[Recomendaciones fotográficas] Exposiciones en Berlín y libros en San Jorge

Fotografía

Las series de fotografías que ilustran esta entradas de este Cuaderno de ruta pueden verse, desprovistas de texto, en fotos en serie. Fotografías realizadas en las salas de exposiciones de Berlín mencionadas en el texto de la entrada.

Llevo un montón de domingos sin recomendaciones fotográficas, por una diversidad de motivos con los que no os voy a aburrir. Pero hoy voy a dedicar esta entrada de recomendaciones a las que me inspiran las exposiciones de fotografía que visité en Berlín durante la escapada de Semana Santa, y a un par de libros comprados en los puestos del paseo de la Independencia de Zaragoza durante la festividad de San Jorge, este miércoles pasado.

De los días que estuvimos por Alemania, con base en Berlín, el jueves por la mañana nos fuimos cada uno a nuestro aire por la capital alemana. Y yo dediqué la mañana al mundo de la fotografía. Una visita a un par de centros dedicados a las exposiciones fotográficas y audiovisuales, y otra a una tienda de la que soy cliente en línea pero que nunca había visitado en persona de presencia física.

He visitado en varias ocasiones Fotografiska, uno de mis museos dedicados a la fotografía favoritos, en Estocolmo. Abierto en 2010, si no recuerdo mal lo he visitado en tres ocasiones, en 2011, en 2016 y en 2023. Me encanta. Pero en este periodo de tiempo se ha extendido por el mundo, abriendo sucursales en Tallín, Nueva York, Berlín, Shanghái y Oslo. Bueno… creo que esta última está en proyecto. La sucursal de Berlín abrió en 2023, por lo tanto no había tenido ocasión de visitarla todavía, y aproveché el viaje. Había cuatro exposiciones.

  • Una retrospectiva dedicada a Frank Ockenfels 3, fotógrafo que destaca por sus retratos sumamente originales, muchas veces con técnicas mixtas, especialmente entre el famoseo de la música y de la interpretación. Me gustó mucho. Mucha fotografía con procesos fotoquímicos, con interesantes usos de la fotografía instantánea. Muy recomendable.
  • Una exposición de uno de los últimos trabajos de Rinko Kawauchi, fotógrafa japonesa que no me resulta extraña, tengo algún libro suyo, que combina fotografías realizadas en el entorno de su hogar, una casa en el campo en la que se refugió para criar a su hija, con las realizadas en Islandia, muchas veces combinadas en dípticos, muy significativos. También me gustó mucho.
  • Más fría me dejó la exposición dedicada a Viviane Sassen. Pero la neerlandesa nunca ha sido muy santo de mi devoción. Cosas que pasan.
  • Y la cuota local, dedicada al fotógrafo Jakob Tillmann, basado en Berlín, una serie de retratos que ponen de manifiesto los usos contemporáneos y muy diversos de la joyería, la bisutería y otros adornos y complementos personales. Curiosa. Técnicamente muy correcta. Forma parte de un programa interno de promoción de la fotografía y de fotógrafos, Emerging Berlin.

Situada en Berlin-Mitte, un desvío asequible desde algunos de las principales atracciones turísticas de la ciudad, Fotografiska Berlin debería ser visita obligada para los amantes de la fotografía.

Un lugar que ya conocía de viajes previos es C|O Berlin, un espacio de exposiciones fotográficas y audiovisuales que visité por primera vez después de su traslado en 2014 a la Amerika Haus, frente a la estación Berlin Zoologischer Garten. Al igual que la anterior, su prioridad es la fotografía y el audiovisual contemporáneos. Y lo que allí pude visitar fue:

  • Los audiovisuales realizados con el teléfono móvil, en formato vertical para acentuar ese origen, por el fotógrafo y cineasta Sam Youkilis. La exposición es curiosa. Pero el vídeo que te recibe a la entrada me chirrió mucho, porque pone de manifiesto, así de entrada, las limitaciones del teléfono móvil como cámara fotográfica o de vídeo. Altas luces bloqueadas, empastadas, en un atardecer o amanecer de colores anormalmente saturados, especialmente los rojos y naranjas. El contenido en el interior de la exposición era técnicamente mejor, especialmente por no haber escenas con grandes contrastes. Pero no pasó de eso, de ser una simpática curiosidad. Y creo que pretendían algo más con la exposición. Sin complicarse la vida, lo mismo se podría haber conseguido con mi pequeña y compacta Sony ZV-1, pero con mejor calidad intrínseca de la imagen.
  • La exposición individual de la italotogolesa Silvia Rosi, con imágenes muy coloridas en torno a una variante africana del juego del parchís, y en las que cuestiona las consecuencias de la colonización en las comunidades africanas.
  • Finalmente, A world in common, una amplia exposición colectiva de fotógrafos africanos contemporáneos, auténtico plato fuerte del lugar en estos momentos, con estilos y objetivos muy diversos. Y poco conocidos, porque son fotógrafos que difícilmente se abren paso en los medios occidentales. Como para pegarse un buen rato. Aunque no dispuse de tanto tiempo.

En otro orden de cosas, este miércoles pasado fue la festividad de San Jorge, fiesta autonómica en Aragón, y que coincide con ser el día mundial del libro, por efemérides relacionadas con las vidas (o muertes) de Cervantes y Shakespeare. Y que se suele celebrar con la instalación de puestos de venta y promoción de librerías y editoriales locales en el céntrico paseo de la Independencia de Zaragoza. No me paré mucho en los puestos, porque había muchísima gente, y me resultaba muy agobiante. Pero visité el puesto de Editorial Otro Matiz, de la compañera y socia de ASAFONA Asociación Aragonesa de Fotógrafos de Naturaleza Lydia Grávalos. Es una pequeña editorial de nicho, dedicada a los libros de naturaleza y fotografía de naturaleza. Allí compré el libro Asia – Naturaleza y ser humano de Arturo de Frías. Que creo que no es un productor editorial de Otro Matiz, pero que se imprime en Grávalos Gráficas. El caso es que me dio para mantener una breve, pero interesante, conversación con el autor, allí presente, que me firmó y dedicó el libro. Inspirador.

Cuando ya me iba de la zona, había quedado a comer a las dos de la tarde, pasé por la plaza de Aragón, donde había algunos puestos sueltos. Uno de ellos de una librería de lance donde encontré un antiguo catálogo de una exposición fotográfica organizada por la Diputación Provincial de Zaragoza en torno a las fotografías que el francés Jean Dieuzaide realizó en sus viajes por Aragón en los años 50 y 60 del siglo XX. Y me pareció muy interesante. Y no muy caro. Así que me lo compré. Quizá no sean mis fotografías preferidas de Dieuzaide, que hizo cosas muy interesante, pero está bien.

Jean Dieuzaide y Marín Chivite, fotógrafos, en el Palacio de Sástago

Fotografía

Mi pereza veraniega a la hora de leer las noticias y la agenda de acontecimientos ciudadanos, hace que últimamente se me pasen por alto inauguración de exposiciones interesantes. En cualquier caso, el viernes, mientras visitaba a mi padre, me comentó que había hablado en la televisión o en la radio de la inauguración de una exposición de fotografías relacionadas con la guerra civil. No se acordaba ni de dónde, ni quién era el fotógrafo, ni nada por el estilo. Pues vale.

El caso es que el domingo por la mañana recordé la conversación, y me puse a buscar. Y efectivamente, la Diputación Provincial de Zaragoza ofrece una exposición en la Casa Palacio de los Condes de Sástago, dedicada a los archivos de los Talleres Mercier, empresa suministradora de municiones durante la guerra para el ejército fascista sublevado.

Escalera

Escalera de acceso al segundo piso en el Palacio de Sástago de Zaragoza - Panasonic Lumix LX3

El caso es que cuando me llegué a esta bonita sala de exposiciones, me encontré conque en la planta baja había una interesante exposición de Jean Dieuzaide, interesante fotógrafo del Mediodía francés, que en su momento se interesó vivamente por la tierras y las gentes de España, y no dejó de venir a Aragón, tierras vecinas de se Gascuña natal, para recorrerlo y reflejarlo en sus imágenes. No es el tipo de imágenes que más me gustan de este fotógrafo francés que tiene cosas muy interesantes en el campo del retrato y también de la naturaleza muerta. Pero salvo alguna imagen un poco postalera, el conjunto tiene indudable interés. Mucho visitante curioso por ver cómo era nuestra tierra hace 50 años.

Patio

En torno al patio del palacio, en la planta baja la exposición de Dieuzaide, y en la superior la de los Talleres Mercier - Panasonic Lumix LX3

Después, ya en la planta superior del palacio, encontramos la exposición de los archivos fotográficos de los Talleres Mercier. Cuando veo fotografías de la conflagración civil que padecieron nuestros abuelos y padres, siempre me acerco con un poco de reluctancia. Nunca sabes lo que te vas a encontrar. Si más de lo mismo, si propaganda, si… no sabes. Pero he aquí que conforme voy viendo imágenes, en general del interior de los talleres de la fábrica requisada y militarizada por los fascistas, éstas me van impactando. Son imágenes herederas claramente de la llamada Nueva Objetividad, un movimiento artístico que se desarrolló en la República de Weimar, y que fue desmembrado por la llegada de los nazis al poder en Alemania. No obstante, este movimiento influyó notablemente en muchos otros artistas. Conforme voy mirando las fotografías, busco quién las ha tomado. No aparece en ninguno de los pies de foto. Finalmente, en un cartel aparece el nombre del autor. Se trata del fotógrafo riojano afincado en Zaragoza, Marín Chivite. ¡Siete años me pegué trabajando en frente a una tienda con ese nombre y nunca supe que se debía a un fotógrafo tan notable!

Globalmente considerada, y a pesar del tufillo profascista de las imágenes, desconozco si por la filias del fotógrafo o por necesidades de supervivencia dadas las circunstancias, reconozco que hay fotografías muy interesantes, tanto técnica como estéticamente, que delatan un excelente conocimiento y manejo de la luz, de los patrones y de las formas. Merece la pena verse.

Carcasa de proyectil

Además de las fotografías, se exponen algunos objetos recogidos de la época, como esta carcasa de proyectil de artillería frabricado en los Talleres Mercier - Panasonic Lumix LX3