Pequeñas obras maestras en 23 minutos… In Treatment

Televisión

In Treatment (2008).

Desde hace mucho, muchos, muchos años, la televisión había sido para mí un entretenimiento menor. Menospreciado. Casi podríamos decir que propio de gentes que no tienen imaginación para hacer cosas más interesantes. Nunca, desde que salí de la infancia, he visto mucho la televisión. En la programación televisiva, hasta hace poco, sólo me interesaba algún noticiario, y la programación de películas cinematográficas. Una extensión de mi interés por el séptimo arte. Los concursos dejaron de interesarme con la aparición de Arévalo en la subasta del Un, dos, tres. La telebasura,… su propio nombre indica. Las teleseries me parecían todas cutres, y la única que me interesó en un momento dado, Doctor en Alaska (Northern Exposure), la programaban a horas intempestivas y no la veía casi nunca. Así que… pasando de la televisión, y siendo féliz, pese a ello.

Pero en los últimos años se han producido dos hechos muy claros. El cine está de capa caída, especialmente porque se está basando en el espectáculo de los efectos especiales, y está dejando de lado las buenas historias y los buenos guiones. Simultáneamente, la televisión está contando con gente capaz de narrar excelentes historias en los diversos formatos de la series de ficción para el medio. En los últimos tiempos he disfrutado de excelentes momentos con productos tan diversos como Urgencias (E.R.), House M.D., Mistresses, Daños y perjuicios (Damages), Californication, Dexter, Pushing Daisies, o la renovada Battlestar Galactica. Sólo por citar aquellas que más me han llamado la atención. Hay más productos interesantes. Pero mi capacidad de atención es limitada.

Estoy suscrito a un servicio de pago, televisión por satélite. Opino que estoy dispuesto y conviene pagar precios razonables por servicios razonables. Pero reconozco que los medios televisivos están en la inopia, y algunas de estas series las he ido pillando por internet. Como seguiré pagando por el servicio antes mencionado cuando las emitan, creo que no estoy defraudando a nadie. Simplemente adapto con antelación la oferta a los tiempos que corren, ya que los medios siguen funcionando con criterios del pasado siglo XX. Cuando en estos momentos una película cinematográfica es estrenada en todo el mundo de forma prácticamente simultánea… pues… eso. Que el mundo se ha hecho muy pequeño.

Una de las última series que he seguido en los útlimos meses es In Treatment. 43 episodios de no más de 20 a 23 minutos, que se pueden ver perfectamente mientras comes o cenas algo, sobre un psiquiatra/psicólogo, Paul (Gabriel Byrne), en su gabinete de terapia, con cuatro pacientes, uno para para cada día de la semana, dejando el viernes para su propia terapia con Gina, una antigua amiga, interpretada por Dianne Wiest. Entre los personajes, me han llamado muy poderosamente los femeninos. Entre las pacientes Laura (Melissa George), atractiva, sensual, tentadora, Sophie (Mia Wasikowska), adolescente de 15 años llena de matices y expresión, y Amy (Embeth Davidtz), esposa en crisis matrimonial, dura y atractiva al mismo tiempo. Muy importante en la serie es el papel de la esposa del terapeuta, Kate, interpretada por una impresionante Michelle Forbes.

La acción se prolonga a lo largo de 9 semanas en las que, sin salir del gabinete de Paul o de Gina vemos pasar muchas cosas, aparecer muchos conflictos, aflorar muchas emociones, sufrir muchas decepciones, y esperanzarnos en algunos futuro.

El gran mérito está en una idea aparentemente simple, pero mucho más elaborada de lo que parece, que funciona. Está basada en una teleserie israelí, Be ‘Tipul. El otro gran mérito está en la más que excelente interpretación de los actores y actrices, muy alejada de las planas interpretaciones propio del medio. Mucho matiz, mucha expresividad, mucha capacidad de decir cosas o transmitir sentimientos con simples miradas y actitudes. Si toda la televisión fuera así… yo también sería un teleadicto. Más, queremos más.

En la foto de hoy, no faltan las estrellas de la televisión improvisadas en el pasado Mercado de los Sitios en el Barrio de San Gregorio.

Las grabadoras de v�deo... ¿son de la Guerra de la Independencia?

(Canon EOS 40D; EF 200/2,8L USM)