Florencia, también en blanco y negro

Italia, Toscana 2005, Viajes

Si bien la Toscana y sus ciudades se suelen representar como un paraíso de la luz y del color, también sucede que de vez en cuando el tiempo se entristece, la lluvia hace acto de presencia, y una cierta melancolía impregna las calles menos transitadas por los turistas.

O al menos así me lo pareció a mi… Como en una lluviosa tarde florentina… Y ese es un momento tan bueno como cualquier otro para reinterpretar la realidad, simplificarla, reducirla a un abanico de matices de gris, que acompañan ese estado de ánimo.

La Toscana, ¡qué ciudades, qué campiña, qué comida! ¡cuánta gente! ¡y qué precios!

Italia, Toscana 2005, Viajes

No han sido muchos días, pero han sido intensos. Florencia, por encima de todo. Pero también los valores seguros como Siena, Pisa y San Gimignano. Y las agradables sorpresas como Lucca. Ciudades bellísimas. Una maravillosa campiña, entrevista desde las ventanillas de los cutres pero efectivos trenes regionales de Trenitalia. Una gastronomía apabullante; carnes, verduras, quesos…

También sus lados negativos. Mucha gente. Por todos lados. Sensación de ahogo en algún momento. Abrumador.

Y qué precios. Cómo se pasan los condenados. Pero es así el mundo occidental. La ley de la oferta y la demanda.


Hoy inicio la serie de imágenes toscanas. Y para empezar el tópico. El Battisterio y la fachada del Duomo, en Florencia.

Me voy, me voy, me voy… de vacaciones… a Florencia

Italia, Viajes

Serán unos modestos 7 días. Pero habrá que aprovecharlos. Florencia, Siena, Pisa, Lucca, son potenciales destinos de este viaje. Fuentes para adquirir hermosas fotos que luego pueda mostraros aquí.

Mientras tanto, os dejo que os refresquéis con estos estupendos zumos de naranja de mi ultima estancia en Italia. Concretamente, en Roma, en la Piazza Sta Maria di Trastevere.

The Hitchhiker’s Guide to the Galaxy (2005) – La Guía del Autoestopista Galáctico

Cine

The Hitchhiker’s Guide to the Galaxy (2005)

La verdad es que cuando leí el libro, perpetrado por Douglas Adams, no me gustó gran cosa. Conocía que tenía bastante fama en los entornos de la ciencia ficción/fantasía, así que quizá esperaba más de lo que había para ofrecer. La película, basándose en la misma historia, no podía salir mucho más allá. El libro se supone que conlleva una ácida crítica al sistema social británico y, por extensión, al sistema social humano. O por lo menos al de la Europa Occidental. Sin embargo,… pues no sé… no le debí pillar yo el tranquillo.

La película está bien para verla en plan veraniego. Y de hecho creo que está mejor que el libro. Sin que cause ninguna trascendencia en el devenir de la historia del cine, por lo menos pasas el rato. Y disfrutas de algo. Los actores británicos están bien incluso en productos como éste. Y hay un montón de actores británicos. También hay algún figurón hollywoodiano como John Malkovich, a quien no sé si pagaron mucho o poco por este filme, pero seguro que se lo pasó estupendamente haciendo su breve aunque relativamente trascendente papelito.

En fin. Que si queréis pasar un rato absolutamente intrascendente, con aire acondicionado y con buen humor, cucurucho de palomita y una cocacola o una «pecsi»… ésta es la «peli». Pongámosle un seis por ello. Y porque estoy de buen humor; que estoy de vacaciones…


La fotografía de hoy está tomada en Londres (pues si que estoy británico últimamente). La trama de cristal corresponde a un pepino que han debido de colocar en la capital del antiguo imperio alguno de los marcianos de la película.

kimiraikonen.com – Pobre Kimi, le crecen los enanos

fórmula 1

kimiraikonen.com

Hoy haré un homenaje al eterno rival este año de Fernando Alonso, Kimi Raikonen. Lo primero que hay que reconocer es que es bueno. Muy bueno. Si nos liberamos de orgullos patrioteros, hemos de decir que por lo menos es tan bueno como Alonsito. Pero claro, el coche se estropea, las ruedas se le rompen, se sale de la pista… Pero es capaz de a pesar de todo de terminar el cuarto en una carrera que cualquier otro con todas sus desgracias se hubiera quedado del 9º para atrás.

Pero no va a ser suficiente. Y a Alonso le basta con ir sumando puntitos y aguantar para ser campeón del mundo. Pobre Kimi. Tan rubio, tan frío, tan nórdico,…


Ya sé, ya sé. Los vehículos de la foto no se parecen en nada a los MacLaren. ¿En nada? Bueno. Todos ellos son ingleses. Tan ingleses como el paisaje londinense de Picadilly Circus.

Desafinado: Bossa Nova y Rolleiflex

arte música y literatura, Fotografía

Sin duda alguna, uno de los géneros musicales que más me han gustado desde que tengo uso de razón es la Bossa Nova. En general, la música brasileña, pero en especial la Bossa Nova. Un genero musical nacido en los creativos años cincuenta en Rio de Janeiro, basado en la samba a la que se le extrae el exceso de percusión y a la que se introducen armonías más sutiles, más delicadas, con una maravillosa interrelación entre la voz y los instrumentos, e indudablemente influenciado por el estilo de hacer de los más finos jazzistas.

Su hito discográfico inicial es Chega de saudade (1958) interpretado por Joao Gilberto, con música y letras de Antonio Carlos Jobim y Vinicius de Moraes. Después ha dado lugar a una pléyade de fenomenales de músicos brasileños y a multiples derivaciones que aun hoy nos deleitan, si bien no se puede considerar una música mayoritaria, especialmente por estos pagos. En fin, vosotros os lo perdéis. Podéis encontrar una reseña y enlaces interesantes en la Wikipedia (edición inglesa, lo siento; la española tiene un artículo de una extensión ridícula).

Entre las muchas bossas que me gustan destaca una. Desafinado, compuesta por Antonio Carlos Jobim e interpretada,… bueno… interpretada por todos. Joao Gilberto, como no, Gal Costa, Ella Fitzgerald, Frank Sinatra, Astrud Gilberto, ¡¡¡George Michael!!!…

No puedo poneros la música, pero si voy a poneros la letra. En portugués. Pero bueno, los espabilados ya se enterarán de lo que dice. Pero cómo me gusta lo de los pechos de los desafinados en los que también late un corazón. Y qué estupendo homenaje a una de las cámaras fotográficas emblemáticas de la época en que se escribió. La mítica cámara réflex binocular, Rolleiflex.

Se você disser que eu desafino amor
Saiba que isso em mim provoca imensa dor
Só privilegiados têm ouvido igual ao seu
Eu possuo apenas o que Deus me deu

Se você insiste em classificar
Meu comportamento de anti-musical
Eu mesmo mentindo devo argumentar
Que isto e bossa-nova, isto e muito natural

O que você não sabe nem sequer pressente
É que os desafinados tambem têm um coração
Fotografei você na minha Roleiflex
Revelou-se a sua enorme ingratidão

Só não podera falar assim do meu amor
Este e o maior que você pode encontrar
Você com sua musica esqueceu o principal
Que no peito dos desafinados
No fundo do peito bate calado
Que no peito dos desafinados
Tambem bate um coração

(Obtenida en http://www.lyricsondemand.com)



¿La foto de hoy? Bueno, es lo de menos. Lo verdaderamente interesante hoy es la canción. Pero para el que tenga curiosidad, es la Plaza de Catalunya de Barcelona.

Tranvías, funiculares, metros,… ciudades sobre raíles

ferrocarril

Desde muy pequeñito he sentido fascinación por esos vehículos grandes, ruidosos, en ocasiones (para algunos) malolientes, que se desplazan a gran velocidad, o quizá no a tan gran velocidad, sobre unos raíles metálicos. Me refiero al «caballo de hierro», al ferrocarril.

Este interés equinoférrico se ha extendido a sus derivados urbanos. Soy una persona que, en general, se siente a gusto en las ciudades. Lo que algunos llamaría un «urbanita». Ya sé que esto es poco ecológico, que las ciudades son hormigueros deshumanizados, que cómo se va a comparar el caos urbano con la tranquilidad campesina y rural… Pero bueno,… de todo tiene que haber. Y yo soy así.

Y así llegamos a los antes mencionados «derivados urbanos» del ferrocarril. Quizá los más extendidos los metros y los tranvías. Bueno, los ediles modernos cuando promueven nuevas líneas de estos últimos no les llaman tranvías. Es que hace 30 años, lo moderno era quitar los tranvías. Ahora que está de moda volverlos a instalar… pues les llamamos «metros ligeros» y todos contentos. Y modernos. Claro que una vez leí una propaganda municipal que hablaba de una «solución para el transporte de masas de superficie sobre raíles». No; no era en mi querida y a la vez un poquitin odiada Zaragoza. Donde resido. Donde quitaron el último tranvía no turístico de España en los 70s, y donde quieren instalar un «metro ligero».

También encontramos otras soluciones para ciudades con elevados desniveles. Los absolutamente encantadores funiculares. Y hoy os muestro el aspecto de uno de ellos en Zagreb (Croacia) en el año 1993. Sí. Si alguno tiene algo de idea de historia le contestaré que sí. Que entonces había guerra en Croacia. Al sur de Zagreb. Pero uno era más joven y más atrevido entonces a la hora de hacer turismo.

Películas clásicas de Ciencia Ficción

Cine

ClassicSciFi.Com

El cine actual de ciencia ficción ha perdido la ingenuidad. Como producto que con frecuencia está exclusivamente destinado a hacer dinero, alardes de tecnología sin límites, que olvida contar una historia o hacer reflexionar al espectador sobre algún aspecto de su vida o de la vida de la especie humana. Hay mucha ciencia ficción, especialmente en la literaria, que reflexiona sobre temas sociales, humanos, políticos,… Esto se ha olvidado.

Aunque dentro de las series B, la ciencia ficción tuvo una especie de edad de oro en EE.UU. tras la Segunda Guerra Mundial. Las obsesiones con los platillos volantes, las bombas atómicas, la destrucción cataclísmica de la humanidad (generalmente como consecuenica de su iniquidad), se reflejaban en películas que si bien tenían bajos presupuestos y efectos especiales que hoy nos hacen sonreír, por otra parte planteaban temas de forma más o menos ingenua, pero que ahí estaban.

Títulos como La guerra de los mundos, Ultimatum a la Tierra, Cuando los mundos chocan, Planeta prohibido, etc. son ejemplos de ello.

Sirvan estás líneas de pequeño y modesto recordatorio y homenaje.

Hoy viajaremos a Foix, coqueta población pirenaica del Midi-Pyrenées. Próxima a Toulouse, es la entrada a una región del Pirineo de extraordinaria belleza. No os la perdáis.

La fiebre del equipamiento fotográfico digital

Fotografía

En alguna ocasión ya he hablado de esto. Siempre ha habido un cierto número de fotógrafos cuya principal pasión no es hacer fotografías y que estas sean cada vez mejores, sino poseer, admirar o hablar/divagar sobre el material fotográfico.

Desde el advenimiento de la fotografía digital, este «tipo» característico ha ido en aumento. Cualquier nueva tecnología atrae la atención de los curiosos; o genera nuevos curiosos. Las cámaras digitales no son ajenas a este fenómeno. Hacen correr ríos de tinta virtual en la telaraña mundial.

El anuncio de Canon de la nueva réflex monocular, que comercializará este otoño, ha levantado una expectación increible. Las discusiones sobre sus especificaciones técnicas, en las que me libraré mucho de entrar aquí, y las divagaciones sobre la calidad que ofrecerá, a pesar de que casi nadie la ha probado (¡no se vende todavía!), han emborranado los distintos tipos de foros que pueblan la red de redes. Mi sorpresa es que incluso se ha afirmado que su precio era una gran cosa, una democratización de la alta tecnología fotográfica, porque el precio de salida en EE.UU. será sólo de ¡¡¡3.300 dólares!!! Teniendo en cuenta que la vieja Europa siempre se ve castigada en la cuestión de los precios, estamos hablando de una cámara que costará más de medio kilo de las difuntas y entrañables pesetas, sin objetivo. Barata de c.j.nes (perdón no le he podido evitar).

Entendámonos. A mi también me gustaría tener una. Pero creo que hay que centrarse un poquito, y ser capaces de comprender que lo importante es disponer de herramientas fotográficas que pongan al alcance de todos la capacidad de hacer fotografías con la mejor calidad posible, y a ser posible que eduquen a la gente en esta creativa actividad que puede llegar a ser arte. Pero creo que, en estos momentos, lo único que importa en este negocio es vender mucho material. Poco importa la educación de las personas en el sentido estético del mundo que ven y cómo lo reflejan y lo inmortalizan para la historia; aunque sea la modesta historia personal de cada cual.

E insisto, si alguien tiene o va a tener una Canon EOS 5D, que así se llama la bestia, y le sobra,… bueno… pues que no me enfadaré si me la regala.

La imagen de hoy corresponde a restos de madera fósil de los antiguos bosques que han dado lugar a las turberas de Connemara, en Irlanda.

Dos guardias civiles muy particulares

arte música y literatura

Bevilacqua y Chamorro, dos guardias civiles muy particulares; Lorenzo Silva.

Hace dos años largos, en circunstancias familiares difíciles, y teniendo que pasar muchas horas con frecuencia en hospitales, me hice con una pequeña colección de libros de bolsillo diversos para matar las horas haciendo algo de lo más útil que se me ocurre en esta vida. Leer.

Buscaba tener disponibles siempre libros no muy extensos, de fácil lectura, entretenidos, pero sin caer (demasiado) en el best-seller multinacional, o en la manida ciencia-ficción. No es que entre estas dos últimas categorías no pueda haber buenas obras. Pero son mucho, mucho menos frecuentes de lo que sus fans piensan. Como consecuencia tuve la oportunidad de conocer algunos escritores españoles que se me habían pasado en los últimos años.

Entre estos, me encontré con unos entretenidísimos libros, escritos por Lorenzo Silva, y protagonizados por dos curiosos guardias civiles, convertidos en avezados investigadores criminales de la España rural más diversa. Desde las turísticas playas mallorquinas o gomeras, hasta los hoteles de carretera en la castellana comarca de La Alcarria.

Los protagonistas:

  • Uno, el sargento Bevilacqua, treintañero camino de cuarentón, un licenciado en psicología que se mete a guardia para garantizarse la supervivencia cotidiana. Un poco de vuelta de todo, pero sin pasar de nada. Y desde luego, nada parecido en sus formas y su mentalidad a lo que uno espera de un suboficial de la Benemérita. Nadie, y yo menos que nadie, está libre de prejuicios.
  • La otra, la guardia/cabo Chamorro, una veinteañera estirada y estrecha, hija de coronel de infantería de marina, y frustrada oficial de cualquiera de los ejércitos españoles. Un poco más en la línea que uno se espera en una guardia civil. Salvo por esa insistencia en compararla físicamente con Veronica Lake. Lo cual a uno le produce un morbo que no veas.

Mi primera lectura fue rápida. Superficial. Me entretuvieron, que para eso estaban. Sin embargo, en este verano, con más calma, les he dedicado una lectura un poco más reposada, encontrando en estas novelas una reflexión bastante curiosa e interesante sobre la sociedad española actual. En cuanto a los guardias, en contra de todo lo que podría esperar,… pues les he cogido cierto cariño. Y aunque no me los creo (Silva jura y perjura que son razonablemente reales), sí que tienen algo en común conmigo. La vocación de funcionarios públicos que creen que están al servicio de la gente, y no del capitoste político de turno, al que las urnas han puesto ahí. Aunque no sea porque no hay nada mejor.

No sé. A mí me han gustado. Por cierto… los títulos de las obras de Bevilacqua y Chamorro:

  • El lejano país de los estanques (mmmm, cómo me gusta este título).
  • El alquimista impaciente (hicieron una película; de Chamorro hacía Ingrid Rubio, que aunque me gusta como actriz, no se parece en nada a Veronica Lake,… y no deja de ser una decepción).
  • La niebla y la doncella (realmente, este escritor está dotado para los títulos).
  • Nadie vale más que otro (estos son relatillo cortos, menos trascendentes; aptos para leer a la fresca en verano con un porroncito de cerveza con gaseosa, así bien castizo).


En la fotografía de hoy, dejamos la verde Irlanda, y volvemos a la ruralidad española. En concreto al bello pueblo turolense de Rubielos de Mora.

De viaje con la cámara al hombro – Actualización

mis páginas en internet

De viaje con la cámara al hombro – Carlos Carreter

Hoy tengo que anunciar una actualización importante de mi página de viajes, cuyo enlace encontraréis en el título de este mensaje. He incluido mi reportaje sobre mi viaje a Irlanda, que se titula Irlanda, con la mirada amplia.

Con el fin de expresar la amplitud de horizontes y la variedad de situaciones que se presentan en este país, he querido dar a las imágenes un formato que algunos llaman «panorámico». La realidad es que no todos son auténticos panoramas. Algunos sí, realizados mediante la unión de varias fotografías para obtener un panorama del paisaje observado. Otros no. Otros son simples recortes de imágenes mayores, cuando la armonía de la composición lo permitía. En cualquier caso, todos ellos creo que implican la variedad que antes mencionaba y que puede ser de vuestro agrado.

Para muestra, un botón. Los visitantes que se asoman a los impresionantes Cliffs of Moher.