La explosión de Tunguska, las meninas y vacaciones en Polonia

Arte, Ciencia, Fotografía personal, Viajes

Hoy hace 100 años, en la tundra siberiana sucedió el evento de Tunguska. Tal día como hoy, una gran explosión devastó un área de más de 2000 km2. Se cree que un objeto celeste, tal vez un pequeño cometa compuesto de hielo por lo que no se han encontrado restos, explotó en la atmósfera terrestre, ocasionando el desastre. En cualquier caso, siempre me ha recordado lo que decía Abraracourcix, el jefe de la aldea gala de Astérix:

Sólo hemos de temer que se nos caiga el cielo encima; y eso no sucederá mañana.

El caso es que en estos días se celebra en Zaragoza una exposición de esculturas en la calle; instaladas en el Paseo de la Independencia, uno se puede encontrar con imágenes como éstas:

(Canon EOS 10D; EF 70-210/3,5-4,5 USM)

El caso es que si nos retrotraemos un año en el tiempo, encuentro en mi archivo fotografías como la siguiente tomada hace aproximadamente un año en la Esplanade de Helsinki.

(Canon EOS D60; EF 24-105/4L IS USM)

Mmmmm… sí, son las mismas. Obra del escultor Manolo Valdés. Y todo esto me sirve de excusa para contaros que de la misma forma que el año pasado estaba de vacaciones por estas fechas, hoy salgo hacia Polonia, dentro de un ratito. Y que en estos momentos, lo único que temo es que se me caiga el cielo encima… y eso no va a pasar mañana.

Si tengo un acceso razonable a internet, tendréis noticias mías. Si no, hasta la vuelta.

Mi primera visita a la Expo,… ¡qué follón de gente!

Expo 2008

Me lo habían advertido. Los sábados se pone imposible de gente; pero la entrada que me dieron era de consumo obligatorio ayer… que era sábado. Así que me lo plantee con calma. Como mañana salgo de vacaciones y tenía cosas que hacer, me pasé un ratito por la mañana y luego un rato por la tarde antes de salir a cenar con unos amigos.

Nota: Las fotos de esta entrada y más sobre se pueden ver en mi Colección de Flickr sobre la Expo 2008.

En primer lugar, recordar a todos que la Exposición Internacional Zaragoza 2008 va sobre el agua. Y constantemente encontraremos elementos que nos lo recuerdan. Bien sea por los elementos para la reflexión que se han situado en los distintos pabellones, bien porque los visitantes aprovechan los elementos acuáticos para llevarse un recuerdo del lugar.

Todo es agua... y pies

Una sonrisita...

Por la mañana, nos dimos un paseo de situación, pero el principal objeto de interés fue la cabalgata organizada por Le Cirque du Soleil. Quizá menos espectacular de lo que esperaba, pero elegante. De muy buen gusto y con mucha armonía.

Cabalgata Cirque du Soleil

Cabalgata Cirque du Soleil

Entré en pocos pabellones. El Pabellón Puente, la Torre del Agua (¡qué rollo de subida y de bajada, oiga!), Qatar (¿el único en el que no había fila?), Nepal (un chiringuito para vender artesanías, poco más),… En general, apetecía poco acercarse a los pabellones. Filas y más filas. Ya por la mañana, estuvimos a punto de no entrar por las filas tremendas que había para el acceso al recinto. Algo no está bien calculado en lo que se refiere a la gestión de la gente.

Campanillas nepalesas

Pantallas circulares

Ante esta situación, me dediqué a pasear tranquilamente, tomando fotografías,… hasta que descubrí con horror que me había dejado por la tarde la batería de repuesto en casa, y se me vino abajo la que llevaba justo cuando mejor era la luz del atardecer. Agggg. Qué se le va a hacer. Otra vez será. Aun dio tiempo a tomar algunas imágenes del entorno.

La Expo y la omnipresente bas�lica

Sombras de atardecer

(Equipo utilizado:
por la mañana: Canon EOS 40D, con
EF 24-105/4L IS USM y EF 200/2,8L USM;
por la tarde: Pentax K10D, con
SMC-DA 21/3,2; SMC-DA 40/2,8 y SMC-DA 70/2,4)

Telemedicina y Expo… y estoy de vacaciones

Política y sociedad

No es que tengan nada que ver. Simplemente que después de dos días liado cerrando temas por que me voy de vacaciones, en los que además he asistido cuando he podido al Foro Europeo de Telemedicina en Barbastro; ayer me encontré con la sorpresa de que me regalaban una entrada para la Expo 2008 a consumir necesariamente hoy sábado. Así que con todo lo que tengo que hacer porque el lunes salgo de viaje de vacaciones, os pongo una imagen del Foro mencionado y me voy a hacer cosicas. Qué bien. De vacaciones.

Video demostración en el Foro Europeo de Telemedicina, Barbastro

(Pentax K10D; SMC-DA 21/3,2 Limited)

Dias complicados, previos a las vacaciones

Expo 2008, Fotografía personal

Así que como a lo mejor hasta el sábado no tengo oportunidad de hablar de nada, os dejo un par de fotos del entorno de la Expo. Que creo que no están mal. Aunque la segunda, lo de que esté tomada en el entorno de la Expo es lo de menos.


Telecabina y ente orgánico

(Pentax K10D; SMC-DA 70/2,4
composición de 4 fotogramas)

Atardecer sobre el Parque del Agua

(Pentax K10D; SMC-DA 21/3,2)

Aritmética emocional (2007)

Cine

Aritmética emocional (Emotional Arithmetic, 2007), 23 de junio de 2008.

Esta película me tenía mosca desde hace varias semanas. Por un lado, el reparto es de campanillas, con actores muy soventes. Susan Sarandon, Gabriel Byrne, Max von Sydow, Christopher Plummer,… Por otro lado, este filme canadiense ha sido recibido de forma muy fría tanto por la crítica como por el público. Así que… Bueno, ayer, ante el bajón de la cartelera, que empieza a tomar los tristes tintes veraniegos en cuanto a interés y calidad, nos animamos a verla.

La historia narra el reencuentro de Melanie, personaje interpretado por la Sarandon, con sus dos compañeros en el centro de detención de Drancy, durante la Segunda Guerra Mundial; centro de tránsito antes de ir a parar a los campos de exterminio nazis. De entrada, el espectador tiene una información limitada; poco a poco va conociendo que la vida para los tres ha sido difícil por diversos motivos. Lo que pretende la historia es llegar a una catarsis en la que las cuestiones pendientes queden aclaradas, y tal vez eso dé algo de paz a los personajes.

Y digo que es lo que pretende, porque creo que no lo consigue. Creo que hay dos problemas básicos. Por un lado, que el espectador no consigue meterse en la piel de los protagonistas, que aparecen siempre muy lejanos. Se genera poca empatía. El sufrimiento queda muy lejos de esos idílicos paisajes de la campiña canadiense. Por otro, las imágenes del pasado, en un blanco y negro muy difuminado, con una estética un poco orwelliana, te dan la impresión de que estás viendo algo más de fantasía que de realidad. Las motivaciones quedan poco claras, y no siempre encuentras que los actos de los personajes sean la consecuencia de lo que te están contando. Creo que al director, Paolo Barzman, se le ha ido de las manos una historia interesante pero difícil de contar. Se ha quedado en el esteticismo, y se ha olvidado de dar alma a la historia.

Los intérpretes son buenos, como todos sabíamos a priori. Pero aunque ponen todo de su parte para lidiar con el filme, no consiguen salvar algo que tiene una base muy endeble. Christopher Plummer, que está bastante bien, tiene que lidiar con un personaje que está especialmente mal definido en algunos momentos.

En resumen, película fallida, que sólo es recomendable para apreciar los destellos de calidad interpretativa, pero que ni aun por esas sirven para realizar una recomendación franca de esta película. Un siete a la interpretación, pero un cinco a la dirección y a la valoración subjetiva global del filme.

Siendo los paisajes lo más destacado de la película, os dejo uno desde el Alto de Alcubierre.

Paisaje al atardecer

(Canon EOS D60; EF 28-135/3,5-5,6 IS USM)

Doblete de Ferrari y decepción en el canal de aguas bravas

Deporte, Expo 2008, Fotografía personal

Ayer domingo se corrió el gran premio de Francia en el tristón circuito de Magny-Cours. Con los dos primeros puestos en la parrilla de salida, Ferrari tenía todas las opciones para llevarse la carrera y así fue. Salvo que el doblete se produjo en el orden inverso al de salida; una rotura en el tubo de escape hizo que Kimi perdiera fuelle, y Massa se hizo con la carrera. Alonso que salía tercero, con una salida horrible y una estrategia peor, consiguié entrar por los pelos en los puntos. Así que de momento, la escudería del cavallino domina el campeonato por el momento, aunque este sigue muy abierto.

Por otra parte, por la mañana decidí volver al canal de aguas bravas del nuevo parque en las inmediaciones de la Expo 2008. Armado de un teleobjetivo potente, pensaba que habría oportunidad de obtener alguna foto maja de la gente disfrutando en las balsas de rafting. Mi gozo en un pozo. Obsérvese el panorama a las 12 y media del mediodía. Sinceramente, si esto no está funcionando un domingo de verano al mediodía, no sé muy bien cuando lo estará.

Canal de aguas

Siendo el mediodía, lo que comentaba ayer. Una porquería de luz para hacer fotos, al mismo tiempo que un horrible calor que obligaba a la gente a protegerse del sol como buenamente podía. Y eso que gente voluntariosa paseando o en bicicleta no faltaban.

Al sol que más calienta

Cuando voy montando en bici

Cuando ya me disponía a coger el autobús para irme a casa a comer, observé que la policía patrulla a caballo por los alrededores de la Expo. Y no es que viese ningún caballo; pero sí los restos. Y con el calorcito, vaya olorcillo se pondrá a lo largo del día. ¿No irían mejor en bicicleta?

Vaya cagadica

(Todas las fotos: Canon EOS 40D;
EF 24-105/4L IS USM;
EF 200/2,8L USM)

Mi primer (modesto) acercamiento a la Expo

Expo 2008, Fotografía personal

Ya he manifestado en otras ocasiones mi cierto distanciamiento emocional del acontecimiento del verano aquí en Zaragoza, la Exposición Internacional 2008. Pero tengo asumido que habrá que ir a conocer tarde o temprano el tinglado. Desde luego iré tomando fotos, algunas de las cuales se podrán ver por aquí. Aunque también será posible verlas en la colección que he abierto en Flickr.

En cualquier caso, ayer sábado, ante la apertura al público del nuevo Parque “Luis Buñuel” o Parque Metropolitano del Agua, decidimos acercarnos a dar una vuelta. Bueno, dar una vuelta es un decir. Cuando vives exactamente en la esquina opuesta de la ciudad, llegar hasta el área de la Expo utilizando el transporte público es más una expedición que un paseo. Más vale llevarse un libro para matar el rato si no va uno acompañado.

Esperando al bus

En cualquier caso, cuando llegas con lo que te encuentras de forma omnipresente es con el telecabina que cruza el Ebro desde la estación de ferrocarril hasta la Torre del Agua, edifcio que domina el paisaje desde casi todas las perspectivas.

Telecabina y Torre

Ayer no íbamos a visitar la Expo. Nuestra única pretensión era dar una vuelta por el nuevo parque público, antes de recogernos a cenar en casa de unos amigos. Además, en el verano zaragozano, con la dura luz solar de estas latitudes, la única luz decente es al alba o al atardecer.

Lo más atractivo, a priori, el “canal de aguas bravas” donde el personal puede practicar rafting o piragüismo de aguas bravas. Por lo que vimos, un poco light pero… para entretenerse un rato ya valdrá. Supongo.

Rafting urbano

En Piragua

Paseamos un ratito más por el nuevo parque, que tiene pinta de ser enorme, y de que hay una enormidad de zonas o instalaciones sin terminar. Muchas cosas en obras o con una terminación provisional. Y no me quiero imaginar, lo que debe ser el mantenimiento del conjunto.

Disfrutando del atardecer.

Analizada, la situación decidimos que la mejor ruta para ir al lugar de la cena es coger un autobús al otro lado del Ebro. Así que, atravesamos el Puente del Tercer Milenio justo antes de que el Sol se escondiera en el día más largo del año. Es decir, lo más al norte posible a lo largo del año.

Puesta de sol y puente

Y junto a la parada de los autobuses, nos entretuvimos un ratito con los ingenios acuosos que el Excelentísimo Ayto. de Zaragoza ha colocado a la entrada del Pabellón Puente. En fin, que resultó entretenido.

Agua

(Todas las fotos: Pentax K10D;
SMC-DA 21/3,2 limited;
SMC-DA 70/2,4 limited)

De pandas rojos y hombres mecánicos

Cine, Informática e internet, Televisión

Hace un par de días se liberó y se puso a disposición del público la última versión del navegador para internet Firefox 3. El lanzamiento del navegador del panda rojo fue acompañado previamente por una campaña en la cual se proponía batir un record… fácil de batir porque hasta ahora no se había registrado nunca de forma más o menos oficial; el número de descargas de un programa en 24 horas. El aliciente por lo tanto era el de aparecer en “ese famoso libro de excesos que hay en inglés” Nunca recuerdo de quién es la frase, ¿una canción de Javier Krahe?; sí, ahora que lo miro por ahí está en la letra de Nembutal. El objetivo real, aumentar la cuota de mercado.

Pues bien, ya lo tenemos. Aquí lo estoy utilizando; y me encuentro con que un montón de blogs comentan la existencia de un huevo de pascua, si introducimos

about:robots

en la barra de direcciones.

Nos aparece la siguiente pantalla:

Mmmm… Cuantas referencias a la ciencia ficción más o menos clásicas. Desde Asimov a Galactica, pasando por… ¿alguien se anima a identificarlas todas?

Como foto, algo menos robótico, en los parques de Zaragoza, a orillas del Ebro.

Atención al pajarito

(Pentax K10D; SMC-DA 40/2,8)

Obituarios de cine: Stan Winston y Cyd Charisse

Cine

El pasado 15 de junio decía adiós a este mundo Stan Winston. Por una vez, no se trata de ningún actor o director de campanillas el que pasa por estas páginas. En esta ocasión se trata de un responsable de efectos especiales y de maquillaje. Lo cual me lleva a una relación de amor-odio con este tipo de profesionales. Reconociendo el impecable trabajo que realizan, no dejo de pensar que la excesiva utilización de estos recursos que en muchas ocasiones pasan por encima de la propia historia, arruinando desde mi punto de vista lo que es la esencia del cine: la imagen puesta al servicio de una historia y de unos caracteres humanos. Pero reconozcámoslo, son buenos profesionales.

Por otro lado, ayer 17 de junio falleció Cyd Charisse. Desde mi punto de vista, esta elegante actriz de piernas larguííííííííísimas debería ser considerada en sus mejores tiempos como una bailarina en el cine que como una actriz propiamente dicha. Si con su imponente figura, hacía perfecta pareja con bailarines como Gene Kelly o Fred Astaire, el declive del cine musical clásico norteamericano la llevó también a un cierto declive en su carrera, dadas sus limitaciones interpretativas, acabando como actriz invitada en algunas teleseries. Este tipo de artistas estaban condenadas siempre a hacer de “floreros”; complementos de un protagonista generalmente masculino, con su capacidad para el baile y con su físico. Pero, particularmente, a mí que me gusta ese cine musical imaginativo, estéticamente innovador en su tiempo, siempre la recordare con cariño. Especialmente en esa fantasía músico-cinametográfica que fue Brigadoon, entre otras en las que apareció como protagonista o actriz/bailarina de reparto.

Vía: Blog de cine.

En la foto de hoy, pasé ante la fachada del Museo Provincial de Zaragoza y me percaté en las efigies de las Bellas Artes que adornan la misma, por ejemplo, la arquitectura. La luz, mecla de la natural del final de la tarde y la artificial del monumento era muy cálida.

Arquitectura

(Pentax *ist DS; SMC-DA 70/2,4)

‘Mid-season finale’ para Galactica… odio a muerte a los productores de esta serie

Televisión

La semana pasada hacía un repaso a las temporadas de las teleseries más destacadas en el último año, y dejaba para más tarde un comentario para la temporada de Battlestar Galactica. Llegué tarde a la versión ‘reimaginada’ del “clásico” de los años 70. Esto tiene un motivo muy claro. La primera versión de la historia siempre me pareció una secuela extremadamente casposa del estilo que inauguró La Guerra de las Galaxias. Siempre he sido un seguidor crítico de la ciencia ficción, tanto literaria como cinematográfica. El calificativo ‘crítico’ que he utilizado me ha impedido caer en el ‘friquismo’; cualquier cosa no me vale, ha de haber una calidad. Pero he aquí que este ‘reimaginación’ del universo de Galactica ha mostrado desde el principio una calidad tanto en la factura técnica como en la acción dramática poco usual en este tipo de producción. He incluso en el aspecto interpretativo, tradicionalmente uno de los más flojos en estos productos televisivo, podemos encontrar sus virtudes. No de forma generalizada pero las encontramos.

Hace algo más de un año, se nos anunción que tras la miniserie inicial y tras las tres primeras temporadas, la serie no constaría más que de una cuarta temporada más, antes de la cual se realizaría un largometraje para televisión que permitiese mantener a los aficionados entretenidos. Después se nos informó que la cuarta temporada se dividiría por la mitad en dos años consecutivos. Vamos… que había que estirar la gallina de los huevos de oro de SciFi, sin gastar demasiado en la producción. Acaba de terminar la primera mitad de esta temporada cuarta, para cuyo desenlace podemos tener que espera todavía entre seis meses y un años, y voy a comentar como están las cosas.

AVISO: EN LOS COMENTARIOS QUE SIGUEN PUEDEN DESVELARSE DETALLES DEL ARGUMENTO QUE TAL VEZ HAYA QUIENES PREFIERAN NO CONOCER Y VER LO QUE SUCEDE CON SUS PROPIOS OJOS.

  • Los diez capítulos que hemos visto en esta primavera de 2008 pueden constituir una temporada por derecho propio. La diferencia que existe sobre otras temporadas es que no ha habido capítulos de relleno. Estos suelen ser historias secundarias o capítulos dedicados a personajes no protagonistas que salpicaban la historia principal de la serie, y que permitían mantener temporadas de 20 capítulos. Historias de epidemias, de mercado negro, de gangsterismo, de rivalidades interpersonales, cosas diversas que han constituido capítulos enteros sin los cuales la teleserie hubiera sido más corta pero sin perder su sentido. En esta temporada 4.0 (denominaremos a la que queda como 4.5, como parece ser que va a ser constumbre por la red), todo ha sido historia principal. Tensión en lo más alto.
  • La mayor parte de los capítulos de la temporada, con alguna excepción, han tenido un nivel elevado, con abundancia de dramatismo y tensiones entre los personajes tanto protagonistas como secundarios, notándose una cierta deriva hacia la tragedia. Las cosas, por momentos, se han vuelto oscuras, muy oscuras.
  • Sin embargo, tengo la sensación de que globalmente ha habido cierta falta de coherencia en el conjunto de los diez capítulos. Me da la sensación de que para según que “viajes” no hubieran hecho falta según que alforjas. Pondremos algunos ejemplos a continuación.
  • El personaje principal de la serie entre los cylon ha sido tradicionalmente las números “Seis”. Fundamentalmente, a través de las visiones de Baltar. Pero eventualmente, con otras declinaciones, todas ellas interesantes. En esta temporada también empezó así, incluso ganando mayor protagonismo. Sin embargo, de golpe y plumazo, en apenas episodio y medio han pasado a ser comparsas, siendo las aparentemente secundarias números “Tres” la clave del cotarro. Todo ello un poco forzado.
  • Parecía escrito que el personaje Kara “Starbuck” Thrace había de jugar un rol principal en la evolución y el desenlace de la serie. Y todo indicaba que iba a ser así. Pero en los importantes dos últimos episodios casi desaparece de la escena, y al final lo han metido casi con calzador.
  • Relacionado con lo anterior, todos suponíamos que el hallazgo final de la Tierra se produciría mediante un Deus ex Machina… probablemente el último de los cinco cylones finales… Pero no… La Tierra ha sido sorprendentemente hallada, aunque esto no ha hecho más que aumentar las cuestiones a resolver. Pero el conejo que se han sacado de la chistera los guionistas, otra forma de llamar a los Deus ex Machina, ha sido el Viper de Starbuck. El nuevecito que pilota cuando vuelve de entre los muertos… Un poco forzado y metido con calzado, como decía, ¿no?…
  • Los dos últimos episodios han ido a un ritmo frenético, lo cual puede ser bueno en ocasiones, y en otras… simplemente apresurado. Y creo que en esta ocasión les ha salido apresurado. En prácticamente diez minutos, saben donde está la Tierra, después de una tensión sobre otro aspecto de la trama, el de la identidad de los últimos cinco, y llegan a ella como si tal. Para desembocar en un final de (semi)temporada, en el que sólo faltaba la Estatua de la Libertad un poco rota… uy, perdón, que esto es de otro universo de ficción.
  • Esto nos lleva a que la clave de todo tiene que estar en el último cylon… el que todavía no conocemos, ni nosotros ni ninguno de los personajes, salvo la número “Tres”, que en un momento dado establece que no está en la flota. Claro que en ese momento, lejos de la flota, a bordo de la nave baso cylon, encontramos gente tan destacada como Roslyn, Baltar, Helo,… O la “Tres” miente y estaba en la flota pero no sabe quién es, o sí sabe quién es pero igualmente miente, o podemos descartar a unos cuantos como el cylon final… ¿Quién será el misterioso personaje que ha de traer el equilibrio a la Fuerza?… uy, perdón otra vez, que esto es de otro universo de ficción.

En fin. La serie no es perfecta, pero tiene mucha fuerza dramática, y a quienes nos gusta este tipo de productos, nos engancha. Incluso dejando aparte que se trate de un producto de ciencia ficción, es de lo mejor que se ve en estos momentos en teleseries, todos los géneros incluidos. Aunque precisamente el que sea de ciencia ficción probablemente hace que muchas personas la rechacen sin más. Como si fuera un género menor o superficial. Error. Los malditos productores han estirado la culminación… supongo que será la estrategia más rentable para ellos. Pero a nosotros nos tienen en un sinvivir.

Os dejo la promoción de la temporada 4.5. En inglés. Se oye un “You’re the fifth”, y se ven unas imágenes de lo más inquietantes.

La foto de hoy,… Apolo, en la fachada del Museo de Zaragoza. Qué apropiado, teniendo en cuenta el protonismo de Lee “Apollo” Adama en el último episodio de la teleserie.

Apolo en el Museo

(Pentax *ist DS; SMC-DA 70/2,4)

An American Crime (2007)

Cine

An American Crime (2007), 16 de junio de 2008.

Así. En inglés ha dejado la distribuidora el título. Como para que quede claro que el tema no va con nosotros. Que es cosa de esa terrible gente que vive al otro lado del charco. Lamentablemente, de vez en cuando llegan noticias de que estas cosas pueden pasar en cualquier parte. Porque lo que en esta película dirigida por Tommy O’Haver se nos presenta es la reconstrucción basada en las transcripciones del juicio del maltrato y muerte de Sylvia Likens, una adolescente norteamericana que falleció en estrañas circunstancias en el estado de Indiana en 1965.

El suceso parece que fue lo suficientemente famoso en los EE.UU. como para que el planteamiento desde el principio no sea saber qué pasa sino cómo pasa. El relato está narrado por la víctima, un recurso ya conocido en otros filmes, y que trata de dar más cercanía a los sucesos. La narración es precisa, vemos que hay un problema, conocemos cuales son sus causas, y poco a poco nos introducimos en la pesadilla de sus consecuencias. La violencia sobre la adolescente aparece en dosis justas, pero más que suficiente para que sea real, palpable… y horrorizante. El cuerpo se te queda mal. Sientes miedo. Pero no sólo por esa violencia que se ejerce sobre el cuerpo de una menuda adolescente, sino también por la violencia moral que sacude a todos los personajes secundarios del filme, y de lo hechos reales, todos ellos también niños y adolescentes, que participan de esa violencia. La degradación no llega sólo a la víctima; se extiende por una pequeña comunidad, que comparte colegio, que comparte iglesia, que comparte meriendas campestres,… y que finalmente acaba compartiendo lo peor de sí misma. Hay conformismo, hay connivencia, hay hipocresía.

La base del filme, correctamente realizado en su conjunto, está en la interpretación de sus dos actrices protagonistas. La joven Ellen Page, aportando su físico aniñado para dar vida a Sylvia Likens, demuestra una vez más que tiene madera de actriz, y sólo su físico le puede poner alguna limitación a su desarrollo posterior. Por otro lado, Catherine Keener, dando vida a la maltratadora Gertrude Baniszewski, da un recital de interpretación, de expresión y de adaptación a las circunstancias. Habitual del cine independiente, esta actriz siempre se muestra con gran solidez.

Ante todo lo anterior, ¿es recomendable esta película? Difícil cuestión. La película es buena, pero su visión es difícil para todo aquel que conserve unos mínimo sentimientos y tenga cierta capacidad de empatía con el prójimo. La violencia, si bien matizada y mitigada, está claramente ahí. Y se hace difícil convivir con ella. No tiene nada que ver con la violencia de casquería de otros filmes; esta es una violencia personal, directa, terrible. Dicho todo local, yo le pongo un siete a la película, con un ocho en la interpretación y otro siete en la dirección.

La foto de hoy está toma en Burano, cerca de Venecia.

Desconchones

(Pentax K10D; SMC-A 100/4 Macro)

Ya estamos en el mundo (a Zaragoza me refiero)

Expo 2008, Política y sociedad, Viajes

Uno de los objetivos de la Exposición Internacional de Zaragoza, declarado por los organizadores y asumido por la ciudadanía con razonable entusiasmo, es el de dar a conocer la ciudad al mundo. Zaragoza tiene más de dos mil años de existencia desde su fundación como colonia romana hacia el 24 a. de C., y siete u ocho siglos más si contamos las presencia íbera, que se concreto en la población Salduie.

Desde ese momento ha sido permanentemente una de las ciudades más importantes por su tamaño y su dinamismo económico de la península. No son pocas las grandes ciudades de aquella época que perdieron su esplendor de antaño. Sin embargo, es una ciudad muy poco conocida. Siendo el quinto municipio de España por población y una de las ciudades con mayor renta per capita, tradicionalmente ha ido transcurriendo sus días pasando relativamente desapercibida. No sé si esto es realmente malo, la mayor parte de las noticias que hacen famosas a las ciudades suelen ser negativas; pero a la gente del lugar no le gusta. Las poblaciones son como muchas personas; aspiran a tener fama y fortuna.

Pero para eso tenemos la Expo; para adquirir fama y fortuna. Y hoy me encuentro que ya estamos en el camino, porque me llega en mi lector de noticias un artículo de The New York Times, en su sección de viajes, en las que elogiosamente recomienda acercarse a estos lares. Así que lo que decía en el encabezamiento de esta entrada, ¡ya estamos en el mundo!

El artículo de The New York Times hace referencia incluso a la puesta en marcha de un servicio de “taxis” y “autobuses” fluviales. Desgraciadamente, el desacostumbrado elevado nivel del Río Ebro a su paso por Zaragoza ha impedido que el azud construido para permitir este servicio pueda actuar correctamente. Y ahí tenemos a los barquitos, parados en su embarcadero, esperando pacientemente a que deje de llover, y las aguas vuelvan a sus niveles habituales para las fechas que corren. Como podemos ver en las fotos siguientes.

Azud

Paseando sobre el azud

Embarcadero

(Todas las fotografías: Pentax K10D; SMC-DA 40/2,8;
última imagen: composición de tres fotogramas)