[Cine] Eojjeolsugaeopda [어쩔수가없다] (No hay otra opción) (2025)

Cine

Las series de fotografías que ilustran esta entradas de este Cuaderno de ruta pueden verse, desprovistas de texto, en fotos en serie. En las calles de Suwon.

Eojjeolsugaeopda [어쩔수가없다] (2025; 09/20260212)

Después de la película taiwanesa que comenté hace unos días, seguimos en Asia. Y seguiremos aún un tiempo más de una forma u otra. Ya veréis. En esta ocasión nos vamos a Corea del Sur, de la mano de Park Chan-wook, uno de los directores más interesantes y veteranos del cine de ese país, del que he visto varias películas en pantalla grande, algunas me gustaron mucho como esta, esta y esta, y otras menos, como esta. Y otras que he visto en la pequeña pantalla, como el resto de película de la Trilogía de la venganza. Si a estos antecedentes sumas que el reparto principal, intérpretes que he visto en otras película y series coreanas, es bastante interesante… había que ir a verla.

La película sigue las andanzas de un hombre que lleva 25 años trabajando en una empresa papelera (Lee Byung-hun), que está satisfecho con su vida, con su casa, con su familia, se lleva muy bien con su esposa (Son Ye-jin) con la que, a pesar del paso del tiempo, mantiene la pasión y las ganas de estar juntos, y que de la noche a la mañana se encuentra despedido y en la calle, cuando la empresa es comparada por una multinacional. Y le va a costar mucho mucho mucho volver a encontrar otro trabajo, especialmente en el sector del papel, que es de lo que sabe. Siendo su única opción un puesto de trabajo en una nueva planta papelera, debe vencer a sus rivales por el puesto. Y lo hará de la forma más expeditiva posible. Eliminándolos, físicamente, de la competición,… y de la faz de la Tierra.

Comedia negra, negrísima, sobre un individuo que pierde el norte cuando las cosas se ponen adversas y entra en una espiral de despropósitos, en la que colaboran de forma voluntaria e involuntaria las gentes que le rodean, o con la que se topa, empezando por su propia esposa. Ácida crítica al mundo empresarial moderno, al desprecio por la persona, devaluada al nivel de mero recurso prescindible, a las inteligencias artificiales y al ímpetu de poseer y aparentar para simbolizar el éxito en una sociedad donde ha que competir «a muerte». He leído varias reseñas en la que la comparaban con el gran éxito del cine coreano reciente, la oscarizada Parásitos. Sin embargo, son dos películas, fenomenalmente hechas e interpretadas ambas, pero con un tono muy distinto. Aquella era un drama, por no decir una tragedia, disfrazada de comedia. Esta, como ya he dicho, es pura comedia negra. Y con un mensaje que, si lo miras bien, es bastante desesperanzado.

Ya he mencionado el buen trabajo actoral, y hay que reconocer que la realización está a la altura de lo esperable en un director como Park. Pero dicho esto, he de reconocer que a mí me dejó al final un poco más frío de lo que pensaba. No os equivoquéis. La disfruté y la considero recomendable. Pero sin embargo, quizá esa otra con la que es comparada y que sin embargo es muy distinta, ha elevado de tal forma las expectativas… que… bueno, satisfación = (expectativas cumplidas)/(expectativas depositadas). Pero bueno… no os quedéis solo con mi opinión, id a verla y comprobadlo vosotros mismos. Y por favor, ¡dejad de tener prejuicios por el hecho de que es una película asiática! ¡Y vedlas en versión original, si queréis apreciar el producto auténtico sin adulterar!

Dirección: ****
Interpretación: *****
Valoración subjetiva: ***

[TV] Cosas de series; tele-cebolla y romance de oficina

Televisión

Como últimamente veo menos televisión entre semana, en proporción a los días que les dedico, veo más series surcoreanas los fines de semana que de otro tipo en el resto de la semana. Hasta cierto punto. Después de las dos de hoy, todo lo que tengo acumulado es de otros países. Todo se irá comentando. Pero vamos con estas dos series, que tienen a su favor también, para terminar de verlas pronto, que son de 12 episodios cada una en lugar de los 16, a veces 20, de los que normalmente constan las series del país asiático. Y con episodios de 60 minutos en lugar de los 70 o más que tienen a veces. Un defecto compartido con las series españolas.

Las fotos de hoy están realizadas en el Namsangol Hanok, un entorno de edificios tradicionales coreanos próximo al monte Namsan, conservado como museo en Seúl. En otras ocasiones he mostrado el Bukchong Hanok, también un entorno de edificios tradicionales que data de hace varios siglos, pero que sigue habitado como una barriada más de la capital surcoreana.

Alguien denominó como cine cebolla aquellas películas destinadas a producir un efecto abundantemente lacrimógeno en los espectadores. Dentro de los conceptos habitualmente sexistas de la industria del entretenimiento, fundamentalmente en las espectadoras. Pues podríamos decir que Seoreun, Ahop 서른, 아홉, o sea Thirty-nine o Treinta y nueve, es tele cebolla. Con un reparto en el que participan actrices que ya me han gustado en otras series como Son Ye-jin en una dramedia romántica que vi hace un tiempo, o Jeon Mi Do en la simpática dramedia hospitalaria que tanto me gustó. Lo cual elevó mis expectativas. En esta serie, tres amigas que han cumplido los 39 años viven sus vidas con el vértigo de entrar en una nueva década, y sin tener algunas cuestiones, sobretodo en temas de amores, resueltas (no sé si cuentan las edad a la coreana o a la occidental, ver el comentario final aquí, pero con esas edades no importa mucho). Pero no todas van a cumplir los 40. Una de ellas va a ser diagnosticada de un cáncer pancreático terminal. Así que… ya os podéis imaginar. Son buenas actrices. Pero lo serie… demasiado previsible, blandita y con poca chicha.

Y luego está Sanae Matseon 사내 맞선, que parece que sería cita a ciegas en la oficina, pero traducida internacionalmente como A business proposal o en castellano Propuesta laboral. La chica protagonista, Kim Se-Jeong, en esta serie también había aparecido en una serie que vi en su momento, aunque con un papel con un tono muy diferente. Uno deduce de las series surcoreanas, no sé si será tan frecuente en la realidad, que los amigos y las familias de los jóvenes (o no tan jóvenes) solteros, les conciertan citas con otras personas en similares condiciones, para ver si se hacen tilín y acaban casándose. Pues bien, el abuelo de un joven presidente de una potente industria de la alimentación concierta una cita con la hija de otro gran empresario (la robaescenas de la serie interpretada por una guapa y simpática Seol In-ah o Seorina). Pero esta convence a su mejor amiga (la mencionada Kim Se-jong) para que vaya en su lugar y ahuyente al tipo. Lo que pasa es esta última trabaja como investigadora científica en la empresa de joven empresario. Y acaban metidos los tres, más el secretario del tipo, en un enredo que resulta bastante divertido en muchas ocasiones. Reconozco que al principio de la serie no esperaba gran cosa, pero acabé pasando bastantes buenos ratos. La protagonista empezó en el mundo de la música, y canta bastante bien bajo el nombre artístico de Sejeong, aunque su estilo de música no es de las que yo prefiera.

Y esto es todo por hoy… no están mal para pasar el rato sin romperse los cascos.

[TV] Cosas de series; amores difíciles, imposibles, dañinos,…

Televisión

Hoy traigo dos series, ambas visibles en Netflix, que no están mal. Aunque ninguna de las dos sea perfecta, ni de lejos. Curiosamente la que me ha parecido más entretenida es la que más «goteras» tiene. Voy a ello.

Se puede ver ya desde hace un tiempo la segunda temporada de You. Para los que no estén al tanto, Joe (Penn Badgley), el protagonista de You, es un sociópata cuyas potenciales víctimas son las mujeres de las que «se enamora». En ciertos aspectos recuerda tanto a Dexter, que incluso dentro de la propia serie han hecho alguna referencia o alusión a aquel inolvidable y entrañable sociópata justiciero. Pero eso no quiere decir que funcione como Dexter. Una de las claves de un serie con un protagonista sociópata es que tienes que, una de dos, o te sientes atraído por el (véase Hannibal Lecter) o empatizas con él (véase el propio Dexter) por aberrante que parezca la idea. Y mi problema es que, en mi caso, Joe ni me atrae ni empatizo con él. Por lo cual, has de tirar de los personajes que le rodean. Que en la primera temporada tenían su aquel, pero en esta segunda tampoco me han llamado la atención para nada. Especialmente decepcionante me ha resultado el papel en la trama de su primera, fallida, víctima. Siendo una serie que no está mal… he terminado por verla un poco forzado… y no creo que me enganche ya a una potencial tercera temporada. Ha dejado de interesarme.

Corea, inevitablemente; es lo más vistoso que tengo de lo relacionado con las series de hoy.

El domingo comentaba una película coreana de 2010 que he visto en estos días de aislamiento social. Me llevó q ella una revisión de la carrera del protagonista masculino de la serie que comento a continuación. Se trata de Bin Hyun, y la serie es Sarangui Bulsichak [사랑의 불시착], conocida internacionalmente como Crash landing on you. O sea, estrellándome (o aterrizaje forzoso) sobre ti. El título coreano traduciría más bien por aterrizaje forzoso amoroso. Así que bueno… ya se puede deducir que es una serie romántica. Así que es necesario una protagonista femenina, en este caso Son Ye-jin. A ambos protagonistas los había visto ya en series previas. Él nunca me convenció en exceso, pero ella, a pesar de que la serie era muy floja, siempre me pareció una actriz con posibles. No son ningunos críos. Estamos hablando de intérpretes de treintaymuchos, haciendo el papel de treintaypocos. Son guapos, y están muy arregladitos y apañados y resultan monos. El tema es que el punto de partida es suficientemente demencial como para impulsar una serie que me ha resultado tremendamente entretenida a pesar de las goteras de guion, de ambientación y de interpretación, que como «buena» serie coreana, tiene.

Son Ye-jin interpreta a una empresaria, hija de una familia todopoderosa en los negocios, pero que vive al margen de ellos y a pesar de ello a conseguido mucho éxito. Curiosamente, su padre se da cuenta de su valía y decide que sea su heredera, generando la envidia y el rencor de sus hermanos varones. En un momento dado, practicando parapente, se mete en una tormenta con tornados incluidos, y acaba aterrizando en el lado norcoreano de la zona desmilitarizada, donde es recogida por un capitán del ejército norcoreano. Y a partir de ahí… no voy a entrar en los numerosos enredos en los que se meten para devolverla a Corea del Sur, para enamorarse, y para sortear a todos los malos, del norte y del sur, que los amenazan. Con un planten de secundarios, especialmente los que hacen de norcoreanos, de lo más divertidos, se convierte en un placer culpable relativamente bien hecho que acabas devorando y pasándotelo de miedo. Y las chicas son muy guapas. Aunque probablemente en la vida se haya visto paseando por las calles de Pionyang mujeres tan elegantemente vestidas, ni aun entre las clases dominantes de la monarquía marxista-leninista. Pero el emplazamiento de producto manda sobre la veracidad histórica y social.