Libro: Los buenos deseos

Literatura

Compré este libro ya hace unos meses. En aquel momento pensé que me vendría bien tener a mano un libro de relatos cortos. Y por qué no de una escritora china, para conocer una literatura de la que no sé prácticamente nada. Pero luego, cosas que pasan, cambiaron las circunstancias, tenía otras lecturas pendientes, y lo dejé en reserva. Recientemente lo retomé, y lo primero que me llamó la atención es que ya había entrado en contacto con las historia de la escritora Yiyun Li (*). Hace unos años, el director de cine Wayne Wang rodó en poco tiempo dos películas con personajes chinos en Estados Unidos. Las vi con poco intervalo entre ellas. Se trataba de The Princess of Nebraska y A Thousand Years of Good Prayers. Ambas están basadas en relatos de esta colección. La escritora intervino incluso en la elaboración del guion de la segunda. Las comente en su momento aquí y aquí. El caso es que si el título del libro hubiese sido más literal, me habría dado cuenta de inmediato, y probablemente lo hubiese leído de inmediato. En cualquier caso, aquí está de qué va y lo que opino.

Los buenos deseos
Yiyun Li
DeBolsillo Contemporánea; Barcelona, 2009
ISBN: 9788499082721

El denominador común de los diez relatos que componen esta colección es que nos encontramos con personas corriente, gente del pueblo en general, chinos, muchos de ellos viviendo en la China continental, pero también algunos emigrados a los Estados Unidos como la propia autora, que de una forma u otra viven con dificultad los rápidos cambios en la sociedad china, desde el comunismo maoista hasta las formas actuales de dictadura comunista pero con formas capitalistas. Los conflictos que sufren los protagonistas de estos breves relatos son conflictos familiares, amorosos, laborales, en los que resaltan las tremendas contradicciones entre las tradiciones sociales seculares chinas, cierta superstición, no pocos prejuicios, que son confrontadas primero por el trauma que supuso la represión derivada de la Revolución Cultural, y después por la evolución de la sociedad china hacia una modernidad para la que muchos, especialmente los mayores, no están preparados.

Detallar aquí y ahora los argumentos de las diez historias sería muy prolijo. Así que lo obviaré. Todos ellos están escritos con notable economía de medios. Se centran más en describir el estado de ánimo que invade a los protagonistas que a la acción en si misma. No lo cuenta todo, deja que el lector participe imaginando en cierto modo los antes y los después de las vidas de estas personas. No es complaciente. Suponiendo que haya finales en los acontecimientos de la vida de las personas, que no sean la propia muerte, estos no tienen que ser claros o felices necesariamente. En su conjunto hay una mezcla de optimismo moderado para la gente más joven y pesimismo fatalista para los ancianos.

A mí me han parecido unos relatos interesantes, y quien quiera acercarse a conocer un poco más al país más poblado del mundo, debería acercarse a este libro. Quien sólo busque evasión, acción, y divertimento, que se abstenga.

(*) En China, se suele mencionar primero el apellido y luego el nombre de las personas; por ello, es posible que encontréis el nombre de la escritora como Li Yiyun. Yo he optado por escribirlo en el cuerpo del artículo al modo occidental, con el apellido en segundo lugar.
Estudio - Ramón Casas

A falta de referencias a China, pondré hoy un detalle de la obra "Estudio" de Ramón Casas, expuesta en el MNAC de Barcelona, y que me gusta mucho - Panasonic Lumix GF1, G 20/1,7 ASPH.

La princesa de Nebraska (2007)

Cine

La princesa de Nebraska (The Princess of Nebraska, 2007), 11 de septiembre de 2008.

Hace unos meses tuve la oportunidad de comentar aquí la película del realizador chino Wayne Wang, Mil años de oración. No repetiré aquí todos los comentarios que hice entonces sobre mi interés por el cine de este realizador, pero a la hora de elegir esta película seguían siendo válidos, más con la buena impresión que me causo el anterior largometraje.

Ambas películas están basadas en sendos relatos cortos de la escritora Yiyun Li(*). Ambas cuentan historias mínimas. Pequeños pasajes de una vida.

En este caso, nos encontramos con una joven china, poco más que una adolescente, originaria de Pekín que se encuentra estudiando en Omaha, en el estado de Nebraska, y que acude a California con la intención de abortar, al quedar embarazada de un novio/amigo que está en China. Lo que se nos cuenta son apenas 24 horas en las que nos vamos enterando de algunas de sus inquietudes en la vida, de sus problemas de relación, de sus anhelos y de sus conflictos. También la vemos interactuar con otras personas, conocidas o desconocidas, siempre dentro del entorno de la comunidad de origen chino en los Estados Unidos. El objetivo de la película no es contarnos una historia, sino contarnos cómo es y cómo siente una persona.

La película se centra mucho en aspectos formales y estéticos. Encuadres más o menos osados que situan al personaje en el entorno, movimientos de cámara que pretenden meternos en la expresión de los personajes o en lo que pueden sentir o pensar. Aunque hay momentos en los que se abusa de este uso de la cámara que nunca debe ser un fin en sí mismo.

El papel principal corresponde a Li Ling, una actriz desconocida, practicamente considerada como no profesional, al igual que otros miembros del reparto. Lo hace realmente bien; te la crees en todo momento. En general, todos ellos lo hacen razonablemente bien, siendo creibles en sus papeles.

Y con esto llegamos al resumen de la película. Cuando las personas interaccionan, cuando los diálogos te muestran quienes son y cuales son sus motores, te interesa y te gusta. Por pequeña que sea la historia. Cuando se limita a usar la cámara para mostrarte entornos, ambientes, o esteticismos modernillos te aburre. A esta película, por la parte buena que tiene le pongo un seis, con un siete en la interpretación y un seis en la dirección. En cualquier caso, aficionados al cine de evasión y de palomitas, abstenerse.

La imagen de hoy pertenece al nuevo centro comercial Plaza Imperial de Zaragoza. Escenas cotidianas.

Esferas

(Canon Ixus Digital 860IS)

(*) En los nombres chinos, el apellido que es monosilábico se presenta en primer lugar, y el nombre propio que puede ser monosilábico o bisilábico se presenta en segundo lugar. En este caso, supongo que al estar la escritora asentada en los Estados Unidos, en todas las referencias sigue la norma occidental de poner el nombre propio en primer lugar.