Un mercado de los Sitios… o algo así

Historia, Política y sociedad

Los aniversarios de la Guerra de la Independencia van a estar ahí y van a impregnar muchas actividades sociales este año. Esa así. No va a quedar más remedio. Y mejor será que nos acostumbremos. O si no,… ajo y agua.

En fin. También se da la circunstancia que al igual que las golondrinas de Bécquer, todos los años llegan por primavera a los barrios periféricos o rurales de Zaragoza los llamados “mercadillos medievales”. Cada fin de semana van por distintos barrios. Los puestos y las atracciones son más o menos las mismas. Pero en el Barrio de San Gregorio, en el Cascajo, decidieron cambiar el tono, y anunciaron la celebración del Mercado de los Sitios. ¡Uy, novedad! A preparar la cámara y los objetivos y a ver de que va.

En principio estaba la misma gente o parecida que en los “medievales”. Será que el traje de mesonera o de campesina sirve para un amplio intervalo de tiempo de nuestra historia.

Mmm... que bueno

Recién salida del cuento de la lechera

Los personajes estrambóticos también son los mismos, y ejerciendo los mismos papeles. La parte gamberra de la cuestión. Provocar y divertir. Lo que está muy bien.

Cara sucia

Pero claro, había que hacer algo que justificara el cambio de denominación de “medieval” por “de los Sitios”. Y he aquí que encontramos a una “pequeña compañía” de fusileros del Regimiento de Infantería de Línea de Cariñena, formando, marcando el paso, y tirando salvas. Bien es verdad, que con una disciplina voluntariosa pero a veces un poco relajada.

Cargando el arma

Ey, mira para el otro lado

Hubo, incluso, su momento kafkiano cuando a las doce y cuarto va y aparece un cura, los “soldados” forman y se bendicen a los caídos en los Sitios. Supongo que el cura era de verdad. Todo lo que le rodeaba… no mucho. Pero pareció no importarles, y se pusieron firmes y serios como si fueran tropa auténtica en los actos de este tipo. No pongo foto,… que los curas me dan grima.

Después de este “acto” solemne, vino algo mucho más entretenido. Se realizó una pequeña exhibición con aves de cetrería. Ya la vi el año pasado en La Cartuja. Pero en esta ocasión, con menos gente, la disfruté más. Eso sí. Tremendamente difícil fotografiar a las aves en vuelo.

Águila

Uuuuuuyy, que miedo

Me quedo con la guapa

En fin, una excusa como otra cualquiera para pasar una mañana de primavera con sol y buen tiempo, de forma relajada y sacando unas cuantas fotos. Además me hizo gracia que una reportera de Aragón Press me saludara preguntandome de que medio era. Es que llevé mi artillería pesada fotográfica, mis mejores galas, y daba el pego. Todas las fotografías están realizadas con la Canon EOS 40D y objetivos EF 24-105/4L IS USM y EF 200/2,8L USM