Este fin de año está resultando climatológicamente variado, y por lo tanto, también disfrutamos de unos paisajes menos monótonos que otros años. Huesca ha aparecido nevada esta mañana. El lunes pasado, no nevó. Pero el hielo que dejaron las nieblas surtió casi el mismo efecto.
Fotografía
Tras la broma de los inocentes, un par de fotos para compensar
Fotografía personalUn mar de algodón y hielo
Fotografía personal26 de diciembre. Es el quinto día consecutivo de niebla cerrada y temperaturas continuas por debajo de los cero grados en Zaragoza. Así que ya no hay más remedio. Cogemos el coche, las cámaras fotográficas y escapamos.
El destino elegido, los alrededores del Castillo de Loarre, y a partir de ahí, lo que dé de sí la mañana siempre que haya una luz razonable para tomar fotografías. Y desde las estribaciones del castillo paramos para ver el mar de niebla, bajo el cual la tierra se hiela. La transición es relativamente brusca. Al pasar por Bolea la niebla es densa. A falta de un par de kilómetros para llegar al pueblo de Loarre, rodeados por los cerezos que se aparecen fantasmagóricos con su ramas desnudas por el invierno, de repente el cielo se abre y un sol radiante nos inunda.
En una curva de la carretera paramos. En el límite con la niebla, una hilera de cerezos montan guardia. Más allá, apenas alguna loma y alguna torre de alta tensión sobresalen. Aún más allá, nada.
El tiempo ya está cambiando. Hoy ha llovido un poco en Zaragoza. Las temperaturas han subido por encima del cero. El hielo ha desaparecido. Y con él, también, un poco de la magia del invierno.
Paradojas de la ornamentación ciudadana
ciudad, Fotografía personalPaseaba el sábado pasado por Zaragoza para documentar el extraño aspecto que ofrecía la ciudad, cubierta por una capa de hielo, tras un par de días de niebla con temperaturas bajo hielo. Y no lejos de casa, sentí lástima por una escultura. Una estilizada y sonriente bañista que ornamenta el Parque de la Memoria, se encontraba como siempre, en lo alto de su pedestal, invitando a disfrutar del aire libre y del buen tiempo… que vendrá dentro de unos meses. Mientras tanto, estoica, a 3 grados centígrados por debajo de cero, con su traje de baño de competición, soportaba con su eterna sonrisa la capa de hiejo que sobre ella se depositaba.
Seguro que el artista que la concibió no pensó en este ambiente, ni en que los escasos viandantes que por el parque se aventuraban iban a sentir, más que alegría, lástima. Aunque sea de una materia inerte y no de la vibrante carne que muchos imaginarán…
Yo también sentí pena… pero ya llegará el buen tiempo, ya.
Zaragoza se hiela por Navidad
ciudad, Fotografía personal, sociedad
Zaragoza lleva tres días bajo una intensa niebla con temperaturas extremadamente bajas. La boira, que es la denominación tradicional de la niebla en Aragón, se instala con frecuencia en el Valle del Ebro cuando llegan los fríos anticiclones invernales. Lo que no es tan frecuente es que se acompañen de temperaturas bajo cero durante prácticamente todas las horas del día. Y cuando esto sucede, en ocasiones la boira se hiela. Incluso en algunas zonas es posible sentir como pequeños copos se forman a nuestro alrededor y caen dando la sensación de que nieva. Pero es un fenómeno distinto de la nieve, ya que ésta aparece en situación de bajas presiones, justo al contrario que el meteoro que hoy nos ocupa.
El caso es que para muchos maños es como si hubiese nevado. Y a pesar de lo poco frecuente que es la nieve en esta ciudad, vamos a tener una blanca navidad, como cantaba Bing Crosby con la célebre canción de Irving Berlin. No será la en otras latitudes tradicional nieve, pero bueno,… a falta de pan, buenas son tortas. Pero vamos… que no dure mucho… que hace frío… brrrrr.
Yo no soy especialmente creyente en esto de la Navidad, pero para aquellos que lo son, Feliz Navidad, y para los que no lo son, Felices Fiestas. Y ya sabéis… si un tipo viejo, gordo, con barbas, y vestido con un horrible traje colorado ronda por vuestra casa… no llaméis a la policía… que igual os trae algo.
50 años de World Press Photo
FotografíaEn octubre os proponía una interesante exposición; la última edición de la World Press Photo. Pues bien, en estos momentos es posible admirir en la sede en internet de esta organización una galería con las fotos ganadoras en los certámenes correspondientes a los 50 años que este certamen de fotografía lleva existiendo. No son 50 fotografías. No hubo certamen los años 1959, 1961 y 1970, pero las 47 que hay son sumamente interesantes, siendo muy famoras algunas de ellas como las de los años 1957, 1968, 1972, 1980, 1989, 1994 o 1997
Claro que estando en España, lamentablemente, quizá la que más nos llame la atención sea la correspondiente a 1981.
10 películas que todo fotógrafo debería ver
Cine, FotografíaHace unos días, Michael Reichmann en su página sobre fotografía The luminous landscape, absoluta y totalmente recomendable, nos ofrecía la opinión de Greg Stott sobre las 10 películas de cine que ningún fotógrafo, profesional o aficionado, debería dejar de ver. Las películas están seleccionadas desde el punto de vista de las propuestas en materia de imagen e iluminación cuyos autores nos ofrecen. Tanto los directores de los filmes como los directores de fotografía.
En el mundo del blanco y negro, quizá encontremos a faltar algún título más, si bien el seleccionado, The Third Man es absolutamente paradigmático de lo que es una película monocroma bien fotografiada.
Del resto, en color, destaca la presencia de Vittorio Storaro como director de fotografía en dos de ellas, Il Conformista y The Last Emperor. Storaro es probablemente uno de mis directores de fotografía favoritos actuales, sino el que más me gusta. En España lo hemos podido disfrutar con cierta frecuencia, gracias a las espléndidas colaboraciones que realiza en las películas de Carlos Saura. Particularmente, nunca me canso de ver Tango, por la maravillosa iluminación que proporciona a los números musicales y a la polícula en general.
No voy a comentar todas las películas. Para eso os he puesto el enlace al artículo. Disfrutadlo como yo lo he disfrutado. Yo me conformo mientras tanto con los colores de finales del otoño en las hojas de los plátanos en los parques de Zaragoza.
También vuelvo hoy a aumentar el número de entradas en la página inicial. Parece que es lo que prefieren quienes se asoman a esta página de vez en cuando y no todos los días.
Nuevos colores del anochecer (y IV)
ciudad, Fotografía personalFinalizo mi serie de instantáneas de Zaragoza al anochecer con una fotografía del Mercado Central, desde mi punto de vista uno de los edificios más interesantes que uno puede admirar paseando por el Casco Viejo de la ciudad. Sin embargo, aunque para algunos es un ejemplo interesante de arquitectura civil, durante mucho tiempo ha sido objeto de debate su existencia, al verlo como un obstáculo para la existencia de rápidas y amplias avenidas para que los omnipresentes coches, ruidosos y contaminantes, tengan prioridad sobre las personas en la ciudad. De momento se ha salvado. Espero que por mucho tiempo.
Nuevos colores del anochecer (III)
ciudad, Fotografía personalSeguimos el paseo vespertino por las fresca tarde de diciembre en Zaragoza, y podemos observar una perspectiva del Paseo de la Independencia, con las discutidas farolas, herencia del anterior concejo municipal, y que ha hecho que algunos le llamen el «paseo del ahorcado».
Nuevos colores del anochecer (II)
ciudad, Fotografía personalEn esta ocasión, y al contrario de lo que sucedió en la primera serie, no evitaré mostrar alguno de los más caractarísticos rincones o monumentos de la ciudad de Zaragoza, como esta vista de la fachada de la Basílica de Santa Engracia, tomada desde el Paseo de la Independencia.
Nuevos colores del anochecer (I)
ciudad, Fotografía personalFue en febrero de este 2005 cuando comencé a tomarme en serio lo de llevar adelante una bitácora en la telaraña mundial. Este Cuaderno de Ruta que aquí podéis seguir. En aquellos momentos, todavía no tenía muy claro en cuál sería el estilo a seguir. Y entratanto, decidí publicar una serie de imágenes de Zaragoza al anochecer. En este tiempo la bitácora se ha asentado. Pero me ha parecido bien ofreceros una nueva serie sobre el mismo tema.
Y para empezar, un «mupi» que ya aparecía en la primera serie. Eso sí, ha cambiado. No sé si para bien. En aquella ocasión, nos ofrecía una imagen de Charlize Theron. Hoy es el «calvo» de la lotería. ¡Qué se le va a hacer!
La importancia de la fotografía en el cine
Cine, FotografíaComentaba en en mi entrada del lunes, 5 de diciembre, la importancia de la fotografía en la película de Fernando Meirelles, The Constant Gardener.
En general, cuando el público comenta lo buena que es la fotografía de una película, he observado que preferentemente se refiere a aquellas películas en las que hay estupendos paisajes, con estéticos encuadres; muchas veces se trata de películas que transcurren como una serie de postales, una tras otra.
Sin embargo, la importancia del director de fotografía en la película es otra. La etimología de la palabra fotografía es «pintar con luz». Y esa es exactamente la labor del director de fotografía en el cine, proponer la combinación de luces que mejor se ajusta a los deseos del director del filme para alcanzar el propósito buscado. El dominio técnico y artístico de la iluminación. De hecho, en otros tiempos al director de fotografía se le ha denominado el iluminador de la película. En el cine, corresponde al director de la película el decidir cual es el mejor encuadre o cómo han de discurrir los planos. Los matices que se alcanzan en dichos planos, mediante el adecuado uso de la luz es la responsabilidad del director de fotografía.
En la película que comentaba el lunes, los distintos ambientes del filme son acentuados por el uso de la iluminación. Cuando digo que me gusta la fotografía de The Constant Gardener no se debe a los áridos y bellos paisajes del Lago Turkana, de la sabana africana o del desierto sudanés. No. Se debe a que se nos transmite algo cuando las escenas en los suburbios africanos estan llenas de ricos y constrastados colores cálidos, la metrópoli londinesa y en general el ambiente de los occidentales es frío y mórbido, y las escenas íntimas entre la pareja protagonista son cálidas y suaves. Mediante la iluminación, se nos transmite también una sensación y un sentimiento.
Por supuesto, la iluminación por sí sola no basta. Ha de haber un adecuado montaje, una selección de planos y secuencias, y sobre todo, una historia. Pero qué importante es la luz en nuestras historias… o en la vida.
Siguiendo con mis paseos con mi D60, me he permitido componer un pequeño panorama de la Cartuja de Aula Dei desde la carretera de Zaragoza a San Mateo de Gállego.














