[Cine] Borgman (2013)

Cine

Borgman (2013), 15 de julio de 2014.

No está muy llamativa la cartelera del verano. Pero nos llama la atención esta película holandesa dirigida por Alex van Warmerdam por sus premisas de partida que, si no totalmente originales, quien no se acuerda de los Funny Games de Haneke. Aunque está por ver si está al mismo nivel que aquella perturbadora película. La original, no la superflua segunda versión norteamericana.

A la puerta de una casa de una familia de la alta burguesía, con mamá, papá, tres niños y “au pair” danesa, llama un vagabundo Camiel (Jan Bijvoet), que viene huyendo de la persecución de unos hombres, entre ellos un clérigo, que lo han hecho salir de su guarida en un bosque al igual que otros como él. Sin embargo, aunque la mujer parece compasiva, el marido lo hecha con cajas destempladas y con unos cuantos golpes. A partir de ahí, aprovechando la simpatía de la mujer, se infiltrará en el domicilio y amenazará la pretendida felicidad de tan estereotípica familia burguesa.

Como con la película nos vamos a los Países Bajos. A los canales de Amsterdam, por ejemplo

Como con la película nos vamos a los Países Bajos. A los canales de Amsterdam, por ejemplo

Esta película tiene dos partes. En la primera, en la que cualquier aspecto llamémosle “sobrenatural”, tiene un carácter secundario, y la irrupción del vagabundo en la casa de los burgueses sirve para poner en solfa los “valores” de las clases privilegiadas del mundo occidental, está bastante bien. Con ironía y algún punto de humor negro va dando un repaso al clasismo, racismo, materialismo, superficialidad e hipocresía burguesas. Luego viene una segunda parte, excesivamente larga y prolija que va encaminándose hacia la “posesión” y desmontaje del microcosmos familiar, la destrucción de toda esa estructura de hipocresía social. Pero aquí la película va desvariando, se hace excesivamente prolija, o incluye elementos superfluos que aportan poco a lo que interesa.

O a pasear por las coquetas calles de Haarlem.

O a pasear por las coquetas calles de Haarlem.

A pesar de que hay un trabajo actoral no desdeñable, la película va perdiendo interés, llegando un punto en que deja de producir sorpresa, y el humor desaparece sin que tenga el proceso “destructivo” ni la mitad de interés que el que atribuíamos al principio del artículo a aquella original y tremenda película de Haneke. Por lo tanto, no me atrevería a recomendar esta película con carácter general, dejándola sólo para aficionados a un determinado cine que flirtea con los fantástico o sobrenatural. Allá cada cual.

Valoración

  • Dirección: ***
  • Interpretación: ***
  • Valoración subjetiva: **
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O buscando tranquilos rincones después de una tormenta en Delft.