[TV] Algunas cosas que pasan por la tele,… o por lo menos por mi tele

Televisión

Se podrían hacer muchos comentarios en estas fechas sobre novedades en la series de televisión. Al fin y al cabo, en los EE.UU. están en plena vorágine de estrenos de nuevas temporadas y nuevas series. Pero, bueno,… dejaremos pasar un poco de tiempo antes de comentar nada al respecto. Dejaremos reposar las cosas. Sin embargo, hay algunas cosas que comentar. Algún fin de temporada, algún comienzo destacado, alguna sorpresa,… En cualquier caso, inserto foto a continuación, para dar tiempo al lector de esta entrada a considerar la conveniencia de seguir leyendo, porque el texto puede desentrañar el argumento de alguna de las series. Como dice mi muy querida River Song,… Hello, sweeties! Spoilers!

South Kensington (London Tube)

Alguna de las escenas más emotivas de una de las series de hoy sucede en un estación de tren británica; en la imagen, la bonita estación de South Kensington, del metro londinense (Fujifilm Finepix F10).

Fin de temporada, la 4ª, para Eureka

Y parece que es la penúltima. Esta es una serie de ciencia ficción que se caracteriza básicamente por su carácter amable. Tiene mucho más de comedia que de drama, desde luego. Un producto más que adecuado para pasar un rato agradable con las aventuras del sheriff normal, en un pueblo de científicos friquis e inadaptados en gran medida. Con alguna que otra excepción, claro. En esta temporada, además del apuro de turno de cada episodio, hemos visto como se preparaban para ir a Titán, el mayor satélite de Saturno. Pero claro, las cosas no podían ir relajadas, y nos han dejado con un cliffhanger de los gordos, de los que son propios de estas series, y a esperar toca. La serie finalizará el año que viene. Parece que hay previsto un especial de navidad, y luego 12 episodios que cerrarán la serie. Prometen que, ya que será una temporada cortita, los episodios tendrán gran calidad. Pues nada. Los despediremos como merecen. A mí me han entretenido mucho.

Sorpresa al final de lo que parecía un capítulo de transición en Doctor Who

Pues no. No te puedes despistar con las aventuras del Doctor. Y lo que parecía un entretenido aunque típico capítulo de transición en las aventuras del último de los  Señores del Tiempo, se ha convertido en un capítulo trascendente. Porque han mandado a la mejor compañera que le conozco a casa. A Inglaterra, a llevar una vida común y corriente. Hace un tiempo anunciaron que en la próxima temporada se contaría con la participación de Karen Gillan en la serie. Pero o se produce algún cambio que indique que vuelve a ser compañera del Doctor o serán apariciones esporádicas o recurrentes, pero no continuas. Para mí un problema. Porque el personaje de Amy Pond ha aportado mucho a la serie. Desde mi punto de vista, sólo Alex Kingston con su River Song da más salsa a los episodios de la veterana producción británica. Y parece que la presencia de esta está garantizada en el final de temporada, por lo menos. Pero ya veremos qué pasa en un futuro. Estoy un poco mohíno con el tema. Qué queréis que os diga.

No. No me he olvidado que la misma peripecia le a pasado al personaje de Rory. Pero es que este no me importa que desaparezca. Por dos motivos. Porque nunca me ha parecido que aportase mucho, y porque quiero a Amy para mí solo.

Downton Abbey y la primera guerra mundial

Sí. Ha vuelto Downton Abbey. Indudablemente una de las mejores series que se pueden ver en estos momentos en televisión. Desde mi humilde punto de vista claro. Punto de vista compartido por muchos espectadores, y por quienes han premiado a la serie en los Emmys. Pues bien, si las últimas escenas de la primera temporada nos dejaban con la declaración de guerra del Reino Unido al Imperio alemán  en 1914, en una de las habituales elipsis de la serie, esta vez especialmente prolongada, nos devuelve a las vidas de los Crawley al final de la ofensiva del Somme, en el otoño de 1916. No voy a comentar ahora las nuevas (y viejas) tramas que han aparecido entre esta aristocrática familia y su batallón de servidores y adláteres. Simplemente, que parece que el conflicto mundial ha de marcar notablemente el devenir de estos personajes. Cada vez me interesa más la historia de esta terrible guerra. Próximamente, quizá mañana, comentare de forma amplia el último libro que he terminado de leer y que trata de esta guerra. Me ha impresionado mucho.

Volviendo a la serie, creo que me estoy «enamorando» definitivamente de Mary Crawley. Es clasista, caprichosa, egoísta, voluble, estirada, metapija,… Pero que clase tiene la condenada. Y cuando está encantadora…

Glastonbury Abbey

Glastonbury Abbey; no es la misma "abbey" que la de Downton,... pero también es un sitio mono (Canon EOS D60, EF 28-135/3,5-5,6 IS USM

[TV] Maravilloso culebrón de época británico; Downton Abbey

Televisión

Que la época victoriana fue un momento importante en la sociedad británica no lo duda nadie. Con el imperio en todo su esplendor, salvo la pérdida de parte de las colonias nortamericanas a finales del siglo XVIII, y con la revolución industrial a toda velocidad, era una de las sociedades más potentes y dinámicas que había en el panorama internacional.

Sin embargo, en la base de esa sociedad todavía existían estructuras generadas mucho tiempo atrás, en el feudalismo agrícola, en una sociedad profundamente separada en un sistema de clases, muy rígido, muy conservador. Y estas estructuras continuaron en vigor hasta las profundas crisis que las turbulencias de la Gran Depresión, y la Segunda Guerra Mundial trajeron, anunciando el ocaso del imperio.

Sin embargo, ningún sistema social se derrumba de repente, siempre hay un periodo de crisis, durante el cual es interesante saber qué sucede. Y ese periodo, para la sociedad victoriana, viene representado por la época que podemos situar entre poco antes de la Primera Guerra Mundial y el estallido de la Segunda Guerra Mundial.

En la literatura, el teatro, el cine y la televisión británicas, uno de los elementos más analizados son la familia, núcleo básico de la sociedad victoriana. Especialmente las familias de clase alta o media alta, en las que además del núcleo familiar básico, o ampliado a los familiares cercanos, hay que incluir el servicio doméstico, con una estructuras tan rígidas como el conjunto de la sociedad. Hasta ahora, hemos podido admirar obras como Upstairs, Downstairs (Arriba y abajo), Gossford Park, The Remains of the Day (Lo que queda del día), que han tratado de una forma u otra estos temas. Entre otras. Hoy quiero comentar la última producción de la cadena británica ITV, Downton Abbey, que le da una nueva vuelta de tuerca al tema.

Sinopsis:

Abril de 1912. A Downton Abbey, la magnífica residencia de los condes de Grantham, llega un telegrama. En el hundimiento del Titanic a fallecido el sobrino de los condes que iba a heredar la propiedad y la fortuna de los condes, y que estaba prometido con la hija mayor de los condes. Estos sólo tienen hijas, y el heredero necesariamente ha de ser un varón. Por lo tanto, el nuevo heredero es un primo lejano, burgués, procurador en los tribunales. La mansión está servida por un pequeño ejército de sirvientes, que también tienen sus cuitas, agudizadas por la llegada de un misterioso nuevo ayuda de cámara, que sirvió como ordenanza del conde en el ejército.

A partir de ahí, asistiremos a cómo surgen amistades y enemistades, rencores y alianzas, todo un mundo que pretende reflejar lo que sucede en una sociedad cambiante. La acción llega hasta el momento en que se declara la Primera Guerra Mundial.

Producción y realización:

La serie de época más cara de la televisión británica. Localizaciones naturales privilegiadas. Un montón de actores, coordinados perfectamente. Una calidad de imagen, en alta definición, absolutamente envidiable. Una magnífica producción que acompaña muy buenos guiones que hacen que podamos seguir las andanzas de casi 20 personajes, muchos de ellos protagonistas, sin que nos perdamos. Excelente.

Interpretación:

Uno de los puntos fuertes de las producciones británicas, con muchos actores con larga experiencia en las exigentes tablas teatrales inglesas. Comentar las interpretaciones de todos los actores y actrices serían excesivamente prolijo. Pero cuanto son capaces de decir sin mencionar una palabra. Entre los que se desenvuelven escaleras arriba, desde grandes veteranas como Maggie Smith, u otras algo menos pero muy sólidas como Elizabeth MacGovern, o la muy interesante y bastante más joven Michelle Dockery, que poco a poco va componiendo uno de mis personajes favoritos. Entre los que trabajan y se esfuerzan escaleras abajo, la sobriedad y cordialidad de Joanne Froggatt, el estoicismo de Brendan Coyle, o la silenciosa expresividad de Jim Carter. Y no es que los que no nombre estén mal. Es que si no me alargaría en exceso.

Sí que es destacable en general, que los papeles femeninos son mucho más interesantes en la trama. Son las mujeres quienes realmente soportan las decisiones importantes en la acción, las que la hacen mover, las que sufren las consecuencias. Probablemente, como en la vida misma. Eso hace que la labor de las actrices femeninas sea todavía más meritoria. En este sentido, debemos cuidar el sesgo inducido por el envoltorio. Las actrices de «arriba» se nos presentan guapísimas, con maravillosos vestidos y peinados, en un entorno de ensueño. Las de «abajo» con delantales y cofias, con plumeros, o entre cacharros de cocina. No nos debemos dejar engañar. Están excelentes igualmente, y no debemos relegarlas en nuestra consideración a la hora de valorar el conjunto.

Conclusiones:

Decir que sería un producto original sería muy atrevido. Ya he mencionado tres ejemplos anteriormente de producciones relacionadas con los temas y la época, aunque muy distintos entre sí. El antecedente más claro es Upstairs, Downstairs, si bien aquella serie se centraba en una familia acomodada de Belgravia en Londres, y en esta nos hallamos más en el entorno rural de reminiscencias casi feudales. Pero básicamente, estamos en lo que estamos. En un culebrón familiar, que según den las audiencias se puede prolongar durante unos cuantos años, e incluso décadas.

El principal hecho diferencial con aquella es el presupuesto y los medios de producción. Los actuales son absolutamente impresionantes, y estamos ante una auténtica superproducción, que puede tener continuidad en años futuros. Ya está comprometida una segunda temporada de ocho episodios. La primera ha tenido siete.

Yo no puedo dejar de recomendarla vivamente, tanto si a uno le gusta la televisión, como si le gusta el buen cine, pues elementos de ambos encontraremos en la serie.

Nota práctica:

Una de las cuestiones que más confunde es la línea temporal de la acción. Muchos espectadores se han visto sorprendidos cuando en el sexto capítulo se han encontrado en el año 1914, cuando en el primero estaban en 1912. Pareciera que han pasado unas semanas o como mucho unos meses. Sin embargo, entre capítulo y capítulo pasa tiempo. Meses. Algo que se nota en muchos detalles de producción. El vestuarios, los acontecimientos históricos, referencias a las actividades de los personajes principales. Todo muy sutil, pero está ahí. En cualquier caso, para despistados he encontrado un página, en inglés, donde explican el orden cronológico de los acontecimientos.

Sugerencia musical:

Lo primero sería hacer referencia a la banda sonora de la serie, pero sólo he encontrado alguna versión del tema principal. También se me había ocurrido recomendar la música de Sadie and the Hotheads, grupo en el que participa la actric Elizabeth MacGovern y con quienes ha cantado alguna vez la también actriz Michelle Dockery, pero no tienen enlace en Spotify, y no he podido escucharlos adecuadamente. Pero finalmente me iré al conjunto de marchas Pomp and Circumstance de Edward Elgar, de la que es particularmente muy conocida la marcha número 1. Os pondrá inmediatamente en situación. Muy británicas.

El Támesis desde Greenwich

Puesta de sol junto al río Támesis, en Greenwich, en el Gran Londres; también muy británico - Canon Digital Ixus 400