos días en los que he estado revisando viejas fotografías, antes de reiniciar el proceso de digitalización de diapositivas que tenía un tanto abandonado, me encuentro con muchas de las imágenes que obtuve en mis primeros tiempos como aficionado a la fotografía. Con la vieja Pentax P30N. Entonces me sentía orgulloso de ellas. Ahora descubro cuanto interés hay que poner para empezar a sentirse satisfecho con tus propias fotos.

En fin. De todos modos, no merece la pena ponerse excesivamente trascendente, y disfrutar de lo que aprovechable había y de los recuerdos que nos proporcionan. Como esta imagen de la fachada asimétrica de la fabulosa catedral de Chartres. Le he dado un toquecillo de antigüedad. El original era en color… de las viejas diapositivas Perutzchrome, que eran baratas. Creo que las hacía Agfa, que en paz descanse (si no ya, pronto). Pero bueno… por darle saborcillo.

El juego de pelota

Fotografía personal, sociedad

Los juegos de pelota contra frontón son de los más populares en España y Francia; existiendo numerosas variedades. Si bien adquieren una especial trascendencia en el País Vasco, Navarra y La Rioja, raro es el pueblo, por pequeño que sea, en el norte de España, también en Aragón, que no tiene su frontón.

Una de las variedades del frontón es el trinquete, frontón más corto y cubierto. En la imagen, una vista del frontón de Barrachina, en la provincia de Teruel. Insisto una vez más; no hay que perderse la provincia de Teruel. De lo más interesante.

Asturianos y la tumba de Darth Vader

Cine, fórmula 1, Fotografía personal, sociedad

Diversas noticas relacionadas con asturianos ilustres:

  1. La cara amable de la televisión de Aznar parirá dentro de unos meses un/a principito/a. Pues que bien. Qué prolíficos. Ale, más carnaza para la prensa del higadillo. Además así no hablaremos de las cosas realmente importantes. No vaya a ser que la gente piense.
  2. No ha podido ser. Fernando Alonso no ha ganado en Montmeló. Pero ha quedado segundo. Y después de circular nosecuantitas vueltas con una rueda rebelde. Y sigue líder del mundial… Bueno, ésta no parece tan mala noticia.

En fin, dejemos estar a los asturianos y vayamos a lo realmente importante.

Las películas de la Saga Star Wars (ya avisé que hablaría de esto de vez en cuando) comienzan con un:

A long time ago, in a galaxy far far away…

Que por estos pagos se ha traducido como:

Hace mucho tiempo, en una galaxia muy muy lejana…

Pues bien. Yo siempre he pensado que tal vez fuera hace mucho tiempo. Pero que a lo mejor no está tan lejana aquella galaxia. ¿Acaso no han sido numerosas las personas que han reconocido el parecido entre la princesa Leia con el peinado de las ensaimadas y la Dama de Elche, joya de la arqueología ibérica?

Pues bien, la prueba definitiva. Mientras visitaba el Castillo de Peracense con unos amigos (en la provincia de Teruel, casi lindando con Guadalajara; no os lo perdáis), uno de ellos lo descubrió. Allí está. El casco de Darth Vader fosilizado.

La conclusión es lógica. El Planeta Tierra es Endor. Lugar donde fueron quemados y enterrados los restos de Anakin Skywalker, también conocido como Darth Vader cuando se vuelve malo maloso. Por lo tanto la conclusión es obvia. Los humanos, o al menos los íberos, somos descendientes de unos ositos de peluche absolutamente repelentes llamados Ewoks. No es deprimente…

He vuelto… tras un fin de semana por la provincia de Teruel

Fotografía personal

Pues eso. Aprovechando el puente del 1 de mayo, nos hemos dado una vueltecica por la provincia de Teruel, que también existe. Y es muy interesante. La laguna de Gallocanta, Ojos Negros, Peracense, Rodenas, Alcalá de la Selva, Mora de Rubielos, Rubielos de Mora, Torre Los Negros,… y otros sitios que hemos recorrido de paso.

Alguna que otra foto os iré mostrando.

En la imagen, una vista del Castillo de Peracense.

Los colores del anochecer (y III)

ciudad, Fotografía personal

Al caer de la tarde, con la luna de testigo, las gentes se afanan en sus últimos quehaceres. La noche será fría, pero la ciudad todavía mantiene el calor de la actividad humana. Los coches circulan presurosos, para acabar parados en los eternos semáforos.

Para muchos, es el momento de ir volviendo al calor del hogar. Para otros, el momento de encontrarse con los amigos, tomar algo, tal vez ir al cine…

En cualquier caso, los colores de la noche se hacen dueños del ambiente y de la percepción del fotógrafo.

Los colores del anochecer (II)

ciudad, Fotografía personal

Tras la nieve, volvemos a nuestro anochecer favorito. La ciudad nos ofrece oportunidades impensables. Qué fotógrafo no ha soñado con tener a esas mujeres con «físicos de ensueño», bellezas de papel couché o de celuloide, para poder demostrar que «realmente» es un gran fotógrafo.

¡Pero que lejos quedan!

Al rescate viene la noche. La ciudad y la noche. Nuestras modelos soñadas están ahí. Nos rodean. Nos tientan. Perfumes. Leves prendas que sugieren más que esconden. Vehículos que nos dan «la libertad». Y nos las ponen a nuestro alcance. Posan para nosotros.

Llega la noche. La iluminación la pone la ciudad. El fotógrafo hábil sabrá aprovecharla.

¡Ah! ¡Quién tuviera a su alcance a Charlize Theron!