[Televisión] Cosas de series; empezando la “guerra del 14” y algunas cosas más

Televisión

En mi intento de hacer las entradas de este Cuaderno de Ruta más claras, concretas y concisas, puede que esta sección televisiva sea la más difícil de adaptar. Pero lo intentaré cuanto menos.

De una forma un tanto rara, ha comenzado la segunda parte de la segunda temporada de Unforgettable. Lo cierto es que el tono más ligero y más dinámico de la serie, con tonos de comedia, le ha sentado bien. No es la maravilla de las maravillas, pero es muy entretenida. Intrascendente, pero simpática.

Mucho se ha hablado esta semana del plano secuencia de seis minutos que Cary Fukunaga nos ha ofrecido en True Detective. La verdad es que esta serie es muy buena, aunque con alguna irregularidad que ya comentaré más adelante. Pero diré que se nota que es importante que haya un director de verdad y no meramente un realizador técnico detrás de sus capítulos. De hecho, igual merece la pena una segunda mirada más tranquila más adelante. Es de las que tienes que estar concentrado ante la pantalla, y eso últimamente me cuesta.

Comedia negra, británica. Un elemento común; todas las historias se producen en el número 9 de alguna calle o plaza. Cada historia, sin relación con las demás. El primer episodio, Sardines, me encantó por ese humor negro, particular, que a veces destilan los británicos. La serie se llama Inside No. 9. Probablemente sepa a poco.

En internet han aparecido una serie de pilotos de posibles futuras series. Algunas seguirán adelante, otras no. He visto dos; Bosch The After. Un policía peculiar que va por libre, y un drama apocalíptico con tintes de terror. Probablemente no me quedase con ninguna de las dos.

Siegessäule

Series documentales rememorando una de las guerras más sangrientas y crueles; una de las causas, el militarismo prusiano, que sorprendentemente todavía se recuerda con orgullo en Berlín, como en el pedestal de la Siegessäule, la columna de la victoria.

Final de la miniserie The Spoils of Babylon, parodia de aquellos “grandes relatos” que nos ofrecía la televisión hace unas décadas, con sagas familiares llenas de traiciones, amores imposibles, amores retorcidos, odios, y un montón de tópicos que intentaban disfrazar el noble género del culebrón de algo más trascendente. En plan hombre rico, hombre pobre. Muchos nombres famosos en el reparto para un resultado que me ha resultado irregular. Pero total, han sido seis episodios de algo menos de media hora cada uno… así que…

Y quizá lo más significativo de la semana haya sido la miniserie documental Royal Cousins at war. Este año se conmemora, espero que nadie lo celebre, el 100º aniversario del comienzo de la Primera Guerra Mundial, un acontecimiento histórico que conmovió al mundo, que hizo temblar las raíces de la cultura y la civilización occidental y que condicionó un siglo XX que nos ha hecho plantearnos si las expresiones civilizaciónser humano civilizado están asociadas a valores positivos, negativos o daigualelserhumanoescomoes y caben pocas esperanzas. La televisión británica tiene pensado ofrecer a lo largo del año una serie de producciones recordando el hecho. Y aquí tenemos esta producción documental histórica que nos habla del (triste) papel de las monarquías europeas en el desencadenamiento de la catástrofe humana bélica. Los nietos de la reina Victoria, cabezas coronadas del Reino Unido, el Imperio Alemán y el Imperio Ruso, no quedan especialmente bien parados, incluso si hay cierto natural sesgo probritánico. Pero sin propagandismos. Me ha parecido muy bien documentada y muy interesante. Un nueva perspectiva en algunos hechos históricos y una oportunidad para aprender. He echado de menos el papel de la enfermiza monarquía austro-húngara, pero estos no eran más endogámicos, más germánicos, y no descendían de la emperatriz británica, así que no salen.

Cambio de la guardia a caballo - Londres

Y es que a pesar de la barbarie y las desgracias que traen las guerras, las naciones siguen honrando el hecho bélico y militar, como los británicos con sus paradas ceremoniales para los turistas.