Libro – Biografía de X, Catherine Lacey

Literatura

Fotografías realizadas en Nueva York, donde reside la protagonista de la novela. También disponible esta entrada en Substack.

Alguien me recomendó el libro cuando se publicó en español. Alguien que sabía que me gustan las ucronías. Especialmente aquellas que afectan a la historia del siglo XX. Alguien que sabía de lo mucho que disfruté con The man in the high castle, tanto en su versión literaria como en la estupenda serie de televisión. Aquella serie que junto con otra nos hizo pensar que Amazon Prime Video se iba a convertir en una fuente de alegrías televisivas,… que no se ha cumplido en absoluto. Aunque en esta ocasión no clasifique como ciencia ficción. Tampoco que aquella debiera clasificar como ciencia ficción, aunque muchas veces así se hace.

En esta ocasión nos encontramos con una mujer, que fue periodista, que ha quedado viuda de una famosa artista multidisciplinar de pasado muy desconocido, muy controvertida, y sobre la que se ha publicado una biografía que le parece aberrante. Totalmente desnortada. Y esto la lleva a una búsqueda de los orígenes y la vida de su esposa que, también fue en gran medida una desconocida para ella. Una búsqueda que comenzará en los estados del sur de lo que fue Estados Unidos. Porque en este universo, los estados del sur se independizaron de los del norte al final de la Segunda Guerra Mundial, creando un estado que recuerda mucho a alguna de las peores distopías sobre las que se han escrito.

Lacey utiliza la ucronía para hablar de los problemas de la sociedad norteamericana actual. La desviación de la historia sobre la de nuestro universo comienza con el acceso al poder de Franklyn D. Roosevelt, que es acompañado por una jefa de gabinete que lanza un programa de gobierno no simplemente liberal sino abiertamente socialdemócrata, con reconocimiento de derechos para todos los ciudadanos, incluido, por ejemplo, el matrimonio no heterosexual. Entre otras muchas cosas. Y reflexiona sobre las distintas Norteaméricas. El noreste liberal y progresista, pero que con el tiempo puede sufrir desgastes e incluso involuciones, el libetarianismo de los estados del centro y del oeste, y el ultraconservadurismo religioso del sur profundo.

Y el hilo conductor es esa mujer desconocida, de mil nombres, de mil caras, que muestra las distintas formas de ser mujer, en un mundo donde ser mujer viene condicionado por convenciones que, a priori distintas, no lo son tanto comparadas con el nuestro. Lacey hace una propuesta ingeniosa e interesante, que tiene su parte de performance literaria. Porque la ficticia biografía de la mujer sin nombre está llena de interacciones con personajes reales del mundo de la cultura, el arte y la política. Y de acontecimientos que se modifican o cambian de significado por la presencia de la protagonista o por la propia ucronía en que se sitúan. Es un libro que para mí fue de menos a más, aunque al final parece que a la autora le cueste decidir cómo terminar. Y qué hacer después. Pero globalmente un libro muy interesante que se puede, sin duda, recomendar.