[Cine] Angelina Jolie y Netflix, ¿a los Oscar por Camboya?

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Moun​ dambaung​ Khmer​ Krahm​ samleab​ ba​ robsa​ khnhom (មុន​ដំបូង​ខ្មែរ​ក្រហម​សម្លាប់​ប៉ា​របស់​ខ្, 2017; 382017-2409)

Netflix es una de las cadenas de televisión de moda. Alejada de los modelos tradicionales, en exclusiva se dedica a ofrecer servicios de vídeo bajo demanda, mediante suscripciones mensuales razonablemente accesibles. Su punto fuerte es la ficción en forma de serie, que ofrecen con calidad innegable, y que están produciendo en muchos de los países donde se han implantando, saliendo del doloroso monopolio norteamericano que se sufre de otra forma. Pero quiere ir más allá. Y ya hace un tiempo que comenzó la producción de largometrajes. Y quiere adquirir prestigio en ese campo. En la última edición del festival de Cannes presentó algunas producciones. Pero las resistencias surgieron. Los festivales suelen ser una herramienta de una industria que, como todas cuando están establecidas, es muy conservadora. Y la francesa la que más. Que una película se distribuya, tenga éxito y sea reconocida fuera de los circuitos comerciales habituales, es algo que pone de los nervios a distribuidores y exhibidores. Cannes, en un futuro próximo, no admitirá películas que no pasen por estos canales comerciales. Cannes deja de ser un exponente del cine de calidad, venga de donde provenga, para ser un adalid del statu quo establecido por la industria. Crítica que hago desde el punto de partida de que yo prefiero ver el cine en pantalla grande. Pero conservadurismos,… los menos.

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A pesar de que Camboya, como otros destinos del sudeste asiático, es cada vez más popular como destino viajero, todavía no hemos ido por allí. No es de los sitios que más nos atraen. Como sustituto, y dado el carácter predominantemente budista del país, ilustraré la entrada con fotografías de Hong Kong donde también encontramos templos de esta religión, menos pacífica de lo que nos quieren hacer creer.

Angelina Jolie llegó al mundo del espectáculo amparada por su pedigree familiar. Aparte de esto, su principal atributo inicial fue su sensual y característico físico, que le abrió también muchas puertas. Pero siempre se ha peleado por ser reconocida por sus capacidades interpretativas, alternando las películas arriesgadas con productos de tono más comercial. En mi opinión, una carrera irregular, que hace que aparezca más en las noticias con motivo de sus matrimonios, sus adopciones y sus obras benéficas que por la calidad de sus películas. Desde hace unos años ha tomado el camino alternativo de la dirección con el fin de alcanzar ese prestigio cinematográfico que no acaba de llegar. Reconozcámoslo, tal y como funciona la industria del cine, con más de cuarenta años de edad, si no te ha llegado la consagración plena… las cosas se ponen más difíciles.

Curiosamente, me llegó hace unos días la noticia de que ambas entidades, Netflix y Jolie, optaban a entrar en la historia de los Oscar en la categoría de mejor película de habla no inglesa. Netflix produce y Jolie dirige la película que hoy nos ocupa, rodada en camboyano (o jemer), nace de las preocupaciones humanitarias de la actriz y directora, que por sus obras benéficas tiene la nacionalidad camboyana además de la estadounidense. Esta película se puede ver en Netflix. Obviamente, el título en camboyano, que he respetado al principio, es un auténtico trabalenguas. Su traducción literal, literalmente te cuenta la película: “Al principio, los Jemeres Rojos mataron a mi padre”. Que también es un título largo de narices.

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Traslada las memorias de infancia de la activista camboyana Loung Ung, que siendo hija de un militar, fue deportada con su familia a campos de trabajo en 1975, donde pasó varios años de su infancia, en el ambiente de terror que los jemeres rojos imponían. La película es una revisión de estas atrocidades tales y como se supone eran vistas por una niña pequeña y los recuerdos que derivan.

La película tiene un carácter de docudrama y lo primero que cabe decir es que aunque Jolie se esfuerza por realizar un trabajo técnicamente correcto y hasta “bonito”, lo cierto es que la película resulta fría. Las escenas más duras y complejas se resuelven de modo que no resulten ofensivas a la sensibilidad del espectador; pero esta preocupación les lleva a cierto grado de asepticismo que hace que pierdan capacidad de sorprender o conmover. Jolie puede que haya aprendido los conocimientos básicos de la dirección cinematográfica, pero le falta fuerza como narradora. Aunque rodada con medios, al final te quedas con la sensación de haber visto un telefilm poco transcendente de los que transcurren por senderos muchas veces trillados.

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Camboya ha enviado esta película a la candidatura de los Oscar; pero viendo el nivel que ha reinado en la categoría de mejor película de habla no inglesa en los últimos tiempos, sorprendería que pasase los cortes iniciales antes de entrar en el pequeño grupo competidor por el premio. Aunque con el respaldo del nombre de la directora, y una buena campaña publicitaria, todo podría ser. A Netflix y a Jolie todavía les falta mucho recorrido para codearse con los grandes de la cinematografía. Por lo menos, según lo visto hasta el momento. En el caso de Jolie, si no cambia mucho, soy pesimista. En Netflix, la cosa puede cambiar en cualquier momento. Estamos a la expectativa

Valoración

  • Dirección: **
  • Interpretación: ***
  • Valoración subjetiva: **

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El intercambio (2008)

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El intercambio (Changeling, 2008), 29 de diciembre de 2008.

El año empezó bien cinematográficamente. Corría el 3 de enero cuando tuve la oportunidad de ver la primera película del año, que me impresionó muy favorablemente. Pero luego, el año ha sido relativamente flojo. Cada vez es más difícil encontrar una película que realmente resulte notable. Creo que incluso mis puntuaciones se han vuelto más benevolentes, y que películas que hoy en día merecen un siete, no hubiera sucedido lo mismo hace unos años. Por ello, he reservado como última del año un plato fuerte. La penúltima de Clint Eastwood. Sí, la penúltima porque parece que está hecho un chaval y las dirige casi a pares. Pronte veremos su próximo filme.

Antes de nada, decir que no es la mejor película que se le ha visto a Clint. Pero claro, el veterano director es de los mejorcito que hay hoy en día, y una película normalita suya saca ventaja en calidad a casi cualquier cosa de lo que se hace por ahí. Su maestría para trasladar a los fotogramas las historias es más que notable. La buena labor del equipo que se rodea termina de redondear el asunto. Una fotografía impecable, un diseño de producción con escasos fallos, un vestuario fenomenal,… todo ello al servicio de un verdadero autor. Algo que se ve poco hoy en día.

La historia que nos cuenta es interesante, aunque ya se han visto otras cosas similares. Los trapicheos de la policía y las autoridades en la ciudad de Los Ángeles siempre ha dado mucho de sí. La corrupción policial parece que fue un plaga notable en la ciudad en la primera mitad del siglo XX y nos ha dejado muchos ejemplos cinematográficos. Aquí tenemos la historia de un niño desaparecido, de una madre que se niega a entrar en el juego chapucero de sustituciones de una policia ineficaz y corrupta, y se extiende a la historia de un asesinato en masa real, y las consecuencias de todo ello mezclado.

El problema quizá es que son demasiados temas a tocar: el asesino en masa, la corrupción policial y política, el abuso infantil, la indefensión de las mujeres ante los abusos, la independencia de la mujer,… muchos temas para una sola película, por mucho que dure más de 140 minutos.

A pesar de todo, consigues mantenerte en la historia y llegar hasta el final, que parece nunca llegar. Es como si hubiera varios finales. Hay varios desenlaces que se suceden y esto puede cansa un poco. Mérito de Eastwood si no sucede. Quizá hubiese sido bueno si se hubiese centrado en alguna de las historias, dejando el resto como un entorno.

La interpretación es muy buena. Es un lástima que a la protagonista absoluta, Angelina Jolie, le pongan un doblaje tan malo en España. Pero supongo que en el original en inglés ganará mucho. Consigue deshacerse del glamour sin tener que desfigurarse, que es lo que han hecho otras para llegar al Oscar, premio al que imagino que optará con bastantes opciones. Pero sería injusto no mencionar a algunos de los buenísimos secundarios que la rodean, algunos de ellos con papeles pequeñito pero importante y bien realizados. Por supuesto, John Malkovich como predicador, pero sobretodo el policía honesto que compone Michael Kelly, o la prostituta de buen corazón interpretada por Amy Ryan, ni que decir del capitán falto de escrúpulos que encarna Jeffrey Donovan, o el trastornado psicópata a quien da vida Jason Butler Harner. Como se ve, nombre no necesariamente conocidos, muchos de ellos procedentes de las series de televisión, pero que ofrecen un reparto muy sólido.

En resumen, a pesar de que no sea lo mejor del director, es una película que supera a casi cualquier cosa que aparezca en cartelera en estos tiempos. Por eso, no sé a que esperáis. Ale, todos al cine. A ver la última de Eastwood. Que por edad, los próximos que cumpla serán 79… ya no le deben quedar muchas; pero mientras dure, alegrémonos todos.

Yo le pongo un ocho, con la misma nota en dirección y un nueve en la interpretación.

Nota: El título original de la película no tiene traducción directa. En la mitología anglosajona, un “changeling sería el hijo de un hada o espíritu que es intercambiado de forma secreta para ser criado entre humanos. Por extensión, se aplica a los niños que son intercambiados de forma más o menos aviesa. En castellano, sería un niño cambiado, tema sobre el que también existen mitos. El título del filme en español es feo, pero razonablemente adecuado… que se le va a hacer. ¿Mantener el título original? De paso, ¿no doblar las películas? Qué iluso estoy.

En la foto de hoy, un paisaje invernal, que las fechas son propicias.

Batallero

Pico y reactor, desde Formigal, Huesca - Fujifilm Finepix F10