[Recomendaciones fotográficas] Nozolino y algunos más

Fotografía

Sinceramente, hoy tengo la cabeza poco centrada por cuestiones que no vienen al caso. Supongo que la puñetera pandemia deja un coste en las cabecicas de todos, y de vez en cuando divagan por donde no deben. A veces pienso que me gustaría ser más ignorante sobre lo que supone la puñetera epidemia. No dejéis que vuestros hijos estudien medicina; es un consejo de amigo. Así que no perderé mucho tiempo en la entrada de hoy.

Los paseos “permitidos” del fin de semana pasado nos dejaron algunos cielos interesantes gracias al tiempo inestable. Aunque era difícil encontrar la tranquilidad para concentrarse en la foto. Mucha gente saliendo a pasear por los mismos sitios y a la misma hora. Este fin de semana parece que la marea humana paseante se está amortiguando.

Nozolino, Paulo,… El retrato de la muchacha de blanca cara, profunda mirada, luminoso, serio, destacando sobre ese fondo y esos atuendos oscuros siempre me ha parecido de los mejores retratos fotográficos que conozco. Y que le den dos duros al mito de la nitidez. Es obvio, que como decía Cartier-Bresson, que la nitidez es un concepto burgués, acomodado, que justifica muchas veces la carencia de profundidad en la foto. En Cartier-Bresson nos hablan de Nozolino y nos muestran la foto de la que hablo. Y otras más. Y nos enseñan a mirar las fotos del portugués. Por cierto, desmonta lo que decía es Tanizaki en su Elogio de la sombra de que la capacidad de jugar con las sombras era propio de su país y que los europeos sólo saben jugar con las luces. Tontadas. Tanizaki escribió muchas cosas muy buenas. Pero ese ensayo, que tanto gusta a muchos, a mi me parece una justificación del nacionalismo nipón de principios de siglo, el mismo que destruyó el país.

En AnOther Magazine, en medio de tanto artículo de moda y cultura hipster y otras moderneces, recuperan un trabajo que ya tiene 20 años, el que realizó Justine Kurland sobre las adolescentes y preadolescentes. Una visión libre, casi salvaje, en la naturaleza, de unas jóvenes, que no sé si se corresponde con la realidad, resulta demasiado idílica, pero que es bella.

También en AnOther Magazine, otra mirada a los jóvenes adolescentes. En las escuelas de acrobacias y circo de China. Una salida para muchos a un trabajo respetado y seguro, recorriendo el país, entreteniendo a la gente, dentro de la ortodoxia del entretenimiento políticamente aceptable del partido único. Y los mejores o quienes tengan suerte, a los espectáculos internacionales. ¿No os habéis fijado la cantidad de chinos en el Cirque du Soleil y similares? Las fotos son de Jonathan Frantini. También es un trabajo rescatado de antaño.

Nunca se había hablado tanto sobre autorretratos que en los últimos años. Gracias a/Por culpa [táchese lo que no proceda según cada cual] de los selfis. Cierto que nunca había habido tantos autorretratos banales y/o vanales [táchese el adjetivo que no procede, por inexistente en la lengua castellana, y aplíquese en su lugar el derivado preferido de la palabra “vanidad”]. Por eso, cuando navegando por LensCulture vi el planteamiento de Tommy Kha [instagram] en su proyecto I’am only here to leave, me llamó la atención. Demostrando que el autorretrato todavía es una herramienta de expresión válida.