Un poquito de "arqueología" ferroviaria

ferrocarril

Con la “modernización” de los ferrocarriles en España, la rentabilidad económica ha primado de forma extraordinaria sobre el servicio social que este medio de transporte realiza a la sociedad. Así, hoy en día, sólo las líneas de alta velocidad y las líneas de cercanías son atractivas y cuidadas en nuestro país. Las viejas líneas regionales decaen poco a poco y sus estructuras son abandonadas.


Curiosamente, en una de estas líneas, la que comunica Valencia y Teruel con Zaragoza en lo que fue el antiguo Ferrocarril Central de Aragón, encontramos algunas de estas viejas estructuras ferroviarias todavía en buen estado. Como las que encontramos en la estación de Villareal de Huerva.


Así, encontramos mesas para el accionamiento de los desviós, las tradicionales lamparitas que señalizaban la posición de los mismos, antiguos depósitos y muellas de mercancías, que hoy en día no volverán a ser usados.


Porque hoy nos anuncian que la línea no va a desaparecer. Que se va a modernizar. Que trenes más veloces y eficientes van a recorrer la línea, que va a ser renovada.


Así que poco tiempo les queda a las viejas traviesas de madera que soportan el camino de hierro por el que en el pasado tantos trenes han pasado, lenta y cansinamente, recorriendo unas tierras duras y casi abandonadas, pero en cualquier caso bellas y dignas de reconocimiento. Esperemos que estas viejas estructuras, hoy arqueología industrial y ferroviaria, no desaparezcan. Que sean conservadas, dando sabor a un recorrido, y que permitan que no echemos, una vez más, la memoria colectiva del país a la basura o a los escombros.