Comienza el circo de la Fórmula 1… por favor, este año sin payasos

Deporte

Hoy comienzan los primeros entrenamientos correspondientes al Gran Premio de Australia de Fórmula 1. Es la primera prueba del mundial de este año. El año pasado quedé un poco desencantado. Básicamente por los tejemanejes estúpidos que llevó a MacLaren a hacer el idiota y el ridículo. Alonso estaba ahí también. Como mi sentido patriótico ha sido siempre más bien escaso, no voy a ser tan ingenuo para creer que el corredor asturiano es un santico. Seguro que tuvo su parte en todo el berenjenal. Decepcionante en su conjunto.

En estos últimos años, siempre me he mostrado favorable a Alonso. Con ello, rompía con una tradicción de toda una vida. Con cuatro años me regalaron un coche dirigido Campeón Ferrari Payá. Era uno de éstos que llevaban un motor eléctrico que se accionaba mediante un mando que se unía al coche por un cordón por cuyo interior circulaban los cables con la corriente eléctrica, así como una sirga metálica que unía un volantico con la dirección del vehículo. Era un juguete que conforme fui creciendo, me gustó más. Me entretenía. Y por supuesto, me condicionó para siempre. Desde pequeñito, siempre he sido ferrarista. Salvo estos últimos años.

Pues bien. No sé como irá esta temporada. No sé quien es favorito. No he seguido la pretemporada. Pero hago desde aquí manifestación pública de mis intenciones para este año y posteriores. Vuelvo a ser de Ferrari. Sean cuales sean sus pilotos o la nacionalidad de los mismos. He dicho.

Ferrari

(Canon EOS 40D; EF 24-105/4L IS USM)