[Cine] Las flores de la guerra (2011)

Cine

Las flores de la guerra (Jin líng shí san chai, 2011), 20 de marzo de 2013.

No tenía muy claro yo lo de ir a ver esta película. Y de hecho, el acabar viéndola tuvo algo de casual. Pero bueno. Me servirá para reflexionar sobre algunas cuestiones históricas. Y bueno,…. es de Yimou Zhang. Y el protagonista es Christian Bale, que de niño ya tuvo problemas para sobrevivir en esta guerra.

(Aviso: los nombres chinos en esta entrada respetan el orden en el que los expresan sus portadores originales, con el apellido delante)

Dicen los textos oficiales que la Segunda Guerra Mundial comenzó un 1 de septiembre de 1939 en el escenario europeo, y un 7 de diciembre de 1941 en el Pacífico. En realidad, todo estos es mucho más complejo. Y durante los años 30 hubo una serie de conflictos por todo el mundo que ya significaban el enfrentamiento entre diversos tipos de totalitarismos entre sí y con los regímenes parlamentarios más o menos democráticos. Abisinia, España, China… Lo que pasa es que hasta que las llamadas democracias occidentales no se vieron afectadas directamente, no le llamaron “guerra mundial”. Es como la guerra fría, que le llamaban fría porque las principales potencias no se enfrentaban entre sí, pero no dejaron de “calentarse” indirectamente en distintos puntos del globo. Pura hipocresía histórica. Pero vayamos a lo que pasó en China. Y lo que pasó es que hacía tiempo que el gigante asiático estaba totalmente decaído, lo que fue aprovechado por el militarismo y expansionismo japonés para invadir el país. Y la acción militar del ejército japonés en China, lo mismo que en Corea y luego por todo el Pacífico y el sudeste asiático fue absolutamente criminal y abominable. Es curioso que en las tradiciones japonesas se hable tanto del honor y todas esas cosas. Con los samurais, y los códigos de comportamiento, y… Si el honor tiene que ver con el comportamiento de los japoneses durante la guerra, prefiero que me consideréis una persona absolutamente no honorable.

El caso es que uno de los ejemplos más horrendos de la barbarie japonesa fue el pillaje, las violaciones y los asesinatos en masa que las bárbaras y aberrantes tropas japonesas perpetraron en la ciudad china de Nankín. Hace cuatro años ya pudimos ver una interesante película sobre el tema, que sin ser perfecta merece la pena el desvío, como dicen en las guías Michelín. El caso es que muy poco después se nos ofrece otra ver un historia similar pero con un planteamiento muy diverso. Si aquella buscaba cierto enganche con los hechos históricos aunque se tomase alguna licencia, esta directamente inventa una historia en la que se involucra a un occidental, un vividor, un tal John Miller (Christian Bale), que haciéndose pasar por sacerdote trata de salvar a las niñas adolescentes de un internado católico, entre las que destaca la vivaz y curiosa Shu (Zhang Xinyi), en el que se refugian unas cuantas prostitutas, lideradas por las guapa, sensual e inteligente Mo (Ni Ni).

Entendámonos, supongo que lo del protagonismo de un personaje occidental habrá sido para venderla en occidente. La película es básicamente propagandística. Aunque maquillado por algún gesto, los japoneses son malos, malísimos, malos (lo fueron), y los chinos son estoicos, valientes, sacrificados, ingeniosos, tienen la mejor puntería del mundo, y son capaces de matar a una compañía de japoneses antes que maten a uno. No sé cómo perdieron la guerra. Esto dota de un simplismo excesivo al argumento de la película, que además está lleno de trampas, algunas un poco burdas para llevar al conjunto de féminas, las adolescentes y las pilinguis a la situación final. Que me resulta de tan heroica, increíble. Técnicamente irreprochable, sus defectos argumentales degradan notablemente el producto.

En lo que se refiere a las interpretaciones, Bale está entre razonable e histriónico, según momentos, mientras que las dos protagonistas femeninas están bastante bien. Aparte de que derrochan encanto y monería por los cuatro costados. El contoneo de caderas de la novata Ni Ni puede pasar a la historia del cine. Digo.

A ver. Si os toca verla como a mí, que no fue una elección sino una casualidad, pues no pasa nada. En peores plazas hemos toreado cinematográficamente hablando. Pero vamos, no hace falta que os matéis por verla. yo esperaba algo más del afamado director chino, al cual le apunto dos decepciones seguidas. La anterior algo mejor que esta, pero tampoco para tirar cohetes.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ***
  • Valoración subjetiva: **
Una iglesia que sufre las consecuencias de la guerra es el principal escenario de la película. Como la del pueblo abandonado de Rodén, aunque no cayeran los proyectiles sobre ella.

Una iglesia que sufre las consecuencias de la guerra es el principal escenario de la película. Como la del pueblo abandonado de Rodén, aunque no cayeran los proyectiles sobre ella.