[Libro] Comerás flores – Lucía Solla Sobral

Literatura

Las series de fotografías que ilustran esta entradas de este Cuaderno de ruta pueden verse, desprovistas de texto, en fotos en serie. No he visitado Vigo o Pontevedra que creo que son algunas de las ciudades gallegas que menciona la novela, así que nos tendremos que conformar con Santiago.

Libro recomendado por librería Cálamo, finalista de los premios que cada año otorgan por votación de sus clientes, si no recuerdo mal el proceso. Finalista en el momento en el que lo adquirí y lo comencé a leer. Porque, próximamente, su autora Lucía Solla Sobral, vendrá por Zaragoza (supongo) para recoger el premio correspondiente, ya que es la ganadora de este año. Me daba un poco de miedo cogerlo. El premiado del año pasado se me atascó y no lo llegué a terminar, y lo tengo abandonado por completo. Es la primera novela de la autora, y parece que ha tenido mucha repercusión mediática, porque la he visto mencionar en distintos medias, con cierta frecuencia.

La novela nos habla de una joven de unos 25 o 26 años que, todavía en duelo por la muerte de su padre, y después de volver a su ciudad gallega natal tras una relación con un chico en Andalucía, inicia una relación con un hombre 20 años mayor, divorciado, con una hija un poco más joven que ella, pero que la deslumbra con su conocimiento de la sociedad, con su prodigalidad, con sus numerosas y aparentemente importantes relaciones. Y con quien se irá a vivir. Para entrar en una espiral de dependencia, y de agresión verbal y psicológica, que la irá anulando, hasta que consiga encontrar el modo y manera de desenamorarse y salir de la pesadilla.

Soy consciente que no soy el público al que está dirigido esta novela. Sí… he leído que es conveniente para todo el mundo, que todos han de concienciarse de que las relaciones tóxicas no tienen porque adoptar siempre la forma de la violencia física, que hay otras formas de violencia que pasa desapercibidas… Lo cierto que ya era consciente. Las he visto. Y alguna más grave incluso de lo que en la novela se narra. Pero el caso es que no ha llegado a calarme. Probablemente porque no es la historia que me esperaba. Entendámonos, hay una historia interesante en el libro de Solla. Muy interesante. Pero es la última parte del libro, la que curiosamente me habían «vendido» a mí muchos de los comentaristas de la obra, pero que se resuelve de una formas más escueta y rápida de lo que esperaba.

Que las personas, con más frecuencia de lo que pensamos, nos enamoramos de la persona equivocada, es de lo que ya era consciente. Ciertamente, no siempre tiene las consecuencias nefastas de un maltrato, que maltrato es incluso si no es físico. Aunque la eventualidad de un maltrato físico siempre está presente, aunque no se materialice. Y la forma en que comienzan esas relaciones desafortunadas pueden parecer diversas, pero quizá no lo sean tanto. Una buena amiga mía, que sufrió una historia incluso peor que la de la protagonista de la novela dijo una vez tomando unos chismes a al salida del cine algo así como, «Nos enamoramos mirándonos al culo, y nos odiamos y nos separamos porque no soportamos mirarnos a la cara (o a los ojos, no recuerdo exactamente como lo dijo)». Se ha dicho en muchas ocasiones, nos enganchamos a otras personas muchas veces de forma muy rápida y por motivos muy superficiales. No voy a intentar psicoanalizar a la protagonista de la novela, incluso si la autora nos lo pone a tiro. Nop. Ya está. De vez en cuando la cagamos. O la hemos cagado. Yo también… aunque sin consecuencias tan graves, ni de lejos. Lo que quizá no se ha contado con detalle y con suficiente profundidad, y es lo que esperaba encontrar, es el difícil viaje de regreso. Cómo recuperar tu vida y volver a ser tú mismo/tú misma. Y por lo que había leído de la novela a priori, eso es lo que esperaba, y no es lo que he encontrado realmente.

Dicho lo cual, y dejando de lado que la satisfacción es un cociente entre las expectativas satisfechas y las expectativas depositadas, y por lo tanto no puede ser igual para todo el mundo, la novela tiene su punto. Se lee bien. Es la historia de una chica normal. Quizá el que no es normal es el «chico». Ahí sí que no tengo experiencia. En mi entorno, no hay hombres como este. Y los fracasos de las relaciones en mi entorno, o las propias, se han debido a factores distintos. El caso es que la narración está bien. Es fluida. Expone con claridad. Quizá avance más despacio de lo que quisiera; pero probablemente, como he dicho, porque esperaba que me contase otra cosa. A mí me ha parecido bien, pero me ha dejado un poco más frío de lo que pensaba. Pero sin duda satisfará a muchos lectores. Y sobretodo, porque creo que está demográficamente dirigida, a muchas lectoras. Por cierto… que pena que a la chica se le muriera el padre. Porque el resto de la familia son un poco superficiales, incluso tirando a bordes en algún caso. Y eso que salen poco.

La verdad es que he ido con prisa a la hora de redactar esto… y no sé si he expresado claramente lo que piensa. Que en esto siempre sale algún amigo de la escritora y te manda algún mensaje incendiario por no entender correctamente las cosas. Que me ha pasado con otros. Es el riesgo de leer novelas o ver películas… españolas y comentarlas. En fin, es lo que hay.

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